octubre, 2016

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El Sufrimiento

Erwin G. Tieman dijo: Una lectura concienzuda del NT demostrará si ninguna duda que Dios no ha prometido resolver nuestros problemas, ni contestar nuestras preguntas ni acabar con el sufrimiento. Si pudiéramos lograr enfocar de una manera cristiana nuestro sentido de valores, llegaríamos a comprender que la presencia amorosa de Dios en el fuego de la prueba es una bendición mayor que le eliminación de los problemas sin intervención divina.

Tenemos que entender la que omnipotencia de Dios para libarnos del sufrimiento jamás  hay que ponerlo en duda. No existe crisis que no tenga  liberación, ya que la liberación puede venir a través de la vida o de la muerte. Es más, la libertad  del sufrimiento y el dolor depende de Su soberanía. ¿Qué significa esta palabra? Que Dios hará lo que El quiera sujeto únicamente a su carácter. En otras palabras, si parte de Su plan es que cierta persona quede libre de una situación cualquiera, dicha persona será rescatada; si no, Dios tiene otro propósito para la vida de aquella persona, el cual le garantizará mayor gloria para El y punto.

Si el pudo librar a Daniel del foso de los leones, los jóvenes hebreos del horno de fuego, o que Su único hijo, sufra la muerte en la cruz para satisfacer Su justicia Asia lo hará.

Lo que dice la Biblia  acerca del sufrimiento.

No siempre se puede decir que el sufrimiento es por causa del pecado o que indique falta de espiritualidad. Juan 9.1-3 “A su paso, Jesús vio a un hombre que era ciego de nacimiento. Y sus discípulos le preguntaron: – Rabí, para que este hombre haya nacido ciego, ¿quién pecó él o sus padres?-Ni el pecó, ni sus padres- respondió Jesús-, sino que esto sucedió para que la obra de Dios se hiciera evidente en su vida”  (1 Co.4.9-14; 2 Co. 11.22-31)

La fuente  del sufrimiento está relacionada con el pecado, y la maldición de Dios. (Ro. 8,20-23 “…porque fue sometida a la frustración. Esto no sucedió por su propia voluntad, sino por la del que así lo dispuso. Pero queda la firme esperanza de que la creación misma ha de ser liberada de la corrupción que la esclaviza, para así alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de Dios. Sabemos que toda la creación todavía gime a una como si estuviera dolores de parto. Y no sólo ella, sino también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, gemimos  interiormente, mientras aguardamos nuestra adopción como hijos, es decir, la redención de nuestros cuerpos”. (Gé. 3.14-19; 1Co. 15.55)

El sufrimiento y la maldad ocurren dentro del contexto más amplio de la predestinación de Dios.

(Gé. 50.20) “’ Es verdad que ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios transformó ese  mal en bien para lograr lo que hoy estamos viendo: salvar la vida de mucha gente”  (Job, 1. 12; 2.6). No es la mala suerte.

El sufrimiento es de esperarse a la luz del carácter de Dios. (1 Pe. 4.19) “ Así pues los que sufren según la voluntad de Dios entréguense a su Creador y sigan practicando el bien” (1Co 10.13) “Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano…” (Job 23.10, 14)

El sufrimiento indica la vulnerabilidad de nuestro estado presente y la necesidad de redención. (Fi. 3.21)  “El transformará nuestro cuerpo miserable para que sea como su cuerpo glorioso, mediante el poder con que somete a sí mismo todas las cosas.” (2 Co. 5.1-5); 1 Pe. 1.6, 9, 24).

El sufrimiento muestra donde yace nuestra verdadera fuente de esperanza (1Pe.1.6, 13). “Esto es para ustedes motivo de gran alegría, a pesar de que hasta ahora han tenido deveras pruebas por un tiempo. 13 Por eso, dispónganse para actuar con inteligencia, tengan dominio propio, pongan su esperanza completamente en la gracia que se les dará cuando se rebele” Revelando la intención de nuestros corazones. (Salmos 11.5; 17.1-5) Porque nos obliga a reflexionar, cual es el verdadero significado de la vida.

El sufrimiento nos sirve para aumentar el conocimiento del poder de Dios para sostenernos en victoria. (Salmo 68.19) “Bendito sea el Señor, nuestro Dios y Salvador, que día tras día sobrelleva nuestras cargas” (1 Pe. 5.6 -7)

Dios utiliza el sufrimiento para reafirmarnos, perfeccionarnos, fortalecernos y ayudarnos a  permanecer y crecer en la gracia. (He. 2.10) “En efecto, a fin de llevar a muchos a la gloria,  convenía que Dios, para quien y por medio de quien todo existe, perfeccionara mediante el sufrimiento al autor de la salvación de ellos” (Salmo 66. 8-9; He. 12.10)

El sufrimiento nos enseña humildad, cuando tenemos la mente de Cristo, pues Dios en lo que está interesado es en el carácter cristiano. De tal manera que el mayor bien de la vida cristiana no es la ausencia de dolor, sino el reflejo de Dios en nuestras vidas. (2 Co. 12. 7) “Para evitar que me volviera presumido por estas sublimes  revelaciones, una espina me fue clavada en el cuerpo, es decir un mensajero de Satanás para que me atormentara.” (Fi.2. 1-11; Ro.5. 3-4; He. 12. 10; 2 Co. 4. 8-10; Ro. 8. 29)

El sufrimiento permite que la vida de Cristo se manifieste en la vida del creyente, y nos obliga a depender de Dios. (2 Co. 4. 7-11) “Pero tenemos este tesoro en vasijas de barro para que se vea que tan sublime poder viene de Dios y no de nosotros. Nos vemos atribulados en todo, pero no  abatidos; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos. Donde quiera que vanos, siempre llevamos en nuestro cuerpo la muerte de Jesús, para también que su vida se manifieste en todo nuestro cuerpo. Pues a nosotros los que vivimos, siempre se nos entregaba a la muerte por causa de Jesús, para que también su vida se manifieste en nuestro cuerpo mortal”. (2Co. 12. 9;)

Demostramos el amor a Dios cuando experimentamos sufrimientos de una manera voluntaria. (2 Co. 8. 1, 2, 9)  Ahora, hermanos, queremos que se enteren de la gracia que Dios ha dado a las iglesias de Macedonia. En medio de las pruebas más difíciles, su desbordante alegría y su extrema pobreza abundaron en rica generosidad. Ya conocen la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que aunque era rico, por causa de ustedes se hizo pobre, para que mediante su pobreza ustedes llegaran a ser ricos”.

Del sufrimiento aprendemos la obediencia y el dominio propio. (He.5. 8) “Aunque era hijo mediante el sufrimiento aprendió a obedecer, y consumada su perfección, llego a ser autor de la salvación eterna para todos los que le obedecen. Junto con la paciencia. (Ro.1.1-5).

El sufrimiento es la causa para recibir recompensa. (2.Co. 4.17) “ Pues los sufrimientos ligeros y efímeros que ahora padecemos producen una gloria eterna que vale muchísimo más que todo sufrimientos”.( 2Ti. 2.12)

El sufrimiento demuestra una entrega total a Cristo. Y además nos hace depender de la gracia de Dios para sostenernos (2 Co. capitulo 4).

El sufrimiento nos conduce a la unidad, así como a la administración de los dones para el bien de todos los creyentes. (1 Pe. 4. 12) “Queridos hermanos, no se extrañen del fuego de la prueba que están soportando, como si fuera algo insólito”. (1Co. 12; Fi. 4. 12-15)…

El sufrimiento es una indicación clara de que podemos resistir tanto la prosperidad como la calamidad por la fe en Cristo. (Job 22. 7-17)

El sufrimiento es lo que une a los creyentes en un propósito común. (Apo. 1. 9) “Yo, Juan, hermano de ustedes y compañero en el sufrimiento, en el reino y la perseverancia que tenemos en unión con Jesús, estaba en la isla de Patmos por causa de la Palabra de Dios y el testimonio de Jesús”.

El sufrimiento es la base para obtener la consolación de Dios. (2 Co. 2. 5-7) “Pues así como participamos abundantemente en los sufrimientos de Cristo, así también por medio de El tenemos abundante consuelo. Si sufrimos, es para que ustedes tengan consuelo y salvación; y si somos consolados, es para que ustedes tengan el consuelo que los ayude a soportar con paciencia los mismos sufrimientos que nosotros padecemos. Firme en la esperanza que tenemos en cuanto a ustedes, porque sabemos que así como participan de nuestros sufrimientos, así también participan de nuestro consuelo”

Como resultados del sufrimiento obtenemos discernimiento y conocimiento para entender Sus estatutos. (Salmos 119. 66) “Impárteme conocimiento y buen  juicio, pues yo creo en tus mandamientos”. (Salmos 32)

A Través de sufrimiento, Dios obtiene un espíritu quebrantado lo cual es su deseo. (Salmos 51. 16-17). “Tu no te deleitas en los sacrificios ni te complacen los holocaustos; de lo contrario te los ofrecería. El sacrificio que te agrada es un espíritu quebrantado; tu OH Dios, no desprecias al corazón quebrantado y arrepentido”.

El sufrimiento lo que hace es preparar nuestras mentes para la gracia, no sólo en el presente, sino cuando Cristo se manifieste… (1 Pe. 1. 6,13) “Esto es para ustedes motivo de alegría, a pesar de que hasta ahora han tenido que sufrir diversas pruebas por un tiempo. Por eso, dispónganse para actuar con inteligencia, tengan dominio propio; pongan su esperanza completamente en la gracia que se les dará cuando se revele Jesucristo”. (1 Pe.      2. 5)

El sufrimiento es usado por Dios para humillarnos, de tal manera que pueda exaltarnos a su tiempo. (1 Pe. 5.5-7). “Así mismo, jóvenes, sométanse a los ancianos. Revístanse todos de humildad en su trato mutuo, porque << Dios de opone a los orgullosos, pero da gracia a los humildes >>.Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que El os exalte a su debido tiempo. Depositen en El toda ansiedad, porque El cuida de ustedes” (Y hasta el versículo 11).

El sufrimiento nos da lecciones provechosas para contar nuestros días en la tierra para que podamos presentarnos ante Dios llenos de sabiduría. (Salmos 90. 7- 12) “… Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría”

La piedad cuando va acompañada del sufrimiento produce contentamiento. (1 Ti. 6. 6). “Es cierto que con la verdadera religión (piedad) se obtienen grandes ganancias, pero sólo si uno esta satisfecho (contentamiento) con lo que tiene”.

El sufrimiento de los creyentes es muchas veces necesario, como instrumento para ganar aquellos que ya están elegidos. (2 Ti. 2. 8-10). “No dejes de recordar a Jesucristo, descendiente de David, levantado de entre los muertos. Este es mi evangelio, por el cual sufro al extremo de llevar cadenas como un criminal. Pero la palabra no está encadenada. Así que todo lo soporto por el bien de los elegidos, para que también ellos alcancen la gloriosa y eterna salvación que tenemos en Cristo Jesús””. (2Ti.4.5-6; 2 Co. 1.1-11)

El sufrimiento de los creyentes le sirve de consuelo a aquellos que son débiles en la fe y  los edifica. (He.2.17-18). “Por eso era preciso que en todo se asemejara a sus hermanos, para ser un sumo sacerdote fiel y misericordioso al servicio de Dios, a fin de expiar los pecados del pueblo. Por haber sufrido El mismo las tentaciones, puede socorrer a los que son tentados”. (2Co.1.3-11; 7.6-7)

Es sabido que la justicia no nos libra del sufrimiento, esto es para enseñar que se está librando una gran batalla en el plano superior. Hasta que esa batalla no finalice, Dios permitirá que el sufrimiento continúe. (Fi. 2.7-8). Sin embargo, todo aquello que para mí era ganancia, ahora lo considero pérdida por causa de Cristo. Es más, todo lo considero pérdida por razón del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor por El lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol, a fin de ganar a Cristo”.

Al sufrimiento siempre lo acompañará una  fuente mayor de gracia. (1Co. 10.14) “Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, El les dará también una salida a fin de que puedan resistir”. (2Ti. 1. 7-8; 4.16-18; 1Pe. 4.14)

El sufrimiento no produce vergüenza al contrario, nos afirma en quien hemos creído. (1 Ti.1:12) “Por ese motivo padezco estos sufrimientos. Pero no me avergüenzo, porque sé en quien he creído, y estoy seguro de que tiene poder para guardar hasta aquel día lo que le confiado”. Este capítulo desde el versículo 3 hasta el capítulo 3 es una exhortación a la fidelidad si importar los sufrimientos.

En una verdad como un templo que cuando entramos en este tema, no encontramos con un principio básico, que establece que sufrimiento que padecemos como seres humanos, no nos es posible comprenderlo dentro del contexto humano o natural, sino que tiene que incluir la parte espiritual. Nos hacemos una pregunta que jamás deberíamos hacernos: ¿Cómo puede un Dios Santo, justo permitir el sufrimiento? Pero es aquí donde no nos debemos rendir ante el misterio sin una dirección. Pues ante la cuestión del sufrimiento, es donde se amenaza a Dios  y a su carácter y sobre todo a su santidad. El apóstol Pablo en su experiencia del capítulo 12 de Segunda a  los Corintios Dios le da la respuesta, “Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad” Y como al principio de este estudios reconocemos la Soberanía de Dios. Y, punto.

(Los textos bíblicos son de la Nueva Versión Internacional editada por Editorial Vida)

Por Rev. Ramón Herrera

 

Terminado en 8/28/2003.

Las 70 Semanas de Daniel: Otro Criterio

“Yo contesto que el testimonio del Espíritu es superior a toda razón. Porque como Dios solo es testigo suficiente de sí mismo en su propia palabra, así también la palabra nunca será verificada en los corazones de los hombres hasta que sea confirmada por testimonio interno del Espíritu”. 

Juan Calvino

Hay una diferencia entre las interpretaciones cristianas primitivas de las Setenta Semanas de Daniel y las contemporáneas; debemos decir que, en este estudio trataremos de las contemporáneas. La clasificación que presentamos a continuación es una esquemática y poseen un valor didáctico que es generalmente aceptable. No discutimos en este estudio variantes relativas dentro de cada una de las escuelas, pero, consideremos cuatro de estas escuelas, dos futuristas y dos historicistas:

Futuristas simbólicas

  • Escuelas futuristas
  • Futurista Dispensacional

Histórico-critica

  • Escuelas historicistas
  • Histórico- mesiánica

La interpretación simbólica considera a los números mencionados en la profecía más bien como esquemáticos. Entiende la profecía como un poema relacionado con la salvación escatológica del Pueblo de Dios. Estas semanas son contadas a partir de Ciro (538 a.C), generalmente, y por ser simbólicas admiten diferentes subdivisiones, como por ejemplo:

Semanas 1 a 7: Desde Ciro hasta Jesucristo, Jerusalén, el Templo, y los habitantes de la ciudad son considerados como referidos a la Iglesia.

Semanas 8 a 69: Comprende el período de la historia de la Iglesia visible; incluye con la manifestación del Anticristo (?) y la desaparición de la Iglesia visible (?).

Semana 70: La Gran tribulación, que concluye con la    segunda venida de Cristo; a           veces se superpone a las 70 semanas con el final del período de las 69 semanas.

Esta interpretación, en el término de las semanas, los pecados serían <<reservados>> para el día del juicio, y la justicia se cumplirá en el Reino Mesiánico. Hay incontables  objeciones para aceptar esta interpretación: 1) La semana 69 se superpondría con la 70. 2) No existen elementos exegéticos para considerar las semanas simbólicas; ya que el contexto indica lo contrario. 3) Una respuesta simbólica no hubiera respondido al ruego de Daniel. 4) Las semanas no concluyen, según el texto, con la manifestación de Cristo en gloria, sino con la completa destrucción de la ciudad. 5) Tampoco existe base para tomar a la ciudad, el templo, y sus habitantes como los que representan a la Iglesia.

Por otro lado la interpretación histórico-critica ganó muchos adherentes entre racionalistas en el siglo 19 y es la interpretación típica de los eruditos liberales. Se asocia casi siempre con la asignación de una fecha muy tardía composición del libro (165 a C). La escuela considera que los sucesos con los cuales concluyen las semanas, fueron contemporáneos a la composición del libro, en otras palabras, se trataría de una narración histórica escrita en el estilo profético. El cumplimiento de las semanas es como sigue.

Semanas 1 a 7: Estas semanas incluyen: Desde la caída de Jerusalén (587 ó 586 a.C) hasta el decreto de Ciro 538 ó 637 A.c.); según Behnmann,   desde 605 ó 604 a.C. (Nabucodonosor rey de Babilonia) Hasta el  comienzo del reinado de Ciro en 559 a.C.

Semana 8 a 69: Desde la restauración del templo hasta el asesinato del sumo Sacerdote Onías III en 170 ó 171 a.C.

Semana 70: A la mitad de la semana Antiocos IV profana el templo. La semana                 Concluye con el triunfo de los Macabeos y la re-dedicación del Templo en 164 a.C.

Esta teoría se invalida con las siguientes conclusiones: a) La cronología no encaja, lo cual resulta extraño, si esta presunta profecía fue escrita después de los hechos. Mr. Duhm y algunos más postulan esta teoría, con una ignorancia básica del autor del libro, que le llevó a cometer grandes errores. b) No hay base para afirmar una “salida de la palabra” en 586 a.C., pues históricamente esta fecha corresponde a la destrucción de Jerusalén, por otro lado, en la profecía de predice su restauración. c) Tampoco  existe una “palabra” sobre la restauración en el año 605 a.C. Por otro lado Behrmann hace comenzar simultáneamente en 605 a.C. las primeras siete y las segundas 62 semanas, tampoco esto tiene sentido bíblico. d) Tal y como lo señalado Baldwin, los que sostienen que la profecía se refiere a Antiocos Epífanes, olvidan algo, que Antiocos Epífanes no destruyó  a Jerusalén ni el templo.

La interpretación Dispensacional futurista; esta considera las semanas como parcialmente cumplidas.

Semana 1 a 7: Abarca del decreto de Esdras (458 a.C). Según algunos sus mas  conocidos interpretes, este período tiene que ver la   completa reconstrucción de la murallas de Jerusalén  (445.a.C)

Semana 8 a 69: Hasta le entrada triunfal de Jesús en Jerusalén (32 ó 33). A esto le sigue un período, el paréntesis, que dura hasta el día de hoy. Este caso de colocar la crucifixión, la destrucción de Jerusalén y la “era de la iglesia” la cual según esta enseñanza, no está considerada en ninguna profecía del (AT). El “paréntesis” terminará cuando Cristo venga por sus santos en ‘un rapto que según ellos, está descrito en 1 Ts.4:15-17                              .

Semana 70: Luego de que la iglesia es ‘arrebatada’, ocurre la manifestación del Anticristo, quien hace un pacto con la nación de Israel, y luego lo quebranta, dando comienzo a la gran tribulación que concluye con la segunda venida  del Señor, con sus santos, para destruir al Anticristo e instaurar el reino milenial según Apocalipsis Cap. 20

La interpretación histórico-mesiánica puede ser considerada como clásica, pues fue sostenida por muchos de los más eminentes expositores protestantes, como Martín Lutero, Felipe Melanchton, Juan Calvino, Matthew Henry y Adán Clark.  Aunque existen numerosas diferencias- en particular de detalles cronológicos-, quienes sostienen esta interpretación creen que la profecía fue completamente cumplida en la primera venida de Jesucristo; las diferencias son menores. Las semanas se dividirían:

Semanas 1 a 7: Desde la orden de reconstruir Jerusalén (Ciro 538 a.C. o    Esdras,           458 a.C.) hasta la reconstrucción completa.

            Semanas 8 a 69:     Desde la reconstrucción hasta el Mesías, generalmente el bautismo de Cristo.

            Semana 70: La última semana incluye el ministerio de Cristo. En la mitad de la semana Jesús es crucificado, y luego el Evangelio es predicado con         exclusividad a los judíos. La semana concluye con la dispersión de la Iglesia de   Jerusalén, que lleva el Evangelio a los samaritanos y gentiles, tras la muerte de             Esteban.

Con algunas variantes de interés en la interpretación tradicional se comentarán oportunamente. La siguiente discusión estará basada en los enfoques conservadores, Dispensacional, e histórico-mesiánico. Hay una profunda incompatibilidad, y por lo menos uno de los dos debe ser falso. Hay pues unas diferencias que no admiten conciliación entre ambos esquemas a pesar de algunas semejanzas importantes.

LA PROFECIA DE DANIEL 9:24-27

24 Setenta semanas han sido decretadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para poner fin a la trasgresión, para terminar con el pecado, para expiar la iniquidad, para traer justicia eterna, para sellar la visión y la profecía, y para ungir el lugar santísimo. 25 Has de saber y entender que desde la salida de la orden para restaurar y reconstruir a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas y sesenta y dos semanas; volverá a ser edificada, con plaza y foso, pero en tiempo de angustia. 26 Después de las sesenta y dos semanas el Mesías será  muerto y no tendrá nada, y el pueblo del príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario.  Su fin vendrá con inundación; aun hasta el fin habrá guerra, las desolaciones están determinadas.27  y él hará un pacto firme con muchos por una semana, pero a la mitad de la semana pondrá fin al sacrificio y a la ofrenda de cereal. Sobre el ala de abominaciones vendrá el desolador, hasta la destrucción completa la que está decretada, sea derramada sobre el desolador.

El término hebreo semana shabuá, (plural shabú’in, se deriva del número siete (shebá), y significa literalmente un período de siete “setena”, de la misma que en español se dice de una docena o de una quincena. La unidad de tiempo a la que esta setenta se refiere se debe determinar  explícitamente, o más bien se puede inferir por el contexto. Esto significa que es igualmente válido hablar de una setena o semana de siete días o de siete años. Como ejemplo del uso de la Biblia, la semana de día:

Deuteronomio 16:9

Siete semanas contarás; comenzarás a contar siete semanas desde el momento en que empieces a meter la hoz a la mies.

Levítico 25:8

“Contaras también siete semanas de años para ti, siete veces siete años, para que tengas el tiempo de siete semanas de años, el decir cuarenta  y nueve años.

En este libro de Daniel, los datos indican que se trata de semanas de años:

Cuando al autor del libro desea referirse a días lo afirma sin lugar a dudas como en: 8:14  “Y le respondió: por dos mil trecientas tardes y mañanas entonces el lugar santo será restaurado” 10:2 “En aquellos días, yo, Daniel, había estado en duelo durante tres semanas completas”

El contexto inmediato de tiempo son los setenta años de las desolaciones profetizadas por Jeremías; esto indica claramente que Daniel pensaba en términos de años.  Por estas razones la mayoría de los exégetas y también los traductores de la Biblia entienden el plazo de las setenta semanas como de años, o sea 490 años.

Otra prueba es que la duración de cada semana queda indicada por el paralelismo entre año sabático y año de jubileo, en la relación entre los setenta años de desolaciones y las setentas semanas. En ambos casos se trata del mismo número, es decir, setenta.

Levítico 25

1 Entonces el Señor habló a Moisés en el monte Sinaí, diciendo: Habla a los hijos de Israel, y diles: -Cuando entréis a la tierra que yo les daré la tierra guardará reposo para el Señor. 3 Seis años sembrarás la tierra, seis años podarás tu viña y recogerás sus frutos, 4 pero el séptimo año la tierra tendrá completo descanso, un reposo para el Señor; no sembrarás tu campo  no podarás tu viña 5 Lo que nazca espontáneamente después de tu cosecha  no lo segarás, y las uvas de los sarmientos de tu viñedo no recogerás; la tierra tendrá un año de reposo-.

Todos estos años eran de libertad y reposo, ya que el séptimo año tenía el mismo sentido que el sábado semanal. Hay aquí un verdadero trasfondo humanitario y también ecológico admirable, mas el fundamento era de fe en la predestinación, así como una especie de memorial que nos recuerda que todo pertenece a Dios. Que lección para estos días, que seguimos contaminado la tierra, el aire, los ríos los mares y hasta la atmosfera.

De esta manera, según la Escritura, la destrucción de Jerusalén y el exilio de los sobrevivientes ocurrieron:

2 Crónicas 36

19 Y quemaron la casa de Dios, derribaron la muralla de Jerusalén, prendieron fuego a todos sus palacios y destruyeron todos sus objetos valiosos 20 Y a los que habían escapado de la espada los llevó a Babilonia; y fueron siervos de él y de sus hijos hasta el del reino de Persia, 21 para que se cumpliera la palabra del Señor por boca de Jeremías, hasta que la tierra hubiera gozado de sus días de reposo.  Todos los días de su desolación reposó, hasta que se cumplieron los setenta años. Este acto selló el destino final del reino del sur, cuando los poderosos obligaron otra vez a la esclavitud a aquellos que habían liberado, por esta razón el Señor los entregó a espada, y hambre (Jeremías 34: 8-22.

Existen muchas afirmaciones  bíblicas acerca de los setenta años de desolación. Uno de ellos es Zacarías 1:12 “Entonces les respondió al ángel del Señor y dijo: OH Señor de los ejércitos ¿hasta cuándo seguirás sin compadecerte de Jerusalén y de las ciudades de Judá, contra las cuales has estado indignado estos setenta años?

De esta manera, el marco de referencia de las Setentas Semanas son los setenta años de la profecía de Jeremías, los cuales se cumplieron literalmente. Llegamos a la conclusión, es que el tiempo de las Setenta Semanas de años se cumplirán de igual modo. Un conocido teólogo lo ve de esta manera:

<< Si la introducción y conclusión de Daniel trata del mismo asunto-la salvación de Israel y el número 70- se sigue que los dos períodos (-70- años la introducción y 70 semanas en la conclusión) deben pertenecer a la misma esencia. Ambos son históricos, y ambos apuntan al principio levítico.  El segundo se refiere al jubileo (7x7x10) como el primero se refiere al año sabático (7×10)…Como Jeremías predijo los 70 años de desolación desde la perspectiva del año sabático, Daniel coloca su profecía desde la perspectiva de una extensión de la profecía histórica de Jeremías, esto significa que Daniel también se refiere a un suceso histórico>>

Setenta semanas de años es el tiempo a determinar desde la orden para restaurar Jerusalén hasta el advenimiento del Mesías. Es un tiempo determinado, En hebreo se usa la palabra jatak <<fijado>> Y se usa solamente en este pasaje de Daniel 9:24, e indica la inamovilidad divina del decreto. Dentro de este tiempo debía determinarse el destino final de la nación de Israel, y el plan de Dios para la redención de los escogidos.

Sería bueno conocer algunas cosas que son de una gran importancia antes de continuar.

1- Uno de los aspectos más relevantes es la ausencia de simbolismos en las declaraciones del ángel. La claridad con la que el lenguaje se expresa. Aunque velado, se predice la venida del Mesías.

2- El Mesías esperado por aquellos apocalípticos trasnochados, era, o bien un superhombre dotado de poderes, o bien un ser divino; en cualquier caso, este Mesías vencería por la fuerza a las naciones y reinaría sobre ellas en virtud de su poder militar. Pero Daniel anuncia la muerte del Mesías.

3- Los judíos aguardaban la restauración de Jerusalén, para que fuera la capital del reino Mesiánico sobre la Tierra, Pero en lugar de esto el oráculo divino a través de Gabriel anuncia  ¡acertadamente! la más completa destrucción no sólo de la ciudad sino del templo.

Objetivos Proféticos de las Setenta Semanas

Dentro del tiempo de las Setenta Semanas ocurrían cierto hechos relacionados con la venida y la muerte del Mesías, estos objetivos de la semana podrían dividirse en negativos, los tres primeros, y positivos, los últimos.

1- Poner fin a la transgresión

Otras versiones traducen: rebeldía, transgresión, La palabra hebrea usada es peshá, que combina la idea de rebelión, y se refiere al pecado en general y en cada una de sus muchas formas. El término deriva en un verbo, pashá, que se traduce <<transgredir>> e involucra quebrantamiento de las reglas religiosas o civiles. Es además la acusación frecuentemente hecha a Israel por su infidelidad al pacto veamos uno de los muchos textos que podemos encontrar:

Ezequiel 2:3

Entonces me dijo: Hijo de Hombre, yo te envió a los hijos de Israel, a una nación de rebeldes que se ha rebelado contra mí; ellos y sus padres se han levantado contra mí hasta este mismo día. (Ver Isaías 1:28; Oseas 8:1) Según la concordancia Strong (porque yo no se hebreo ni griego) El sustantivo peshá significa rebelde a la autoridad de Dios, aplicándose en particular a la idolatría, a la persecución de creyentes, y a los falsos testimonios.

En el presente contexto, el término peshá aparece con artículo definido (happeshá), Y por lo tanto posiblemente es una referencia a una situación específica, como por ejemplo la apostasía de Israel.

2- Para terminar con el pecado

Otras versiones dicen  sellar los pecados, sellar el pecado, cancelar el pecado, Sellar (jatam, tiene tres significados: Autenticar un documento, darle valor o certificar su autenticidad, por ejemplo Reyes 21:8; Nehemías 9:38-Dar por concluida alguna cosa, porque ya no hay más que agregar Daniel 12: 4,9. Y asegurar, cerrar, clausurar mediante un sello Job 9:7; Cantar de Cantares 4:12.

La palabra traducida pecado jattá, significa errar el blanco, equivocarse, no alcanzar la meta. Indica una acción objetivamente errónea y contraria a la voluntad de Dios, pero sin prejuicio del elemento subjetivo.

Job 14: 17

Sellada está en un saco mi transgresión, y tienes cubierta mi iniquidad.

Esta expresión que aparece en el libro de Job, presumiblemente contiene la misma idea sellada está en un saco mi transgresión.

3- Para expiar la iniquidad

Otras versiones: borrar la ofensa, obtener perdón por la maldad. El verbo empleado es kapar, que significa hacer reconciliación y proviene de koper (rescate). Según analistas, la raíz hebrea a diferencia de la raíz árabe no se utiliza para significar cubrir. La palabra y sus derivados pueden referirse a la acción de reconciliación dirigida primariamente hacia la ofrenda, expiación, o hacia el ofendido, en cuyo caso el Señor (propiciación) para este último uso. De cualquier manera en todos los casos está presente la idea de rescate o retribución. Concluyendo, el significado de la expresión sería rescatar del pecado.

Salmo 32:1

¡Cuán bienaventurado es aquel cuya transgresión es perdonada, cuyo pecado cubierto!

Isaías 6:6-7

6 Entonces  voló hacia mí uno de los serafines con un carbón encendido en su mano, que había tomado del altar 7 y con el tocó mi boca, y dijo: He aquí, esto ha tocado tus labios, y es quitada tu iniquidad y perdonado tu pecado.

4- para traer la justicia eterna

Otras versiones dicen: instaurar justicia eterna, establecer justicia para siempre, traer una justicia perenne, traer la justicia eterna.  Esta expresión no aparece en ningún otro sitio de La Escritura. Aquí se une la idea de justicia o rectitud, tsedeq, y de eternidad, (‘ad,’olam, presentando ambas como provenientes de la voluntad de Dios. Esta misma idea se nos presenta en:

Salmo 112:3,9

Bienes y riquezas hay en su casa, y su justicia permanece para siempre.9 Con liberalidad ha dado a los pobres; su justicia permanece para siempre; su poder será  exaltado con honor.

Como todos sabemos el hombre no es justo, pero eso sí, puede ser su justicia.

Jeremías 23:6; Romanos 10:4

6 En sus días será salvo Judá, e Israel  morará seguro; y este es su nombre por el cual será llamado: “El Señor, justicia nuestra” Ro.10 4 Porque Cristo es el fin de la ley para justicia a todo aquel que cree.

5- Para sellar la Visión y la Profecía

Otras versiones traducen, para que se cumpla la visión y la profecía, sellar la visión y al profeta. El verbo utilizado nuevamente es jatam, sellar. El significado de sellar aquí bien puede incluir dos ideas, que están acordes con los usos de jatam. En primer lugar, declarar auténticas las visiones y profecías del Antiguo Testamento, o sea, certificar su veracidad a través de su cumplimiento. Por otra parte, la venida del Mesías constituye la revelación final de Dios, y de esta manera se sellará la visión y la profecía, por no ser ya necesarias.

Hebreos 1:1-4

1Dios habiendo hablado hace mucho tiempo, en muchas ocasiones y de muchas maneras a los padres por los profetas, 2 en estos últimos días nos ha hablado por su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, por medio de quien hizo también el universo.3 El es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza y sostiene todas las cosas por la palabra de su poder. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, 4 siendo mucho mejor que los ángeles, por cuanto ha heredado un nombre más excelente que ellos.

Los Dispensacionalistas entienden que la expresión implica el cumplimiento total y final de todas las profecías. Pero no hay fundamento alguno para esa interpretación, sino que se clausure la profecía por no ser ya necesaria y se premie la autenticidad así como la confianza de la Escrituras proféticas.

6 – Para Ungir el Lugar Santísimo

Algunas versiones traducen: el lugar santísimo, sea ungido el santísimo, se consagre el santísimo. La expresión godesh godasin significa Santísimo o Santo de los Santos. Si bien se refiere al lugar santísimo del templo los varios usos relacionados, por lo menos en una ocasión y posiblemente en dos:

Levítico 27: 28  1 Crónicas 23:13

28  “Sin embargo, cualquier cosa dedicada que alguno separe para el Señor de lo que posee, sea hombre o animal, o campos de su propiedad, no se venderá ni redimirá. Toda cosa dedicada es santísima al Señor. 1Cr. 23: 13 Los hijos de Amran fueron  Aarón y Moisés. Y Aarón fue separado para ser santificado como el más santo, él y sus hijos para siempre, para quemar incienso delante del Señor, para servirle y bendecir en su nombre para siempre.

El acto de ungir, mashaj de donde proviene Mesías o Ungido, tenía un sentido religioso, el propósito de consagrar a un rey, a un sacerdote o a un profeta para el servicio del Dios de Israel:

2 Samuel 12:7

Entonces Natán dijo a David: Tú eres aquel hombre. Así dice el Señor, Dios de Israel: “Yo te ungí rey sobre Israel y te libré de la mano de Saúl.

Éxodo 29:5,7

…y pondrás sobre Aarón. Luego tomarás el aceite de la unción, y lo derramarás sobre su cabeza, y lo ungirás.

Isaías 61:1

El Espíritu del Señor Dios está sobre mí, porque me ha ungido el Señor para traer buenas nuevas a los afligidos; me ha enviado para vendar a los quebrantados de corazón, para proclamar libertad a los cautivos y liberación a los prisioneros;

Concluimos pues, que la expresión se refiere a conságrale al Señor una persona o una cosa, como por ejemplo, el santuario interno del templo. Es claro, por el contenido y además por el contexto, que estamos frente a una profecía mesiánica.

Las metas fijadas son muy similares a las asociadas con el reino de justicia de los últimos tiempos o sea del siglo venidero. (El h’a olam habba) véase por ejemplo el capítulo 11 del profeta Isaías.

Para el pueblo del Antiguo Testamento no puede interpretarse como independiente del Nuevo Testamento. De tal manera, antes de afirmar si estos objetivos han hallado cumplimiento en la historia o no, debemos examinar qué tiene para decirnos el Nuevo Pacto al respecto. La obligación de los estudiantes de la Biblia incluye tanto un examen cuidadoso de los hechos relatados en el Nuevo Testamento como coherentes con la interpretación  inspirada de Cristo y los apóstoles que le dieron a estos hechos.

CUMPLIMIENTO EN EL NUEVO TESTAMENTO

Los tres primeros objetivos de las semanas se pueden llamar negativos, con único sentido de que quitan algo que se interpone entre Dios y el hombre: rebelión, pecado, iniquidad. El Nuevo Pacto enseña que Cristo (el Mesías) llevó nuestros pecados.

Isaías 53:5-6

5 Más El fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades. El castigo de nuestra paz, cayó sobre El, y por sus heridas hemos sido sanados. 6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, nos apartamos cada cual por su camino; pero el Señor hizo que cayera sobre El la iniquidad de todos nosotros.

1- La Anunciación del Mesías

Mateo 1:21

Y dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús porque El salvará (sozö) a su pueblo de sus pecados (hamartion)

En nombre Jesús significa Yahvé salva. Debemos destacar las notorias relaciones entre el libro de Daniel y Lucas 1-2. Mencionamos las siguientes: a) El ángel Gabriel que en el AT se menciona sólo en Daniel 8:16; 9:21, es quien se manifiesta a Zacarías y a  María (Lucas 1:19,26) b) es un ángel que está delante de Dios (Daniel 9:20-22. Lucas  1:19) c) el saludo del ángel y las relaciones de Daniel y de Zacarías son similares (Daniel 10:12 con Lucas 1”13; 10:13; Daniel 8:27; 10:16,17 con Lucas 1:64,65). Es muy probable que estas relaciones podían haber llegado a sugerir que Lucas puede haber vinculado la profecía de las Setenta Semanas con la primera venida del Señor, y específicamente con los acontecimientos entre el anuncio a Zacarías y la presentación de Jesús en el templo (Lucas 2:22), ya que entre ambos sucesos hay aproximadamente 70 semanas de días:  6 meses, 180 días entre la concepción de Juan el Bautista y la anunciación a María Lucas 1:26, 36; 9 meses, o lo que es lo mismo 270 días del embarazo de María, y 40 días (con Levítico 12:3) hasta la presentación de Jesús en el templo, o sea, 180+40=490 días o setenta semanas.

En la Palabra de Dios, no existen las casualidades; todo responde a un plan. Aunque Lucas no dice que éste sea el significado de esta profecía, existen buenas razones para pensar que éste no es un significado primario podríamos pensar de un cumplimiento parcial. En tal caso, la situación sería análoga a la planteada por la aplicación del texto de Isaías 53:5 a los milagros de sanidad de Cristo, antes de la muerte y resurrección, por Mateo 8:17, y del mismo texto, que hace referencia al perdón de los pecados, que sí es el significado primario  de la profecía del capítulo 53 de Isaías, al cual el apóstol Pedro hace referencia en 1 Pedro 2:24.

2- El Testimonio de Cristo

Mateo 9:2 Marcos 2:5. Lucas 7:48

Mt. 9:2 Y le trajeron un paralítico echado en una camilla; y Jesús, viendo la fe de ellos, dijo al paralítico: Anímate, hijo, tus pecados son perdonados, Mr. 2:5 Viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados.

Marcos 2:5 Viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo tus pecados te son perdonados. Lucas 7:48 Y a ella le dijo: Tus pecados han sido perdonados.

3- El Testimonio de Pablo

Romanos 3

24…Siendo justificados gratuitamente por su gracia por medio de la redención que es en Cristo Jesús, 25 a quien Dios exhibió públicamente como propiciación por su sangre a través de la fe, como demostración de su justicia, porque en su tolerancia Dios pasó por alto los pecados cometidos anteriormente.

Hebreos 9

26 De otra manera le hubiera sido necesario sufrir muchas veces desde la fundación del mundo; pero ahora, una sola vez en la consumación de los siglos, se ha manifestado para destruir el pecado por el sacrificio de sí mismo 28 a así también Cristo, habiendo sido ofrecido una vez para llevar los pecados de muchos,

4- El Testimonio de Pedro

1 Pedro 2

24  y El mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre la cruz, a fin de muramos al pecado y vivamos a la justicia, porque por sus heridas fuisteis sanados.

1 Pedro 1: 18,19

18 sabiendo que no fuisteis redimidos de vuestra vana manera de vivir heredada de vuestros padres con cosas perecederas como oro o plata, 19  sino con sangre preciosa, como de un cordero sin tacha y sin mancha, la sangre de Cristo.

5- El Testimonio de Juan

1 Juan 1

7  mas si andamos en la luz, como El está en la luz, tenemos comunión los unos con los otros, y la sangre de Jesús su Hijo nos limpia de todo pecado.

1 Juan 3

5 Y vosotros sabéis que El se manifestó a fin de quitar los pecados, y en El no hay pecado 6 Todo el que permanece en El, no peca; todo el que peca, ni le ha visto ni le ha conocido. 8 Todo el que practica el pecado es del diablo, porque el diablo ha pecado desde el principio. El Hijo de Dios se manifestó con ese propósito: para destruir las obras del diablo.

Tenemos que concordar que las tres primeras metas, negativas fueron cumplidas en las Setenta Semanas de una manera definitiva por Cristo. Así se contempla el testimonio unánime del Nuevo Testamento, que incluso utiliza muchos términos del Antiguo Testamento, como pecado, culpa, injusticia, rescate, precio de rescate, redención, que son términos griegos traducidos del hebreo. Al mismo tiempo, hay que reconocer que aparecen palabras que no corresponden exactamente, pero que expresan básicamente el desarrollo de ideas ya precedentes en el Antiguo Testamento.

Las obras de Jesucristo, su obediencia, su sumisión a la voluntad de Dios hasta la muerte como ocurrió <<para que se cumpliera todo cuanto de El estaba escrito en la ley y los profetas>>. Aunque no es el propósito de este estudio que tratemos detalladamente la teología de la expiación, eso sí debemos detallar la naturaleza del sacrificio de Cristo, única en sacrificio sustitutivo y voluntario, y de eficacia permanente. El Sacrificio de Cristo en la cruz del Calvario constituye. Sin lugar a ninguna duda, es la única base objetiva sobre la cual se pueden quitar los pecados del mundo. El libro de hebreos nos presenta esta misma idea, sobre la cual los hombres de cualquier raza pueden acercarse a Dios y reconciliarse en El.

Hebreos 10

14  Porque por una ofrenda El ha hecho perfecto para siempre a los que son santificados. 17  Y NUNCA MAS ME ACORDARE DE SUS PECADOS E INIQUIDADES.

JUSTICIA ETERNA

Nuestro Señor Jesucristo puso la justicia de Dios al alcance de todas las personas, ya que Cristo es el único que nos puede mostrar al Padre. Cristo solamente puede ser llamado justicia de Dios. El hecho fue reconocido por los romanos como Poncio Pilato, y además el centurión romano frente a la cruz. También los apóstoles proclamaron a Cristo como Justo, y por lo tanto poseedor y administrador de la justicia divina, He aquí algunos textos que dan el testimonio de las Sagradas Escrituras.

Mateo 3

14 Pero Juan trató de impedírselo, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti ¿y tú vienes a mí? 15 Y respondiendo Jesús, le dijo: Permítemelo ahora; porque es conveniente que cumplamos así toda justicia.  Entonces Juan se lo permitió.

Mateo 27

24  Y viendo Pilato que no conseguía nada, sino que más bien se estaba formando un tumulto, tomó agua y se lavó las manos delante de la multitud, diciendo:- Soy inocente de la sangre de esta justo; allá vosotros!.

Hechos 3

14  Más vosotros repudiasteis al Santo y Justo, y pedisteis que se os concediera un asesino.

Como recordarán, ya tuvimos ocasión de aludir al término hebreo tsedeq, (justicia, rectitud); así como tsaddiq (justo, recto) que provienen de una raíz que expresa básicamente en conformidad a esta norma moral. En el Antiguo Testamento esta norma es, desde luego la voluntad de Dios. Lo justo es aquello que no se aparta de la norma divina.

Esto tiene un aspecto que pudiéramos llamar teocrático concerniente al pacto establecido entre Jehová y su pueblo Israel. Este pacto, y cualquier otro, demandan  obediencia y fidelidad por parte del pueblo. Dios establecerá su justicia protegiendo a su pueblo y aniquilando a sus enemigos, con lo que se demuestra que es Señor y Salvador. También es justo Dios cuando envía terribles juicios a causa de la infidelidad de Israel; pero aun aquí, Dios promete restauración a aquellos que son el remanente fiel que se hayan arrepentido. De igual manera Dios manifiesta su justicia al ser fiel a su pacto, aunque Israel haya sido infiel.

También aprendemos que el Nuevo Testamento la palabra justo (dikaios) y justicia (dikaiosyne), estas se aplican de manera especial a aquellos que hacen la voluntad de Dios. Esta voluntad se cumplió en una forma perfecta por Jesucristo. Pablo nos recuerda que existen tres clases de justicia:

1- La justicia de la ley, que sólo nos sirvió como ayo, o sea algo provisional.

2- La justicia de Dios en Cristo; es esta última, y no la primera, la que                                    constituye, la base de:

3- La justicia del creyente, que la hace suya por la fe.

Gálatas 3

24 De manera que la ley ha venido a ser nuestro ayo para conducirnos a Cristo, a fin de que seamos justificados por la fe. 25 Pero ahora que ha venido la fe, ya no estamos bajo ayo, 26 pues todos sois hijos de Dios mediante la fe en Cristo Jesús.27 Porque todos los que fuisteis bautizados en Cristo, de Cristo os habéis revestido.

Esta justicia, no es consumada completamente, pero es ya una realidad, que está aquí presente a partir de la muerte de Cristo en la cruz del Calvario. Ya que Dios por su parte ha demostrado su justicia a los hombres, y ha dicho su última Palabra.

Para Sellar la Visión y la Profecía

El profeta del Antiguo Testamento que proclamaba la Palabra era además llamado por Dios, con el propósito de exhortar, advertir, confortar, enseñar, y aconsejar, estaba comprometido sólo con Dios y que por lo tanto gozaba de una libertad única. El profeta es uno señalado, llamado por Dios para ser la expresión de su voluntad, siendo preparado para anunciar los juicios y las promesas de Dios.

Es muy importante entender que estos no son textos de prueba, o sea que los profetas hacen una predicción y Cristo la cumple, por tanto las profecías son confirmadas por Cristo o las Escrituras se prueban a través de El.

1- Jesús

Mateo 9

`9 Pero, ¿que salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí os digo, y uno que es más que profeta 10 Este es de quien está escrito: HE AQUI YO EMVIO MI MENSAJERO DELANTE DE TU FAZ, QUIEN PREPARARA TU CAMINO DELANTE DE TI 13 Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan. 14  Y si queréis aceptarlo, él es Elías, el que había de venir.

Los Discípulos y el Pueblo

Lucas 1

68 Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque nos ha visitado y ha efectuado redención para su pueblo, 69 y nos ha levantado un cuerno de salvación en la casa de David su siervo, 70 tal como lo anunció por boca de sus santos profetas desde tiempos antiguos.

1 Pedro 1

10 Acerca de esta salvación, los profetas que profetizaron de la gracia que vendrá a vosotros, diligentemente inquirieron e indagaron, 11 procurando saber qué persona o tiempo indicaba el Espíritu de Cristo dentro de ellos, al predecir los sufrimientos de Cristo y las glorias que seguirían. 12 A ellos les fue revelado que no se servían a si mismos, sino a vosotros, en estas cosas que ahora os han sido anunciadas mediante los que os predicaron el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas a las cuales los ángeles anhelan mirar.

Se dice con mucha convicción que en la época de los patriarcas todas las personas piadosas y justas tenían el Espíritu de Dios, Pero cuando Israel  pecó, en el sonado caso del becerro de oro, Dios restringió el Espíritu, limitándolo a personas escogidas, y ente ellos los profetas esa es la razón de la frase “Así dice el Señor”, una frase muy usada en el día de hoy pero con resultados muy diferentes.

En el Nuevo Testamento hay abundante evidencia de la misión profética de Cristo. Así la gente del pueblo lo reconocía.

Mateo 21

11 Y las multitudes contestaban: Este es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea.46 Y cuando procuraron prenderle, tuvieron miedo de la multitud, porque le tenían por profeta.

También los discípulos le tenían por profeta:

Lucas 24

19  Entonces El les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: las referentes a Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y en palabras delante de Dios y de todo el pueblo;

Los fariseos  también le tenían por profeta:

Mateo 16

1 Entonces los fariseos y los saduceos se acercaron a Jesús, para ponerle a prueba le pidieron que les mostrara una señal.

Lucas 7

39 Pero al ver esto el fariseo que le había invitado, dijo para sí: Si éste fuera un profeta, sabría quién y qué clase de mujer es la que le está tocando, que es una pecadora.

Jesús se expresaba como un profeta:

Marcos  6

4 Y Jesús les dijo: No hay profeta sin honra sino en su propia tierra, y entre sus parientes. 5 Y no pudo hacer allí ningún milagro; sólo sanó a unos pocos enfermos sobre los cuales puso sus manos.

Juan 4

44 Porque Jesús mismo dio testimonio de que a un profeta no se le honra en su propia tierra.

Lucas 4

24  Y dijo: En verdad os digo, que ningún profeta es bien recibido en su propia tierra.

A parte de estas declaraciones, muy explícitas, existe un hecho muy importante de que Jesús afirmaba tener el Espíritu de Dios, posesión que era la marca característica del profeta, No sólo esto afirmó el Señor, sino que además aseveró que expulsaba demonios por poder del mismo Espíritu.

Lucas 4

 

18  EL ESPIRITU DEL SEÑOR ESTA SOBRE MI, PORQUE ME HA UNGIDO PARA ANUNCIAR EL EVENGELIO A LOS POBRES.  ME HA ENVIADO PARA PROCLAMAR LIBERTAD A LOS CAUTIVOS, Y LA RECUPERACION DE LA VISTA A LOS CIEGOS; PARA PONER EN LIBERTAD A LOS OPRIMIDOS; PARA PLOCLAMAR EL AÑO FAVORABLE DEL SEÑOR.

Pero hay más. Las palabras de Cristo en Marcos 6:7 implican la facultad de poder transferir de alguna manera al Espíritu Santo. Esto se afirma  explícitamente en 13:11

Marcos 6:7; 13:11

7 Entonces llamó a los doce y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos.13:11 Y cuando os lleven y os entreguen, no os preocupéis de antemano por lo que vais a decir, sino que lo que os sea dado en aquella hora eso, hablad; porque no sois vosotros los que habláis sino el Espíritu Santo.

Juan 20

22  Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: Recibid el Espíritu Santo.

Por otro lado podemos ver, que Juan el Bautista que preparó el camino para Jesús, el Enviado del Padre. El tiene conciencia de su autoridad, y por ello afirmó que era mayor que:

El templo Mateo 12: 6, que allí estaba la misma presencia de Dios.

Que Jonás el profeta Mateo 12:39

Que Abraham el padre de la fe Juan 8:56-58

Que Moisés, el dador de la ley Mateo 5:21-40

Que Salomón edificador del templo  Mateo 12:42

Que David  el gran rey Mateo 22: 41-46.

Resumiendo, podemos afirmar, sin lugar a dudas, que la visión y la profecía están selladas porque:

La autenticidad de las mismas se ha demostrado a través de su cumplimiento en Cristo, por esta razón Pablo puede exclamar << Pues tantas como sean las promesas de Dios, en El todas son sí…Co. 1:20)

Jesucristo, Dios hombre, el Ungido del Padre, que posee y administra el Espíritu Santo, es la revelación definitiva y autorizada de  la voluntad         así como el Plan del Padre para todos los hombres. Con Cristo culmina y se cierra la profecía. Ya no hay nada más que decir, porque todo esta dicho, y lo único que resta es la consumación final.

Haz de Saber y Entender

Lo que Daniel entendió fue la profecía de Jeremías.  En este contexto de los setenta años de las desolaciones en que se produce la revelación de las Setentas Semanas. Cuando el ángel Gabriel presenta esta última usa el imperativo Entiende, como en 8:17. Lo que Daniel debía entender en el capítulo 8 es que visión era “para el tiempo del fin”

Pero esto se refiere al fin escatológico de la indignación que caería sobre Jerusalén en tiempos de Antiocos Epífanes.  En el uso profético podría significar el fin de la rebelión contra Dios producido por la intervención divina. Más sin embargo en el capítulo 9 se le presenta una explicación detallada. Gabriel es enviado para darle sabiduría y entendimiento, para que Daniel entienda la visión y la profecía.

Daniel 9

22 Me instruyó habló conmigo y dijo: Daniel he salido ahora para darte sabiduría y entendimiento. 23 Al principio de tus suplicas se dio la orden, y he venido para explicártela, porque eres muy estimado; pon atención a la orden y entiende la visión.

Después de anunciar el plazo de las Setentas Semanas, y las metas que serían analizadas, el ángel Gabriel explica la profecía en el versículo 25 de nuevo Gabriel exhorta al profeta a entender y comprender. Concluimos que a partir del versículo 25, Daniel esta apunto de escuchar en detalles de lo que acaba de oír. Se le explican los acontecimientos que limitan el comienzo y el final de  las primeras sesenta y nueve semanas. “…desde la salida de la orden para restaurar y reconstruir…hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas y sesenta y dos semanas”.

Encontramos aquí un problema, cuya solución es tentativa, como es determinar la fecha del inicio de las Setenta Semanas.

Hasta el Mesías Príncipe

Después de mucho estudio, podemos concluir con certeza que fue en su bautismo, el comienzo de su ministerio público, el momento en que debían concluir las sesenta y nueve semanas, gracias a la diáfana referencia de Lucas, es que conocemos con razonable exactitud la fecha del comienzo del ministerio del Señor.

Lucas 3

1 En el año decimoquinto del imperio de Tiberio César, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, y Herodes Tetrarca de Galilea, y su hermano Felipe tetrarca de la región de Idumea Traconite, y Lisanias tetrarca de Abilimia, 2 durante el sumo sacerdocio de Anás y Caifás, vino la palabra de Dios a Juan hijo de Zacarías, en el desierto.3 Y el fue por toda la región contigua al Jordán, predicando un bautismo de arrepentimiento para el perdón de los pecados. 21  Y aconteció que cuando todo el pueblo era bautizado, Jesús también fue bautizado; y mientras El oraba, el cielo se abrió 22 y descendió el Espíritu Santo sobre El en forma corporal, como una paloma, y vino una voz del cielo, que decía: Tu eres mi hijo amado, en ti me he complacido.

Lucas escribió para un público no judío, es probable que haya utilizado el calendario helenístico, lo que nos situaría entre el 28 y 29. No es posible precisar más, por cuanto las restantes referencias no nos proporcionan márgenes más estrechos: Poncio Pilato fue gobernador de Judea entre el 26 y el 36. Herodes Antipas fue tetrarca de Galilea entre 4 a.C y 34 d.C y Lisanias fue tetrarca de Abilinea hasta el 37. Otras referencias, de ser correctas- podría ser útil si no poseyera alguna imprecisión. Ésta alusión tiene que ver con el tiempo que se había demorado en construir el templo, que se encuentra en el comienzo del ministerio de Cristo.

Si tomamos la base de que el ministerio de Cristo comenzó el 28 0 19, veremos que la profecía de Daniel predice, dentro del llamado error tolerable para nuestros cálculos cronológicos, la fecha de la finalización de las primeras sesenta y nueve semanas.

Aceptamos, como razonablemente seguro que las primeras siete semanas incluyen el tiempo durante el cual Jerusalén sería reconstruida. Sesenta y dos semanas más deberían transcurrir hasta la aparición del Mesías Príncipe.

El Mesías será cortado

El Mesías del v. 26 es seguramente el mismo mencionado como Mesías Príncipe en el v.25, y es muy probablemente el que  habría de ser ungido según el v.24. El versículo 26 dice

“Después de las sesenta y dos semanas el Mesías será muerto y no tendrá nada”

La versión del 60 dice: “Y después de la sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por si”. Como ya demostramos que las sesenta y dos semanas del v. 26 son con toda probabilidad las mismas mencionadas en el v. 25.

Después de este plazo el Mesías será muerto, o sea se le quitará la vida. El verbo hebreo empleado, karat, que significa literalmente cortar .También además de su significado literal, el término tiene otras acepciones que nos pueden interesar conocer.

Puede significar la destrucción violenta de una persona (Génesis 4:11) Puede significar la exclusión de una persona (Éxodo 12:15) Sin  lugar a dudas, el uso más importante de la raíz es cortar un pacto (berit). Esta palabra esta impregnada de significado teológico. Un pacto debe ser cortado porque la matanza de animales era parte del ritual del      pacto. Es evidente, el cortamiento del Mesías significó tanto su muerte violenta como la exclusión de la nación de Israel (Juan 1:11). Esta le rechazó y ya no tendría parte, como nación, en las bendiciones divinas.

Así, el Mesías es muerto y excluido del pueblo como si hubiera sido un criminal. Isaías dijo:

Isaías 53

3 Fue despreciado y desechado de los hombres, varón de dolores y experimentado en aflicción, 2 y como uno de quien los hombres esconden el rostro, fue despreciado, y no le estimamos… nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y afligido 5 Mas El fue herido por nuestras transgresiones…6 pero el Señor hizo que cayera sobre El la iniquidad de todos nosotros…8 por opresión y juicio fue quitado; y en cuanto a su generación, ¿ quién tuvo en cuenta que El fuera cortado de la tierra de los vivientes por la trasgresión de mi pueblo, a quien correspondía la herida?.

El sacrificio de Cristo, así como sus sufrimientos y abandono como su muerte, es la joya del Nuevo Pacto que ha sido, cortado por Dios, por así decirlo.  El obvio paralelismo entre el cortamiento del Mesías (v.26a) y el pacto confirmado del v. 27, nos debe bastar para hacer la correcta interpretación de estas expresiones.

Y no Tendrá Nada

Esta expresión aparece en la versión de la Biblia Reina-Varela de 1960, ya en la misma versión del 95 dice: “y nada ya le quedará”. En la versión conocida como la Peshita dice: “y no tendrá nada” de la misma manera la traduce la Biblia de las Américas.  En la Nueva Versión Internacional se traduce de esta manera: “Este se quedará sin ciudad y sin santuario”

La traducción más aceptable de esta rara expresión lee ‘en lo, es que se refiere al abandono total, de parte del Padre como de la humanidad, que Jesús experimentó en la cruz. Todo aquello que por derecho propio le fue arrebatado. Esta expresión encuentra su cumplimiento en otra expresada por Cristo en la cruz cuando exclamó:

Mateo 27

46 Y alrededor de la hora novena, Jesús exclamó a gran voz diciendo: Eli, Eli. ¿Lama sabactani?  Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

El Gran Paréntesis, otro Invento de los Dispensacionalistas

Como he señalado, el Pre-milenarismo Dispensacional ha hechos grandes esfuerzos por abrir una brecha en la unidad de las Setenta Semanas. Ellos afirman, el Mesías es cortado después de la semana 69, pero no en la 70. Entre ambas semanas insertan el gran paréntesis Dispensacional que tiene que ver con el tiempo de la iglesia, que debe descontarse del tiempo dado a la nación de Israel. Pero, este pero, es muy importante, ya que el texto de la profecía no muestra fisura alguna donde injertar el famoso paréntesis, ya su existencia ni siquiera insinuada. El origen de paréntesis no es otra cosa que un error exegético, por una parte, además de una acomodaticia posición dogmática.

No encontraremos ningún exégeta conservador que ni siquiera insinúe la existencia de un paréntesis entre la semana 7 y 8. La división entre las semanas obedece, que el fin de la semana 7 señala la conclusión de la restauración de la ciudad, de la misma manera en que el fin de la semana 69 señala el tiempo de la manifestación del Mesías. Pero esa no es razón para separar la semana 69 de 70. El motivo es simple: Ya que no existe en principio ninguna razón obvia por la cual se justifique aplicar este criterio a una profecía cronológica como la que nos ocupa. Jamás un número específico de unidades de tiempo, que cubren un período descrito, se ha tomado como otra cosa que unidades de tiempo consecutivas. Nos puede ser de ayuda estos ejemplos:

Los cuatrocientos años de servidumbre en Egipto  (Gálatas 3:17)

Los siete años de abundancia seguidos por siete años de hambre (Gn .41:28-31)

Los cuarenta años en el desierto (Nm. 14:34)

Los setenta años del exilio (Jer.25:11)

La resurrección al tercer Día (Mat. 20: 19, etc.)

Woodrow en su libro “Grandes profecías de la Biblia” nos dice algo muy interesante:

<< La teoría del gran paréntesis se asemeja a un hombre con una regla, él cual cortó la última pulgada, y clocó un trozo de elástico entre la las pulgadas 35 y 36. Entonces, él podía separar la pulgada 36 de la 35 tanto como quisiera. Podía hacer corresponder la regla con cualquier longitud que deseara, Pero al hacer esto, anuló el propósito para el cual se destinaba la regla. Creemos que la misma inconsistencia está implicada en la práctica futurista de separar la semana 70 de la 69 por un paréntesis de 2.000 años más o menos.>>

Entre otras cosas, además es lógico pensar que, a partir del texto de la profecía, Daniel entendió que había un período de 490 años que Dios había establecido para quitar el pecado de Israel e instaurar justicia eterna. Para que esos objetivos se cumplieran, el Mesías tenía que morir, y su muerte conformaría el Nuevo Pacto. Y esto no ocurriría en futuro próximo, sino medio siglo más tarde.

El pueblo de un príncipe que ha de venir

El pueblo de un príncipe, sería el instrumento terreno del juicio divino sobre Jerusalén la expresión ‘an (en Hebreo) designa con frecuencia a un pueblo aunque en el caso que nos ocupa, la expresión se refiere más probablemente a un ejército o tropa como es el caso en (1 Samuel 11:11). Lo más probable es que se trataría del ejército de un príncipe. Este príncipe se encuentra en cierta manera contrapuesto con el Mesías Príncipe de v. 25a, pero quien en definitiva cumple el designio de la profecía sobre Jerusalén.

La expresión que vendrá, debe ser entendida a la luz que recibe en el capítulo 11. Allí esa palabra se utiliza siempre para describir un ejército agresor, sin referencia temporal al futuro. El capítulo 11 utiliza este verbo (habba’) 17 veces,         siempre con la misma connotación. Note que la misma forma habba’ se encuentra 11:16; del mismo modo el uso del verbo se usa en (Ezequiel 1:4, 7:5; 20:29; 30:9; 33:3, 6). Visto todo esto, se trata de un ejército agresor comandado por un príncipe. La idea de la declaración es confirmada por la declaración destruirá la ciudad y el santuario.

La ciudad y el santuario serían completamente destruidos, así como en una inundación o diluvio, y hasta el fin continuarían la destrucción y la guerra. Tenemos que entender la siguiente frase hasta el fin, esta puede referirse al cese, al período final, o al desenlace, este último parece el significado más lógico aquí: si comparamos esta frase con la siguiente, parece que el fin se refiere a todo el asunto de la invasión.  Se establece que habrá desolación, por causa de la inundación.

Nuestros amigos los Dispensacionalistas afirman que el príncipe del v.26 es el Anticristo escatológico, El Hombre de pecado, la Bestia apocalíptica, el Cuerno pequeño. Pero esto se trata de afirmaciones, diríamos nosotros ex cátedra, sin ningún fundamento; en el versículo mismo no hay absolutamente nada que identifique a este príncipe con el Anticristo, (en este punto les recomiendo el estudio sobre ese tema que tiene Jorge L Trujillo. en la Internet (http://www.vidaeterna.org/.) Ciertamente como hemos señalado, el Mesías príncipe, que trae bendición a su pueblo, está en oposición con el pueblo del Príncipe que trae destrucción y muerte. Por otro lado, la obra de Tito y de su ejército fue el resultado del rechazo del Mesías por parte de la nación israelita. Fue un juicio divino ejecutado por un general pagano y su ejército, de la misma manera que siglos antes que Jehová había utilizado a Nabucodonosor para ejecutar su juicio sobre Israel, y a Ciro para restaurar la nación.  Esto no es nada nuevo en el trato de Dios con Israel.

Y El hará un Pacto con Muchos

El versículo 27a es traducido como sigue por diferentes versiones de la Biblia.

“Por una semana él confirmará un pacto con muchos” (la Peshita)

“Y por otra semana confirmará el pacto con muchos (Reina Varela 1960)

“Y en otra semana confirmará el pacto a muchos” (Reina Varela 1602)

“Por otra semana más confirmará el pacto con muchos (Reina Varela 1995)

“Y él hará un pacto firme con muchos por una semana” (Biblia Las Américas)

“Durante una semana más, él hará un pacto con mucha gente” (Dios habla Hoy)

“Durante una semana ese gobernante hará un pacto con muchos” (N.V.I)

El versículo 27a plantea una interrogación, sobre quién es el que confirma el pacto.  Por supuesto que los Dispensacionalistas contestan al unísono con mucha certeza. Ellos dicen: “que el príncipe es quien pasa inmediatamente a primer plano en el versículo 27. El confirmará el pacto con muchos durante una semana. La septuagésima semana comenzará cuando el pueblo judío sea reintegrado a su tierra y ciudad en su incredulidad, y habrá en él un remanente fiel. Los muchos, esto es, la masa apóstata del pueblo, harán un pacto con el príncipe cuyo pueblo fue anteriormente el instrumento de la destrucción de la ciudad. Es decir, que el gran líder romano blasfemo les garantiza su protección y la libertad de adoración religiosa por siete años, a cambio de los cual ellos le prometerán lealtad como soberano” (Ironside, Daniel. p. 114)…Otro plantea que el Anticristo reinará por siete años o sea durante toda la semana 70 de Daniel.

Es realmente una pena que este talento imaginativo no encuentre apoyo en la palabra, y que por el contario debe ser rechazado con toda energía, ya que contiene objeciones, tanto desde el punto de vista literario como por el contexto.

No hay duda alguna, el príncipe no es el sujeto del v.26a sino su pueblo, o mejor dicho, su ejército. La cláusula del príncipe es el genitivo del sujeto, o sea, que el que aclara la filiación u origen del ejército que ejecutaría el juicio divino. Si este príncipe no es el sujeto de la frase anterior, es absurdo hacerle el sujeto del siguiente, cuando eso no se especifica totalmente.

Es muy cierto que el sujeto de la cláusula que nos ocupa queda indeterminado, precisamente por eso es que aquí el contexto así como la estructura son de gran importancia.

En ningún orto lugar utiliza Daniel la palabra pacto, en hebreo (berit) con otro sentido que el Pacto de Dios con su pueblo. Precisamente en este capítulo y sólo en él, Daniel utiliza la expresión “Ay Señor (Jehová), el Dios grande y temible, que guarda el pacto…” (9:4; 11:22; 28; 30; 32). No encontramos en ningún sitio del libro de Daniel la idea de un pacto entre Israel y un príncipe romano, pasado o futuro.

Es más, la idea de que el anticristo vaya a hacer un pacto con la nación de Israel, es contraria a la Biblia, no podemos encontrar un pasaje que apoye la existencia de ese pacto en el futuro.

Por otro lado, me resulta muy difícil de entender cómo se dice que el supuesto Anticristo hace prevalecer un pacto durante siete años, siendo que él mismo lo quebranta a los tres años y medio.

Esta teoría Dispensacional tiene tantos problemas y requiere de tantas presuposiciones, que crea más dificultades que las que soluciona, y estas dificultades se refieren al problema de la llamada Gran Tribulación. Yo creo que el origen de esta fantástica teoría del Pacto del Anticristo con la nación de Israel es la siguiente.

El primer paso es suponer que ya se menciona la muerte del Mesías en el v.26a; en lo que resta del pasaje el Mesías no vuelve a ser mencionado, esta suposición, es básica en la interpretación Dispensacional del pasaje, y es enteramente infundada.

Si el Mesías sale de la escena en el v.26a en el que confirma el pacto en el 27a no puede ser en ninguna manera el Mesías.

El personaje más a mano es el príncipe. Por ser presuntamente pagano y por algunas similitudes superficiales con Daniel 7:8, 24.25, se lo identifica con el Anticristo escatológico.

Si por casualidad se trata del Anticristo, y éste hace un pacto con el pueblo de Israel, éste debe ser el Israel apóstata y nunca el remanente fiel.

La mención del fin del sacrificio y de la ofrenda nos lleva a suponer que, si el pacto es aun futuro, el sistema ritual del templo tiene que ser restaurado.

Notamos que el presunto pacto entre el Anticristo y los muchos  del Israel apóstata se refiere a la reinstalación de los sacrificios del templo. El pacto tiene que tener una duración de siete años.

Al suponer un pacto para reanudar los sacrificios, y se dice que éstos cesan a mitad de la semana, es de suponer que el Anticristo quebranta el pacto. Sin embargo, el texto no dice que el cese del sacrificio y la ofrenda constituyan una violación del pacto; y esta descabellada idea surge que en medio del pacto se reanudarán los sacrificios.  El sistema sigue siendo consistentemente inconsistente.

Los que sostienen esta teoría no pueden explicar cómo el Anticristo hace prevalecer un pacto, siendo como según el texto indica, él lo quebranta a la mitad de la semana, según ellos, esta presunta violación es considerada como una prueba de su tesis. En efecto, como este misterioso cuerno pequeño, aun futuro quebranta el pacto, entones es un engañador, y por lo tanto se le identifica con el Anticristo, dando lugar a un bonito argumento. Si la exégesis se atuviera a lo que el texto dice, ninguna de las suposiciones mencionadas  sería necesaria. Ahora bien ¿Qué ocurre si consideramos que el sujeto del versículo 27a es, como la recta exégesis literal lo exige, el Mesías Príncipe? Si aplicamos a Cristo lo que hemos afirmado en el versículo 27a, obtenemos las siguientes conclusiones.

1) El Mesías confirma un pacto con muchos del pueblo de Israel, que en realidad es el objeto de la profecía v.24, en la septuagésima semana.

2) A mitad de la semana 70, el Mesías hace cesar el sacrificio y la ofrenda, o sea el ritual del templo judío.

Esta interpretación no requiere presuposiciones, así como elementos extraños a la Palabra de Dios y la profecía.

El problema radica en la palabra traducida confirmará, en la versión Reina Varela revisada de 1960 es el verbo gabar.  Esta raíz hebrea se traduce habitualmente como prevalecer, ser poderoso, tener fuerza, ser grande, e ideas afines, y se aplica frecuentemente a triunfos militares. Una palabra derivada, es gibbor, se aplica a menudo al triunfador en las batallas. Por otro lado, la calidad de poseer poderío militar era extremo, una especie de atributo divino. Salmo 106:8; 145: 4, 11,12; 89:13-14, Isaías 10:21.

De lo anteriormente dicho se sigue el término utilizado no solamente no requiere ser aplicado al Anticristo, sino que puede ser, y con mucha razón, al Señor Jesucristo. Eso lo veremos si el Nuevo Testamento lo confirma o lo rechaza.

El Nuevo Pacto, el Plan de Dios

Los cristianos sabemos que Cristo no fue un pobre mártir que fue arrastrado a la muerte por un conflicto político-religioso. Por el contrario la Biblia dice que los hechos de todo el proceso de Cristo eran parte de un plan de Dios. El Señor sabía cuál sería su fin en la tierra, y se encaminó voluntariamente a la muerte sabiendo que sería suya la victoria final.

Juan 10: 17

Por eso el Padre me ama, porque doy mi vida por las ovejas. Marcos 10:45  Porque ni aun el Hijo del Hombre vino para ser servido, sino para servir, y dar su vida en rescate de muchos.

La parábola del hombre fuerte que es sometido, también nos habla del poder de Dios manifestado en Cristo.

Lucas 11: 20-22

Pero si yo por el dedo de Dios echo fuera los demonios, entonces el reino de Dios ha llegado a vosotros. 21 Cuando un hombre fuerte, bien armado, custodia su palacio, sus bienes están seguros. 22 Pero cuando uno más fuerte que él lo ataca y lo vence, le quita todas sus armas en las cuales había confiado y distribuye su botín.

También Pablo utiliza muchas veces un lenguaje muy rico en expresiones relativas a los triunfos militares, aplicados a Jesucristo.

Colosenses 2:13-15

Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con El, habiéndonos perdonados todos los delitos, 14 habiendo cancelado el documento de la deuda que consistía en decretos contra nosotros y que nos era adverso, y lo ha quitado de en medio, clavándolo en la cruz 15 Y habiendo despojado a los poderes y autoridades, hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos por medio de El.

El desfile triunfal de un guerrero victorioso, con aquellos vencidos encadenados para dar testimonio de su poder, el fuerte sometido por otro más fuerte, son figuras muy claras del triunfo de nuestro Señor Jesucristo sobre los principados y las potestades del maligno.

De esta forma puede verse que la correcta aplicación de la expresión hará prevalecer o confirmará, al Mesías es fuertemente apoyada y también atestiguada en le Nuevo Testamento y por el Señor Jesús.

El pacto

En lo referente al pacto que habría de prevalecer, El Nuevo Testamento conoce sólo un pacto que fue sellado con la sangre de Cristo:

1 Lucas 22:20

De la misma manera tomó, la copa después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el Nuevo Pacto en mi sangre, que es derramada por vosotros.

2 Corintios 3:6

…el cual también nos hizo suficientes como ministros de un Nuevo Pacto, no de la letra, sino del Espíritu; porque la letra mata, pero el Espíritu da vida.

La interpretación no sólo teológica sino también soteriológica del Nuevo Pacto queda delineada en la Epístola de los Hebreos, la que nos enseña claramente que el Pacto Antiguo terminó, al tiempo que destaca la una interrelación orgánica y una continuidad muy esencial entre los dos pactos. El pacto contiene una relación estrecha entre Dios y el hombre, en el cual Dios está obligado a cumplir ciertas promesas, y exige al hombre una respuesta clara acerca de la fe.

En el Antiguo Testamento el hebreo berit se utilizaba tanto para señalar pactos entre amigos, reyes, o  pueblos, como para referirse a las relaciones divino-humanas; pero en último extremo todo pacto conlleva l una dimensión teológica, puesto que tiene a Dios por testigo. Ese pacto se resume en esta expresión seré a ellos por Dios, y ellos me serán a mí por pueblo.

Resumiendo, el Nuevo Pacto anunciado por Jeremías y cumplido por Cristo, implicaba por lo menos tres cosas fundamentales:

1) La ley sería escrita en los corazones, indicando guía, dirección e instrucción.

2) Llevar a un conocimiento vital y personal de Dios.

3) Quitar los pecados eso es indispensable.  Porque en el Antiguo Pacto solamente los cubría por un año.

Sobre la continuidad de Pacto, que justifica la expresión de Daniel confirmará o hará prevalecer, hay claras afirmaciones en el Nuevo Testamento.

Hechos 3:25,26

25 Vosotros sois los hijos de los profetas y del pacto que Dios hizo con vuestros padres, al decir a  Abrahán: Y en tu simiente serán benditas todas las familias de la tierra 26 Para vosotros en primer lugar, Dios habiendo resucitado a su Siervo, le ha enviado para que os bendiga, a fin de apartar a cada uno de vosotros de vuestras iniquidades.

2 Corintios 3: 14-16

14  Pero el entendimiento de ellos se endureció; porque hasta el día de hoy, en la lectura del antiguo pacto el mismo velo permanece sin alzarse, pues sólo en Cristo es quitado. 15 Y hasta el día de hoy, cada vez que se lee a Moisés, un velo está puesto sobre sus corazones; 16 pero cuando alguno se vuelve al Señor el velo es quitado.

Este es, el pacto eterno que Dios dispuso siendo mediador nuestro Señor Jesucristo, lo confirmó y lo hizo prevalecer mediante su sacrificio en la cruz del Calvario. Es de notar que en todo el Nuevo Testamento no se habla de ningún otro pacto aparte del Nuevo Pacto. La correcta interpretación de las profecías de Daniel 9:27 y de Jeremías 31:31-34 es que el mediador del único Nuevo Pacto es Jesucristo.

Una Semana

La objeción más frecuente, es que según algunos, Jesús no confirmó jamás un pacto de una semana de duración. No existe la menor evidencia en toda la Biblia de que el Señor haya hecho jamás un pacto de una semana de duración. El Pacto de nuestro Señor y Salvados Jesucristo es un pacto eterno.

Hebreos 13:20

Y el Dios de paz, que resucitó de entre los muertos a Jesús nuestro Señor, el gran Pastor de la ovejas mediante la sangre del pacto eterno.

Debemos notar que, el Mesías es asesinado en la semana 70, y el versículo 27 nos permite ver que esto tendría lugar exactamente a la mitad de la semana cuando el Mesías haría cesar el sacrificio y la ofrenda. ¿Cómo es posible que el mismo Mesías confirme el pacto durante una semana, si él mismo es asesinado en la mitad de esa misma semana? Durante la segunda mitad de la semana la salvación es ofrecida de manera exclusiva a la nación de Israel por medio de los apóstoles.

La mayoría admite, que el ministerio terreno de Jesús duró unos tres años y medio, es decir, media semana de años. Por otro lado, la mayoría de los estudiosos estiman que la conversión de Saulo de Tarso ocurrió entre tres y cuatro años después de la crucifixión de Cristo. La conversión de Pablo posterior al martirio de Esteban, según Hechos 7-9.

El martirio de Esteban fue el incidente que marcó una nueva dirección en la obra evangelística de la Iglesia Primitiva. Hasta ese momento, su actividad se había limitado a los judíos, mientras que de allí en adelante se narran conversiones de samaritanos y gentiles (Hechos 8). Si se agregan tres años y medio al ministerio de Cristo y otro lapso similar a la actividad de evangelización de los discípulos que está dirigida exclusivamente a los judíos, tenemos aquí la septuagésima semana de dos años durante la cual el Mesías confirmaría un pacto con muchos: durante siete años, la oferta de salvación fue hecha exclusivamente a Israel, como pueblo elegido.

Concluyendo, desde el bautismo de Jesús hasta la muerte de Esteban transcurrieron unos siete años, durante los cuales el Nuevo Pacto fue confirmado de una manera exclusiva con las ovejas perdidas de la casa de Israel. Esto representa un cumplimiento literal e histórico de la septuagésima semana de Daniel, que ocurrió en la primera mitad del primer siglo de la era cristiana.

Pero a la Mitad de la Semana Pondrá Fin al Sacrificio y a la Ofrenda

La frase que da título a este capítulo debe referirse a un hecho determinado y a la vez repentino, que ocurre en un instante, en medio de la semana, y no en un intervalo o sea media semana.

La profecía establecía que el mismo que haría prevalecer un pacto con muchos, durante, una semana, haría cesar el sacrificio y la ofrenda en mitad de la última semana. En el texto no existe ninguna indicación de que esta segunda acción de que-hace cesar sacrificio y ofrenda- esté en contradicción con la primera, confirmar el pacto. Los Dispensacionalistas suponen esta contradicción, pero lo más importante es que no pueden resolverla, ya que, si es el Anticristo quien confirma el pacto por una semana; y sí él lo quebranta, entonces no lo confirma por una semana. Entonces la profecía se convierte en desastre. Por el contrario, si aplicamos lo afirmado en el versículo 27 al Mesías, la predicción es perfectamente inteligible y su cumplimiento podría muy bien registrase en la historia.

La crucifixión de Cristo

Anteriormente señalamos que la mayoría de los exegetas conservadores admiten una duración de por lo menos tres años del ministerio terreno del Señor. La principal razón es que el Apóstol Juan menciona tres pascual durante dicho ministerio y quizás otra. (Ju.2:13, 23; 5:1; 6:4; 11:55- 12:1).

La pascua debía celebrarse el 12 del mes de Nisán (marzo/abril), que era una noche de luna llena, ya que el calendario judío en tiempo de Cristo era lunar, y los meses se declaraban iniciados frente a la declaración de testigos calificados de que habían visto la aparición del cuarto creciente> Las normas para la celebración de la pascua y la fiesta de ázimos o panes sin levadura se establecen Éxodo 12:14-28 y en Nm. 28:16-19

Números 28: 16-19

16 “ El mes primero, el día catorce del mes, será la Pascua del Señor.17 Y el día quince de este mes habrá fiesta; por siete días se comerá pan sin levadura. 18 El primer día habrá santa convocación; no haréis trabajo servil. 19 Y presentaréis una ofrenda encendida, holocausto al Señor; dos novillos, un carnero y siete corderos de un año; serán sin defecto”.

El comienzo del mes lunar era determinado por un Beth din o tribunal, que interrogaba a testigos muy autorizados acerca de la primera aparición del cuarto creciente; con eso se daba por comenzado o consagrado el mes. Sería muy aventurado de nuestra parte dar una fecha para la crucifixión del Señor, basándonos en cálculos astronómicos.

Por otra parte, si rechazamos el sacrificio del Señor Jesús, ya no hay escape posible; ni tampoco podemos volver al sistema sacrificial levítico.

Hebreos 10:26-29

26  Porque sí continuamos pecando deliberadamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda sacrificio alguno por los pecados, 27 sino cierta horrenda expectación de juicio y la furia de un fuego que ha consumir a los adversarios. 28 Cualquiera que viola la ley de Moisés muere sin misericordia por testimonio de dos o tres testigos.29  ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que ha hollado bajo sus pies al Hijo de Dios, y ha tenido por inmunda la sangre del pacto por la cual fue santificado, y ha ultrajado al Espíritu de gracia?

Los sacrificios del templo hubieran podido continuar, después de la muerte de Cristo, sin que fueran modificados. Después de la muerte de Cristo en la cruz, cualquier ritual del templo ya no era sacrificio agradable a Dios, sino una maloliente quemazón e inútil matanza de animales. De todas maneras, el decreto de Dios ya había establecido la destrucción violenta del templo impío y blasfemo (Daniel 9:26b, 27b). Un decreto que Jesús ratifica solemnemente. Mateo 23:39 “He aquí, vuestra casa se os deja desierta” Mateo 24:2 “… ¿Veis todo esto? En verdad os digo: que no quedará aquí piedra sobre piedra que no sea derribada”  Y que el pueblo de Israel asume el juicio de Cristo.  Mateo 27:25 “¡Caiga su sangre  sobre nosotros y sobre nuestros hijos!”.

El Tiempo de Dios

Las Sagradas Escrituras nos muestran que la muerte de Cristo  fue determinado  y así se cumplieron en El las profecías del  Antiguo Testamento. Existen numerosos pasajes que nos muestran que Jesús tenía plena conciencia de un momento definido durante el cual El habría de enfrentar la muerte.

Mateo 26:45

45 Entonces vino a los discípulos y les dijo. ¿Todavía estáis durmiendo y descansando? He aquí ha llagado la hora, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores

Juan 17:1

1 Estas cosas habló Jesús, y alzando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que el Hijo te glorifique a ti.

Juan 12:23,27

23  Jesús les respondió, diciendo: Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado. 27  Ahora mi alma se ha angustiado; ¿Y qué diré: Padre, sálvame de esta hora? Pero para esto he llegado a esta hora.

Cada uno de estos textos muestra que Cristo tenía plena conciencia de lo que lo esperaba, pero El sabía que aquello que estaba escrito de El debía cumplirse en un momento definido y determinado por El Padre. Hay una razón muy importante, pero todos los evangelios, dejan ver la importancia que el factor tiempo tuvo en el ministerio de Cristo: absolutamente todo tenía que ser hecho a su tiempo, El Señor tenía que esperar el tiempo propicio, tanto para iniciar su ministerio, como para actos poderosos. El Señor Jesucristo comenzó su ministerio cuando se cumplió el Tiempo, y subió a Jerusalén  por última vez cuando llegó su hora. ¿Qué profecía  establecía no sólo el tiempo de su crucifixión sino  la duración de su ministerio terrenal? Hasta donde yo sé, sólo la profecía de Daniel 9:24-27

La Abominación Desoladora

Queremos considerar otras objeciones a la interpretación histórico-mesiánica de Daniel 9:24-27.

1)- Algunos dicen que el mismo Señor afirmó que la septuagésima semana era aun futura; así lo afirman algunos Dispensacionalistas. Desde luego, que el Señor Jesús nunca afirmó tal cosa. En la hipótesis Dispensacionalista se basa en la suposición del Señor Scofield y sus seguidores de  que la triple pregunta registrada por (Mateo 24:3: Cuándo sería la destrucción de Jerusalén; que señal habría de la venida de Cristo; y que señal habría del fin de mundo) es respondida por Lucas 21 en su primera parte, y por Mateo las otras dos. En vez de admitir que los tres evangelios sinópticos, la Biblia Anotada de Scofield y su versión  más reciente, que fue supuestamente revisada se obligan a retorcer los textos de la Biblia para hacer que en el mismo discurso apocalíptico. Cristo diga una cosa en Mateo y Marcos, y otra muy diferente en Lucas.

El registro bíblico nos deja ver que la abominación desoladora y Jerusalén rodeada, son la misma cosa. La mencionada destrucción ocurrió históricamente en el año 70, como resultado del juicio divino que ya se había declarado sobre aquella generación. (Daniel 9:26b, 27b; Mateo 23:36; 24:2)

2)- La destrucción de la ciudad se coloca, en el texto de la profecía, antes de la confirmación del pacto, v.26b y27a. Los Dispensacionalistas solucionan este presunto obstáculo mediante el recurso de hacer intervenir a un futuro Anticristo romano que hará un pacto y luego lo romperá, y además destruirá el templo- previa reconstrucción de éste- y la ciudad.

La interpretación histórico-mesiánica, fiel a la exégesis literal, resuelve esta infundada objeción simplemente reconociendo la estructura literaria del pasaje, y se deduce que si en dos ocasiones, en un mismo pasaje, en un mismo lapso de tiempo, se refiere la destrucción de misma ciudad y del mismo templo, con toda probabilidad se trata del mismo suceso en ambas oportunidades; este suceso tuvo su cumplimento histórico  en la destrucción total y completa de Jerusalén y del templo en el año 70 por Tito.

3)- La destrucción de Jerusalén ocurrió fuera del plazo de las Setenta Semanas. Esta realmente no es una objeción importante, por cuanto la destrucción de Jerusalén no correspondía a ninguno de los objetivos que, según la interpretación histórico-mesiánica, fueron cumplidos en Cristo. La venida de Cristo pone fin a la iniquidad, instaura la justicia eterna y hace cesar los sacrificios como el único medio de acercarse a Dios. Pero la  destrucción, al no ser parte de los objetivos, puede inferirse que ocurriría después de los sucesos relativos al Mesías indicados en los versículos 26a y 27a: pero no especifica cuánto tiempo después. Un dato muy importante es que Señor Jesucristo afirmó que aquellos que Vivian en su tiempo verían la destrucción.

Mateo 24:34,35

34 En verdad os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda.35 El cielo y la tierra pasarán más mis palabras no pasarán.

En ambos versículos 26 y 27, la destrucción de la ciudad se coloca consecuentemente a la muerte del Mesías. Más allá de esto, el significado preciso del versículo 27b es incierto. Pero para visualizarlo, nada mejor que comparar el modo que lo traducen las diferentes versiones.

“… Después con la muchedumbre de las abominaciones será el desolar, y esto  hasta una entera consumación; y derramase la ya determinada sobre el pueblo asolado” (Versión Reina Varela 1602)

“…Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador” (V.R.V 1960)

“…Después, con la muchedumbre de las abominaciones, vendrá el desolador, hasta que venga la consumación y lo que está determinado se derrame sobre el desolador” (V.R.V. 1995)

“…Y un horrible sacrilegio se cometerá ante el altar de los sacrificios, hasta que la destrucción determinada caiga sobre el autor de estos horrores”

(V.R.V. Dios habla hoy)

“…Sobre una de las alas del templo cometerá horribles sacrilegios, hasta que le sobrevenga el desastroso fin que el ha sido decretado” (N.V.I)

“…Sobre alas de abominaciones vendrá el desolador, hasta que el aniquilamiento que está decidido venga sobre el desolador” (La Peshita)

“…Sobre el ala de abominaciones vendrá el desolador, hasta que una destrucción completa, la que está decretada, sea derramada sobre el desolador” (Biblia de las Américas)

La frase la muchedumbre de las abominaciones, es muy oscura. Pero habrán notado que el algunas traducciones se emplea la palabra alas, en el idioma hebreo se escribe kanap, pero hay algo importante en el uso de esta palabra, de las 107 veces que se usa sólo en diez se utiliza con referencia a las aves, es mucho más frecuente el uso figurado.

a)- El término alas  podría aludir a hecho de que la ciudad así como el templo serían cubiertos de abominación al mismo tiempo. Que en otros casos el cubrir con alas es símbolo de protección (Salmo 17:8)

b)- Según algunos eruditos el pasaje debe traducirse así y sobre el ala de abominación está el desolador. Las alas podrían hacer referencia a las águilas, que era símbolo del poder imperial de Roma.

c)- Otros sugieren que kanap alude al pináculo del templo, y por lo tanto esta expresión se refería a la contaminación permanente.

Por otro lado, aunque la expresión no sea clara, casi todos están de acuerdo de que se trata de un horrible sacrilegio, una profanación espantosa no sólo contra el templo sino a la Santa ciudad.

Todos sabemos que, por causa religiosas, los judíos gozaban de privilegios especiales por parte del imperio gobernante. Una de ellas consistía en que los romanos no introdujeran insignias ni efigies de sus emperadores ni el la ciudad ni mucho menos en el templo. Cuando Pilato tuvo la mala idea de colocar una noche en el templo las insignias imperiales, la reacción popular lo obligó a sacarlas inmediatamente. De la única manera en que una enseña pagana podía ondear en Jerusalén era mediante la fuerza bruta y tras una guerra a muerte e implicaba una devastación total no sólo de la ciudad sino del templo.

Esto es precisamente lo que predice el versículo 26b y nos da otra razón para considerarlo parte de la profecía del mismo acontecimiento al que se refiere el versículo 27b. La última frase del versículo la que está decretada, sea derramada sobre el desolador, como traduce la mayoría de las versiones, sugiere que el agente causante de ésta destrucción está también condenado y además destruido.

Para concluir, el versículo 27b señala más que ningún otro pasaje de la profecía, lo equivocado de la interpretación futurista. La profecía concluye anunciando la destrucción total de la ciudad y del templo, naturalmente sus habitantes, sin mencionar, ni tan siquiera insinuar, ninguna intervención divina para evitarlo. Para aquellos que rechazaron al Mesías, no se da ninguna esperanza, sino una horrenda expectación de juicio. Esta profecía termina, no con bendición, sino con el más severo castigo.

 

Por Rev. Ramón Herrera
Pastor y Maestro

El Valor de la Doctrina de la Soberanía de Dios

“Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar; para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre (persona) de Dios sea perfecto, equipado para toda buena obra».  (2 Timoteo 3: 16,17)

El diccionario nos dice que Doctrina no es otra cosa que enseñanza, y es por medio de la enseñanza que podemos aprender las realidades de Dios así como, de nuestra relación con El. Doctrinas tales como El Espíritu Santo, la gracia, la salvación, la Sanidad Divina, la predestinación. Es por medio de la enseñanza que con la ayuda del Espíritu Santo, el pueblo de Dios pueden ser alentados y edificados. Desdichadamente, la doctrina de la Soberanía de Dios, muchos la rechazan porque » es poco práctica’’.

Hay una verdad incuestionable, que: es la relación de lo que se cree, con lo que se practica Proverbios dice: «pues como piensa dentro de sí, así es’’ (Prv. 23:7) La relación que existe entre la verdad de Dios y el carácter del cristiano es causa y efecto.

Juan 8

31 » Entonces Jesús decía a los judío que habían creído en El: Si vosotros permanecéis en mi palabra, verdaderamente sois mis discípulos: 32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres’’.

Los libertad de la ignorancia, del prejuicio, del error, de las acechanzas del diablo, del poder del pecado etc. Si la verdad no es conocida y recibida no se disfrutará de la libertad. Sería de mucha importancia el orden de las palabras en el pasaje que da pie a este estudio. Toda la Escritura es útil número 1 para enseñar, o sea para doctrinar, ese es el mismo orden que observamos en las epístolas de Pablo, El orden establecido por el apóstol, es uno, promover lugar, para la exposición doctrinal y luego la exhortación para el andar cristiano.

La causa ha sido la adopción de la llama predicación práctica, en lugar de una exposición doctrinal, que es la causa de muchas de las «teorías» y «enfermedades» que afectan actualmente al pueblo de Dios. Esta falta de conocimiento es la raíz de tanta penetración de «doctrinas de error» y por lo tanto son muy pocos los creyentes que están arraigados en la fe, debido a no haber oído la exposición de las doctrinas de la gracia o por otra parte, no haber hecho un estudio muy personal, o por prejuicios.

Mientras el creyente ignore la doctrina de la justificación, no tendrá una certeza real de ser » acepto en el amado». Mientras el creyente no esté familiarizado con las enseñanzas de la Palabra de Dios relacionada con la santificación, estará expuesta a recibir los grandes errores del llamado «perfeccionismo» y otras enseñanzas equivocadas. La ignorancia de la doctrina bíblica es lo que ha hecho que la Iglesia que está entre nosotros sea impotente para enfrentar a la creciente ola de infidelidad.

La situación de la iglesia ha llegado al punto de que en la mayoría de nuestras congregaciones no soportan la sana doctrina y por tal razón reciben tan fácilmente las falsas enseñazas.

2 Timoteo 4

3 » Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oídos, acumularan para sí maestros conforme a sus propios deseos; 4 y apartarán sus oídos de la verdad y se volverán a mitos».

La doctrina, aceptada con todas sus implicaciones y estudiada con corazón puro y preparado, nos conducirá a un conocimiento más profundo de Dios. La doctrina de la soberanía de Dios, no es un dogma metafísico que no tiene valor, sino que es la doctrina destinada a influir grandemente en el carácter cristiano. Esta doctrina está destinada para moldear los afectos del corazón, y nos guía. Produce gratitud en la prosperidad y produce paciencia en la adversidad. Nos promociona consuelo para el día presente y una gran seguridad para el futuro.

Veamos el valor de esta enseñanza con más detalles.

A- Profundiza nuestra veneración a Dios

Esta doctrina sostiene sus derechos como el creador de todas las cosas. E insiste que no tenemos más que un Dios.

1 Corintios 8

5 » Aunque haya algunos llamados dioses, ya sea en el cielo o en la tierra, como por cierto hay muchos dioses y muchos señores, 6 sin embargo, para nosotros hay un solo Dios, el Padre, de quien proceden todas las cosas y nosotros somos para El; y un Señor Jesucristo, por quien son todas las cosas y por medio del cual existimos nosotros».

Así como la gracia salvadora revela a Dios quebrantando la oposición del corazón humano, subyugando la enemistad de la mente carnal, y de ésta manera nos lleva a amarle, porque El nos amó primero.

B- Es el fundamento firme de la fe.

Como hemos dicho anteriormente bajo el primer punto. Si la doctrina de la soberanía de Dios es la única que coloca a Dios es donde debe estar, nos parece lógico también pensar que sólo la fe en Dios nos puede servir para nuestra edificación, ya que no habrá progreso alguno sin Dios, si antes no hay un reconocimiento real de que El es supremo, de que ha de ser temido y reverenciado, de que ha de ser confesado y servido como Señor, de Señores y Rey de Reyes.

Toda oración que elevemos a Dios, será carnal si ésta no es ofrecida «conforme a su voluntad» porque no hacerlo así es:

Santiago 4

1 » ¿De dónde vienen las guerras y los conflictos entre vosotros? ¿No vienen de vuestras pasiones que combaten en vuestros miembros? 2 Codiciáis y no tenéis, por eso cometéis homicidio. Soy envidioso y no podéis obtener, por eso combatís y hacéis guerra, No tenéis, porque no pedís. 3 Pedís y no recibís, porque pedís con malos propósitos, para gastarlo en vuestros placeres».

Cuando uno pide así no pide en la voluntad de Dios. Ya que todo servicio que hagamos será obra muerta, si no lo hacemos para la gloria de Dios Nosotros los creyentes aunque, para la mayoría de ellos hablar de predestinación es como una mala palabra, hemos sido para ser «hechos conforme a la imagen de su Hijo» cuyo alimento fue siempre hacer la voluntad de su Padre. Podemos pues, usar estos dos textos juntos por el significado que ellos tienen.

Santiago 1

26 » Si alguno de cree religioso, pero no refrena su lengua, sino que engaña su propio corazón, la religión del tal es vana. 27 La religión pura y sin mácula delante de nuestro Dios y Padre es ésta: visitar a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones, y guardarse sin mancha del mundo»

Mateo 11

29 » Tonad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí que soy manso y humilde de corazón, y hallareis descanso para vuestras alma».

La medida en que cada uno de los creyentes, tome su vida diaria en conformidad con la manera práctica de la vida cristiana, refrenado la lengua y haciendo el trabajo que Dios nos ha entregado, ayudando a los afligidos por el diablo podremos, sólo así hacer la voluntad de Dios y las palabras del Señor tengan sentido práctico en nuestra vida cristiana.

C- Rechaza la herejía de la salvación por obras

Hay muchos caminos en la vida que las personas pueden tomar, en los diversos, en relación por los muchos aspectos de la vida que tienen que ver con la religión, pero ninguna tan peligroso como creer que la salvación se puedes » obtener»’ por medio de las obras, esa creencia es muy común a la naturaleza humana. Todo aquello que dé a las personas, por insignificante que sea, un margen para las obras o para el arrepentimiento protestante; es decir, la pesar por el pecado, lo cual no es, de ninguna manera, el significado bíblico. Ya que todo lo dé a las personas, por insignificante que éste sea, no es más que una variedad del mismo género maligno. Decir que Dios quiere hacer su parte si tú quieres hacer la tuya, es una negación del evangelio de gracia. Decir que Dios ayuda a aquellos que se ayudan es repudiar una de las verdades más preciosas que la Biblia enseña. Cuando decimos que la salvación de los pecadores depende de la acción de su propia voluntad, es otra manera de deshonrar a Dios,

Proverbios 14

12 » Hay caminos que al hombre (persona) le parece derecho, pero al final, es camino de muerte»

Romanos 9

16 » Así que no depende del que quiere ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia». 18 Así que del que quiere tiene misericordia, y al que quiere edurece19 Me dirás entonces: ¿Por qué, pues, todavía reprocha Dios? porque ¿quién resiste a su voluntad? 20 Al contario, ¿quién eres tú, OH hombre (persona), que le contestas a Dios? ¿ Dirá acaso el objeto modelado al que lo modela” por qué me hiciste así? 21¿O no tiene el alfarero derecho sobre el barro de hacer de la misma masa un vaso para uso honroso y otro para uso deshonroso? 22 ¿Y qué, si Dios, aunque dispuesto a demostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia a los vasos de ira preparados para destrucción? 23 Lo hizo para dar a conocer las riquezas de su gloria sobre los vasos de misericordia, que de antemano El preparó para su gloria»

D- Humilla a la criaturas, exalta a Dios.

Esta doctrina de la soberanía de Dios es una especie de máquina contra el orgullo humano, y en esto radica su más agudo contraste con las doctrinas de las personas. El Espíritu de nuestra generación es un de jactancia y la vez que ésta se convierte en glorificación humana.

Los grandes éxitos de la humanidad, sus adelantos, su progreso, su «grandeza», su autosuficiencia es el santuario donde el mundo adora hoy o sea «otros altares» no, el altar verdadero de la cruz de Cristo. La soberanía de Dios le quita toda base para la jactancia humana es por eso que los Dispensacionalistas han tenido tanto éxito, gracias a sus teorías que son contrarias a la Biblia. Porque la soberanía de Dios invita a la humildad. Esta verdad declara que la salvación es del Señor, no sólo en su origen, en su acción y en su consumación.

Juan 1

12 » Pero a todos los que le recibieron, les dio derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en su nombre, 13 que no nacieron de sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad del hombre, (persona) sino de Dios».

Esto es humillante para la persona, que siempre quiere contribuir a pagar el pecio de la redención y así sentirse satisfecho de si mismo. A las personas le cuesta mucho trabajo admitir lo el apóstol Pablo dice:

1 Corintios 15

10 » Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no resultó vana; antes bien he trabajado mucho más que todos ellos, aunque no yo, sino la gracia de Dios en mí»

Salmo 115: 1 » No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria, por tu misericordia, por tu verdad”.

E- Ofrece una experiencia de confianza absoluta.

La Palabra nos enseña, el infinito poder de Dios, y por lo tanto se hace imposible resistir su voluntad y sobre todo oponerse al cumplimento de sus decretos. Esta declaración podrá llenar de alarma a muchos pecadores pero también a los Dispensacionalistas, pero a los elegidos sólo despierta alabanza, Gloria y Poder.

Salmo 4

8 » En paz me acostaré y así mismo dormiré; porque sólo tú Señor, me haces habitar seguro’’.

Deuteronomio 33

26″ Nadie hay como el Dios de Jesurún, que cabalga los cielos para venir en tu ayuda, y las nubes, en su majestad. 27 El eterno Dios es tu refugio, y debajo están los brazos eternos. El echó al enemigo delante de ti, y dijo ¡Destruye! 28 Por eso Israel habita confiado, fuente de Jacob habita separada en una tierra de grano y mosto; sus cielos también destilan rocío. 29 Dichoso tú Israel, ¿Quién como tú, pueblo salvado por Señor? El es escudo de tu ayuda, y espada de tu gloria. Tus enemigos simularán someterse ante ti, y tú hollarás sus lugares altos».

Salmo 91

1 «El que habita al abrigo del altísimo morará a la sombra del Omnipotente. 2 Diré yo al Señor: Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios en quien confió. 3 Porque El te libra del lazo del cazador y de la pestilencia mortal. 4 Con sus plumas te cubre, y bajo sus alas hallarás refugio; escudo y baluarte es su fidelidad 5 No temerás el terror de la noche, ni la flecha que vuela de día, 6 ni la pestilencia que anda en tinieblas, ni la destrucción que hace estragos en medio del día, 7 Aunque cagan mil a tu lado y diez mil a tu diestra, a ti no se acerará …9 porque has puesto al Señor, que es mí refugio, al Altísimo, por tu habitación 10 No te sucederá ningún mal, ni plaga se acercará a tu morada.

Estas escrituras nos dan seguridad para exclamar ¡»Yo se a quien he creído»!. Que preciosa es ésta gran verdad; a veces soy una oveja torpe, desvalida, infeliz, pero muy segura en las manos de Cristo.

Juan 10

27 » mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen; 28 y yo les doy vida eterna y jamás perecerán, y nadie las arrebatará de mi mano. 29 Mi Padre que me las dio es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano del Padre».

F- Nos consuela en el camino de la fe.

Esta poderosa doctrina de la soberanía de Dios, es la suprema gracia de la consolación, que nos llena de paz. Esta doctrina, es el fundamento que nada ni nadie, puede conmover, tan firme como los cielos y la tierra. Es una bendición conocer que no existe un sólo rincón de este universo que está fuera del alcance de Dios.

Salmo 139

7 » ¿A dónde me iré de tu Espíritu, o a dónde huiré de tu presencia? 8 Si subo a los cielos, he aquí, allí estás tú; si en el Seol preparo mi lecho, allí estás tú. 9 Si tomo las alas del alba, y si habito en lo más remoto del mar, 10 aun allí me asirá tú diestra.

11 Sí digo: Ciertamente las tinieblas me envolverán y la luz en torno mío será de noche 12 Ni aun las tinieblas son oscuras para ti, y la noche brilla como el día. Las tinieblas y la luz son iguales para ti’».

Qué gran bendición es saber que la poderosa mano de Dios está sobre todos y también sobre todo, Y saber qué ni una hoja de un árbol cae sin que sea Su voluntad. Aun nuestras aflicciones no viene por casualidad, ni tampoco proceden del diablo, sino por el contrario están ordenadas por Dios.

1 Tesalonicenses 3

3 “…a fin de que nadie se inquiete por causa de estas aflicciones porque vosotros mismos sabéis que para esto hemos sido destinados».

Job 14

5 » Ya que sus días están determinados, conocidos, el número de sus meses te es conocido, y has fijado sus limites para que no pueda pasarlos».

G- Acatar la soberanía de Dios es el secreto de la paz.

No es posible que pueda haber verdadera sumisión y gozo si no somos quebrantados en el espíritu, hasta que lleguemos al punto que nos agrade que el Señor haga de nosotros que aceptemos su perfecta voluntad. Pero algunos dirán que esto es fatalismo, y en realidad es todo lo contrario.

Romanos 12

1 » Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional. 2 Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cual es la voluntad de Dios; lo que es bueno, aceptable y perfecto«.

Sería bueno considerar unas palabras de David.

2 Samuel 15

25 » Y el rey dijo a Sadoc; Haz volver el arca de Dios a la ciudad, que si hallo gracia ante los ojos del Señor, me hará volver y me mostrará tanto el arca como su morada. 26 Pero si El dijere así: – No me complazco en ti-, mira, aquí estoy, que haga conmigo lo que bien le parezca».

El que así habla, eran de extremo penosas para el corazón humano. El rey David estaba abrumado. Su hijo quería derribarlo del trono y no contento con eso buscaba matarlo. David no sabía si volvería al trono, pero estaba tan entregado a Dios, que tenía la certeza de que hacer su voluntad era lo mejor, no importaba el trono, ni su propia vida, estaba feliz de que El hiciera lo que quisiere estas palabras reflejan por que Dios dijo de él” un hombre según mi corazón» – Haga conmigo lo que bien le parezca-.

Hay cantidad de ejemplos en la Biblia como estos, Si David estaba contento de que Jehová hiciera lo que quisiera, ahora que el corazón de Dios ha sido revelado plenamente, cuanto más deberíamos nosotros sentir pleno gozo en hacer su soberana voluntad.

H- Produce un canto a alabanza

Quien nos iba a decir a nosotros los creyentes, que por naturaleza nada tenemos que nos diferencie de las impías multitudes que nos rodean, que habíamos de ser escogidos en Cristo desde antes de la fundación del mundo y ahora disfrutamos de toda bendición espiritual y sentados en los lugares celestiales con Cristo ¿Por qué fui escogido yo que estaba » sin Dios y esperanza en el mundo «, y ahora gozo de portentosos favores? Pero aunque mi mente finita no pueda encontrar razón para ello, pero mi corazón puede expresar mí gratitud y mí alabanza al que » vive para siempre”.

Romanos 8

27 “… y aquel que escudriña los corazones sabe cuál es el sentir del Espíritu, porque El intercede por los santos conforme a la voluntad de Dios. 28 Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para que los son llamados conforme a su propósito. 29 Porque a los que de antemano conoció, también los predestinó a se hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que El sea el primogénito entre muchos hermanos; 30 y a los que predestinó, a ésos también justificó; y a los que justificó, a estos también glorificó”.

Efesios 5

19 » …hablando entre vosotros con salmos, himnos y cantos espirituales, cantando y alabando con vuestro corazón al Señor; 20 dando siempre gracias al Señor por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a Dios, el Padre; 21 sometiéndonos unos a otros en el temor de Cristo».

Sí, debemos dar grisas por todo y en todo porque, como a dicho alguien: » Nuestros disgustos no son, sino los designios de Dios”. Especialmente para aquellos que se deleitan la soberanía de Dios.

I- Es una garantía para el triunfo del bien sobre el mal.

Desde el desafortunado día en que Caín Mató a Abel, el conflicto entre el bien y el mal ha sido un penoso problema para los santos. Desde tiempos inmemoriales los justos han sido aborrecidos por los pecadores desafiando a Dios, al parecer, impunemente. Pero cuando uno mira al cielo, en vez de mirar a la tierra, la fe que tenemos ve claramente al trono de la gracia, que no se mueve está, fijo y estable. Esta es nuestra confianza.

Efesios 1

11 «…también hemos obtenido herencia, habiendo sido predestinado según el propósito de aquel que obra todas las cosas conforme al consejo de su voluntad».

Números 23

19 » Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre, para que se arrepienta. ¿Lo ha dicho El, y no y no lo hará? ¿Ha hablado, y no lo hará?».

Todo se cumplirá. Las promesas hechas a su propio y amado pueblo, de que vendría en su busca para llevarlos a la gloria, no quedará incumplida. De cierto El vendrá a llevarlos consigo mismo.

Isaías 34

1 » Acercaos, naciones, para oír, y escuchad, pueblos: oiga la tierra y cuanto hay en ella, el mundo y todo lo que de él brota. 2 Porque el enojo del Señor es contra todas las naciones, y su furor contra todos sus ejércitos; los ha destruido por completo, las ha entregado a la matanza».

J- Nos garantiza un lugar de reposo.

Aquel que está sentado en el trono, gobierna las naciones, y que ordenado, continúa ordenando los acontecimientos, y es infinito en poder y sabiduría. El Señor de la creación es aquel es y sigue siendo grande.

1 Timoteo 3

16 » E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: El fue manifestado en la carne, vindicado en el Espíritu, contemplado por ángeles, proclamado entre las naciones, creído en el mundo, recibido arriba en gloria «.

La Gloria de Dios no sólo consiste en que El es Supremo, sino que, siendo el Altísimo Dios se humilló a sí mismo para llevar la carga de nuestros pecados, ya que Dios estaba en Cristo reconciliando el mundo, este es el gran misterio revelado de que Pablo nos habla.

2 Corintios 5

18 » Y todo esto procede de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por medio de Cristo y nos dio el ministerio de la reconciliación; 19 a saber, que Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, no tomando en cuenta a los hombres (personas) sus transgresiones y nos ha encomendado a nosotros la palabra de la reconciliación«.

El reino de Dios está establecido sobre las bases de la gracia, la misericordia y la autohumillación de su propio Rey. ¡Cuanto poder hay en esa cruz! El mismo que murió en ella se ha convertido, no en el Señor de nuestros destinos, que ya lo era, sino en el Rey que mora en nuestros corazones. Es por esto que no nos inclinamos ante el Dios Soberano con terror servil, sino con adoración.

Apocalipsis 5

11 » Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono y de los seres vivientes y de los ancianos; y el número de ellos eran miríadas de miríadas, y millares de millares 12 que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado digno es de recibir el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, el honor, la gloria y la alabanza”.

Aquí estamos refutando la impía acusación, que la doctrina de la Soberanía de Dios es una calumnia contra Dios y aun más que constituye un peligro darla a conocer en la iglesia de Cristo. Cómo puede ser peligrosa una doctrina que le da a Dios el lugar que le corresponde, que mantiene sus derechos, que magnifica su gracia salvadora; que le da toda la gloria a Dios y a su vez le quita a las criaturas todo motivo de orgullo y jactancia. Puede ser peligrosa una doctrina que le da seguridad al creyente primero de su salvación y después contra todo peligro, que le provee consuelo en medio del dolor, que le llena de paciencia, inspira alabanza, que asegura el triunfo del bien sobre el mal, que provee de una segunda gracia o sea el reposo seguro en las perfecciones del propio Soberano. Esta doctrina de la soberanía de Dios es gloriosa y edificante y si la hemos entendido tenemos que decir como Moisés:

Éxodo 15

11 » ¿Quién como tú entre los dioses, OH Señor? ¿Quién como tú, majestuoso en santidad, temible en las alabanzas, haciendo maravillas?».

 (Las Citas Bíblicas han sido tomadas de la Biblia de las América)

Por: Rev. Ramón R. Herrera

 

¿Quién dirige los asuntos de la tierra?

“Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos – declara el Señor «.  (Isaías 55:8)

El titulo de este estudio parece un absurdo. ¿Pero realmente los es? Muchos admiten que Dios reina en el cielo; lo cual se niega casi universalmente, si no indirectamente. Algunas personas, es sus filosofías y teorías, hacen lo imposible para relegar a Dios a un segundo término. Por ejemplo en la esfera material. No sólo se niega que Dios lo creó todo, sino que pocos creen que El se ocupe directamente de ordenar lo que El ha creado, pero, se supone que todo está ordenado conforme a leyes naturales, impersonales.

En otras palabras de destrona al creador de su propia creación. No nos debe causar sorpresa de que las personas, con conceptos depravados excluyan a Dios de la esfera de los asuntos de la tierra.

En toda la cristianad, salvo excepciones casi insignificantes que sostiene la teoría de que el ser humano determina su suerte a causa del «libre albedrío» Satanás tiene la culpa de gran parte del mal que existe en todo el mundo, según afirman irresponsablemente, que teniendo mucho que decir de la total responsabilidad del hombre, niegan a menudo su propia responsabilidad, atribuyendo al diablo lo que de hecho procede de sus propios corazones.

Marcos 7

`21 » Porque de dentro, del corazón del hombre, (personas), salen los malos pensamientos, fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, 22 avaricias, maldades, engaños, sensualidad, envidia, calumnia, orgullo, e insensatez. 23 Todas estas maldades de adentro salen, y contaminan al hombre».

Permítanos una pregunta que estaremos haciendo varias veces durante este estudio.

¿Quién está dirigiendo los asuntos de la tierra hoy día? ¿Es Dios o el diablo? trataremos de observar el mundo de una manera seria Al observar el mundo, tenemos una escena de confusión y caos por donde quiera. El pecado se comete descaradamente, abunda la ilegalidad, por personas que van de mal en peor.

II Timoteo 3

13 » Pero los hombres (personas) malos e impostores irán en de mal en peor; engañando y siendo engañados.

En el día de hoy todas las cosas están descontroladas, los gobiernos crujen y se tambalean, la civilización es un fracaso, la mitad de la cristiandad está abrazada en combates mortales, y en este tiempo cuando se hicieron esfuerzos titánicos para salvaguardar la democracia, hemos descubierto que ese sistema inspira muy poca seguridad para gobernar este mundo, Tanto la ilegalidad, y el descontento brotan por todas partes, y nadie puede decir cuando comenzará una nueva guerra. Los líderes mundiales estarán perplejos y los corazones de las personas se secarán a causa del temor y la expectación.

Lucas 21

25 «…y sobre la tierra, angustia entre las naciones, perplejas a causa del rugido del mar y de las olas 26 desfalleciendo los hombres (personas) por el temor y la expectación de las cosas que vendrán sobre el mundo; porque las potencias de los cielos serán sacudidas’.’

No podemos dejar fuera la esfera religiosa de esta confusión. Han pasado veinte siglos de la predicación del Evangelio, pero el Señor Jesucristo es aún » despreciado y desechado » Es una gran tragedia que son muy pocos los que proclaman y engrandecen al Cristo de las Sagradas Escrituras. En la mayoría de los púlpitos de hoy día se le niega y más aún se le deshonra. A pesar de los esfuerzos que se hacen para alcanzar las multitudes, la mayoría de las congregaciones pierden más miembros que los que ganan. Pero, ¿qué podemos decir de aquellos que no asisten a la iglesia? No nos queda otro remedio que estar obligados a creer en línea con la palabra que los muchos están en el camino ancho que lleva a la perdición y que pocos son los que están en el camino angosto que lleva a la vida o sea como dice la Escritura «No temáis manada pequeña, porque al Padre a placido daros el reino”. Algunos de los considerados líderes del cristianismo nos han dicho que Dios no pudo evitar que viniera la segunda guerra mundial, así como tampoco acelerar que esta terminara. Se decía y se sigue diciendo que la situación estaba más allá del control de Dios. ¿Dan estas cosas la falsa impresión de que fuera de Dios otras fuerzas estaban dirigiendo al mundo?

¿Cuál es la impresión que sacan los inconversos que ocasionalmente asisten a un culto evangélico? También apuntamos que: ¿Qué conceptos se forman algunos que oyen a predicadores considerados «conservadores»? Tal parece que la opinión es que, los cristianos creen en un Dios que está decepcionado. Al escuchar el típico evangelista de hoy, ¿no está obligado cualquier oyente a concluir que tal evangelista representa a un Dios lleno de intenciones buenas, pero que es incapaz de realizarlas? Siendo así a los oyentes ordinarios ¿No podrían deducir que diablo haya sacado ventaja y que Dios sea más digno de compasión que de culto?

¿Será acaso que el diablo tiene, en efecto, mucho más que ver con los negocios de la tierra que Dios? Todo depende de, si andamos por fe o por vista. No te queda otra alternativa que enfrentar esta pregunta.  Si eres verdaderamente un cristiano, probablemente tendrás que agachar la frente avergonzado y reconocer que efectivamente es así. Es muy lamentable que andemos tan poco por la fe. ¿Qué es lo que realmente significa andar por fe? Esto significa que aquello que pensamos esta formado, que nuestras acciones son reguladas, y nuestras vidas son moldeadas por la Palabra de Dios.

Romanos 10

17 » Así que la fe viene del oír, y el oír por la palabra de Cristo

Es en la Palabra de Dios, que sólo podemos encontrar la relación que Dios tiene con este mundo. Repetimos la pregunta: ¿Es Dios o el diablo el que está dirigiendo los asuntos de esta tierra hoy? Tenemos que ir a la fuente, la Palabra de Dios, para conocer la respuesta. La epístola de Judas se está cumpliendo hoy a pesar de su brevedad.

Judas 8

“No obstante, de la misma manera también estos hombres, soñando mancillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de las majestades angélicas.»

Sí, rechazan a la autoridad suprema, el solo poderoso Dios, que es Rey de Reyes y Señor de Señores. El sello característico de los días presente es la irreverencia y el resultado es desobediencia, esta sociedad no tiene freno y les ha dado por llamar a lo malo bueno y a lo bueno malo. Esta generación es la generación de la copa medio llena. Los miembros de esta generación son transgresores flagrantes y esto conduce a la decadencia y a la desaparición de la autoridad de los padres sobre sus hijos. Por lo tanto, en vista de la creciente falta de respeto por las leyes humanas. ¿Cómo van a respetar las leyes de Dios?

Si creemos en las Sagradas Escrituras no hay lugar para la incertidumbre. Pues las mismas una y otra vez afirman que Dios está sentado en su trono, que el hace todo «según el consejo de su voluntad». Nos lo presenta, no sólo como el Creador de todo, sino también como Gobernante y Rey de las «obras de sus manos». Las Escrituras también afirman que Dios es soberano, Todopoderoso, que su voluntad es irrevocable.

Llegó el tiempo de que se predique de todos los púlpitos que Dios reina y vive todavía. Nuestra fe está sometida a una prueba de fuego y sólo tenemos un lugar de descanso junto al Trono de Dios. Lo que en este momento se necesita, como nunca antes, un énfasis positivo y constructivo de que Dios es Soberano y gobierna. Muchas de nuestras congregaciones están hartas de palabras huecas; se hace necesario de que se les dé algo concreto, positivo, específico.

Daniel 11

32 » Con halagos hará apostatar a los que obran inicuamente hacia el pacto, mas el pueblo que conoce a su Dios se mostrará fuerte y actuará».

Estamos convencidos de está a punto de producirse una gran crisis mundial, vemos como la alarma se apodera de las personas, pero estamos seguros que no es de Dios, ya que a El nunca lo sorprende El no tiene plan B ni lo ha necesitado nunca porque si lo necesita entonces no es Dios es un hombre.

Efesios 1

11 «…también hemos obtenido herencia, habiendo sido predestinado según el propósito de aquel que obra todas las cosas conforme al consejo de su voluntad”.

Por está razón, aunque el mundo se sienta sobrecogido por el temor, la palabra para el pueblo de Dios es «no temas»

Romanos 11

36 » Porque de El, por El y Para El son todas las cosas. A El sea la gloria para siempre.  Amén».

Cuan poco se comprende hoy esto, incluyendo el pueblo de Dios. Algunos, (los más) se suponen que Dios es poco más de espectador que está observando desde muy lejos sin tonar parte directa en los asuntos de esta tierra. Es indiscutible que las personas tienen voluntad, pero también Dios la tiene, Es cierto que las personas están dotadas de poderes, pero, Dios es todopoderoso. Es verdad que hablando en general, el mundo material está regido por leyes; pero detrás de esas leyes está esta el Legislador y Ejecutor. Las personas son no más que unas criaturas creadas por Dios, y muchos siglos antes cuando Dios estaba solo.

Isaías 9

6 » Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado, y la soberanía reposará sobre sus hombros; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios poderoso’’

Antes que el mundo fuera fundado trazó Sus planes. Siendo infinito su poder, las personas son sólo finitas, su propósito y designio no pueden ser resistidos en ninguna manera por las criaturas que están en sus manos.  Reconocemos que la vida es un problema, que está llenos de misterios, pero afortunadamente no somos como las bestias del campo, por el contario somos conscientes de lo que está delante de nosotros y además

“Tenemos la palabra profética más permanente»

2 Pedro 1

19 » Y así tenemos la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en prestar atención como una lámpara que brilla en el lugar oscuro, hasta que el día despunte y el lucero de la mañana aparezca en vuestros corazones 20 Pero ante todo sabed esto, que ninguna profecía de la Escritura es asunto de interpretación personal. 21 pues ninguna profecía fue dada jamás por un acto de voluntad humana sino que los hombres inspirados por el Espíritu Santo hablaron de parte de Dios’’.

Cuando nos volvemos a esta Palabra y somos instruidos por ella descubrimos un principio fundamental que necesitamos aplicarlo a todos los problemas, y no empezar con los seres humanos y retroceder hasta Dios, se hace necesario que comencemos con Dios y entonces retrocedamos a los seres humanos. Nos tenemos que quedar con este principio de las Sagradas Escrituras. En el principio… Dios. Tenemos que aplicar este principio a la situación actual. Hay que comenzar con Dios y después seguir hacia abajo con la criaturas de Dios.

Hay que entender que debido a la santidad de Dios, su ira se enciende contra el pecado; debido a que Dios es justo, es lógico que sus juicios decidan sobre los que se rebelan contra El, pero como Dios es fiel, se tienen que cumplir las amenazas de su Palabra; debido a que Dios es omnipotente, nadie puede resistirse contra El y tener éxito, y mucho menos destruir sus eternos consejos debido a que Dios es omnisciente, no hay problema que escape a su conocimiento. Debido a que Dios es quien es y lo que es, que ahora contemplamos lo que está ocurriendo en esta tierra; que no es otra cosa que el principio de sus juicios. Porque conocemos su justicia y su santidad, no podíamos esperar otra cosa que lo que hoy se presenta ante nuestros ojos.

Hay que enfatizar que el corazón humano sólo puede hallar paz y gozo en la bendita verdad de la soberanía absoluta de Dios. Es bueno notar que la fe se ocupa constantemente de Dios. Ese es su carácter, porque la fe se sostiene de esta manera.

Hebreos 11

27 » Por la fe salió de Egipto sin temer la ira del rey, porque se mantuvo firme como viendo al Invisible’’

Esta fe; soporta los desengaños, las dificultades, así como todos los pesares de vida, reconociendo que todo viene de la mano de Aquél que es supremamente sabio para cometer errores y infinitamente amoroso para ser cruel. Si le atribuimos lo que sucede a cualquier otra causa que no sea Dios, no habrá reposo para el corazón, ni mucho menos paz para el espíritu. Pero por el contrario si recibimos todo cuanto afecta nuestras vidas cono de Su mano, luego entonces, sea cuales fueren las circunstancia o lo que nos rodea, tanto si estamos en una choza o encerrados en una cárcel o en la hoguera del martirio nos dará el poder para decir:

Salmo 16

5 » El Señor es la porción de mi herencia y de mi copa; tú sustentas mi suerte. 6 Las cuerdas cayeron para mí en lugares agradables; en verdad mi herencia es hermosa para mí».

Este es el lenguaje de la fe, y no el de vista ni de los sentidos.  De otra manera, si en vez de someternos al testimonio de la Biblia, si en vez de andar por la fe, andamos por vista y razonamos, caeremos en el lodazal del ateísmo. De la misma manera nuestra paz se acabará al ser guiados por las opiniones de terceras personas.

Si, admitimos que realmente hay muchas cosas en este mundo de maldad, de pecado y sufrimiento que lógicamente nos desaniman y nos causan tristeza no es razón alguna para que nos unamos a los que piensan y dicen: ¿Cómo es qué Dios permite todas estas cosas, como la injusticia, la enfermedad y la maldad de muchos, la corrupción hasta en los púlpitos? Es mucho mejor estar en la presencia del misterio que nos deja perplejos:

Salmo 39

9 «Mudo me he quedado, no abro la boca, porque tú eres el que ha obrado.10 Quita de mí tu plaga; por la dureza de tu mano estoy pereciendo. 11 Con castigos corriges al hombre por su iniquidad; como la polilla, consumes lo que más precioso para él; ciertamente, todo hombre (persona) es sólo un soplo. (Selah) ’’.

Esta es la diferencia abismal entre la persona de fe y el incrédulo. Este el del mundo todo lo mide por la vara de lo mundano, y considera la vida desde el punto de vista de su propio entendimiento carnal.

No tengo dudas que lo que acabo de escribir está en abierta oposición a la mayor parte de lo que se enseña en nuestros días. Admitimos gustosamente que el postulado de la soberanía de Dios, con todo lo que conlleva, contradice en forma directa las opiniones y el pensamiento de la persona carnal, porque la mente carnal es incapaz de pensar estas cosas; y no está capacitada para evaluar debidamente el carácter así como los caminos Dios y es precisamente por eso que Dios nos ha dado una revelación de Su Ser con toda claridad.

Isaías 55

8 » Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos-declara el Señor. 9 Porque como los cielos son más altos que la tierra, así mis caminos y mis pensamientos más que vuestros pensamientos’’.

Pedimos a todos solamente una cosa: Un examen imparcial y muy atento de lo que hemos estudiado y que oremos francamente sin prejuicios a la luz de la Palabra de Dios.

Finalmente sólo nos queda decir a la luz de la Escritura: » Antes bien. Examinarlo todo cuidadosamente, retened lo bueno» (1 Tesalonicenses 5:21).

 

(Las citas bíblicas han sido tomadas de la Biblia de las Américas

 

Por: Rev. Ramón Herrera

¿Qué Somos: Ovejas o Hijos?

«Jehová es mi pastor nada me faltará» (Salmo 23:1)

«Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho
… a ser hijos de Dios (Juan 1:12)

El Cantor de Israel escribió, «El Señor es mi pastor» El apóstol Pablo también escribió «»Habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: «¡Abba Padre!». Surgen varias preguntas ¿Cuál de ellos tenía razón? ¿Soy yo una oveja o un hijo? ¿Fui yo comprado o nací? ¿Vivo en un pastizal o en una casa?

Estas preguntas se vuelven muy importantes, ya que como cristiano no puedo tener una buena relación con Dios, hasta que yo sea capaz de identificar esa relación. Las asociaciones abstractas no tienen ningún significado, porque cuando yo me acerco a Dios y le hablo tengo que tener este asunto muy claro en mi mente; porque es asunto de vital importancia.

Este problema quedaría resuelto si el Salmo 23 fuese la única referencia que la Escritura hace a la relación que existe entre el Pastor y las ovejas. Podríamos decir que en los tiempos del Antiguo Testamento el pueblo de Dios estaba formado por ovejas, pero bajo el Nuevo Testamento «somos hijos de Dios».

1 Juan 3

1 » Mirad cuán gran amor nos ha otorgado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; y eso somos. Por esto el mundo no nos conoce no le conoció a El. 2 Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que habremos de ser. Pero sabemos que cuando El se manifieste, seremos semejantes a El porque le veremos como El es».

Juan 1

12 Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en su nombre, 13 que no nacieron de sangre, ni de voluntad de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino de Dios«.

Hay más de una escritura que debemos a analizar, pero antes debemos decir; para entrar a la familia humana se necesita un nacimiento, allí recibimos un apellido paterno y otro materno, para poder identificarnos. De igual manera para entrar en la familia de Cristo, que es su iglesia, necesitamos » nacer otra vez’’, que es el requisito indispensable.

Juan 3

3 Respondió Jesús y le dijo: En verdad, en verdad os digo que el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios»

El maestro de Israel no sabía esto porque nunca lo había escuchado, ya que el pueblo de Israel la única relación que tenía con Dios era una relación de pastor y oveja, por la características similares de el pueblo de Israel con las ovejas., no tenían visión, tenían que ser guiadas por la voz del pastor, la oveja es un ser solitario, que requieren mucha atención, si se les deja solas se mueren o las matan, así que su supervivencia depende de su propietario. Isaías declara:» Todos nosotros nos descarriamos como ovejas»

También tenemos que considerar el capítulo 10 de Juan. El se identifica a sí mismo como » el buen pastor» El Señor mezcla sus metáforas hablando de las personas como si fuesen ovejas, ¿En qué período vivió Jesús? No olvidemos que el Señor hablo muchas veces empleando metáforas o alegorías, que es una ficción que presenta un objeto al espíritu para sugiera el pensamiento de otra representación simbólica de ideas abstractas.

Visto esta definición de alegoría podemos entender mejor las palabras del Señor Jesús.

Juan 10

9 » Yo soy la puerta; si alguno entra por mí, será salvo; y entrará y saldrá y hallará pasto (griego nomé que quiere decir acto de alimentar).

Esta palabra » nomé» se encuentra solamente en este pasaje y en 2 Timoteo 2:17 y dice: » y su palabra se extenderá como gangrena » nomé » o sea algo que carcome y está lejos de alimentar.

El Salmo 23:2 encontramos las palabras ‘’ en lugares de verdes pastos…»La palabra hebrea para pastos es «tnaáh» que significa, habitación, casa, lugares placenteros y aparece solamente en 10 ocasiones.

Se enfatiza mucho, no en forma desmedida por los más, nuestra posición real en la familia de Dios y hasta se habla de nuestros derechos y privilegios como hijos. Es lógico que se nos anime a entrar en la presencia de Dios, porque como hijos, tenemos ese derecho, la Biblia nos dice:

Efesios 1

3 » Bendito sea Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo 11 también hemos obtenido herencia, habiendo sido predestinados según el propósito de aquel que obra todas las cosas conforme al consejo de su voluntad 14 que nos ha dado como garantía de nuestra herencia, con miras a la redención de la posesión adquirida en Dios, para alabanza de su gloria 22 Y todo sometió bajo sus pies, y a El lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, 23 la cual es su cuerpo, la plenitud de aquel que lo llena todo en todo».

También, con todo derecho, se enfatiza que nos colocamos en el lugar que nos corresponde junto a Cristo y el ministerio del cuerpo, su iglesia, que se predica con todo el respaldo de la Biblia; y nuestra meta es llegar a ser maduros como el Señor nos enseño.

Efesios 4

12 “…a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo; 14 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno del Hijo de Dios, a la condición de un hombre maduro, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo».

Hebreos 10

14 » Porque por su ofrenda, Su crucifixión en ala Cruz, El ha hecho perfectos para siempre a los que son santificados».

Colosenses 2

9 » Porque toda la plenitud de la Deidad reside corporalmente en El, 10 y habéis sido hechos completos en El, que es la cabeza sobre todo poder y autoridad».

No debemos pasar por alto estas realidades, somos hijos de Dios y la relación con el cuerpo de Cristo, su iglesia, es fundamental para que podamos llevar una vida victoriosa. Como hijos, somos herederos, la Biblia lo confirma, de todas y cada una de las promesas de nuestro Padre y por lo tanto, como somos hijos de Dios pertenecemos a la familia real de nuestro Padre Celestial.

En este punto, que citaremos a continuación. El hecho que Jesús dijera » Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas». Aquí el énfasis, como Jesús continúa usando la alegoría, el énfasis esta puesto sobre El no en las ovejas. Contestan algunos, » nadie entrega su vida por una oveja; al menos voluntariamente, porque las ovejas no valen la pena, PERO UN PADRE SI DARIA SU VIDA POR UN HIJO»»

En la afirmación del salmista » Jehová es mi pastor”. Notamos que aquí no está expresado nuestra posición y no debemos leer algo que no forme parte de la intención de lo que está escrito, es exactamente igual que lo que escribió el apóstol Pedro.

1 Pedro 2

25 » Pues vosotros andabais descarriadas como ovejas, (Is. 53: 6) pero ahora habéis vuelto al Pastor y Guardián de vuestras almas».

Otra vez es una alegoría, ¿por qué? Las ovejas no tienen alma… Las ovejas son solitarias, cortas de vista y no ven siquiera lo suficientemente bien para reconocer a su pastor, pero eso sí, le reconocen la voz. Y eso es suficiente porque al ser comparado con rebaño, el tema se concentra es Su propiedad, Su provisión, Su guía, su cuidado, su alimentación, y atención.

Puede ser humillante para el ser humano que nos comparen con una oveja, y por esta razón preferimos hablar de ser hijos de Dios, Pero, todo tiene un pero, Las ovejas no son muy inteligentes para sobrevivir, esto es que sobreviven por instinto de las masas, y significa además que los temores, la timidez, la terquedad, y hasta la insensatez, así como las costumbres perversas, pero, otra vez el pero… ¡Pero no es así como somos!

Tenemos que entender que, el Señor no es afortunado por tenerme a mí como uno de sus hijos, al contrario yo sí soy no solamente afortunado sino bendecido con toda bendición espiritual. Si leemos el capítulo diez de Juan, nos daremos cuenta de lo mucho que nuestro Pastor ama a sus «Ovejas o Hijos» Las ama y las protege, les habla, las guía y les da vida, y vida en abundancia y la final les da la vida eterna

Por nuestra parte nos tenemos que mantener cerca de Cristo, no podemos siquiera considerar que somos inteligentes, ni dependa de su fortaleza… Lo que debemos hacer es inclinar nuestro rostro y decir:

Salmo 23

“El Señor es mi pastor, nada me faltará. En lugares de verdes pastos me hace descansar; junto a aguas de reposo me conduce. El restaura mi alma; me guía por senderos de justicia por amor de su nombre. Aunque pase por el valle de sombras de muerte,  no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo; tú vara y tu callado me infunden aliento. Tú preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos; has ungido mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

A propósito sería bueno que tratáramos la oración modelo que enseñó nuestro Salvador Jesucristo El Padrenuestro. Cuando leo sobre está oración que debe servir de nuestro modelo, la primera observación que me asalta es que el foco está puesto en el Señor o sea: su persona, su nombre, su regla, su voluntad y después nuestras necesidades que son: El pan nuestro de cada día, perdona nuestros pecados, Líbranos del mal.

En primer lugar, el Señor quiere que nos dirijamos a nuestro Padre. En este tiempo cada vez más cristianos dirigen su oración a Jesús. No puedo recordar ningún caso en las Sagradas Escrituras cuando se haya orado al hijo de Dios, es por eso que sugiero que sigamos las instrucciones que nos dio Cristo.

Cuando El enseñó a sus discípulos a orar, fue dirigiéndose al Padre y no a Nuestro Pastor de ovejas. Si queremos ser absolutamente bíblico oremos al Padre y lo más importante llamémosle de esa manera.

No tenemos dudas que cuando oramos así, nos ayudará a imaginarlo mentalmente más como Padre que como amigo, o como una Deidad lejana. De todos los títulos que podamos escoger, el de Padre es el mejor y sabe por qué. Porque realmente es nuestro Padre celestial, El cuida de sus hijos El sabe muy bien cómo manejar su familia.

Es ese título, hay tanto respeto como libertad. Cuando tenemos una sana relación entre el Padre y el hijo, hay libertad, y también hay confianza. Podemos hacer pausas mientras hablamos, sin que sea una falta de respeto. Es importante que notemos cómo el quiere que le consideremos: como quien está «en los cielos».  Es de notar que está es plural, que nos habla de que nuestro Padre esta en todo lugar y sin embargo, El está tan cerca como mi respiración.

 

«Santificado sea tu nombre.» Notamos que esa no es una de las palabras que más usamos en el día de hoy. Y está palabra significa » consagrado», «santo», «dedicado».

Por supuesto que no podemos «santificar» a Dios, pero sí podemos reconocer que El es santo, «Santificado sea tu nombre», esa es una declaración de fe más bien que un pedido. La oración continúa: » Venga: tu reino. Hágase tu voluntad». Es como si Cristo estuviera diciendo: Que lo que estás pidiendo ocurra. Que algún día domine el reino donde tú gobiernas. Mientras tanto, que tu voluntad se haga en la tierra como siempre se hace en el cielo. Para decirlo francamente que tu voluntad se haga en mí. Aquí hay palabras sencillas, pero de enorme significado.

Después de enfocar su persona, su nombre, su gobierno, y su voluntad. Seguimos con un vuelco hacia las necesidades terrenales.» El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy». Debemos poner atención a lo que pedimos. Pan de cada día, esto es lo básico. El sustento básico es todo lo que necesitamos para vivir. El pan de cada día es un símbolo de todo lo necesario para la preservación de la vida.

Y mientras tú me das, hay algo que necesito para mí ser interior, esto es Señor: el perdón, así como el pan es para lo físico, el perdón es para el alma. Nuestro pecado es una deuda que se acumula. O sea que los intereses son acumulativos, si hay una deuda pendiente debemos afrontar las consecuencias. Ya que no podemos cubrir nuestros pecados nosotros mismos. Necesitamos la ayuda de Dios; no nos olvidemos de poner la deuda de nuestro pecado en las manos Aquel que es el único que puede perdonar.

Una parte muy perturbadora, en el Padrenuestro es la petición de: » No nos metas en tentación», pero, ¿Cómo El podría hacerlo?, si su nombre es santificado. El es santo. Si la tentación significa un llamado ha hacer lo malo, ¿cómo podría El hacer eso? Santiago dice:

Santiago 1

13 » Que nadie diga cuando es tentado: Soy tentado por Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal y El mismo no tienta a nadie. 14 Sino que cada uno es tentado cuando es llevado y seducido por su propia pasión. 15 Después, cuando la pasión ha concebido, da a luz el pecado; y cuando el pecado es consumado, engendra la muerte».

Es muy claro que Dios no puede tentar a nadie. Su santidad se lo impide y nunca induce al pecado. Muchas personas aducen que esto significa. No nos pongas a prueba. Pero ¿cómo no lo haría? Ya que la prueba produce, fe fortaleza, desarrollo del carácter, de manera que en ese sentido, el Señor permite la prueba. Es como si dijéramos Señor ven a nuestro rescate. También pienso que es una referencia a Satanás, porque el odia todo lo que hay en nosotros, especialmente que gozamos de la presencia de Dios. El mismo la disfrutó una vez. Pero por una serie de actos de orgullo, fue expulsado; y ahora mira atrás con una terrible envidia a todos lo que gozan el placer de esa presencia que él disfrutó alguna vez, pero que ahora está separado para siempre y le espera el lago de fuego y azufre.

Llega el momento de la dramática conclusión: «Porque tuyo es el reino, y el poder y la gloria, para siempre jamás. Amén.» ¡Que final tan apropiado para una oración!

Tenemos el imperativo de vivir en esa dimensión espiritual, sabiendo que no hay nada que sea nuestro, ni producto de nuestro trabajo o habilidades. El significado de este versículo, que encontramos al final de la oración del Padrenuestro, es que el reino y el poder y la gloria de este mundo, tanto pasado como presente y futuro, pertenecen a Dios. El supremo gobernante de todas las cosas es Dios Padre. El rey David, el mayor y más valiente entre los reyes de Judá, alabó a Dios en conformidad con esos principios cuando entregó el trono a Salomón, y le recomendó la tarea de edificar el templo a Dios.

1 Crónicas 29

11 » Tuya es. OH Señor, la grandeza y el poder y la gloria y la victoria y la majestad, en verdad, todo lo que hay en los cielos y en la tierra; tuyo es el dominio, OH Señor, y tú te exaltas como soberano de todo. 12 De ti proceden la riqueza y el honor, tú reinas sobre todo y en tu mano están el poder y la fortaleza, y en tu mano está engrandecer y fortalecer a todos. 13 Ahora pues, Dios nuestro, te damos gracias y alabamos tu glorioso nombre».

(Las citas Bíblicas son tomadas de la Biblia de las Américas)

 

Por Rev. Ramón Herrera

El Rechazo de Israel

“Por eso os digo que el reino de Dios os será quitado y será dado a una nación que produzca sus frutos».

De este texto se desprende que Israel según la carne ha sido rechazado sin ningún género de dudas. ¿Cuál ha sido la razón? El Nuevo Testamento es testigo, que Israel como nación, y la gran masa del pueblo rechazó tanto a Cristo así como su mensaje del Reino. Jesús estuvo llamando a un pueblo rebelde que mostró su incredulidad en todo momento:

Romanos 10

21 » Pero en cuanto a Israel, dice:-Todo el día he extendido mis manos a un pueblo desobediente y rebelde-«.

Durante todo el ministerio de Jesús el se dirigió a sus hermanos. Pero, El no se hacía ilusiones, muy a pesar de lo que piensan los Dispensacionalistas; sabía la respuestas de los <<suyos>>, de los <<hijos del Reino>> según la carne y más aun según las carnales pretensiones que abrigaban.

De antemano no se ocultaba que la nación judía no lo aceptaría en su propósito de establecer un reino de justicia y moralidad, que habría llevado a los judíos a la conquista moral de Roma, como Grecia había conseguido la conquista artística y cultural. Esta providencia, de ningún modo debe suponer que Jesús fuese insensible al rechazo de su pueblo. El dolor que sintió ante su rechazo fue muy vivo, de esto testifican los evangelistas.

Mateo 23

37 » ¡Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedreas a los que son enviados a ella! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus pollitos debajo de sus alas, y no quisiste!».

Y también en los momentos de profetizar sus juicios se hace patente. Aunque debido al orden cronológico de los evangelios sinópticos se hace casi imposible reconstruir el orden de las etapas del rechazo de Jesús por parte de Israel.

Lucas 19

41 » Cuando se acercó, al ver la ciudad, lloró sobre ella, 42 diciendo: ¡si tú también hubieras sabido en este día lo que conduce a la paz! Pero ahora está oculto a tus ojos. 43 Porque sobre ti vendrán días, cuando tus enemigos echarán terraplén, delante de ti, te sitiarán y te acosarán por todas partes. 44 Y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no conociste el tiempo de tu visitación».

Así, deliberadamente, Lucas lo sitúa al comienzo de su Evangelio en la ciudad de Nazaret. Podemos leer este pasaje en Lucas 4: 16-30 y también en Marcos 6:1-6 haciendo notar los datos del cumplimiento mesiánico y del rechazo de Israel al principio del ministerio de Jesús. Marcos nos describe el conflicto que condujo al rechazo de los judíos, y nos ha escrito es su Evangelio una palabras que estoy seguro que contienen una velada alusión al final que El sabía iba a venir.

Marcos 2

19 “…Y Jesús les dijo; ¿Acaso pueden ayunar los acompañantes del novio mientras el novio está con ellos? Mientras tienen el novio con ellos, no pueden ayunar. 20 Pero vendrán días cuando el novio les será quitado, y entonces ayunarán en aquel día».

Hay muchas razones para este rechazo, y no podemos estudiarlas aquí, para no apartarnos del tema que nos hemos propuesto. Pero, algunos intérpretes señalan, que el conflicto entre Jesús y las autoridades judías gira en torno al Reino que Jesús proclamaba y que dichas autoridades rechazaron, de igual manera rechazaron el llamado de Jesús tanto al arrepentimiento como a la conversión que El y su Reino exigía.

La proclamación del Reino y el llamado de Jesús a la conversión, fueron las características de su ministerio desde sus comienzos. Si nos volcamos en la Historia es comprensible y lógico la oposición de los judíos y que la misma fuera creciendo desde sus orígenes al principio del ministerio de Jesús, que alcanzó después una progresiva intensidad que desembocó el la muerte de Jesús en la cruz.

Podemos ver, un mutuo rechazo, Israel menosprecia el mensaje del Reino; y Jesús, a su vez rechaza a Israel como pueblo de Dios: << por eso os digo que el reino de Dios os será quitado y será dado a una nación que produzca sus frutos>> (Mat.21:43)

De esta manera la relación entre Jesús e Israel queda aclarada. Este rechazo de Israel produciría el juicio del año 70 que profetizó Daniel y que a la vez fue recordado por el Señor en el Sermón de Monte de los Olivos. Desde ese momento Jesús consideró al grupo de sus discípulos como el verdadero Israel, el remanente fiel que continúa la historia del verdadero pueblo de Dios a través de los siglos. De tal manera que podemos hablar de una ruptura entre Jesús e Israel, pero eso sí entendiendo el Israel carnal- como dice Pablo- el que es según la carne-. Pero no entre Jesús y el Israel verdadero, que se prolonga en la vida y misión de los discípulos del Señor. De esta manera los discípulos del Señor, su iglesia, continuamos hacia adelante, hacia el cumplimiento de las promesas inherentes al Reino, caminando hacia la consumación final.

Es más que evidente la misión de Cristo consistió en inaugurar un período del cumplimiento profético, antes de la gran consumación escatológica, El Reino de Dios, se ha introducido en la historia a partir de Jesucristo; de tal manera, que los que recibimos la proclamación del Reino nos consideramos no solamente como el pueblo que por fin heredará el futuro Reino escatológico, sino también como el pueblo del Reino; y si somos el pueblo del Reino en el presente, porque constituimos la Iglesia, esto nos indica que las promesas mesiánicas seguirán cumpliéndose hasta la consumación escatológica en el nuevo Israel, el Israel de Dios como lo llama Pablo, es decir la Iglesia.

Es muy interesante observar que los poderes del siglo venidero, vienen por anticipado, que no hemos gozado aun de la plenitud del Reino; no obstante, estamos dentro del Reino porque formamos parte del mismo; es más lo hemos constituido nosotros. El apóstol Pablo exclamó:

Romanos 11

1 » Digo entonces: ¿Acaso ha desechado Dios a su pueblo? ¡De ningún modo! Porque yo también soy israelita, descendiente de Abraham, de la tribu de Benjamin.2 Dios no ha desechado a su pueblo, la cual conoció con anterioridad…»

Desde el principio de su ministerio Cristo se preocupó por sus compatriotas, pues, Mateo 10, Marcos 6 y Lucas 9, nos relata una campaña evangelística, llevada a cabo por sus discípulos, limitada exclusivamente a las << ovejas perdidas de la casa de Israel>>.

Mateo 10

6 » Sino id más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel»

Pero la nota de universalidad se halla siempre presente; incluso es esa misión, ya que ellos tenían que ir también a los gentiles. De esta manera Mateo inserta un pasaje que Marcos sitúa en el sermón profético del Monte de los Olivos (Marcos 13: 9-13). Y que anticipa la misión a los gentiles. Esos enviados de Cristo fueron entregados a las autoridades, a los concilios y a los reyes, por causa del Señor.

Mateo 10

17 » Pero, cuidaos de los hombres, porque os entregarán a los tribunales y os azotarán en sus sinagogas; 18 y hasta seréis llevados delante de gobernadores y reyes por mi causa, como un testimonio a ellos y a los gentiles»

Marcos 13

9 » Pero estad alerta; porque os entregarán a los tribunales y seréis azotados en las sinagogas, y compareceréis delate de gobernadores y reyes por mi causa, para testimonio a ellos»

 

Lucas 21:12

12 » Pero antes de todas estas cosas os echarán mano, y os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y cárceles, llevándoos ante reyes y gobernadores por causa de mi nombre».

Es aquí, dentro del mismo contexto donde Marcos nos ofrece el dicho del Maestro: << Pero primero el evangelio debe ser predicado a todas las naciones» Mateo incluye una extensión de este versículo de su relato escatológico del Monte de los Olivos: << Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entones vendrá el fin >> (Mateo 24:14).

En el discurso misionero de Mateo incluye una frase cargada de significado para el tema que nos ocupa: << Pero cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque en verdad os digo; no terminaréis de recorrer las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del Hombre >>. Este pensamiento va más allá de la inmediata misión de los discípulos, y contempla su futura proclamación en términos similares a los que nos indica San Juan:

Juan 17

20 » Mas no ruego sólo por éstos, sino también por los han de creer en mí por la palabra de ellos,» En todas las generaciones. O sea, Mateo 10:23 intenta decirnos que la misión de los discípulos de Jesús en Israel durará hasta la venida del Hijo del Hombre. Indica que, a pesar de su ceguera, Israel no sido olvidado por su Dios, El nuevo pueblo de Dios o sea- el Israel de Dios la Iglesia) sentirá siempre, a lo largo de los siglos, una constante preocupación por Israel, hasta que el Señor vuelva.

Podemos encontrar otras muestras del interés de Cristo por los judíos, de igual manera que por gentiles por ejemplo:

Mateo 23

39 » Porque os digo que desde ahora en adelante no me veréis más hasta que digáis << Bendito el que viene en nombre del Señor >>». Lo cual demuestra sin lugar a dudas el arrepentimiento de Israel, cuando el Señor vuelva; para hacer juicio sobre las naciones, muchos israelitas se arrepentirán y le darán la bienvenida a su Salvador. Una idea muy similar la encontramos el Lucas, que incluye el sermón del Monte de los Olivos. Después de profetizar la destrucción de Jerusalén y la diáspora del pueblo.

Lucas 21

24 » Y caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan».

Aquí también Cristo anticipa un tiempo intermedio entre la caída de Jerusalén y la parusía, que denomina como final o el cumplimento de » los tiempos de los gentiles». En este punto queremos aclarar que no hay unanimidad entre los comentaristas de la Teología del Pacto acerca de una futura restauración literal como nación convertida al Señor. Según algunos comentaristas, este versículo y también Romanos capítulo 11, exigiría una futura posesión de Palestina, y de Jerusalén, por parte de los judíos convertidos, una vez que «los tiempos de los gentiles» hayan terminado, De cualquier manera, estos judíos, este Israel, no tendría nada que ver con la naturaleza, descreída, del moderno Estado de Israel. Israel volverá al Señor en términos de Cristianismo, no de SIONISMO.

Teniendo como resultado para todos los Escritores del Nuevo Testamento, que el pueblo de Dios es en la actualidad es el cuerpo de Cristo o sea la Iglesia, y así será hasta que Cristo vuelva. Aunque Israel fue «olivo silvestre» en un tiempo, en este tiempo los gentiles han pasado a ser miembros del cuerpo de Cristo, » han sido injertados en lugar de ellas» (Ro.11:17). Y observemos que si las ramas, Israel según la carne, quieren volver a ser pueblo de Dios, tendrán que ser injertadas de nuevo, pues ahora carecen de raíz y de la savia del olivo que fueron antaño; » Y también ellos, si no permanecen en incredulidad, serán injertados, pues poderoso es Dios para injertarlos de nuevo. Serán injertados en su propio olivo: (Ro: 23-24).

Tenemos que ser lógicos, no podemos imaginar que en Israel se puedan cumplir las antiguas promesas de los profetas del Antiguo Testamento, en virtud solamente de sus «RITOS RACIALES», O por el simple hecho de que son hebreos, hijos de Abraham, esto equivale a olvidar toda la enseñaza de Juan el Bautista, de Cristo y de Pablo sobre este particular; eso supone volver a la mentalidad de los fariseos del tiempo de Cristo, regresar a un sionismo totalmente incompatible con el evangelio que es el único capaz de hacer hijos de Abraham de las mismísimas piedras, que rechazan la filiación basada únicamente en motivos de carne y sangre.

Juan 1

11 «A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. 12 Pero a todos los que lo recibieron les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en su nombre, 13 que no nacieron de sangre, ni de la voluntad del hombre, sino de Dios».

El apóstol Pablo no dice algo muy interesante:

1 Cor. 10

32 » No seáis motivo de tropiezo ni a judíos, ni a griegos, ni a la Iglesia de Dios».

Este texto coloca en igualdad a los judíos, los griegos (gentiles) y la Iglesia. Nos preguntamos entones ¿Dónde está las distinciones y diferencias, de los Dispensacionalistas? Es que acaso requería esta clase de versículos de la Biblia:¿ Qué hay programa separados para los gentiles, los judíos y la Iglesia, amén de un arrebatamiento de ésta, y su total ausencia en las tribulaciones finales del mundo, antes de que Cristo venga? ¿Se apoyan en la Biblia todas estas sutilezas pretribulacionistas y Dispensacionalistas? ¿Es qué hay alguna diferencia con los santos de la tribulación y los miembros del Cuerpo de Cristo, es decir, la Iglesia?

Por otro lado, encontramos cosas muy similares entre los pueblos; Por ejemplo:

  • Ambos son un pueblo terreno; 2 Cor. 5:1-4
  • Ambos son pueblos salvados por gracia y por la sangre de Cristo Ef. 1:7; Apo. 7:14
  • Ambos pueblos son mundiales Gal. 3: 8-9; Apo. 7:9
  • Ambos son así mismo celestiales Fil. 3:20; Apo. 7:15
  • Ambos se esfuerzan por guardar y retener los mandamientos de Dios y retener el testimonio de Cristo Jn. 14: 21; Apo. 1:9
  • Ambos son templo del Espíritu Santo Hech. 1:8; 1Cor. 12:3
  • Ambos son llamados santos 1Cor. 6:12; Apo. 13:7
  • Ambos están unidos al Hijo del Hombre Mat. 24: 30; 25:31; Hech.7:56
  • Ambos tienen escrito su nombre en el Libro de la Vida Fil. 4:3; Apoc. 3:5; 13:8; 17:8.

Sí en todo son iguales ¿por qué hablar de dos pueblos? ¿No sería más lógico adoptar la actitud de los interpretes de la Teología del Pacto que contempla a un solo, y único, pueblo de Dios?

 

Por Rev. Ramón Herrera

El Rapto: ¿Es una Doctrina Bíblica?

“Pues el Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con la trompeta de Dios y los muertos en Cristo se levantarán primero. Entonces nosotros, los que quedamos vivos y permanezcamos, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos con el Señor siempre» (1 Tesalonicenses 4:16-17)

Esta pregunta tiene una sola respuesta para la mayoría de los cristianos de hoy: seguro, el rapto es una doctrina bíblica, ésta respuesta nos lleva a otra pregunta ¿Está completamente seguro?, lo siento pero hay otras preguntas que debe contestar ¿Conoce el origen de esta doctrina? ¿Sabe cuantos pasajes de la Biblia la respaldan?

Ahora se, que ha comenzado a pensar, pues hasta el momento sólo ha creído lo que le han enseñado y usted, como la mayoría de las cosas que cree no las ha estudiado, ni las ha investigado bien, sino que las aceptado confiando en la buena fe ha que depositado en sus «maestros».

TRATAREMOS DE AYUDARLE A PENSAR Y A ESTUDIAR; HE AQUI LOS HECHOS

¿Cómo comenzó el Dispensacionalismo, padre de esta enseñanza? El principio de esta doctrina nos remonta al año 1830 en el mes de abril, en Port Glagow una ciudad de Irlanda, donde una jovencita de 15 años de nombre Margaret McDonald, recibió una «revelación» especial según la cual la Segunda Venida de Cristo tendría lugar en dos etapas; la primera para recoger a un grupo de creyentes «preparados y selectos» que serían llevados al cielo para ir al encuentro del Señor antes de la aparición del Anticristo, o sea antes de la Gran Tribulación.

Un sólo testigo, un amigo de la familia nombrado R. Norton tomó nota de la llamada «visión» haciendo notar que era la primera vez que alguien había dividido en dos la Segunda Venida de Cristo.

Encontrar eso datos y también documentos se debe a varios investigadores pero muy especialmente a David McPherson, quien con cuyo hallazgo nos ha dado prueba del verdadero origen, no sólo de esta teoría del rapto, sino del Dispensacionalismo como doctrina.

El personaje que le dio vida a esta «visión» fue John Darby fundador de la agrupación

«Hermanos Cerrados» así como desde el púlpito de la famosa capilla REGENT SQUARE PRESBYTERIAN CHURCH DE LONDRES.

¿Cómo se expandió esa enseñanza? Los afines al movimiento pretribulacionistas, punto este, que junto con lo podríamos llamar el paréntesis entre las famosas semanas 69 y 70 de Daniel constituyen la base del llamado Dispensacionalismo, a la cual llamaban una nueva doctrina, y es natural que la bautizarán de ese modo ya que ellos ni nadie puede nombrar una sola persona que desde los tiempos de nuestro Señor Jesucristo hasta el año 1830 (año de la supuesta visión de Margaret MacDonald) hubiese enseñado tal doctrina.

El radicalismo de esta enseñanza hoy día, o sea la forma literal y futurista de los modernos Dispensacionalistas se aparta mucho de sus predecesores, ya que no fue sino en la primera década del siglo XX cuando el Dispensacionalismo, con sus características del (arrebatamiento de la iglesia, la separación de las precedentes semanas de Daniel capítulo 9 etc.), comenzó a enseñarse y a extenderse en ciertos sectores de los fundamentalistas del protestantismo, debido al auge que alcanzó la Biblia anotada de Scofield, y a la tesis de su autor apoyadas a su vez por el conocido Moody Bible Institute, de Chicago Il.

TERMINOLOGIA DEL NUEVO TESTAMENTO PARA LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO.

Hay una pregunta indiscutible que enfrentar cuando hablamos de la Segunda Venida de Cristo. ¿Será un sólo acontecimiento? Según nuestra apreciación del Nuevo Testamento la Segunda Venida de Cristo será un sólo evento, que es desconocido y que será inesperado y repentino.

La popular teoría Dispensacionalista, popularizada por el Señor Scofield, sostiene que Cristo vendrá no sólo repentinamente, sino secretamente en el aire, para arrebatar a su Iglesia, dicho encuentro en el aire, afirman durará siete años, durante los cuales se celebrará el «el juicio» para recompensar a los santos, y también las bodas del Cordero, a ese período le llaman » el día de Cristo». Después de los siete años el Señor bajará a la tierra para juzgar a las naciones; a este juicio le llaman «El día del Señor». Scofield escribe sobre esto: << El Día de Señor corresponde al juicio, el día de Cristo se relaciona enteramente con la recompensa y bendición de los santos en la venida de El >>. Pero en una nota sobre 1 Corintios 1:7 dice algo muy interesante el Señor Scofield << los dos advenimientos de Cristo>> Es decir que según él, tendríamos no sólo una Segunda Venida de Cristo, sino también una tercera. Veamos que nos dice el Nuevo Testamento acerca de la Segunda Venida de Cristo.

En nuestro idioma tenemos varias expresiones para señalar que alguien viene, es decir para referirnos a su llegada, si queremos indicar acción actual decimos «que viene» una vez que ha llegado decimos «está presente», al estar presente y al poder verle decimos que se «revelado» o que dicho visitante ha «aparecido».

1 Venir (ékhomai) Trasladarse de un lugar a otro, denota acción: (Mateo 24:30; 25:6-10; 1 Tesalonicenses 1:10; Revelación 22:7, 12,20). El Señor viene y para todos, ya sea como una bendición o como condenación, y es la única Venida, tanto visible como inesperada.

2 Llegar (keko), llegar señala el punto de destino, como la frase acabo de llegar o ha llegado. En la Biblia se suele traducir sin embargo como «venir». (Mateo 24:14; 1 Tesalonicenses 5:2 II Pedro 3:10; Revelación 2:25; Hebreos 10:37. Hay un sola llegada de Cristo; esperanza para los creyentes y evidencia suprema para los no creyentes.

3- Revelación (Apokalypsis) Retirar el velo, expresa algo que está oculto (Romanos 2:5; I Pedro 5:1; II Tesalonicenses 1:7-8; Lucas 17:29-30; 1Corintios 1:7; Romanos 8:19) Este término empleado para indicar la Segunda Venida de Cristo, denota juicio para los no creyentes y un tiempo de paz, descanso y bendición para los creyentes.

4- Presencia (parusía) Significa tanto la llegada como la presencia personal de quien llega. (II Pedro 3:12; I Tesalonicenses 4:15; Mateo 24:27-39. Esta parusía es la venida para bendición y a la vez para juicio, e indica el acontecimiento como único, después del cual Dios establecerá «cielos nuevos y tierra nueva» ( I Pedro 3:12) un texto sumamente claro.

5- Aparición (epipháneia) Aparición repentina. (2 Tesalonicenses 2:12-13; 1 Timoteo 6: 13-14; Tito 2:12-13) Al igual que las anteriores expresiones, este término usado para referirse a la Segunda Venida de Cristo, denota no sólo bendición sino destrucción., hace alusión a una sola venida, y es necesario destacar que la «aparición» de la «parusía» o la presencia personal del Señor, se efectúa en el tiempo de la << Manifestación o la revelación del Señor >>.  Estos vocablos son intercambiables sin lugar a dudas.

ESTUDIEMOS 1 TESALONICENSES 3:12b y 13

El apóstol Pablo dice a los creyentes de Tesalónica » y que el Señor os haga crecer y abundar…para que sean afirmados vuestros corazones irreprensibles en santidad delante de nuestro Dios y Padre, en la venida de nuestro Señor Jesús con todos los santos» A la luz de esta escritura, así como de otras precedentes el deseo de Pablo es que los convertidos de Tesalónica abunden en amor y dedicación al Señor para estar listos en todo tiempo para el gran acontecimiento, el día en que VENGA el Señor Jesús con sus santos.

La última frase con que cierra este texto ha provocado mucha discusión. En primer lugar, nos topamos nuevamente con la palabra parusía que ya hemos definido, de acuerdo con los mejores comentaristas y en total descuerdo con los llamados «Testigos de Jehová de la siguiente manera: << llegada de nuestro Señor con el objeto de bendecir a su pueblo con su presencia >>.

Para los Rusellistas, parusía no quiere decir que El ya ha llegado y está presente…No es necesario que Cristo sea visible en su presencia. Esta explicación es obligada para los Testigos, puesto que no creen que Jesús resucitase físicamente, sino tan sólo espiritualmente. Es pues imposible que su venida sea visible y que todo ojo le vea. De modo que por prejuicios, no se acepta una verdad poderosa de la cual testifica todo el Nuevo Testamento.

Es muy triste que haya hermanos, a los cuales respetamos y amamos, que por otras razones, también vean en I Tesalonicenses 13b una venida invisible puramente espiritual, mediante la cual el Señor procederá a lo que ellos llaman el «arrebatamiento de la Iglesia, o sea el rapto», ese rapto en la escatología de los Dispensacionalistas, será invisible, de tal manera que sólo se enterarán los afectados por el mismo: la Iglesia elevada a las nubes para estar con el Señor, apartada de la tierra donde se desatará «La Gran Tribulación» de la cual la Iglesia queda fuera. Dicho esquema exige naturalmente una venida invisible del Señor, exactamente como la de los Rusellistas, paradójicamente y a la vez triste coincidencia

Los Dispensacionalistas hablan de dos advenimientos de Cristo, de modo no hay que esperar una segunda venida, sino también lógicamente una «tercera venida», visible y patente a todo el mundo, puesto que en la de los Dispensacionalistas y la de los Testigos de Jehová, es «invisible».

Para la respuesta exegética correcta a este tema, más aún para tener la recta comprensión del versículo 13, debemos usar el pasaje paralelo de 1 Tes. 4:13-14, ya que la enseñanza es la misma, expuesta más largamente y con mayor detalle.

Cuando Cristo regrese, Dios traerá con El (4:14) a todos los que durmieron en el Señor, dicho de otro modo en su venida, nuestro salvador aparecerá con todos los santos ya glorificados. Rápidamente, e un abrir y cerrar de ojos, las almas de estos santos glorificados irán a reunirse con sus cuerpos «los muertos en Cristo resucitarán primero» (4:16), los cuales se convertirán en cuerpos gloriosos de resurrección.

Es entones, inmediatamente, y junto con todos los creyentes que están todavía en la tierra, y que serán transformados, es un abrir y cerrar de ojos, ascenderán todos al mismo tiempo para recibir al Señor.

Si usted acepta lo que demuestra a simple vista 1 Tes. 4:13, coincidirá con nosotros que esta es la única interpretación que no fuerza el texto, al tiempo que no viola ninguna ley gramatical, dando naturalmente a las palabra su verdadero sentido; y sobre todo, es la única que armoniza perfectamente con (! Tes. 4:13-14), que después estudiaremos más detenidamente. Una vez más decimos que no hay base exegética seria ni mucho menos necesidad de sostener, como lo hacen los Rusellistas y Dispensacionalistas, que Cristo vendrá primero por sus santos y siete años más tarde exactamente volverá con sus santos.

La venida señalada en este versículo es una e indivisible como en todos los pasajes en se que habla de la Segunda Venida de Cristo, pero es precisamente el pasaje de 1Tes. 4:13-14, el que más frecuentemente citado para enseñar el arrebatamiento antes de la tribulación. Si en verdad sabemos exégesis bíblica, este pasaje propiamente enseña, no el arrebatamiento antes de la tribulación, ya que es un pasaje básico de la resurrección y que los personajes aquí son los muertos en Cristo.

Si usted observa cuidadosamente el pasaje sin prejuicios notará que en los primeros cinco versículos no se habla de nadie más; y en el último se sobreentiende que es de ellos, así mismo de quien se trata. Solamente en el versículo 17 se nos habla de arrebatamiento pero no del rapto de los Dispensacionalistas, sino de la trasformación final en el momento de la resurrección, cuando nuestro Señor Jesucristo vuelva en su única e indivisible Segunda Venida.

ANALICEMOS 1 TESALONICENSES 5

El Capítulo cinco continúa el tema que termina el capítulo 4, eso se hace notar en el comienzo del capítulo » Ahora bien, hermanos con respecto a los tiempos y la épocas…», lo cual indica la conexión entre el final del capítulo 4. Cualquiera que lea los dos capítulos sin interrupción puede fácilmente comprobar que el capítulo 5 continúa describiendo lo que 1 Tes. 4:13-18 comenzó denominado » el día del Señor», el tiempo de la destrucción repentina sobre el mundo impío, con la Venida de Cristo en juicio; todo lo cual significa que el «arrebatamiento» en todo caso tendría que ser después de la tribulación; porque si la destrucción repentina aconteciera durante o antes de la tribulación ¿Cómo podría haber una tribulación?

El regreso de Cristo queda dividido en dos partes en la enseñaza de los Dispensacionalistas, como ya hemos considerado en otra parte. Dicha división en dos de la Segunda Venida de Cristo se les hace necesaria para dar lugar a su doctrina más típica.

<< El llamado arrebatamiento de la iglesia antes de la tribulación>>, lo cual naturalmente exige una venida secreta de Cristo para «recoger a los suyos de manera invisible» a la manera como lo creen los Testigos de Jehová, una muy lamentable coincidencia. Al término de dicha tribulación, según los que así creen, el Señor aparecerá en gloria para traer salvación a Israel y establecer el reino milenial, esa dos venidas en el lenguaje Dispensacionalista, se denominan «arrebatamiento y la revelación».

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO SEGUN 1 TES. 4:13-5:11

Creemos oportuno antes de pasar a un análisis detallado del pasaje que encontramos e 1Tes.4:13-5:11, debemos afirmar una vez más que este pasaje puede resumirse en dos puntos:

  • Cristo Volverá de Manera Repentina
  • Cristo Volverá en un Sólo Tiempo para Todos los Creyentes

Es cierto que Cristo tomará al mundo por sorpresa; pero creemos que no será así con los verdaderos creyentes, los cuales deben estar preparados par ir a su encuentro. La razón para esto, no es que sepamos cuando vendrá exactamente, sino porque debemos estar siempre para recibir al Señor cuando vuelva.

Un aspecto importante es que el regreso de Cristo, no hará diferencia entre los que murieron en El y los que siguen fieles en este mundo viviendo para El, aquellos que vivan no tendrán ventaja sobre los que hayan muertos, en lo que respecta a la resurrección participarán de los beneficios que la misma traerá a los cuerpos.

Veamos que nos enseña el versículo 13 » a cerca de los duermen» (Mt. 27:52 Hch. 7:60; Jn. 11:11-13; 1 Co. 15:6,18). Está expresión que identifica la muerte con una especie de sueño se apoya en el Antiguo Testamento, (Gé. 47:30; 2 Sa. 7:12). Dormir no sólo es descanso, sino que conlleva la esperanza de un despertar glorioso del cristiano después de las duras luchas por las que atravesamos en este mundo. Estaremos dormidos a este mundo (Ec. 9:6; Job 7:9) pero despiertos a nuestro propio mundo en la orilla de la vida. (Lc. 16:19-34; Fil. 1:21-23).

En este punto sería bueno aclarar que la palabra cementerio significa en griego «dormitorio». Los cristianos primitivos lo usaron en vez del término pagano «necrópolis» lugar de los muertos. El versículo 13 continúa «los demás que no tienen esperanza», es decir, los paganos. Lo que distingue al cristiano del incrédulo es que tiene una esperanza gloriosa ( 1P. 1:1-5) la cual debe prestar inspiración a toda su vida. ¿Ignoraban esto los creyentes de Tesalónica? Pablo empieza el versículo » Pero no queremos hermanos que ignoréis acerca de los que duermen».

Según algunos comentaristas han enseñado que, con poca base doctrinal, que aquellos hermanos cristianos imaginaron que los que morían entre sus hermanos de fe, estaban irremisiblemente perdidos que sólo se salvarían los que vivieran el día de la Venida de Cristo.

La mayoría de los exégetas sin embargo, no acepta esta interpretación, ya que por minima que fuera la instrucción recibida, la predicación evangelio por los apóstoles incluía la proclamación de la vida eterna; por otra parte, todo lo que dice Pablo a los tesalonicenses en sus epístolas, da a entender que se trataba de creyentes que estaban instruidos en los fundamentos de la fe apostólica. Nos inclinanos a creer que la mejor interpretación parece ser la que supone que la tristeza de los hermanos de Tesalónica tenía que ver con dudas acerca de la resurrección de los cuerpos. Y Pablo le interesaba dejar bien aclarado el principio doctrinal que estaba implicado en el problema

Veamos ahora el versículo 14 » porque sí creemos que Jesús murió y resucitó, así también Dios traerá con El a los que durmieron en Jesús». Si creemos en la resurrección del Señor Jesús (1:10), tenemos que creer en nuestra propia resurrección; para Pablo, los difuntos son seres humanos completos, personas totalmente reales.

«Así también Dios traerá con El a los que durmieron en Jesús» ¿Qué significa esto de traerá? Significa que Dios hará que vengan con Cristo del cielo; traerá desde allí para que se unan con sus cuerpos, versículo 16 con los cuales, una vez recuperada la totalidad de su personalidad psicosomática, irán al encuentro del Señor en el aire, para estar siempre con El.

El versículo 15 nos da nuevas y valiosas afirmaciones por parte de Pablo. «Por lo cual os decimos esto por la palabra del Señor». Palabra que pudo haber venido al apóstol de dos maneras (1) revelación directa, (2) o la recibió por transmisión de la enseñanza de otros apóstoles. Pablo afirma incuestionablemente que no habrá discriminación entre los que vivan y los que murieron declarando » no precederemos a los que durmieron». Este importante hecho de que no habrá discriminación, es lo que mueve a Pablo a desarrollar la exposición que sigue en los versículos 16 y 17 donde aparecen los dos grupos que vimos en el versículo 15.

Versículo 15     Versículos 16 y 17
Los que vivimos Nosotros los que estamos vivos
los que durmieron los que permanezcamos

Obviamente, el contraste: Los muertos en Cristo y luego nosotros los que permanezcamos, que hayamos quedado hasta la venida del Señor. Una exégesis elemental del texto nos da a entender que se trata de un sólo evento. La Venida DE Cristo CON Y PARA buscar a su iglesia. (Sus santos). Coincide con este pasaje como una sola realidad que abarca simultáneamente a dos grupos de creyentes los que duermen y los que están vivos.

El versículo 16 añade «con voz de mando».Nuestro Señor regresa como Conquistador, no como ladrón, como soberano, siendo la misma figura majestuosa de Revelación. Es conveniente notar que el vocablo usado en Revelación es «Keleusma», y expresa la voz con que los oficiales arengaban a las tropas. (Jn. 5:15,28). «…con voz de arcángel”. Arcángel significa en Hebreo: jefe de ángeles y esta palabra aparece en Judas 9, y en el texto significa ¿Quién como Dios? (Rev. 12:7; Da. 10:13-21; 12:1). Miguel es el dirigente de los ángeles buenos protector del pueblo de Dios, entonces tenemos que la primera voz procede de Cristo y la segunda voz procede de un Arcángel, notamos que ambas voces llama a los muertos a la resurrección, compárese con (Josué 6:5 y Jueces 7:21-22) donde también van juntas voz y trompeta.

Al sonido de la trompeta los creyentes que viven son transformados en un instante

(1 Co.15:52). Es bueno notar en este punto que el Antiguo Testamento, cuando Jehová descendía su venida era siempre anunciada con trompeta. (Éxodo 19:19).

También debemos notar que en la bodas del Cordero ( Sof. 1:16; Zac. 9:14). En cada uno de estos ejemplos la venida de Cristo es acompañada con sonido de trompeta, era una señal de liberación, gozo, y la presencia del Señor. Por lo tanto, la Venida de Cristo será un acontecimiento Público, mundial, visible y audible. Notemos que la trompeta es de Dios, y el arcángel es también de Dios, con lo que concluimos que todo el mando es del Señor.

¿Qué anunciará esta trompeta? Que Cristo es el Rey de Reyes (Rev. 19:16). Sigue diciendo el versículo 16, «… el Señor mismo descenderá».  Personalmente, visible y audible en majestad (Mt. 25:31-46;). Versículo 17. «arrebatados juntamente con ellos, (los que duermen) en las nubes al encuentro del Señor» El vocablo encuentro o recibir es aquí el término usado en relación con la llegada de un alto dignatario a quien se le da la bienvenida.

Como hemos dicho, es evidente la conexión de 1 Tes. 5:1-11 con 4:13-18. De ahí el acierto de que la mayoría de las versiones de la Biblia, agrupen en un sólo bloque ambos pasajes. Capítulo 5 versículo 1. Este verso indica que además del problema concreto que entristecía a los creyentes de Tesalónica en relación a la muerte de sus hermanos, les preocupaba también el tiempo en que tendría lugar la Segunda Venida de Cristo.

Ver.2. Sobre este punto, Pablo afirma que no tienen necesidad de que les escriba; debe bastarles lo que ya saben. ¿Y qué es lo que saben? Lo que Pablo al llevarles el evangelio e instruirles en los principios de la doctrina les diría, (1) Lo dicho por el propio Jesús:

«… No corresponde a vosotros saber los tiempos ni las épocas…» (Hch. 1:7); (2)

La verdad revelada por el Señor de que ningún ser humano conoce el día ni la hora de la Venida del Hijo del Hombre. ( Mat. 24: 36), pues será como ladrón en la noche, (Mat.24:43).

Ver. 3. Hasta este momento Pablo había discutido sobre la Segunda Venida de Cristo en relación a los creyentes. Ahora dirige su atención a los no creyentes, por la vía del contraste, y para poner más de manifiesto la luz de los hijos de Dios.» que cuando estén diciendo: Paz y seguridad, entonces la destrucción vendrá sobre ellos repentinamente».

Ver. 4,. Aquí se comprende que Pablo haya dirigido sus pensamientos a la suerte de los inconversos para ponerlos en contraste con los creyentes sus hermanos, son luz mientas que aquellos son tinieblas.

Ver. 5. » porque todos vosotros sois hijos de luz». Son luz en el Señor, y como Dios es luz y Jesús es la luz del mundo, ellos también son luces en el mundo… soy, no somos. Pablo pasa de la de segunda persona, a la primera del plural para incluirse a sí mismo, después hará una advertencia.

Vers. 6-8. Si somos de la luz y del día, vivamos como tales, no durmamos , no nos embriaguemos, estemos alerta, sobrios y equipados convenientemente, tal como lo describe el Propio Pablo en Efesios 6:10-20.

Vers. 9-10. Dios nos ha redimido, no para derramar su ira sobre nosotros, sino para que alcancemos la salvación por Jesucristo. Obviamente, los que velan están despiertos, hace referencia a los que según 4:15 son los que habremos quedado para la venida del Señor; y los que duermen son los muertos, los que partieron y ya descansan en el Señor.

Ver. 11. La relación entre los versículos 10 y 11 nos parece estrechamente ligados a la de 4:17 y 18. Si Pablo escribe desde 4:13 hasta 5:11, y en ambos grupos de versículos habla de la Segunda Venida de Cristo, sin tocar otro tema, tenemos fuertes razones para ver algo distinto en 5:2, y algo de 4:13. Por nuestra parte no tenemos intención de discutir temas escatológicos, ya que nuestro interés es un estudio exegético.

ANALIZEMOS BREVEMENTE 2 TESALONICENSES CAPITULO 1

Podríamos muy bien resumir en pocas palabras el tema de esta carta diciendo que es el enfoque de una esperaza, durante la tribulación. Es por ello que recorre por toda la epístola una especie de triunfalismo. En el versículo 7 del capítulo primero por «manifestación» «apakalypsis» literalmente revelación que es igual a remover el velo, descubrir, palabra que Pablo usa regularmente para referirse a la verdad revelada, un par de ejemplos: (Ro. 2:5; Ef.:3) En esa oportunidad, sin embargo, no tiene que ver con la gloriosa manifestación del Señor en su Segunda Venida, Cuando el velo sea quitado, veremos al Señor descender desde el cielo, (1Ts. 4:16), También encontramos una expresión similar en (1 P. 3:7,13) La expresión significa: cuando el Señor sea revelado o manifestado, Viniendo desde el cielo..

Ver. 7. Se une al 8 para decirnos que el Señor vendrá con los ángeles de su poder, en llama de fuego, literalmente, un fuego flamante. El Señor, pues, vendrá acompañado por sus ángeles, y su función será doble: a) recoger la cizaña en gavillas para ser quemadas; b) recoger el trigo para el Señor. Las características de la Segunda Venida que encontramos en este pasaje son las siguientes: 1) Jesús vendrá desde el cielo; 2) con sus poderosos ángeles: 3) en llama de fuego.

Ver. 8. Explica que Cristo se manifestará: «…dando retribución a los que no conocen a Dios, y a los que no obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesús» su propósito es hacer justicia. Aquellos a quienes el Señor dará retribución, son los descritos con dos rasgos fundamentales; no conocieron a Dios y que no obedecen al Evangelio, siendo lo primero consecuencia de lo segundo. El pecado de los perseguidores no fue por ignorancia del Evangelio, sino por la desobediencia del mismo.

VER. 9. Dice de los perseguidores de los tesalonicenses: » Estos sufrirán el castigo de eterna destrucción, excluidos de la presencia de Señor y de la gloria de su poder».Aquellos que hicieron penosa la vida de los creyentes, sufrirán eterna perdición, que no terminará nunca. ( 1Ti. 6:9; 1 Co. 5:5).

Ver. 10. Completa la gloriosa perspectiva según el versículo 7 que es de reposo lo que espera a los creyentes cuando venga aquel día. Según dice el versículo 10, para ser glorificado en los santos y ser admirado de todos los que creyeron, por cuanto nuestro testimonio ha sido creído entre vosotros.

La Segunda Venida de Cristo potenciará estas realidades al máximo. Como resultado será admirado de todos los que creyeron. Cada creyente se gozará al contemplar el reflejo de la imagen de Cristo. (Sof. 3:17; Jn. 12:28). Es de notar que en este versículo (10) se dan dos nombres a los cristianos: Santos: separados por Dios para su servicio. Esto indica claramente que su salvación es básicamente la obra de Dios por gracia. Separados: Personas que han puesto su confianza en el Señor, e indica que se hallan en comunión con Aquel en quien tienen su fe cimentada, que creen en El, personal, consistente y responsablemente.

Ver. 11.» Con este fin también nosotros oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os considere dignos de vuestro llamamiento y cumpla todo deseo de bondad y la obra de fe, con poder» Pablo, Silvano y Timoteo no solamente dan gracias por la fe y el amor de los tesalonicenses (v.3), sino que oran por ellos siempre (1Tes. 1:2) y recuerdan constantemente delante del trono de la gracia las necesidades de los creyentes.

Si en el día del juicio los creyentes de Tesalónica son contados como dignos para heredar el Reino, deben desde ahora y aquí, vivir de tal manera de que sean dignos del llamamiento de Dios para ser salvos.

Finalmente el versículo 12 expresa la alta cima de comunión a que debe llegar el hijo e Dios. El lenguaje empleado por Pablo nos hace recordar al apóstol Juan 10:17. » y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y he sido glorificado en ello». Este texto contiene dos peticiones, que Cristo sea glorificado en los creyentes, que los creyentes sean glorificados en El.

Concluimos, que la gracia de Dios es el origen de todo, porque todo el proceso de salvación es enteramente el efecto de la iniciativa soberana de Dios. Ello no es un impedimento para las obras buenas de los hijos de Dios tengan un premio o galardón, siendo no un mérito que exige pagos, sino una recompensa que ha sido prometida enteramente como resultado de su gracia derramada sobre sus hijos por nuestro Dios.

APENDICES

1- Aunque fue Margaret MacDonald quien por primera vez anunció una segunda venida de Cristo partida en dos, en medio de lo cual situó también por primera vez, el arrebatamiento de algunos creyentes, como resultado, no de sus estudios de la Biblia, sino de visiones y revelaciones particulares; el hecho de que existe también una pre-historia, es decir factores históricos que preparaban el terreno para que finalmente hiciese explosión, mayormente entre los Jesuitas (orden católica) la doctrina del RAPTO.

Francisco de Rivera de la Universidad de Salamanca, Roberto Belarmino. Manuel Lancuza, que escribió una especie de comentario titulado «La venida del Mesías en Gloria y Majestad» el cual publicó en ingles y le dio amplia publicidad Edward Irving durante la conferencia de Alburry Park en 1826, encontrando gran aceptación.

2- En la Biblia de Referencia Anotada de Dake, en el Nuevo Testamneto, enseña DOS segundas venidas. En la página 227 dice: «El rapto es un tiempo cuando Cristo viene POR sus santos» El segundo advenimiento…es cuando viene del cielo CON los santos» , los cuales El ya ha raptado por siete años.

Aquellos que mantienen que la Segunda Venida de Cristo será en dos etapas dicen que el versículo de Revelación 1:7 se refiere a la revelación, esto es, Su venida en todo poder y gloria. En cuanto al rapto, por otro lado, se presenta como una llegada silenciosa, invisible y quieta de Cristo a buscar su iglesia. ( 1Tes.4:16).

3- Rápidamente e invisible, inadvertido por el mundo, el Señor vendrá, como ladrón en la noche y se llevará a Sus santos que le aguardan. ( Siver, The Lord’s Return, Pág. 260)

4- Su aparición en las nubes será velada al ojo humano, ningún ojo le verá. El se deslizará y desaparecerá; entrará a tomar sus joyas y saldrá protegido por la oscuridad de la noche. (Robert, Pág. 34. Cómo estar preparado para la Segunda Venida de Cristo)

5- «Será un rapto SECRETO, CALLADO, SILECIOSO, SÚBITO. Lo que el mundo sabrá es que multitudes han desaparecido»(Bishop, Pág. 314, The Doctrine Of Grace)

6- «El rapto será una aparición secreta y solamente los creyentes se darán cuenta» (Ford Pág. 51, Siete Sermones Sencillos Sobre la Segunda Venida de Cristo)

7- «Arrebatados juntamente con ellos» (1Tes. 4:17). Esta cita constituye el principal apoyo de la «doctrina Bíblica» sobre el rapto, ascenso al cielo de aquellos, vivos o muertos, que han creído en Cristo esperando su regreso. El término Rapto no aparece en el texto griego; se formó a partir de una palabra latina que se incluyó en la Biblia Vulgata (Biblia Plenitud Pág. 1581)

8 – «Ahora, después de mucho estudio y oración, estoy convencido de que no habrá tal cosa como un arrebatamiento secreto de la iglesia antes de La Gran Tribulación; sino por el contrario, la iglesia es llamada a enfrentarse con el Anticristo» (O. J. Smith, de la famosa Iglesia de Toronto Canadá)

9 – Y en un número reciente de mayo, leímos en THE HARVESTER: «nunca sabremos cuánto ha dañado, como ha podido ayudar, la Biblia Anotada de Scofield»

( Las citas bíblicas son tomadas de la Biblia de las Américas)

Por Rev. Ramón Herrera

Escrito: Marzo 1995

 

La Soberanía y la Oración

Reconciliando la Soberanía de Dios y la Oración

“Y esta es la confianza que tenemos delante de El, que si pedimos cualquier cosa conforme a su voluntad, El nos oye «(1 Juan 5:14)

Por todas partes se descubrirá, que el elemento humano, es hoy día, objeto de un énfasis desmedido, mientras que el aspecto divino en la mayoría de los casos es ignorado. Así como en la mayoría de los sermones, y los libros que se publican sobre tema de la oración. El elemento humano llena la escena casi en su totalidad, las cosas que nosotros tenemos que cumplir, aquellas cosas que tenemos que hacer para que se «nos concedan nuestras peticiones».  Los ayunos para hacer méritos con Dios que tenemos que hacer. Y sobre todo las promesas que tenemos que reclamar; mientras que lo que Dios dice, los derechos de Dios, así como la gloria de Dios, reciben muy a menudo muy poca atención.

Cuando se dice que Dios ha ordenado que los destinos humanos puedan ser cambiados y moldeados por la voluntad de los seres humanos, es absolutamente falso. El destino humano no lo decide su voluntad, sino la voluntad de Dios. Cuando aceptamos este concepto, es hacer que la voluntad de las criaturas sea suprema, lo cual equivale virtualmente a destronar a Dios. “El Señor da muerte y da vida; hace bajar al Sheol y hace subir. El Señor empobrece y enriquece; humilla y también exalta. Levanta del polvo al pobre, del muladar levanta al necesitado para hacerlos sentar con los príncipes, y heredar un sitio de honor; pues las columnas de la tierra son del Señor, y sobre ellas ha colocado el mundo» (1 Samuel 2:6-9).

El libro sigue respondiendo, «conforme al propósito eterno que llevó a cabo en Cristo Jesús nuestro Señor» (Efesios 3:11. Si el propósito de Dios es eterno, su línea de conducta no está formándose en la actualidad. Esa declaración contradice Efesios 1:11 «también hemos obtenido herencia, habiendo sido predestinados según el propósito de aquel que obra todas las cosas conforme al consejo de su voluntad.»  No podemos negar que el texto infiere que las oraciones de los seres humanos no están formando el proceder de Dios. El texto declara que Dios hace todas las cosas según el consejo de su voluntad. La realidad es que nuestras oraciones no pueden encausar el proceder de Dios, de otra manera Dios estaría subordinado a las criaturas de la tierra. Con razón preguntó el Espíritu Santo a través de Pablo » Pues, ¿QUIEN HA CONOCIDO LA MENTE DEL SEÑOR? ¿O QUIEN LLEGO A SER SU CONSEJERO? ( Romanos 11:34)

¿Cómo podemos confiar en nuestros corazones en Aquel que tiene un pensamiento hoy y otro mañana? ¿ De qué serviría confiar en un monarca terreno, si supiéramos que es tan voluble como para conceder una petición hoy y negarla mañana? Sin dudas no es precisamente la inmutabilidad de Dios lo que más nos da ánimo para orar. Por ser El «sin mudanza ni sombra de variación» Es que estamos seguros de que si pedimos algo según su voluntad seremos oídos. Lutero afirmo: «La oración no es vencer el degano de Dios sino confiar en su buena voluntad”.

¿Por qué ha determinado Dios que oremos?

1- Es un mandamiento para que Dios sea honrado » Porque así dice el Alto y Sublime que vive para siempre, cuyo nombre es Santo…». (Isa. 57:15)

2- Dios exige que le adoremos, y la oración verdadera es un acto de culto. Cristo no llamó al Templo, Casa de Sacrificio, sino Casa de Oración.

3- La oración redunda en la gloria de Dios, en ella reconocemos que dependemos e El.

4- Dios ha designado la oración para nuestra bendición espiritual, como un medio para nuestro crecimiento en la gracia. “antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo…» ( 2 Pedro 3: 18)

5- La oración tiene por objeto nuestra humillación. En la verdadera oración ponemos ante la presencia de Dios, y la experiencia de Su inmensa majestad produce en nosotros el conocimiento de lo que verdaderamente somos.

6- La oración es un ejercicio de nuestra fe. La Biblia así lo dice:» Así que la fe viene del oír, y el oír por la palabra de Dios”. ( Romanos 10:17).

7- Nos enseña el valor de las bendiciones que hemos buscado en El.

8- Para que busquemos en El las cosas que necesitamos.

Si Dios, antes de la fundación del mundo, ha predestinado todo lo que ocurre dentro del tiempo, ¿de qué sirve la oración?

Si es cierto, también es cierto lo que Pablo dice en Romanos 11:36, » Porque de El, por El y para El son todas las cosas. A El sea la gloria para siempre. Amén. ¿Por qué orar? Antes de contestar estas preguntas, conviene indicar que existen las mismas razones para preguntar ¿de qué sirve que yo comparezca ante Dios y le diga lo que El ya sabe? ¿De qué sirve que le presente mis necesidades si El ya la conoce? ¿De qué sirve orar por una cosa si todo ha sido ordenado de antemano por Dios? La oración no tiene por objeto informar a Dios, como si El no supiera las cosas, el propio Jesús declaró: » Por tanto, no os hagáis semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe lo necesitáis antes que vosotros le pidáis». (Mateo 6:8).

La oración no ha sido designada para que Dios pueda saber lo que necesitamos, sino como confesión a Dios de nuestra experiencia de la necesidad. Se ha propuesto que le honremos pidiéndole, de la misma manera que le hemos de dar gracias después de habernos concedido nuestras bendiciones y peticiones. ¿Será la oración una práctica poco provechosa? Estas preguntas tienen una respuesta satisfactoria.

Oramos porque Dios nos manda a orar. Por ejemplo: 1 Tesalonicenses 5:17 dice, «orad sin cesar» Lucas 18:1, » Y les refería Jesús una parábola para enseñarles que ellos debían orar en todo tiempo, y no desfallecer «.Santiago 5:15, 16 » Y la oración de fe restaurará al enfermo, y el Señor lo levantará, y si ha cometido pecados le serán perdonados… La oración eficaz del justo puede lograr mucho «.

¿Cuál es, la relación entre la soberanía de Dios y la oración?

Tenemos que saber ante todo que la oración no tiene por objeto alterar el propósito de Dios, ni moverle a formarse uno nuevo. Por supuesto que Dios ha decretado que ciertos acontecimientos tengan lugar a través de los medios que El ha designado para su cumplimiento, por ejemplo Dios ha elegido a ciertas personas para ser salvas, pero ha decretado que lo sean por medio de la predicación del Evangelio. Dios ha decretado los medios al tiempo que el fin, y entre dichos medios está la oración.

La oración es otro de los medios mediante el cual Dios realiza sus decretos. (Santiago 5: 17,18) dice: » Elías era un hombre de pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviera, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia y la tierra produjo su fruto”. También Daniel (9:2,3) dice»» en el año primero de su reinado, yo Daniel, pude entender en los libros el número de los años en que, por palabra del Señor que fue revelada al profeta Jeremías, debían cumplirse las desolaciones de Jerusalén: setenta años. Volví mi rostro a Dios el Señor para buscarle en oración y súplica, en ayuno, cilicio y ceniza. ’’

El libro Santo también nos dice en Jeremías 29:11,12. “Porque yo sé los planes que tengo para vosotros- declara el Señor- planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza. Me invocaréis, y vendréis a rogarme, y yo os escucharé «.

Aquí tenemos que el designio de la oración; no para que Dios altere su voluntad, sino para que se cumpla, de la manera que El había establecido. No hay que decir que la voluntad de Dios es inalterable y ninguno de nuestros clamores puede alterarla. Nuestra creencia en cuanto a la oración tienen que ser revisadas en línea con la palabra. Casi todos los cristianos tienen la idea de que me presento ante el Señor, le pido algo que necesito y espero que me lo dé, he escuchados muchos cristianos, pastores, evangelistas y sus imitadores exigiéndole a Dios, que haga esto y lo otro, y donde más se escucha esta absurda forma de orar es en la sanidad divina, pero este concepto no sólo es deshonroso sino degradante. Las creencias populares rebajan a Dios a la categoría de un mero siervo, que hace lo que le decimos, que cumpla nuestra voluntad no la de El.

Sería oportuno traer a colación la historia que aparece en 2 Corintios 12. Pablo recibió un gran privilegio; fue arrebatado al Paraíso; El escucho y contemplo lo que ningún mortal ha oído ni visto. Esta maravillosa revelación fue más de lo que Pablo podía soportar. Y el estaba en peligro de hincharse a causa de su extraordinaria experiencia. Por esta razón se le envía un mensajero de Satanás que lo abofetee con el propósito de que no se enalteciera demasiado, y Pablo ora presentando su necesidad ante el Señor, le implora por tres ocasiones que le quite este aguijón en la carne. ¿Fue contestada su oración? De eso no hay dudas, pero no como había deseado. El agujón no le fue quitado, pero eso sí, le fue dado gracia para soportarlo, esa carga no fue retirada, pero le fue concedida fortaleza para poder llevarla.

Puede que muchos cristianos argumenten que Dios nos ha dado una especie de cheque en blanco y nos invita a llenarlo, otros creen que sus promesas lo incluyen todo y de tal manera que podemos pedirle todo lo que se nos antoje. De ser así, no nos queda otra alternativa que comparar texto por texto de las Sagradas Escrituras para conocer el pensamiento de Dios sobre cualquier tema, y sí así hacemos descubriremos, que Dios ha limitado sus promesas diciéndonos: » Y esta es la confianza que tenemos delante de El, que si pedimos cualquier cosa conforme a su voluntad. El nos oye «. (1 Juan 5:14). Un texto muy importante ocupa nuestra atención: » Pedís y no recibís, porque pedís con malos propósitos, para gastarlo en vuestros placeres «..(Santiago 4:3). Algunos argumentarán citando Juan 16:23. » …En verdad , en verdad os digo; si pedís algo al Padre, os lo dará en mi nombre.» Esto es muy cierto; pero esta promesa no es una carta blanca a aquellos que oran. Estas palabras están de acuerdo con el apóstol Juan: » … que si pedimos cualquier cosa CONFORME A SU VOLUNTAD EL NOS OYE «.

Tenemos que hacernos una pregunta muy importante: ¿Qué es pedir en el nombre de Cristo? Sin lugar a dudas es mucho más que una formula de la oración; cuando usamos esta formula en el nombre de Cristo; tiene que estar de acuerdo con lo que Cristo pediría; y eso es descartar nuestra voluntad aceptando la de Dios.

Concluyendo ¿Entones qué es la oración?

  • La oración no es tanto un acto como una actitud.
  • Es una confesión de impotencia.
  • Es el reconocimiento de nuestra necesidad de orar.
  • Es también un acto humano, que posee un elemento divino.
  • Es una actitud de dependencia de Dios.

La oración no es para pedir a Dios que cambie sus propósitos o que forme uno nuevo.  Pedir aquellas cosas que están en su voluntad, el libro sagrado nos dice:

“Yo sé, OH Señor, que NO depende del hombre su camino, ni de QUIEN anda dirigir sus pasos»(Jeremías 10:23). » La mente del hombre PLANEA su camino, pero el Señor DIRIGE sus pasos «.

«Y aconteció que estando Jesús orando en cierto lugar, cuando termino, le dijo uno de sus discípulos: Señor enséñanos a orar, así como Juan enseñó también a sus discípulos. Y les dijo: Vosotros pues, orad de está manera:

<< Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga   tu reino. Hágase tu voluntad, ASI en la tierra COMO en el cielo…>». (Mateo 6:8-10).

Al concluir este estudio, nos gustaría hacer unas palabras de advertencia, para evitar que saquemos conclusiones falsas de lo que aquí se ha expresado. No podemos decir aquí que hemos intentado resumir el tema de la oración. Sólo nos hemos limitados a considerar la relación que existe entre la soberanía de Dios y la oración.

(Las citas Bíblicas son de la Biblia de Las Américas).

Por Rev. Ramón Herrera

Escrito: Mayo 2002

 

El Misterio Revelado: Reconciliación

El Misterio Revelado: La Reconciliación con Dios

Las posdatas tienen mucha importancia en las cartas, y por supuesto las posdatas de los apóstoles no son una excepción a la regla. Pero la verdad es que la posdata final del capítulo 16 de Romanos ha sido tratada de una manera muy poco inteligente por los teólogos y comentaristas.  El secretario de Pablo, Tercio, una vez que dejo la pluma, el Apóstol Pablo le añadió las palabras que concluyen la epístola.

“Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos, pero que ha sido manifestado ahora, según el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe, al único y sabio Dios, sea gloria mediante Jesucristo»

“Mi Evangelio» Estas palabras, repetidas por Pablo en Ro, 2:16-16:25; 2 Ti. 2:8, no constituyen meras palabras, pues, son explicadas en varias de sus epístolas, (Ef., 3; y Col.1:25-26 y de una forma concluyente en su carta los Gálatas.» Mas os hago saber, hermanos que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo» vv11, 12.

Declarando en una forma concluyente, de que el evangelio que el predicaba entre los gentiles lo había recibido en una revelación especial. No solamente no había sido enseñado por los apóstoles, sino que fue él que por un mandamiento específico del Señor, se lo comunicó a los demás apóstoles; y que ocurrió después de su segunda visita a Jerusalén, diecisiete años más tarde. Por tanto, que su testimonio era distinto en alcance y carácter a cualquier otro que encontremos en el ministerio de los demás apóstoles, que registra el libro de los Hechos. Pablo confirma estos hechos en (Gá. 2:7) «Antes al contrario, como vieron que me había sido encomendado el evangelio de la incircunsición, como a Pedro el de la circuncisión». Este último era una promesa, según las Escrituras, de lo profetas; el primero, una proclamación según la revelación de un ministerio mantenido en secreto, desde la eternidad, pero ahora había sido revelado y dado a conocer a todos los pueblos mediante las Escrituras proféticas. Pero tenemos que hacernos dos pregunta ¿Cuáles, eran estos escritos? ¿Y cuál era el ministerio que se revelaba? La traducción del pasaje en nuestras versiones constituye un compromiso no solo entre la traducción sino con la exégesis; es evidente que la exposición que tal combinación sugiere, es errónea debido a que hace que la afirmación del apóstol sea incoherente. Si hubiera sido a través de los profetas hebreos que se diera a conocer el Evangelio a las naciones, evidentemente no podría ser un misterio mantenido en secreto a través de todas las edades. Las palabras «por escrituras proféticas» se refieren, naturalmente, a las Escrituras del Nuevo Testamento; y al haber sido confiado el Evangelio dado así a conocer, no a los otros apóstoles, sino solamente «al apóstol de los gentiles», es necesario que nos volvamos otra vez a las epístolas de Pablo para buscar la explicación. Luego entonces, ¿contienen estas epístolas alguna gran verdad o verdades, características que no podemos encontrar en las Escrituras de los profetas hebreos?

Nuestra palabra castellana misterios significa algo que es, incomprensible o desconocido; pero este no es el significado griego de musterion. Es su primera acepción, tanto en griego clásico como bíblico, es simplemente un secreto; y un secreto que cuando se revela puede ser comprendido por todos. Los misterios del Nuevo Testamento son verdades divinas que habían sido guardadas en secreto; verdades que no habían sido reveladas en las Escrituras anteriores y que incluso reveladas, no podían conocerse. Tan sólo una vez Jesucristo utilizó esta palabra, que está registrada en los Evangelios y aparece en cuatro ocasiones en Apocalipsis. Ya que estas excepciones, solamente se encuentran en las epístolas de Pablo, donde aparece no menos de veinte veces. Por ejemplo:

El misterio de iniquidad, culminado, con la revelación del inicuo.

El misterio de que, a la venida del Señor, algunos de Su pueblo pasarán al cielo como hizo Elías: <<sin probar la muerte ni conocer la tumba>> (1 Co. 15:15)

El misterio de que, en el tiempo presente, los creyentes se hallan unidos a Cristo en una relación especial, como miembros de un cuerpo del que El mismo es la cabeza.

Así, pues, tenemos misterios específicos a los cuales las Sagradas Escrituras anteriores se hallan silenciosas; y podemos añadir que, aunque están revelados ahora son desconocidos por la mayoría de los cristianos. Pero éstas son verdades para los creyentes esencialmente, mientras, que el misterio de la posdata de Pablo constituye, enfáticamente, una verdad para todos: una verdad que se ha de dar a » conocer a todas las gentes para la obediencia a la fe». Además, la afirmación de Pablo asume que sus palabras serían comprendidas por aquellos a quienes estaban dirigidas, desafortunadamente no ha sido así, y no nos queda otra, que estudiar la epístola a los Romanos para encontrar en ella la verdad a que Pablo se refiere.

En primer lugar, entonces, es una verdad de misterio: una verdad que, hasta entonces, había sido mantenido en secreto. En segundo lugar, es una verdad de extensión y aplicación universales. Y en tercer lugar, es una verdad que tiene que encontrase en la Epístola a los Romanos. Si nos guiamos por estas claves no podemos tener dificultad alguna para que podamos hallar la verdad que está aquí. En consonancia con algunas otras grandes verdades de la fe, la reconciliación ha recibido escasa atención de los teólogos. El pecado no apartó simplemente al hombre de Dios, sino que apartó a Dios del hombre. Un Dios santo y justo no podía sino considerarle un enemigo. Pero, «siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de Su hijo» y » por el Señor nuestro Jesucristo» aquellos que creen «hemos recibido ahora la reconciliación» » Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombre sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de reconciliación. Así que, somos embajadores de Cristo» añadiendo Pablo.

“Como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios» (2 Co. 5:18-20)

Una apelación al pecador, no a que -como demasiado frecuente se presenta- perdone a SU Dios, sino que entre en el beneficio no buscado que Dios, en Su infinita gracia, ha conseguido. Porque dice el apóstol Pablo «Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en El» (2 Co.5:21).

Algunos a su vez, otros dejan tan de lado las grandes verdades del amor de Dios al mundo y de la reconciliación del mundo con Dios por medio de Cristo.

Esta verdad de la reconciliación no se encuentra en el Antiguo Testamento. Ciertamente, su revelación era imposible mientras el judío mantuviera la posición de rechazar al Mesías. Cuando se lee el Evangelio de San Juan a la luz de las epístolas podemos discernir este mensaje del Señor Jesucristo, pero sin esta luz nadie se atrevería a enseñarla. Ciertamente para los judíos tal doctrina (de la reconciliación) tiene que haber sido asombrosa. Pero las dificultades que infestan la exposición del capítulo cinco de Romanos se relacionan solamente con el argumento, pero la doctrina que enseña es absolutamente clara. “Así pues, tal como por una transgresión resultó la condenación de todos los hombres por un acto de justicia resultó la justificación de vida para todos los hombres». Mas la obra de Cristo va más allá de esto. La transgresión del Edén introdujo el reinado de la muerte. El pecado reino para muerte, la paga del pecado es muerte, y el pecado llevó su clamor hasta el trono de Dios, como único medio de cumplir sus justas demandas, Pero la muerte de Cristo en la cruz del Calvario ha destronado al pecado, y ahora la gracia de Dios reina suprema, y ello, no a pesar de la justicia, sino por medio de la justicia.

Así como el pecado reinó para muerte, así la gracia reina hora para vida eterna. O yendo más allá a las epístolas, sobre todo a Pablo, llegamos a comprender la verdad de la acción de Dios hacia los hombres. No se trata de que los gentiles hayan llegado a una posición especial de privilegio de la que el judío ha caído, porque, aparte de la » familia de la fe» no hay ahora ningún pueblo favorecido. “Porque no hay distinción entre judío y griego, pues el mismo Señor es Señor de todos, abundando en riquezas para todos los que le invocan; porque todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo» (Ro.10:12,13)

Un comentario de Calvino en referencia al término todo aquel.

    << Cristo empleó el término universal todo aquel, tanto para invitar indiscriminadamente a todos a participar de la vida, como para dejar a los incrédulos sin excusa. Tal es el significado del término mundo. Aunque no hay nada en el mundo que sea digno del favor de Dios, a pesar de todo. El se muestra reconciliado a todo el mundo cuando invita a todos los hombres, (personas) sin excepción a la fe de Cristo, la cual no es nada más que la ENTRADA A LA VIDA.>>

(Las citas bíblicas tomadas de la Biblia de las Américas)

 

Por Rev. Ramón Herrera

Abril 2002

 

Los Milagros como Evidencia

Hay muchos cristianos que aseguran que el tiempo de los milagros ya pasó, son una especie de escépticos cristianizados, no existe un sólo versículo de la Biblia que respalde esa afirmación. Estos son los que destruyen la autenticidad de los Evangelios al rechazar los milagros, negando las bases del cristianismo. El seudo cristiano une sus fuerzas con el ateo; ya que ninguna excusa podrá silenciar la verdad de la Biblia.

Al mismo tiempo algunos afirman que: << No podemos demostrar que una revelación sea divina, si no hay evidencias externas >>.Esta afirmación involucra un problema que explicaremos mediante esta ilustración. Supongamos que aparece un extraño en cualquier ciudad de Estados Unidos, que es el portador de una «revelación divina» y como una acreditación de su mensaje exhibe poderes milagrosos. Asumamos que después de una investigación, se establezca la realidad de los milagros. Aquí surge una confrontación práctica. Si el «argumento cristiano» es correcto estamos obligados a aceptar cualquier tipo de Evangelio que este proclame. Y nadie que conozca algo de la naturaleza humana dudará que será muy bien recibido.

No obstante, el cristiano sería guardado de ello por las palabras del apóstol Pablo: » Pero si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciara otro evangelio contrario al que hemos anunciado, sea anatema». El cristiano lo abandonaría en el acto. Además insistiría en aplicarle al obrador de milagros la prueba de la Biblia, y al hallarlo en contradicción con el evangelio que ya había recibido lo rechazaría, en otras palabras no aprobaría el mensaje por los milagros, sino por una revelación precedente que encontramos en la Biblia.

En el caso que Cristo viniera a fundar una nueva religión, y que el cristianismo fuera recibido en el mundo a causa de los milagros, estas son aseveraciones casi universales de la cristiandad. Puede ser alarmante que podamos mantener ambas afirmaciones, que son igualmente erróneas, y de la misma manera el cristianismo sería perjudicado por el error, pero a pesar de ello, esta es la conclusión a que apunta el anterior argumento, y que nos llevará a una investigación exhaustiva y muy cuidadosa. ¿Acaso no es un hecho que aquellos entre los cuales se obraron los milagros que Cristo hizo, fueron los mismos que después los crucificaron? ¿Acaso no es un hecho que al retarlo a que hiciera milagros para que apoyara sus afirmaciones mesiánicas, El se rehusó a hacerlo?” Entonces le respondieron algunos de los escribas y fariseos, diciendo: Maestro, queremos ver una señal de parte tuya. Pero respondiendo El, les dijo: Una generación perversa y adúltera demanda señal, y ninguna señal se le dará, sino la señal de Jonás el profeta: porque como estuvo Jonás en el vientre del monstruo marino tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre tres días y tres noches en el corazón de la tierra» (Mateo 12:38-40).

No obstante, al resumir este argumento, << se admite el hecho de que el cristianismo, fue recibido en el mundo sobre la base de la creencia en los milagros >>. Y esto es lo que los nuevos convertidos al cristianismo podrían haber alegado como su razón para haberlo abrazado. Sin Embargo ¿dónde radica la autoridad para apoyar estas afirmaciones? A ninguno de los discípulos del Señor se hubiera atribuido su fe sobre ésta base. La narración de la primera Pascua del ministerio de Cristo, parecería refutar esto, pero, es de hecho, la más clara prueba de todo lo contrario.» Cuando estaba en Jerusalén durante la fiesta de la pascua, muchos creyeron en su nombre al ver las señales que hacía. Pero Jesús, por su parte, no confiaba en ellos, porque conocía a todos, y no tenía necesidad de que nadie le diera testimonio del hombre, pues El sabía lo había en el hombre» (Juan 2:23-25).

Más adelante sigue la historia de Nicodemo, que era uno de estos «convertidos» a causa de «las señales que tú haces» Y se le tuvo que enseñar que no es el conocimiento lo que se precisa para el reino, sino poseer la vida, y esta vida tiene que empezar por el «nuevo nacimiento». El apóstol Pedro que participó en un privilegio especial al contemplar el milagro mayor, la Transfiguración en el monte santo dice lo siguiente: » Pues habéis nacido de nuevo, no de una simiente corruptible, sino de una que es incorruptible, es decir, mediante la palabra de Dios que vive y permanece» (1 P.1:23). “Y Jesús, respondiendo, le dijo: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos» (Mat. 16:17). Mucho más notable es el caso del apóstol Pablo, un hombre de una devoción firme a los que él creía ser verdad, el testimonio completo del ministerio y de los milagros de Cristo le convirtió en amargo perseguidos del cristianismo. El explica su testimonio de esta manera » Obtuve misericordia» y añade » Agradó a Dios, que…me llamó por su gracia, revelar a Su Hijo en mi» Este testimonio de Pablo adquiere especial interés debido a su visión en el camino de Damasco podría llevarnos a llamar discípulo a causa del milagro ocurrido, si no fuera por su explicito testimonio.

Usted se preguntará, si los milagros de Cristo no se efectuaron para que fueran la base de la fe, ¿entonces por qué se efectuaron? Porque tenían un propósito noble, y una oportunidad de aliviar el sufrimiento. Es perfectamente natural que cuando: » aquel verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros» podíamos esperar y además era lógico que las enfermedades e incluso la muerte cedieran ante su poder.» Vosotros sabéis cómo Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo y con poder, el anduvo haciendo bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo; porque Dios estaba con El» (Hch. 10:38).Muchas personas piensan que el Señor obraba milagros a fin de silenciar la incredulidad. Esta idea es blasfema por su falsedad. De otra manera, leemos afirmaciones como la encontramos en Mateo 13:58.

 

“Y no hizo muchos milagros allí, a causa de la incredulidad de ellos». Aunque no hay registrado un solo caso en el curso de su ministerio terrenal en que fe apelara en vano al Señor, y esto es lo que hace tan extraño y además abrumador el reinado de la ley, tampoco hay registrado un solo caso en el que el reto de la incredulidad fuera premiado con un milagro.

Y esto nos sugiere el segundo gran propósito por el que se dieron los milagros. Para el pueblo judío, la religión y la política eran inseparables. Toda la esperanza de bendición espiritual descansaba en la venida del Mesías. Por un lado las muchedumbres solo pensaban, en primer lugar en su liberación del yugo romano y en la restauración de las glorias de su reino. Su venida, y era a éstas, a las que su última apelación iba dirigida.

» Examináis las Escrituras porque a vosotros pensáis que en ella tenéis vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; y no queréis venir a mí para que tengan vida» (Jn. 5:39-40).» Mas Abraham le contesto: << Si no escuchan a Moisés y los profetas, tampoco se persuadirán si alguno se levanta de entre los muertos>>». (Lucas 16:31).

A este respecto, la evidencia de los milagros fue incidental, es más no hay sugerencia en ningún lugar que estos se dieran para acreditar la enseñanza; el propósito de los mismos era única y solamente para acreditar al maestro. Ya que los milagros mostraran a los judíos lo que ellos tenían que esperar, a causa de su relación con la revelación anterior que era aceptada como de Dios, para aquellos sus beneficiarios. Descartándose que lo que es sobrenatural no necesariamente es divino. Si este hombre obra milagros, es enviado por Dios. La lógica es perfecta; pero el judío podía repudiar la premisa y naturalmente rechazar la conclusión. Muchos de los maestros de Israel atribuyeron los milagros de Cristo a Satanás, y el Señor respondió a la acusación no negando el poder satánico, sino que apeló a la naturaleza y el propósito de Sus actos.

Creer en los milagros, por el testimonio de las Escrituras aparece lógico en las enseñanzas después de la resurrección Como aparece en el evangelio de Lucas capítulo 24 y versículos 27-44. Tampoco fue de forma distinta cuando Pedro, que se dirigió a los judíos de Jerusalén, diciendo: » Y asimismo todos los profetas que han hablado desde Samuel y sus sucesores en adelante, también anunciaron estos días» (Hch. 3:24). También Pablo en su defensa delante del rey Agripa: » Así que habiendo recibido ayuda de Dios, continúo hasta este día testificando tanto a pequeños como a grandes, no declarando más que lo que los profetas y Moisés dijeron que sucedería: que el Cristo había de padecer y que por motivo de su resurrección de entre los muertos, El debía ser el primero en proclamar luz tanto al pueblo judío como a los gentiles» (Hch. 26:22-23). Y si pasamos a la enseñanza de la Epístolas tenemos que esta misma verdad es enseñada más explícitamente presentada, que Cristo vino a ser siervo de la circuncisión para confirmar las promesas hechas por los padres, y para que los gentiles glorifiquen Su amor y su misericordia.

Podríamos escribir miles páginas para demostrar, que Cristo no vino a fundar una nueva religión, ya que estaría más cerca de la verdad, que el propósito principal de Jesús era dar fin a la religión. En el único pasaje que se refleja esta palabra relacionada con la vida cristiana es en Santiago 1:27 » La religión pura y sin mancha delante de nuestro Dios y Padre es ésta: visitar a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones, y guardarse sin mancha del mundo» Cristo era en Sí mismo, la realidad de cada tipo, la verdadera sustancia de cada sombra, el cumplimiento de cada una de las promesas del Padre. Si hablamos del altar o del sacrificio, del sacerdocio o del templo Cristo era el anti-tipo de todo ello. El verdadero propósito del Señor era el de poner todas las cosas a un lado a fin de poder colocar otras cosas en su lugar. El vino no a destruir la ley y los profetas, sino a cumplirlas y sobre todo vino como nuestro sustituto. A la luz de esta realidad se disipan los argumentos de los no creyentes. Cuando Jesús apareció, la cuestión con el pueblo judío no era si, como otro Juan el Bautista, se trataba meramente de » un hombre de Dios, sino si El era el Enviado, el Mesías a quien las Escrituras señalaban y daban testimonio de El: Juan 1:41-45 «Hemos hallado al Mesías» Por lo tanto, la cuestión no reside si una revelación puede acreditarse mediante la evidencia externa, sino si la evidencia es capar de acreditar a una persona cuya venida ha sido profetizada. Concluimos expresando lo siguiente:

1- El milagro no es evidencia cierta de la autenticidad de la revelación.

2- Cristo no es el fundador de una nueva religión, sino el clímax de la religión judaica.

3- El silencio de Dios se rompe en la persona y obra de Jesucristo.

4- Cristo no vino a presentar los milagros como sus credenciales, los milagros son una consecuencia de la fe de los demás puestas en El.

5- Ofreció una sola señal, la señal de Jonás, que apuntaba a su gran y poderoso milagro de Su resurrección.

 

(Las citas bíblicas tomadas de la Biblia de las Américas)

Por Rev. Ramón Herrera

Escrito: Abril del 2002