El Evangelio de Marcos


«Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos»  (Marcos 10:45)


 PROPOSITO: Presentar la persona, obra y enseñanza de Jesús

AUTOR: Juan Marcos, que no fue uno de los doce discípulos, pero acompañó a Pablo en su primer viaje misionero (Hechos 13:13)

FECHA: Entre 55 y 65 d.C

MARCO HISTORICO: El imperio Romano bajo Tiberio César

PERSONA CLAVE: Jesús, los doce discípulos, Pilatos, los líderes religiosos y los judíos

CARACTERÍSTICAS PARTICULARES

Marcos fue el primer evangelio que se escribió. Contiene treinta y un versículos que no se citan en los otros evangelios. Además Marcos narra más milagros que cualquier otro de los evangelios. Marcos escribió su evangelio a los romanos. Marcos escribió su evangelio a los romanos y presentó a Cristo como cómo “el Siervo de Dios”

CAPITULO 1:1-8

Isaías y Malaquías profetizaron sobre el comienzo del evangelio de Jesucristo en el ministerio de Juan. Las palabras de estos profetas contienen  pasajes  relativos a Cristo, con un evangelio lleno “de gracia y verdad”. Tal es la corrupción del mundo que existe una oposición a su avance. Cuando Dios envió a su Hijo Amado a este mundo, y cuando lo manda de corazón, se encargó, y se encarga, de prepararle el camino. Por otra parte Juan se cree indigno del oficio. Aquellos santos  más eminentes siempre han sido los más humildes. Sienten más que los otros, su necesidad de la sangre expiatoria de Cristo y del poder del Espíritu Santo. La gran promesa de Cristo en su evangelio a aquellos que se arrepienten de sus pecados, es estos serán perdonados, y que serán bautizados con el Espíritu Santo, purificados por su gracia, y renovados por su consuelo. Con la promesa que nuestro Padre celestial dará su Espíritu Santo, a los que  se lo pidan.

Capítulo 1: 9-13

El bautismo de Cristo fue su primera aparición pública después de haber vivido  mucho tiempo ignorado. El tomo sobre  sí la semejanza de carne de pecado, y de este modo, por nosotros, se santificó a sí mismo para que nosotros fuésemos  santificados y además bautizados con Él.

Podemos ver que se nos abre le cielo cuando vemos al Espíritu que baja y  obra en nosotros. La obra de Dios en nosotros es una prueba irrefutable  de su voluntad hacia nosotros, y de sus preparativos en nosotros.

Marcos comenta la tentación de Cristo que se encontraba en el desierto. Este era un ejemplo del cuidado que su Padre tenía de Él. Lo cual le animaba más en cuanto a la provisión que su Padre le daría. La serpiente tentó al primer Adán en el huerto, al Segundo Adán en el desierto, sin duda que con resultados totalmente diferentes, y desde entonces, sigue tentando a los hijos de ambos en todo lugar y condición.

Capítulo 1:14-22

Jesús llegó a Galilea como un predicador, que anunciaba las buenas nuevas de que el reino de Dios había venido a los seres humanos en la persona del Siervo de Dios. Él invitaba a las personas confiar en Él y ser salvos.

Algunos meses antes, Pedro, Andrés, Jacobo y Juan se encontraron a Jesús y confiaron en Él, pero este fue su llamamiento a tiempo completo como discípulos. Es interesante que por lo menos siete discípulos de Jesús fueron pescadores profesionales. Los pescadores tienen valor y tenacidad, están dispuestos a trabajar  duro y además saben como trabajar juntos. Estas son buenas cualidades para ser “pescadores de personas”.

Capítulo 1: 23-28

El diablo es un espíritu inmundo ya que perdió toda impureza de su naturaleza, debido a que actúa en completa oposición al Espíritu Santo de Dios, y por sus sugerencias que contaminan los espíritus de las personas. En nuestras congregaciones hay muchos que silenciosamente atienden a maestros puramente formales, pero si el Señor llega con ministros fieles y sana doctrina, y por Su Espíritu queda convicción, estos están preparados decir como este hombre ¡Qué tienes con nosotros, Jesús Nazareno! Dicen: ¡apártate de nosotros! Este espíritu inmundo odia y a la vez teme a Cristo porque él sabe que Él es Santo, porque la mente carnal es enemistad contra Dios, especialmente contra su santidad. Cuando Cristo por su gracia, libra almas de las manos de Satanás, no es sin tumulto en el alma; porque por su gracia libra almas de las manos de Satanás, porque ese enemigo maligno inquietará a los que no puede destruir.

Capítulo 1: 29-39

Cada escritor de los Evangelios escribió desde una perspectiva diferente; es por esa razón que algunos relatos tienen detalles diferentes en cada Evangelio. Por ejemplo en Mateo, Jesús tocó a la mujer. En Marcos, la ayudo a incorporarse. El Lucas. Le hablo a la fiebre que al instante la dejó. Pero no hay conflictos en los relatos.

Los líderes judíos decían que era contra la ley sanar en el día de reposo. La gente no quería quebrantar la ley. Después de la puesta del sol, las gentes se sintieron en libertad de buscara al Señor para que los sanara.

En le versículo 34 Jesús impidió  que los demonios hablaran; ¿por qué? (1) Al mandar a los demonios que guardarán silencio Él demostraba su autoridad sobre  ellos. (2) Jesús quería que la gente creyera en Él por sus palabras y hechos, no por lo que pudieran decir  los demonios. (3) Jesús quería revelar su identidad como el Mesías según su propio programa y no conforme al de Satanás él quería que la gente siguiera a Jesús por su popularidad y no porque era el Hijo de Dios, el que podía liberarlos del pecado y su poder.

Jesús se fue a un lugar desierto. Aunque no corría peligro de distraerse o de tentación a la vanagloria, se retiro a orar. Aquellos que desempeñan en público la mayor parte de su actividad, y de mejor clase, a veces deben estar a solas con Dios.

Capítulo 1:40-45

Aquí vemos que Jesús limpia  a un leproso. Esto nos enseña a recurrir al Salvador con humildad y con sumisión total a la voluntad de Dios, diciendo: “Señor, si quieres”, sin dudar del ánimo pronto de Jesús para socorrer al angustiado. Podemos ver también que esperar Cristo: que conforme a nuestra fe será hecho. El pobre leproso dijo: “Si quieres. Cristo siempre está listo a responder a la fe. Cristo no hace nada que haga perecer como que busca la alabanza de las personas. Pero ahora no hay razón para que dudemos en difundir las alabanzas de Cristo.

Capítulo 2: 1-12

Creemos que fue fácil para los cuatro amigos romper el techo, porque estaba hecho de vigas, ramas de árboles cubiertas de barro mezclado con paja; Y los hombres llegaron al techo mediante escaleras externas. Debemos elogiarlos porque mostraron que amaban al amigo, se preocuparon por llevarlo ante Jesús y tenían fe de que Él lo sanaría (v.5). Los escribas deben haber llegado más temprano, porque estaban lo suficientemente cerca de Jesús como para ver y escucharlo todo lo que ocurriría (v 6). Por supuesto, hubiera sido mucho más fácil que Jesús dijera: “Tus pecados te son perdonados”, porque nadie hubiera podido probar si los pecados del paralítico fueron o no perdonados.

Por eso Jesús respaldo su palabra del perdón con una sanidad y el hombre fue sano. Los escribas sabían que Jesús afirmaba ser Dios, y este fue el principio de su oposición a su mensaje y ministerio.

Capítulo 2: 13-17

Mateo no era una buena persona, al contrario, porque siendo judío nunca debiera haber sido publicano, esto es cobrador de impuestos para los Romanos. Sin embargo, Jesús llamó a este publicano a que lo siguiera. Mateo significa “don de Dios”. Jesús avanzó aun más y tuvo compañerismo con Mateo y sus amigos “pecadores” esto quiere decir en el v. 15 judíos que no guardaban la ley y vivían como los gentiles. Para los judíos religiosos eran como proscritos. Jesús ve a los pecadores como enfermos que necesitan un médico y Él es ese médico; el Salmo 107:20 lo confirma dice: a la letra: «Envió su palabra, y los sano, y los libró de su ruina»

Capítulo 2:18-22

Aquellos que son profesantes estrictos son buenos para encontrar faltas en los demás, Jesús no se escapó de las calumnias; nosotros debemos estar dispuestos a soportarlas y poner cuidado para no merecerlas; debemos atender cada parte de nuestro deber en su orden y momento apropiado. Los líderes religiosos querían que Jesús hiciera una componenda y “mezclara” su mensaje y ministerio al de ellos, pero Él rehusó hacer tal cosa. El no vino a remendar lo viejo, sino a traer lo nuevo.

Capítulo 2: 23-28

Para entonces los líderes religiosos vigilaban toso lo que Jesús hacía. Estaban acumulando evidencia que pudieran usar para desacreditarlo ante el pueblo y posiblemente acusarlo ante las autoridades. Marcos dejó el material respecto a los sacerdotes y los profetas, y los enfocó a quien les hubiera interesado: un rey. El pan de la proposición era solamente para los sacerdotes, de modo que el rey David “quebrantó la ley” cuando comió de él y lo dio  a sus hombres. Pero la satisfacción de una necesidad humana (el hambre) es más importante que proteger una practica religiosa, incluso una dada por Dios. Jesús usaría esta misma defensa en (3:1-15) El hombre no fue hecho para el día de reposo como si guardarlo pudiera ser un servicio a Dios, ni se le mandó que guardara sus formas externas para su perjuicio real. Toda obediencia al respeto debe interpretarse por una regla de la misericordia.

Capítulo 3: 1-5

El caso de este hombre era muy triste; su mano seca lo incapacitaba para poder trabajar y así ganarse la vida; aquellos que tiene este tipo problema, son los objetos más apropiados para la caridad. Los que no pueden valerse por sí mismos deben ser socorridos. Pero los infieles obcecados, cuando nada pueden decir contra la verdad, aun así no se rinden. Por tercera vez Jesús a propósito viola las tradiciones judías. El hombre de la mano seca no tenía la más mínima idea de que el Maestro vendría a la sinagoga para sanarlo, modo que esperar un día más no lo hubiera enfadado, El gran día de sanidad es ahora, el día de reposo, y el lugar de la sanidad es la casa de oración, pero el poder sanador es de Jesús. La orden del evangelio es como el registrado en este incidente: aunque nuestras manos estén secas, aun así, no las extendemos, nuestra falta que no seamos sanados. Pero si somos sanados, Cristo, su poder y Su gracia, deben tener toda la gloria.

Capítulo 3:6-12

Tenemos que aceptar que todas nuestras enfermedades vienen de ira de Dios contra nuestros pecados, que la enfermedad más grabe. Su eliminación, o su transformación en bendiciones para nosotros que fue adquirida para nosotros por la sangre de Cristo como la fuente  principal de la enfermedad; que repito es el pecado.

Pero debemos temer principalmente las plagas y enfermedades de nuestro espíritu, alma y corazón; Él puede sanarlas también  por una palabra. Oramos más y más personas se apresuren a ir a Cristo para ser sanados de esas plagas y ser librados de los enemigos de, nuestro, espíritu, alma y cuerpo.

Capítulo 3: 13-21

Cristo llama a quien Él quiere, porque la gracia es suya, y así lo hace con cada creyente. En esa oportunidad había pedido a los apóstoles que se apartaran de la multitud y que fueran a Él. Ahora les dio poder para sanar enfermedades,  y expulsar demonios. Que el Señor envíe a muchos más de los que han estado con Él, y sobre todo hayan aprendido con Él a predicar su evangelio, a ser instrumentos de obra bandita. Aquellos que tienen su corazón en la obra de Dios, pueden tolerar fácilmente lo que inconveniente para ellos, y preferirían perder una comida antes de una oportunidad de hacer el bien. Los que andan con celo en la obra de Dios deben esperar estorbos del odio de los enemigos y de los afectos equivocados de loa amigos, y deben cuidarse de ambos.

Capítulo 3:22-35

Tenemos claro, que la doctrina de Cristo tendía directamente a romper el poder de Satanás; y también de la liberación de los cuerpos de las personas, confirmaban esa doctrina; en consecuencia, Satanás no podía soportar ese designio. Cristo nos dio una advertencia espantosa contra decir palabras tan peligrosas como esas. Es verdad que el evangelio promete perdón para los pecados y pecadores más grandes, porque Cristo lo compró; pero por ese pecado, ellos se oponen a los dones del Espíritu Santo después de la ascensión de Cristo. Tal es la enemistad del corazón, que los inconversos  pretenden que los creyentes están haciendo la obra de Satanás, cuando pecadores son llevados al arrepentimiento y a la vida nueva.

Es de gran consuelo para todos los creyentes saber que son más queridos para Cristo que madre, hermanos o hermanas como tales, si son santos, simplemente como serían los familiares en la carne. Bendito sea Dios, este privilegio grande y de gracia es nuestro ya ahora; porque aunque no podemos disfrutar la presencia corporal de Cristo, no se nos  niega su presencia espiritual.

Capítulo 4: 1-20

Jesús hablaba por parábolas y, través de las historias que contaba, enseñaba. Él explicó la parábola  y enfatizó que conocerla era básico para entender las demás parábolas. Ese método de enseñaza obliga al oyente a pensar. A menos que nuestros corazones estén preparados para recibir la semilla de la Palabra, no creceremos en la gracia y conocimiento.

Escuchamos con nuestros oídos, pero, hay una forma más profunda de escuchar, con el corazón, necesaria para captar el sentido espiritual de las palabras de Jesús. Algunas personas no entienden la verdad de Dios porque no están listas. Dios revela Su verdad a losa que desean andar en ella, a los que quieren vida.

Las cuatro clases de terreno representan cuatro maneras  diferentes en que las personas reaccionan a la Palabra de Dios. Por lo general, pensamos que Jesús hablaba de cuatro clases distintas de personas. Pero El también hablaba de (a) diversas épocas o fases en la vida de la persona, o (b) cómo estamos dispuestos a recibir el mensaje de Dios en algunos aspectos de nuestra visa y cómo lo rechazamos en otros. Por ejemplo, usted  quizás sea receptivo a Dios en cuanto al futuro, pero cerrado respecto a cómo usar su dinero. A lo mejor es como la buena tierra en cuanto a las demandas de adoración de Dios, pero como el rocoso respecto a  sus demandas de dar a los necesitados. Debemos procurar siempre ser como el buen terreno en cada aspecto de nuestra vida.

Las preocupaciones mundanas, la falsa sensación de seguridad  que produce la prosperidad y el deseo por las cosas, plagaron a los discípulos del primer siglo tal como lo hacen hoy. Con cuanta facilidad las rutinas diarias se recargan de cosas. Una vida llena de búsquedas materiales nos dejan sordos ante la Palabra de Dios. Manténgase firme a fin de oír cuando Dios habla.

Capítulo 4:21-34

Estas declaraciones  no tenían otra intención sino traer la atención de los discípulos a las palabras de Jesús. Si una lámpara no ayuda a ver, de nada sirve La autocomplacencia , el remordimiento, la dureza de corazón o la desobediencia pueden ser “arboledas tupidas”, que impiden que la luz de Dios brille a través de cada uno de nosotros los creyentes, para bendición de otros.

La luz de la verdad de Huesos se nos revela, no se esconde. Pero no estamos en capacidad de ver ni de usar toda esa verdad. Solo en la medida en que ponemos las enseñanzas de Jesús en entenderemos y veremos más de esa verdad. La frase del versículo 35 significa simplemente que tenemos el deber de usar bien lo que tenemos. No es cuestión de cuánto tenemos, sino de la manera en que usamos lo que tenemos..

Esta parábola acerca del Reino de Dios, que solamente encontramos en Marcos, revela que el crecimiento espiritual es un proceso continuo y a la vez gradual que culmina en una madurez espiritual. Podemos entender este proceso de crecimiento espiritual comparándolo  con el  lento pero seguro crecimiento de una planta como la mostaza.

Capítulo 4:35-41

Cristo estaba dormido durante la  tormenta  con el propósito de probar la fe de sus discípulos, e instarlos a orar. La fe de los discípulos fue muy débil. Cuando nuestro corazón malvado es como el mar tempestuoso que no tiene reposo, cuando nuestras pasiones son ingobernables, pensemos que oímos la ley de Cristo diciendo: Calla, enmudece. Cuando afuera hay pleitos, y adentro temores, y los espíritus están inquietos, si Él dice, “paz, ten calma”, hay una  calma inmediatamente. ¿Por qué estáis así amedrentados? Aunque haya causa para temer, de todos modos no hay para un terror como este. Pueden sospechar de su fe los que piensan que Jesús no le importo mucho que sus discípulos perecieran. ¡Cuán imperfectos son lo mejores santos! La fe y el temor cumplen turnos mientras estemos en este mundo, pero dentro de poco, el temor será vencido y la fe  se perderá en la vista.

Capítulo 5: 1-20

Tenemos que admitir que, algunos pecadores mal intencionados son como esta loco. Los mandamientos de la ley son como cadenas y grillos para frenar a los pecadores en sus malos rumbos; pero ellos rompen esos frenos, y eso es prueba del poder del diablo en ellos. Una legión de soldados estaba compuesta por seis mil hombres o más. ¡Cuántas multitudes de espíritus caídos debe de haber, todos enemigos de Dios y del propio hombre, cuando aquí había una legión en solo pobre infeliz! Muchos hay que se levantan contra nosotros. No somos adversarios que podamos enfrentar a los enemigos espirituales con nuestra propia fuerza, pero en el Señor y con el poder de Su fuerza, seremos capaces  de resistirlos aunque haya legiones de ellos.

Al saber la gente que sus cerdos se habían perdidos, Cristo ya no les gustó. Por su parte el hombre proclamó jubilosamente las grandes cosas que Jesús había hecho por él. Y todos los hombres se maravillaron pero pocos lo siguieron.

Capítulo 5: 21-34

Cuando despreciamos el evangelio, ira entonces hacia donde sea mejor recibido. Uno de los dirigentes de la sinagoga buscó fervorosamente a Cristo porque una hija de unos doce años, se estaba muriendo. Debemos hacer el bien no sólo cuando estamos en casa, sino cuando vamos por los caminos. Son muchos los que perecen en tales caminos, pero nadie encontrará jamás reposo para el alma con tales métodos; mientras aquellos a quienes Cristo cura de la enfermedad del pecado, hallan en sí mismos un cambio total. Como los actos secretos de pecado, así los actos secretos de la fe son conocidos por el Señor Jesús. La mujer dijo toda la verdad. Es la voluntad de Cristo que su pueblo sea consolado y Él tiene el poder para mandar consuelo a los espíritus turbados, si dependemos de Él, ya que Él ha llegado a ser nuestra salvación. Quines por fe son sanados de sus enfermedades espirituales tiene razón para ir en paz.

Capítulo 5: 35-45

Es probable que Jairo vaciló si debía o no pedir a Cristo que fuera a su casa cuando supo que su hija estaba muerta. Pero, ¿no tenemos la misma oportunidad para que se manifieste  la gracia de Dios, y el consuelo de su Espíritu, para las oraciones de nuestros ministros y amigos cristianos, cuando la muerte está en la casa, como cuando está la enfermedad? La fe es el único remedio contra la tristeza y el temor en momentos como  esos. Crees en la resurrección y entonces no temes. Resucitó a la niña muerta por una palabra de poder. Tal es el llamado del evangelio para quienes por naturaleza están muertos en delitos y pecado. Por la palabra de Cristo es que se da la vida espiritual. Todos los que vieron y oyeron, se maravillaron ante el milagro y de Aquel que lo hizo. Aunque ahora no podemos esperar que nuestros  hijos o familiares  muertos sean resucitados, podemos esperar consuelo cuando las pruebas nos deprimen.

Capítulo 6: 1-6

Este capítulo está lleno de oportunidades, algunas de ellas se perdieron a causa de la incredulidad. Así como otras se disfrutaron gracias a la fe.

Recordamos que un año antes la gente de  este pueblo intentaron matarlo, Pero Él con su gracia regresó y les dio otra oportunidad de que lo conocieran. Muchos pensaron que lo conocían porque creció en su ciudad y vivió allí por treinta años. Pero sólo lo veían como un carpintero y no como el Hijo de Dios, a pesar de que se asombraban por su sabiduría y grandes obras. Se equivocaron cuando le trataron con mucha familiaridad,  que tubo como resultado la incredulidad, y esa incredulidad le robó la bendición. Así como Jesús se maravilló de la fe (Marcos 8:10), ahora se quedó maravillado de la incredulidad.

Capítulo 6:7-13

Aunque los discípulos  estaban conscientes de su gran debilidad y no esperaban ventajas mundanales, por obediencia a su Maestro, y dependiendo de su fuerza salieron pese a todo. No dividieron a la  gente con materias oscuras; les decían que tenían que arrepentirse de sus pecados y volverse a Dios. Los siervos de Cristo esperamos que muchos atrapados por las tinieblas del pecado se vuelvan a Dios, para sanar sus almas por el poder del Espíritu Santo.

Capítulo 6:14-29

Herodes tenía temor de Juan el Bautista, mientras este vivía, y le temió aun después de muerto. Herodes hizo de  esas cosas que Juan en su predicación le enseñó, pero no basta hacer muchas cosas, debemos respetar los mandamientos. Herodes respetó a Juan  hasta que este toco a Herodías. De esa manera, muchos aman la buena predicación siempre que se mantenga lejos del pecado que ellos aman. Pero es mejor que los pecadores persigan ahora a los ministros por su fidelidad a que los maldigan eternamente por su infidelidad. Los caminos de Dios son inescrutables; pero podemos estar seguros que nunca considerará pérdida al recompensar a sus siervos por lo que soportan o pierden por amor a Él. Muerte no podía llegar como una sorpresa tan grande a este hombre santo; el triunfo del impío duró muy poco.

Capítulo 6: 30-44

Jesús envió a los doce, de manera que regresaron para rendirle el informe y contarle lo que Dios había hecho a través de ellos. Es bueno ministrar las  necesidades de las personas, pero también es necesario cuidar de uno mismo apara poder seguir ministrando. Jesús intentó apartarse de las gentes, pero no tuvo éxito, y él tuvo compasión de ellas y les enseñaba y les alimentaba. La alimentación de los cinco mil se registra en los cuatro Evangelios. De modo que es un milagro muy importante. La solución de los discípulos al verlos fue: “que vayan y compren” (v 37); pero la de Jesús fue: “Id y vedlo” (v38). Siempre empiece con lo las personas tienen antes de pedirle a Dios que le dé más. El milagro ocurrió en las manos de Jesús: Él es el manufacturero; los discípulos sólo los que destruyen. Este milagro demuestra que Jesús vino al mundo no sólo a restaurar sino a preservar y nutrir la vida espiritual; en Él hay suficiente de sí mismo.

Capítulo 6: 45-56

En ocasiones la iglesia es como un barco en alta mar, zarandeada por tormentas y sin consuelo; podemos tener a Cristo  por nosotros, pero el viento y la marea en contra. Es un consuelo para los discípulos de Cristo que en medio de una tormenta que su Maestro esté en le monte celestial  intercediendo por ellos. No hay ninguna dificultad que pueda impedir la manifestación de Cristo a favor de su pueblo, cuando llega el tiempo fijado. Él aquietó los temores dándoles a conocer. Nuestros temores se satisfacen pronto si se corrigen nuestros errores, especialmente los errores acerca de Cristo. Si los  discípulos tienen a su Maestro con ellos, todo está bien. Por falta de un entendimiento adecuado de las obras de Cristo, es que vemos sus obras actuales como si nunca las hubiera habido iguales. Si los ministros de Cristo pudieran ahora curar las enfermedades corporales, ¡qué multitudes se arremolinarían en torno a ellos! Triste es pensar cuánto se preocupan muchos por sus cuerpos más que por sus almas, esa es la más urgente necesidad, lo demás vendrá por añadidura.

Capítulo 7: 1-13

El gran objetivo de la venida de Cristo era poner de lado la ley ceremonial; para dar lugar a esto, rechaza las ceremonias que los hombres agregan a la ley de Dios. Las manos limpias y el corazón puro que Cristo da a Sus discípulos, y requiere de ellos, son muy diferentes de las formalidades externas de los fariseos de toda época. Jesús los reprueba  por rechazar el mandamiento de Dios. Queda claro que es  deber de los hijos, si los padres son pobres, aliviarlos en la medida que puedan;  y si merecen morir los hijos que  maldicen a sus padres, mucho más los que los dejan pasar hambre. Pero si un hombre se conformaba a las tradiciones de los fariseos, ellos encontraban una forma de liberarlos del cumplimiento de este deber.

Capítulo 7: 14-23

Nuestros malos pensamientos y afectos, palabras y acciones, nos contaminan, y solo eso nos contamina. Como un manantial podrido sute de aguas corrompidas, así es el corazón corrupto que produce razonamientos corruptos, apetitos y pasiones corruptos. Y todas las malas obras y acciones que de ellos surgen. El entendimiento espiritual de la ley de Dios, y la conciencia de lo malo del pecado, hará que  la persona busque la gracia de Dios, y la conciencia de lo malo del pecado, hará que la persona busque la gracia del Espíritu Santo para suprimir los malos pensamientos y afectos que obran por dentro.

Capítulo 7: 24-37

Jesús nunca despidió a nadie que cayera a sus pies, cosa que una pobre alma temblorosa puede hacer. Como ella era una buena mujer, así era una buena madre. Esto la hizo venir a Jesús. El hecho de decir: Que los hijos se sacien primero, muestra que había misericordia para los gentiles, y no lejana. Ella habló, no como si tomara a la ligera la misericordia, sino magnificando la abundancia de las curaciones milagrosas hechas a los judíos, las cuales en contraste con una sola curación no era sino una migaja. Así, pues, mientras los orgullosos fariseos son abandonados por el bendito Salvador, El manifiesta su compasión por los pobres pecadores humildes, que miran a Él por “el pan de los hijos”  Él sigue buscando y  salvando lo que había perdido.- Aquí hay una curación de un sordomudo. Los que  trajeron a este pobre hombre a Jesús, le rogaron que viera el caso y pusiera en acción su poder. Nuestro Señor usó más actos extremos de lo acostumbrado para hacer este milagro. Estas eran sólo señales del poder de Jesús para curar al hombre, para exhortar su fe, y la de los que lo traían. Aunque hallamos gran variedad en los casos y modos de aliviar a los que recurrieron  a Jesús todos, sin embargo, tuvieron el alivio que buscaban. Así siguen siendo la gran preocupación de nuestras almas.

Capítulo 8: 1-10

Siempre que Jesús veía a las multitudes necesitadas, sentía compasión y quería ayudarlas, viniendo a Él en busca de vida y gracia. Jesús conoce y considera nuestro estado de ánimo. La generosidad de Jesús está siempre preparada; para mostrar su poder y repite este milagro, que no debe confundirse con el registrado en 6:34-44), porque cada uno tiene sus características distintivas. Sus favores se renuevan, como ocurre con nuestras carencias y necesidades. No debemos temer a la escasez  el que tiene a Cristo para vivir por fe, debe hacerlo con acción de gracias.

Capítulo 8:11-21

La irracional incredulidad contra Jesús le obligo a contestar sus demandas. Si no sienten convicción de pecado, y nunca se convencerán. Hay razones para lamentarnos por los que nos rodean, y lo peor es que se destruirán así mismos y a los demás por su incredulidad perversa y obcecada, y por su enemistad con el  evangelio. Si olvidamos las obras de Dios y desconfiamos de Él, tenemos que reprendernos severamente así como Jesús reprende aquí a sus discípulos. ¿Cómo es que tan a menudo nos equivocamos con su significación, desechamos sus advertencias  y desconfiamos de su providencia?

Capítulo 8:22-26

En esta ocasión un ciego es llevado a Jesús por sus amigos, lo que demuestra la fe de ellos. Si aquellos que están espiritualmente ciegos, no oran por sí mismos, de todos modos sus amigos y parientes deben orar por ellos, para obtener las bendiciones del Señor. Esta sanidad fue obrada en forma paulatina, lo que estaba fuera de lo común en los milagros de Jesús. Aquí el Señor demuestra su método común para sanar por su gracia a aquellos que están  espiritualmente ciegos. En primer lugar, su conocimiento es confuso, paro como la luz de la aurora, va en aumento hasta tanto el día  es perfecto y, entonces, ellos ven claramente todas las cosas. Si tomamos a la ligera los  favores de Cristo, es lo mismo como renunciar a ellos; y  a quienes lo hacen, les dará a conocer el valor de sus beneficios por medio de la necesidad.

Capítulo 8: 27-33

Todas estas cosas están escritas  con el propósito que creamos  que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios. Los milagros de nuestro Señor nos aseguran que no fue vencido, sino que fue vencedor. Ahora, los discípulos están convencidos que Jesús es el Cristo; están en condiciones de soportar si saben de sus sufrimientos, los cuales Cristo empieza aquí a dárselos  a conocer. El ve lo errado en lo que decimos y hacemos, de la cual nosotros mismos no tenemos conciencia, y sabe que espíritu somos, aun cuando nosotros no. La sabiduría de la persona es necedad si pretende limitar los consejos divinos. El apóstol Pedro no entendía correctamente la naturaleza del reino de Cristo.

Capítulo 8:34-38

Es noticia frecuente de la gran aglomeración que casi siempre había en torno a Jesús, con el propósito que ayudara en diversos asuntos. A todos les corresponde saber esto, si esperan que sane sus almas. Estas personas no deben ser indulgentes a la comodidad de la carne. Como la felicidad del cielo con Cristo es suficiente para compensar la pérdida de vida misma por amor a ÉL, así si se gana todo el mundo por medio del pecado no compensa la destrucción del alma por causa del pecado. Llega el día en que causa de Cristo aparecerá tan glorioso, como ahora algunos la creen poca cosa y despreciable. Tratemos de  pensar en esa época y veamos todo lo terrenal como lo veremos en ese gran día.

Capítulo 9:1-13

El comienzo del capítulo 9 debería ser el final del capítulo 8, porque es el clímax de las palabras de nuestro Señor acerca del discipulado y donde promete un regreso en gloria. Jesús confirmó estas palabras a Pedro, Jacobo y Juan esa gloria prometida. Esta es la única ocasión que se registra, durante el ministerio del Señor, en que él reveló su gloria interna para que otros crean. Realmente fue una confirmación del Reino que Dios había prometido a su pueblo Israel. Mateo 16:28 dice: “De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino”

Moisés representaba la ley y Elías los profetas, y ambas cosas se cumplieron el Jesucristo. La cruz es el tema de las conversaciones  celestiales y de la alabanza en el cielo.

Imaginemos, tener una gran experiencia, ¡y no poder contarla a nadie! (v.9) No tenemos duda que los otros nueve discípulos les preguntaron lo que había ocurrido en la montaña, pero tuvieron que permanecer callados.

Capítulo 9:14-29

El padre del joven, notó la falta de poder de los discípulos; pero Jesús hace que atribuya su desilusión a la falta de fe. Muchas cosas se prometen si podemos creer, Si tú no puedes creer, es posible que tu duro corazón sea ablandado, curadas tus enfermedades espirituales, y débil como eres, puedes resistir hasta el fin. Los que se quejan de incredulidad, deben mirar a Cristo pidiendo gracia para que le ayuden contra la incredulidad, y su gracia será suficiente para ellos. A quién Cristo sana, lo cura eficazmente; pero Satanás no quiere ser expulsado de aquellos que han sido esclavos por mucho tiempo, y cuando no pueden engañar o destruir al pecador, le acusa todo el temor que  puede; los discípulos no deben pensar que siempre harán su obra con la misma facilidad; algunos servicios exigen algo más que dolores, exigen fe.

Capítulo 9:30-41

Notamos que esta es la segunda vez que Jesús les habló abiertamente a los discípulos respecto a su cercana muerte y resurrección, pero ellos todavía no podían captar lo que les estaba diciendo. El Verbo «será entregado» indica que su muerte no era un accidente o asesinato; fue es resultado de un plan de Dios. Romanos 4:25 nos dice: «…el cual fue entregado por nuestras transgresiones y resucitado para nuestra justificación».  Jesús habló sobre el sufrimiento y muerte, pero sus discípulos seguían argumentado sobre quién sería el más grande. Como casi siempre no entendieron la enseñanza de Jesús. Vivían en una sociedad en la cual la posición y el poder eran importantes, y pensaron que compañerismo cristiano  funcionaba de la misma manera. Incluso en el aposento alto, antes de que Jesús fuera a la cruz, los doce todavía debatían como niños, pero no con niñerías. En el idioma arameo, que Jesús habló  “niño” y “siervo” era la misma palabra. La verdadera grandeza se encuentra no en el rango o posesiones, sino en el carácter y en el servicio.

Juan pensó que impresionaría a Jesús con su celo, pero Jesús cariñosamente le reprendió por su falta de amor y discernimiento. Muchas veces criticamos a otros por los éxitos que no podemos conseguir nosotros mismos. El versículo 40 y Mateo 12:30 juntos nos enseñan de la imposibilidad de la neutralidad con respecto a Jesús. Si estamos con Él; y si no estamos contra Él. Estamos con Él. Hay un gran peligro cuando nos hacemos la idea de que nuestra comunión el única  que es correcta y la única que Dios bendice y usa. Esa es una   prueba de una doctrina falsa, cuando si no te unes a ella estas mal y no tienes la bendición de Dios

En los versículos 42-50 nos encontramos con la más larga y la más asombrosa advertencia que da Jesús sobre el  castigo futuro. Si no estamos sirviendo a otros (v.35), podemos hacer que otros tropiecen (v.42); y esto puede llevarlos a la condenación eterna. Jesús usa la imagen en el valle de Piñón, en las afueras de Jerusalén, donde se  echaban las inmundicias de la ciudad, se quemaban  y comían los gusanos. El infierno es un lugar real y las almas perdidas sufrirán para siempre ¿Amamos a los perdidos o sólo estamos preocupados por ser “el mayor”?

Capítulo 10: 1-12

No importa donde estuviera Jesús le seguían multitudes y Él les enseñaba   con mucho gozo. Predicar era costumbre constante de Jesús, Aquí señala que la razón por la cual la ley de Moisés permitió el divorcio, era de tal naturaleza que ellos no debían usar este permiso;, era solamente por la dureza de sus corazones. Dios mismo unió a marido y mujer, los preparó para que fuera de consuelo y ayuda mutua. Lo que Dios unió  no debe ser desatado a la ligera. Los que están por desechar a sus esposas piensen qué sería de  ellos si Dios los tratara de esa manera.

Capítulo 10:13-16

Algunos padres trajeron niños pequeños a Jesús para que El los tocara como símbolo de su bendición sobre ellos. No parece que necesitaran sanidad corporal ni que fueran capaces de ser enseñados; pero los encargados de cuidarlos, creían que la bendición de Jesús haría  bien a sus almas; por lo tanto, los llevaron a Él. Jesús mandó que los dejaran venir a El y que nada debiera decirse o hacerse  para impedirlo. Los niños deben ser guiados al Salvador tan pronto como sean capaces de entender sus palabras. Además, debemos recibir el reino de Dios como niños pequeños, debemos ser afectuosos con Jesús y su gracia, como los niñitos con sus padres, niñeras y maestros.

Capítulo 10: 17-31

El joven rico mostró una gran honestidad, ya que preguntó qué debía hacer para ser feliz para siempre. Una gran mayoría pide bienes para  tenerlos en este mundo; cualquier bien El Salmo 4:6 nos dice lo siguiente: “Muchos son los que dicen: ¿Quién nos mostrará el bien? Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro”  este pide el bien que hay que hacer en este mundo para disfrutar del bien mayor en el otro. Jesús estimula esta pregunta asistiendo su fe y guiando   su práctica. Sin embargo,  aquí hay una separación muy penosa entre Jesús y el joven, Este le pregunta a Jesús que debe hacer además de lo que ya hizo para obtener la vida eterna, y Jesús le dice si tienes como parece sin duda, esa es fe firme en la vida eterna, y si le da elevado valor. ¿Está dispuesto a soportar  una cruz presente con la expectativa de una corona futura? Este joven lamentó no poder ser un seguidor de Jesús en condiciones más fáciles; que no pudieran obtener la vida eterna también sus posesiones  mundanas. Como resultado se fue “triste” El joven no podía servir a Dios y a Mamón. Nadie se salva por vender todo lo que posee y dar dinero a los pobres. Somos salvos al confiar en el Hijo De Dios que dio todo para enriquecernos. Jesús puso «el dedo sobre la llaga» de la vida del joven, ya que el amor al dinero era el gran pecado que le mantenía fuera del reino. Aquí hay un principio que debe recordar mientras procuramos guiar a los perdidos a Jesús: los pecadores no pueden aferrarse a sus pecados y al mismo tiempo de aferrarse a Jesús,

Como muchos judíos, los discípulos  pensaban que la riqueza era prueba de la bendición de Dios, pero Jesús corrigió su idea equivocada. El escritor R. G. LeTormeau solía decir: “Si das solamente para recibir, no recibirás nada” Les  quedó el ojo cuadrado, a la “gran teoría” de la enseñanza de los  ministros de la prosperidad.

Capítulo 10:32-45

Jesús sigue  adelante con su empresa para salvación de la humanidad, cosa que fue, es y será el asombro de todos sus discípulos. La honra mundanal tiene un brillo, con el cual pueden haberse  deslumbrado muchas veces los ojos de los discípulos mismos de Jesús.. Cuidémonos  de tener sabiduría  y gracia para saber sufrir con Él; y que podamos  confiar en que Él proveerá los grados de nuestra gloria. Jesús les  muestra que generalmente  se abusa del poder en el mundo. Si Jesús nos concediera todos los deseos, pronto se haría evidente que deseamos fama o poder, y que no queremos beber su copa ni pasar su bautismo; con frecuencia sería una ruina que respondiera nuestras oraciones. Pero nos ama y dará a su pueblo (la iglesia) sólo lo que es bueno para ellos.

Capítulo 10: 46-52

No sabemos cómo Bartimeo sabía que Jesús pasaría por aquel lugar, pero sí conocía de sus milagros y esperaba recibir el milagro de recibir la vista. Cuando vamos a Cristo a pedir ayuda y salud, debemos mirarlo como el Mesías prometido. Los llamados de gracia que Cristo nos hace para que vayamos a Él, animan nuestra esperanza de que si vamos a Él     tendremos aquello por lo cual fuimos a Él. Quienes vayan a Jesús deben desechar el ropaje de su propia suficiencia, deben librarse de todo el peso del pecado. Bartimeo oyó la multitud y reconoció que había algo diferente en ella, de modo que preguntó quién pasaba. Cuando supo que era Jesús, comenzó a gritar clamando misericordia. Él había oído acerca de las sanidades milagrosas, y necesitaba la ayuda del Maestro. ¡Nada pudo impedirle llegar a Jesús y recibir la vista!

Capítulo 11: 1-11

Es muy posible  que esta descripción de la “entra triunfal” de Jesús sorprendiera a los lectores romanos de Marcos, quienes estaban acostumbrados a la gloria de los “Triunfos romanos” Pero la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén incluyó un asno, algunos vestidos, ramas tendidas en el suelo y sobre todo las alabanzas de algunos peregrinos que habían venido a celebrar la Pascua. Esta fue la única ocasión que Jesús permitió una demostración pública a su favor, y lo hizo para obligar a los líderes judíos a que actuaran durante la Pascua, según estaba decidido que él había de morir. Cuando Jesús entró en Jerusalén, proclamó su calidad de Rey, y al mismo tiempo firmó su sentencia de muerte.

Capítulo 11: 12-14,20, 26

No hay duda que a primera vista este es un milagro de nos deja perplejos. La Pascua no era temporada de higos y sin embargo, Jesús esperaba hallar fruto en la higuera. Al no encontrar fruto alguno, usó su divino poder para destruir la planta en lugar de ayudarla a que fuera fructífera. Pero El también usó el milagro para enseñar a sus discípulos en cuanto a la fe y a la oración. Aquí los montes representan grandes dificultades que debemos vencer, y es nuestra fe en Dios lo que nos permite vencerlas. Pero la fe en Dios no es suficiente; también debemos perdonar a otros como recalcan los versículos (25, 26). Al hacerlo no nos ganamos el perdón de Dios, sino que el perdonar a otros muestra que tenemos un corazón humilde delante de Dios.

Capítulo 11: 11, 15-19

Jesús había limpiado el templo a inicio de su ministerio (Jn 2: 13-32), pero los mercaderes de la religión, que siguen habiendo muchos, retornaron con su prácticas deshonestas. La reformación solamente externa no dura a menos que el corazón cambie. Lo que comenzó como un servicio a los judíos extranjeros, se convirtió en un negocio que culminó “con el altar convertido en mostrador”. En la acusación contra los líderes (v.17) Jesús citó a Isaías 56:7 y Jer. 7:11 que dice: “…yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos” “¿Es cueva de ladrones? Delante de vuestros ojos esta casa sobre la cual es invocado mi nombre. He aquí que también yo lo veo, dice Jehová.” Los líderes religiosos estaban usando la adoración a Dios como cobertura para sus pecados.

Capítulo 11: 27-33

Nuestro Salvador demuestra cuán emparentados estaban su doctrina y su bautismo con los de Juan; tenían el mismo designio y tendencia; Traer el evangelio del reino. Estos ancianos no merecían que se les enseñara; porque era claro que no contendían  por la verdad sino por la victoria; ni tampoco tuvo que decírselo, porque las obras que Él hizo, decían claramente que tenía autoridad de Dios; puesto  que ninguna persona podía hacer los milagros que hacía a menos que Dios estuviera con él.

Capítulo 12: 1-12

Era del conocimiento de Jesús que querían matarlo; mediante esta parábola reveló el pecaminoso deseo de sus enemigos. Es evidente que en la parábola de viña se identifica a la nación de Israel y los arrendatarios son los líderes religiosos de la nación. Si miramos en Levítico 19:23-25 las regulaciones sobre la cosecha. El propietario debía recibir cierta cantidad como “pago simbólico” para mantener sus derechos sobre la tierra. Al rehusar pagarle, los labradores le despojaron de sus derechos sobre la tierra. En caso de que el heredero muriese, la tierra pasaría a los residentes. Fue una trama egoísta que ponía a las posesiones por sobre las personas. Más adelante Jesús citó el salmo 118, un salmo mesiánico (Salmo 118:22-23; que debemos comparar con Marcos 11:9 con salmo 118:25-26); y permitió que sus oyentes pronunciaran su propia sentencia (Mt.21:41), Al aplicarse a sí mismo la imagen de la piedra angular, Huesos afirmaba que era verdaderamente  el Mesías. Para aquellos líderes religiosos esto fue una blasfemia y de no ser porque le temían a las personas presentes, lo hubieran arrestado allí mismo.

Capítulo 12:13-27

Muchos pensarían que los enemigos de Jesús desearían conocer su deber, cuando realmente esperaban que, tomara partido para poder acusarlo. Nada es más probable para atrapar a los seguidores de Jesús que llevarlos a meterse en los debates políticos mundiales. Muchos elogiaron la palabra de un sermón, pero sin obedecer sus enseñanzas.

Por otro lado, el recto conocimiento de la Escritura, como fuente de  donde fluye toda religión revelada, y el fundamento sobre lo cual se construye, es el mejor preservativo contra el error. Jesús desechó la objeción de los saduceos, que eran infieles calumniadores de la religión de aquella época, afirmando la doctrina del estado futuro bajo la luz verdadera. La relación entre marido y mujer, aunque estipulada en el paraíso terrenal, no se conocerá en el celestial. Los que niegan la resurrección yerran mucho y se les debe decir esto. Procuremos pasar por este mundo moribundo con la esperanza jubilosa de la dicha eterna, y de resurrección gloriosa.

Capítulo 12: 28-40

Los fariseos le probaron con una pregunta más, una que los rabíes estaban considerando y debatiendo por largo tiempo. DE los 613 mandamientos que se  hallan en la ley (365 negativos, 248 positivos), ¿cuál era el más importante? Jesús replicó con la «declaración de fe» tradicional judía, la shemá, que se encuentra en Deuteronomio 6:4. Aquellos judíos piadosos la recitaban en la mañana y en la tarde. Luego añadió Levítico 19:18; porque si amamos a Dios, lo mostraremos amando al prójimo. Uno de los escribas captó el mensaje de Jesús, pero los demás no lo captaron. Tenían una perspectiva  superficial del significado real de la ley, y no comprendieron la importancia de obedecerla de corazón. Cuando atendemos lo que declaran las Escrituras, en cuanto a la persona y oficios de Cristo, seremos guiados a confesarlo como nuestro Señor y Dios; a obedecerle como nuestro Redentor exaltado. Si la persona común oye alegremente estas cosas, mientras los educados y distinguidos se oponen, aquellos son dichosos y estos, deben ser compadecidos. Y como el pecado disfrazado con apariencia de piedad, de doble iniquidad, así su condena será doblemente pesada.

Capítulo 12: 41-44

Tengamos presente que Jesús todavía observa el arca de las ofrendas. Él sabe cuánto y por qué motivos dan a su causa las personas. El mira al corazón, y cuáles son nuestras opiniones las ofrendas; y si lo hacemos como para el Señor o sólo para ser vistos por la gente. Es tan raro encontrar a alguien que no culpe a esa viuda, que no podemos esperar encontrar a muchos que hagan como ella; no obstante, nuestro Salvador la elogia; por tanto, estamos seguros que ella hizo bien y sabiamente . Los débiles esfuerzos del pobre para honrar  a su Salvador, serán elogiados en el día cuando las acciones espléndidas de los incrédulos sean expuestas al desprecio.

Capítulo 13: 1-4

Podemos observar, cuán poco valora Jesús la pompa externa, donde no hay una verdadera pureza de corazón. El Señor mira compasivo  la ruina humana y llora por sus almas preciosas, pero nosotros no lo hallamos mirando con lástima la ruina de una casa hermosa. Recordemos cuán necesario es que tengamos una habitación más perdurable en el cielo y sobre todo estar preparados para ella a través del Espíritu Santo, buscada en el uso ferviente de todos los medios de Gracia.

Capítulo 13:5-23

Jesús al dar respuesta a la pregunta de sus discípulos, no lo hace tanto para satisfacer su curiosidad  sino para dirigir sus conciencias. Cuando muchos son engañados, debemos por ello ser despertados con le propósito de examinarnos a nosotros mismos. Los creyentes, si no es su propia falta, pueden disfrutar de una santa seguridad y sobre todo paz mental, al ver que todo a su alrededor  está desordenado. Aunque seamos aplastados y derribados, el evangelio que predicamos no puede serlo, La salvación prometida es más que una liberación del mal, es realmente una bendición eterna.

Señalaremos, que los judíos apresuraron el tiempo de su ruina al rebelarse contra los romanos y perseguir a los creyentes. Aquí tenemos una predicción de la destrucción que les sobrevino unos cuarenta años después de esto; una destrucción y un estrago como no lo había habido en la historia. Las promesas de poder para preservar y las advertencias contra un alejamiento concuerdan bien unas con otras. Pero mientras más consideramos estas cosas, veremos motivos más abundantes para huir sin demora a refugiarnos en Jesús, y a renunciar a todo objeto terrenal por la salvación de nuestras almas.

Capítulo 13:24-37

Los discípulos habían confundido la destrucción de Jerusalén con el fin del mundo. Jesús corrigió este error y demostró que la venida de Cristo y el día del juicio serán después de “aquella tribulación”. Aquí anuncia la disolución final del marco y trama presentes del mundo. Además, predice la partición visible de Cristo que viene con las nubes  y la reunión de todos los elegidos de Él.

También tenemos la aplicación del sermón profético. En cuanto a la destrucción de Jerusalén, esperad que venga dentro de muy poco de tiempo. En cuanto al fin del mundo, no pregunten cuando vendrá, porque el día ni la hora no lo sabe ningún hombre. Jesús como Dios no podía ignorar nada, por que la sabiduría de divina que habitaba en Jesús se comunicaba a su alma humana conforme al beneplácito divino. Nuestro deber respecto de las dos es estar alertas y orar. Siempre debemos estar vigilantes esperando su regreso. Esto se aplica a la venida de Cristo a nosotros en nuestra muerte y también “al juicio general. Nuestro afán debe ser que, cuando Él venga, nos encuentre confiados, dándonos el gusto en comodidad y pureza, despreocupados de nuestra obra y del deber, A todos les dice: Velad, para que sean hallados en paz, sin manchas e irreprensibles”.

Capítulo 14:1-11

No sabemos quién era Simón el leproso. Tal vez alguien en Betania a quien Jesús había sanado de la lepra y cuya casa estaba abierta para el Maestro, como lo estaba la casa de María, Marta y Lázaro. Jesús acepto el acto de amor de María, Judas y los demás discípulos lo criticaron, y lo informaron en la Iglesia de todo el mundo (v.9). Durante el período de la Pascua los judíos trataban especialmente de ayudar a los pobres y Jesús no se opuso a esta buena costumbre. El costo del perfume era equivalente al salario de un año de un trabajador promedio, de modo que si lo hubieran vendido el dinero hubiera dado de comer a muchas personas pobres. Pero María quería ungir a Jesús en preparación de su muerte y sepultura, y eso era más importante que dar de comer a los pobres. Su buena obra glorificó a Dios y fue una bendición para todo el mundo; (v.9) «…De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que esta ha hecho, para memoria de ella»  ¡Qué contraste entre María la adoradora y Judas el gran traidor!

Capítulo 14: 12-26

Jesús comisionó a Juan y a Pedro para preparar el aposento alto, para la última cena que celebraría con sus discípulos. Nuestro Señor hizo dos revelaciones que sorprendieron a todos. Primeramente reveló que uno de los doce era un traidor (vv. 17-21). La manera en que respondieron nos indica que nadie en la mesa se creyó culpable. Jesús protegió a Judas hasta el mismo fin y le dio toda oportunidad de arrepentirse. Pero la traición de Judas estaba predestinada en el salmo 41:9: Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de n comía. Alzo contra mí el calcañal”   La segunda revelación fue que Pedro le negaría. Esto fue lo primero que reveló Jesús después que Judas salió. Por supuesto, es confianza carnal Pedro negó que tal cosa podría ocurrir; pero sucedió. Al terminar la cena pascual Jesús tomo el pan y el vino y le dio un nuevo significado. El último himno que cantaron en esa reunión procedía de los Salmos 115-118.

Capítulo 14:27-42

Al llegar a Getsemaní, Jesús citó al profeta Zacarías 13:7 que dice: “Levántate, oh  espada, contra el pastor, contra el hombre  compañero mío, dice Jehová de los ejércitos. Hiere al pastor, y serán dispersas mis ovejas; y haré volver mi mano contra los pequeñitos” Y con eso les advertía a los discípulos a que se quedaran cerca ni tampoco a seguirle después de su arresto. En su lugar les dio una palabra de aliento: se levantaría de los muertos y los encontraría en Galilea. Jesús estuvo bajo el peso de la angustia al contemplar la realidad de beber “el vaso”; ser hecho pecado en la cruz y sobre todo la separación del Padre. Las oraciones de sus amigos hubieran significado mucho para Él, “pero se quedaron dormidos. Jesús esta listo para hacer la voluntad de su Padre.

Capítulo 14:43-65

Debido al hecho de que Jesús no se manifestó como  un príncipe temporal, sino que predicó el arrepentimiento, la vida santa, y por lo tanto, dirigió los pensamientos y propósitos de las personas a otro mundo, es por  esa razón, que los líderes religiosos judíos procuraron destruirlo. Pos su parte Pedro hirió a uno de los implicados en prenderlo. Es mucho más fácil pelear por Jesús que morir por Él. Judas demostró una ignorancia total al corazón de Jesús, que vino con los soldados romanos para arrestarlo. En el colmo de la hipocresía le entrego con un beso, que era una señal de afecto. Aquí tenemos la condena de Jesús ante el gran consejo de los judíos. Pedro lo siguió, pero al lado del fuego del Sumo Sacerdote, que no era un lugar apropiado, ni sus siervos eran una compaña adecuada para Pedro: sin embrago, era una entrada en la tentación. Se emplearon   grandes diligencias para conseguir testigos falsos contra Jesús aunque el testimonio de ellos no era un equivalente a una acusación de delito capital. Tenemos en estos ultrajes muchas pruebas de la enemistad del ser humano hacia Dios, y el amor gratuito e indecible de Dios por los seres humanos.

Capítulo 14:66-72

La negación de Jesús por parte de Pedro empezó por mantenerse alejado de Él. Aquellos que se avergüenzan de la santidad están bien avanzados el camino de la negación, Los que piensan que es peligroso andar en compañía de los seguidores de Cristo. Porque de ahí pueden ser llevados a sufrir por Él, encontrarán mucho más peligroso en la compañía de sus enemigos, porque ahí serán llevados a pecar contra Él. Cuando Jesús era admirado y los seguían, Pedro lo confesó con prontitud; pero no reconoce su relación con Él ahora que está abandonado y despreciado. Pero debemos observar que el arrepentimiento de Pedro fue muy rápido. Aquel que piensa estar firme, mire que no caiga; y el que ha caído piense en estas cosas, y en sus propias ofensas, y vuelva al Señor con llanto y súplicas, buscando el perdón para ser levantado por el Santo Espíritu. Juan 21: 15-19 nos muestra que Pedro fue perdonado y restaurado al ministerio apostólico.

Capítulo 15:1-20

Jesús dio una respuesta muy directa a Pilatos, pero al mismo tiempo no quiso responder a los testigos porque sabía que las cosas que alegaron eran falsas, hasta el mismo Pilatos estaba convencido de que era así. Pilatos pensó que podía apelar desde  los sacerdotes al pueblo, y que ellos liberarían a Jesús de las manos de los sacerdotes, pero ellos fueron más y más presionados por los sacerdotes, y gritaron ¡Crucifícalo, crucifícalo! Como defensor de los derechos del pueblo, Poncio Pilatos podía haber examinado los hechos y así haber tomado una decisión basada en la verdad. Sin embardo él estaba más interesado en la paz que en la verdad, así que le ofreció a la multitud una especie de atractivo compromiso” ¿Jesús o Barrabás? Por derecho, Barrabás debía morir ya que era un asesino convicto. Si Pilatos pensó que la multitud escogería a Jesús, él ignoraba lo que es el corazón humano.

Jesús les había dicho a sus discípulos que los gentiles de mofarían de Él. Veamos el Capítulo 10 de Marcos el versículo 33: “He aquí subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte, y le entregarán a los gentiles;” Y estas palabras resultaron ciertas.

Capítulo 15: 21-32

En cada momento que miremos a Jesús crucificado, debemos recordar el escrito puesto sobre su cabeza: Él es un Rey y nosotros debemos rendirnos para venir a ser sus súbditos. Crucificaron a dos ladrones con Él, y Él en  el centro; con eso pretendían deshonrarlo, pero estaba profetizado que Él sería contado con los transgresores, porque Él fue hecho pecado por nosotros. Aquellos que pasaban frente al crucificado lo insultaban, le decían que se bajara de la cruz, y creerían, pero no creyeron aunque les dio la señal más convincente cuando le levantó de la tumba.

Capítulo 15:33-41

Marcos registra los milagros de las tinieblas y el velo que se rasgó. La oscuridad nos recuerda de los juicios de Dios sobre Egipto, y el velo rasgado anuncia que el camino a la presencia de Dios queda abierto a causa de la muerte de Jesús. El Padre abandonó al Hijo para que nosotros nunca pudiéramos ser abandonados.

Capítulo 15:42-47

Mujeres fieles fueron las últimas que se hallaban junto a la cruz y las primeras que encontramos frente a la tumba. La madre de Jesús estuvo junto a la cruz hasta que Juan la llevó consigo. Pero fue a José de Arimatea  y Nicodemo a los que Dios había preparado para proteger el cuerpo de Jesús y sepultarlo. Recordamos que Nicodemo fue a Jesús de noche pero en esta oportunidad salió a la luz y adoptó una posición por Jesús. Si estos dos hombres valientes no hubieran sepultado el cuerpo de Jesús, se hubiera dispuesto de Él de alguna manera humillante. Es importante para la legitimidad del mensaje del evangelio que la muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo estén autenticados como dato histórico.

Capítulo 16: 1-8

Para las mujeres no fue suficiente ser espectadoras, tenían que llegar a ser embajadoras y llevar la palabra a otros. “¡Vengan y vean! ¡Vayan y digan! Este es la responsabilidad de la resurrección. Notamos en este evento que el ángel tiene una palabra especial de estimulo para Pedro en el versículo 7: “Pero id, decid a sus discípulos, y a Pedro, que Él va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis, como os dijo” Tanto las mujeres como los hombre se habían olvidado de sus promesas e instrucciones, Él fue crucificado pero está glorificado. Ha resucitado, no está aquí. No está muerto, vive, y de nuevo más adelante, veréis, pero aquí podéis ver el lugar donde fue puesto. Algunos hombres corrieron a toda prisa hacia donde estaban los discípulos; pero los temores inquietantes suelen impedirnos hacer el servicio que podríamos hacer a Jesús y a las almas de las personas, si la fe y el gozo de la fe fueran firmes.

Capítulo 16:9-14

Tenemos que poner el énfasis en la incredulidad de los discípulos de Jesús, cuando enfrentaron el hecho de la resurrección; ellos se lamentaron y lloraron, en vez de sentir gozo y alegría alabando a Dios. Era una iglesia llorando en lugar de ser una testificando sobre la realidad de la resurrección de su Maestro. Sin duda, el milagro de la resurrección corporal es importante para el mensaje del evangelio y para la motivación del pueblo de Dios al testimonio y al servicio, ya que como dice Pablo: “Si Cristo no resucitó, vana es nuestra fe y vana nuestra predicación”.

Capítulo 16:15-20

Jesús comisionó a sus discípulos con la orden: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio”. Para que todos sepan que El ya pagó por el pecado, y que todos aquellos que crean en Él recibirán perdón de pecados y vida eterna. En el día de hoy, los creyentes se encuentran en todas partes del mundo predicando estas buenas nuevas. El poder que dirige y lleva a los misioneros a todas partes del mundo, ponen a la Iglesia de Cristo en acción de fe que viene de resurrección, El medida que crezca en su relación con Dios, Él le dará las oportunidades y sobre todo la fuerza para proclamar su mensaje. No el agua del bautismo lo que salva, lo que salva es la gracia de Dios cuando se acepta por la fe en Cristo. El bautismo es una señal externa de una fe interna. Tenemos un ejemplo elocuente en la respuesta de Jesús al ladrón en la cruz entendemos que se salvo sin el bautismo.

Hay muchas ocasiones cuando Dios interviene milagrosamente para proteger a sus seguidores. A veces, Él les da un poder especial, por ejemplo Pablo tuvo serpientes en sus manos (Hechos 28:5) y los discípulos sanaron a los enfermos  (Hechos 3:7-8). Cuando Jesús  subió al cielo dejo de estar físicamente con los discípulos.

Las señales acreditan el mensaje del evangelio, y no podemos limitarlas a la época de los apóstoles, lo mismo que la comisión del Señor de llevar el evangelio a todo el mundo. Las señales confirman el ministerio de Cristo en cada nueva generación. Echar fuera demonios, hablar en lenguas, y sanar enfermos por medio de la oración, todo ello aparece en otros pasajes del Nuevo Testamento, y francamente no hay garantía escritura de que cesarán antes del regreso de Cristo. Todas las señales aquí mencionadas han ocurrido repetidamente en la era cristiana.

(Terminado en junio del 2009)

Texto Bíblico versión Reina Valera 1960.

Por: Ramon Herrera

 

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