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LIBERTAD DEL PECADO

«Luego pondré agua limpia sobre ti, y tu seras limpio.Te limpiaré de todo tus sucios caminos y tus falsos dioses, Te daré un nuevo corazón y pondre un nuevo espíritu dentro de tí. Quitaré tu corazón de piedra y pondré un corazón de carne».
~Ezequiel36: 25-26.

«Todos los antiguos predicadores hablaron de esto. Todos los que crean en El recibirán el perdón de sus pecados: por Su nombre»
~Hechos 10:43

«Sabemos que nuestra vida de antes,nuestro viejo yo pecador, fue clavado en la Cruz con Cristo. Y así se destruyó el poder del pecadom que tenía poder sobre nosotros, El pecado ya no tiene poder sobre nostros, Cuando un hombre esta muerto, queda libre del poder del pecado».
~Romanos 6:6-7.

«De manera que si alguien pertenece a Cristo, es una nueva persona, La vida antigua terminó, y ha empezado una vida nueva.
~2 Corintios 5:17.

«El pecado no debe tener poder sobre ustedes, porque viven ya bajo el favor de Dios».
~Romanos 6:14.

«Ustedes deben hacer lo mismo, Piensen que ustedes también han muerto al poder del pecado; pero ahora tienen nueva vida, por Jesucristo nuestro Señor. Están viviendo esta vida para Dios»
~Romanos 6:11″

(Versión Nueva Vida | New Life)

Legalismo: El Asesino de la Gracia

Estoy seguro de que todos estamos de acuerdo en que vale la pena luchar por la libertad. Es, sin lugar a dudas, la principal razón por la cual los soldados dan sus vidas por la Patria. Pero, hay algo que es realmente contraproducente, los cristianos no siempre estamos dispuestos a luchar, somos capaces de pelear contra cualquier enemigo que amenace, no sólo a nuestra familia sino a nuestra independencia nacional; sin embargo, como creyentes que vivimos bajo la Gracia no nos mostramos tan dispuestos y apasionados a defender nuestro derecho de ser libres «con la libertad que Cristo nos hizo libres». Sólo basta que se una a nuestro núcleo algún legalista y de inmediato le entregamos el mando. Les tenemos miedo.

En cuanto a mí, ya basta, y estoy en la disposición de enfrentarme abiertamente contra ellos y seguir luchando por la libertad que tengo en Cristo. Tanto en los tiempos de Pablo como ahora uno de los problemas más serios que afecta a la iglesia es el legalismo, éste arrebata el gozo del Señor de la vida del creyente y con el gozo se va el verdadero poder para adorar a Dios «en espíritu y verdad». Servirle con verdadero entusiasmo, ya que un creyente sujeto a la ley no es otra cosa que una triste caricatura de un verdadero hijo de Dios. En Gálatas, capítulo 5, la llamada Carta Magna de la emancipación cristiana y ya en el versículo primero encontramos un mandamiento que si en el día de hoy lo siguiéramos fielmente contribuiría a parar el legalismo. Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo no hizo libres, y no os pongáis otra vez bajo el yugo de la esclavitud». Lo que más perturba a los legalistas es la verdad libertadora de la gracia, por lo tanto, tenemos que definir dos términos muy importantes.

Legalismo

El legalismo es una actitud carnal que se conforma a un código con el propósito de exaltar a la persona. El código es cualquier modelo objetivo aplicable al tiempo; el motivo es exaltarse a sí mismo y ganar méritos, en lugar de glorificar a Dios por lo que El ha hecho; y el poder es la carne no el espíritu, produce resultados externos solamente muy similares a la verdadera santidad. Los resultados externos son, el mejor de los casos, falsificaciones y no pueden jamás aproximarse a la santificación genuina, por motivos de la actitud carnal y legalista. A los legalistas les podemos identificar por expresiones con éstas:

«porque haga o no haga estoy agradando a Dios». Si YO pudiera hacer o dejar de hacer esto o lo otro, agradaría a Dios». Estas cosas que YO hago o dejo de hacer ME gana el favor de Dios».

Para un legalista ser un creyente significa un estilo de vida rígido, duro, inflexible, severo, carente de color y gozo. Para un creyente liberado significa, un reto constante, una vida llena de sorpresas y también de riesgos, caminando no por vista sino por fe, lleno de expectación, positivismo y  optimismo. «Oh gálatas insensatos, ante cuyos ojos Jesucristo fue presentado como crucificado». ¿Quién os hechizó? Sólo esto quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley o por haber oído con fe? ¿Tan insensatos sois? ¿Habiendo comenzado en el Espíritu, ahora terminaréis en la carne?». -Gálatas 3:1-3 (V.RVR.) «Corríais bien. ¿Quién os estorbó par no obedecer a la verdad? -Gálatas 5:7 (V RVR,)

Libertad

Libertad entre otras cosas no es más que independencia para hacer algo, y siempre es independencia de la esclavitud. Es librarse de poder del pecado y de la muerte. Cristo nos trajo una poderosa libertad de la maldición de la ley, lo que se traduce en libertad del temor de ser castigado por Dios y de una conciencia acusadora. Es estar libre frente a las exigencias de los demás. La libertad tiene su motivación primordial en el amor incondicional de Dios, que nos ha iluminado con la gracia salvador de Cristo, lo que nos hace actuar por amor y no por temor.

La gracia de Cristo nos da la libertad, para disfrutar de los derechos de hijo. Es libertad para ser todo lo que Cristo quiere que yo sea, sin tener que fijarme como son los demás. Me enseña a ser yo mismo, no una marioneta de los demás.

Instrumentos del Legalismo

Nos preguntamos: ¿Cómo entran los legalistas, en una vida o en una iglesia? ¿Cómo se meten A qué se debe su éxito? La epístola a los gálatas nos da la respuesta.

1- Distorsionan la verdad.

«Estoy asombrado de que tan pronto os estéis apartando del que os llamó por la gracia de Cristo, par ir tras un evangelio diferente. No es que haya otro evangelio, sino que algunos os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Pero aún, si nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciara un evangelio contrario al que recibisteis, sea anatema». -Gálatas 1:6-9 (V.RVR.)

2- Acosamiento por aquellos que viven para esclavizar y espiar.

‘Luego, después de catorce años, subí otra vez a Jerusalén, junto con Bernabé, y llevé conmigo también a Tito. Pero subí de acuerdo con una revelación y les expuse el evangelio que estoy proclamando entre los gentiles. Esto lo hice en privado ante los de reputación, para asegurarme de que no corro en vano. Sin embargo, ni siquiera Tito, que estaba conmigo, siendo griego, fue obligado a circuncidarse, a pesar de los falsos hermanos quienes se infiltraron secretamente para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús, a fin de reducirnos a esclavitud. Ni por un momento cedimos en sumisión a ellos, para que la verdad del evangelio permaneciese a vuestro favor. Sin embargo, aquellos que tenían reputación de ser importantes –quienes hayan sido en otro tiempo, a mí nada me importa; Dios no hace distinción de personas– a mí, a la verdad, los de reputación no me añadieron nada nuevo».

3-HIPOCRESÍA, los que mienten y engañan.

«Pero cuando Pedro vino a Antioquia, yo me opuse a él frente a frente, porque era reprensible. Pues antes que viniese ciertas personas de parte de Jacobo, él comía con los gentiles; pero cuando llegaron se retraía y apartaba, temiendo a los de la circuncisión. Y otros judíos participaban con él en su simulación, de tal manera que aún Bernabé fue arrastrado por la hipocresía de ellos. En cambio, cuando vi que no andaban rectamente ante la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos «si tú, que eres judío, vives como los gentiles y no como los judíos, ¿por qué obligas a los gentiles a hacerse judíos? -Gálatas 2:11-14 (V.RVR)

Como defenderse del legalismo y los legalistas

Los asesinos de la gracia no pueden ser simplemente ignorados o tolerados con la bondad que es notoria en los creyentes. Es perjudicial y más que ello antibíblico, permitir que el legalismo continúe su obra esclavizante y destructiva, es como permitir que una enfermedad infecciosa enferme y mate. Entonces vale la pena luchar por la libertad, es por ello que yo estoy haciendo mi parte e invitando a otros a unirse a este ministerio EN LINEA CON LA PALABRA, no para defender la gracia de Cristo que no necesita defensa, sino para acabar con los cuatro maneras para atacar al legalismo.

 Afírmese en su libertad. Pablo les aconsejó a los Gálatas:

»Estad, pues, firmes en la libertad conque Cristo nos hizo libres, y no os pongáis otra vez bajo el yugo de la esclavitud».

No busques en lo más mínimo la aprobación de los demás.

¿Busco ahora convencer a los hombres o a Dios? ¿Será que busco agradar a los hombres? Si yo todavía tratara de agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo». -Gálatas 1:10 (V.RVR.)

Renuncia a vivir esclavizado.

No trate de ser «espiritual» en base a sus propios méritos, deje que se cumpla en usted la Palabra de Dios. «Y el mismo Dios de Paz os santifique por completo; que todo vuestro ser -tanto espíritu, como alma y cuerpo- sea guardado sin mancha ser en la venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el que nos llama, quien también lo logrará». -Tesalonicenses 5:23,24 (V.RVR.)

Sea firme en cuanto a la verdad.

 Viva con honestidad, en línea con la Palabra de Dios.

«Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que traza bien la palabra de verdad». -2 Timoteo 2:15 (V. RVR.)

Si luchar por la libertad te resulta agresivo y hasta egoísta, piensa serenamente que estás luchando no sólo por tu libertad sino por la de otros, para que lleguen a disfrutar del gozo de la libertad personal que Cristo nos vino a dar.

Por: Rev. Ramón Herrera

 

Santiago: ¿Una Carta de Confusión?

Esta carta de Santiago puede ser considerada como una colección de enseñanzas sobre diversos aspectos prácticos de la vida del creyente. Es el escrito del NT que muestra mayor semejanza con las enseñanzas del AT, la así llamada literatura sapiencial. El tema de la sabiduría aparece en varios pasajes de la de la carta. Esta sabiduría, como se entiende en la Biblia, no se refiere tanto a los conocimientos científicos sobre nuestro planeta, tampoco es una teoría sobre Dios o sobre las personas, sino que es saber ordenar toda la vida según la voluntad de Dios, esto es, saber vivir rectamente.  La epístola hace referencia a Jesucristo ( 1:1; 2:1;5:7), pero no desarrolla otros temas que son característicos de la predicación cristiana primitiva como el de su muerte y resurrección.

FECHA: Algunos, que niegan la paternidad literaria a Santiago a causa del excelente griego que usa, colocan la fecha, al final del primer siglo. Sin embargo, los galileos conocían y usaban el griego, juntamente con el arameo y el hebreo, Hay detalles que indican una fecha temprana el año 49 d.C.

Contenido: La carta trata de los aspectos prácticos de la conducta cristiana, nos informa cómo actúa la fe en la vida cotidiana, El objetivo de Santiago era proveer una instrucción ética concreta. A pesar de que la carta tiene poca estructura formal, sus múltiples instrucciones explican cómo ser hacedores de la Palabra (1:22).

CUERPO DE LA CARTA

Capítulo 1: 1-11

Cuando uno lee el comienzo de esta se da cuenta que Santiago no se vanaglorió de su relación personal con Jesús, ni tampoco se identificó a sí mismo como un líder religioso. Su mayor honor fue ser un siervo de Dios. Su carta está dirigida       a “las doce tribus que están en la dispersión” que alude a la situación de los judíos dispersos en tierras de gentiles. Aceptar a Cristo no libera automáticamente a nadie de las dificultades. La actitud correcta al enfrentar la adversidad es tener sumo gozo, lo cual en ninguna manera es una reacción emocional, más bien es una evaluación de las circunstancias desde la perspectiva de Dios, al ver las pruebas como un medio para el crecimiento espiritual del creyente.

En ninguna manera la       implicación de “perfectos” no tiene referencia a la ausencia absoluta de pecado, sino que lleva implícita la idea de algo completamente desarrollado o maduro. La sabiduría que pueda recibirse pidiéndola con fe a Dios, no el (v6) no es conocimiento intelectual, sino comprensión espiritual del propósito de las pruebas. Si Dios concede un dos lo hace abundantemente, esto es generosamente, no con disgusto, o reservas. La persona con doble ánimo es arrastrada en dos direcciones opuestas. Sus lealtades están divididas, y causa de su falta de sinceridad, vacila entre la fe y la incredulidad. Tanto la pobreza como la prosperidad son ejemplos concretos de situaciones que ponen a prueba nuestra fe, Cualquiera de ellas puede terminar en un desastre.

Capítulo 1:12-18

Hay que entender que las aflicciones no nos pueden hacer miserables si no son por nuestra propia falta. El creyente probado será un creyente coronado. La corona de la vida, se les promete a todos que tienen el amor de Dios que reina en sus corazones. No podemos olvidar que los mandamientos de Dios, así como los tratos de la providencia, prueban los corazones de las personas, y muestran la disposición la disposición que prevalece en ellos. Dios no es el autor del pecado. Las aflicciones, tal y como son enviadas por Dios están concebidas para sacar a relucir nuestras virtudes, pero no nuestras corrupciones. Cuando la concupiscencia responde a una tentación que viene de afuera, el pecado es algo engendrado. Santiago no menciona el papel de Satanás en la tentación. El propósito de Santiago no es discutir       el origen del pecado, sino explicar que la incitación no viene de Dios. Satanás es de hecho la fuente externa de la tentación, pero nadie puede culpara de ser el responsable de los actos pecaminosos cuyas raíces están dentro de cada individuo (véase Marcos 7:1-23.) Por otro lado, Dios no sólo no es       el responsable del pecado humano, sino que es la fuente de todo bien. El más grande de los dones que Dios nos concede la regeneración. El de su voluntad, nos hizo renacer a una nueva vida. Su instrumento fue la palabra de verdad, que Pablo identifica como “el evangelio de…salvación” (Ef. 1:13). El propósito de Dios es presentar a los creyentes como “primicias de sus criaturas. (1)

Capítulo 1:19-21

No podemos culpar a Dios cuando estamos sometidos a pruebas, tenemos que abrir nuestros oídos y corazones para poder aprender lo que nos enseña a través de ellas. Si las personas desean gobernar sus lenguas, deben gobernar sus pasiones. La peor cosa que podemos aportar a cualquier disputa es la ira. Esto debe alcanzar a los pecados del pensamiento y del afecto, y a los pecados del hablar y del hacer; a toda cosa corrupta y pecaminosa. Tenemos que estar dispuestos a oír de nuestros defectos, y a tomarlos no sólo con mucha paciencia, sino con gratitud. El objetivo principal de la Palabra de Dios es hacernos sabios para salvación y los que se proponen cualquier finalidad mala o baja al prestarle atención, deshonran el evangelio y causan disolución a sus propias almas.

Capítulo 1:22-27

Si un ángel del cielo nos predicara un sermón cada día. Estoy seguro que esto no nos llevaría jamás al cielo si nos apoyáramos solamente en el oír. Aquellos que son solamente oidores se engañan así mismos. Cuando nos halagamos a nosotros mismos es nuestra propia falta. La palabra de verdad que habla Cristo, tiene que ser escuchada con verdadera atención, ya que expondrá ante nosotros la corrupción de nuestra naturaleza. Nuestros pecados son las manchas que la ley deja al descubierto; la sangre de Cristo es el único lavamiento que nos enseña el evangelio, pero oímos en vano la Palabra de Dios y en vano miramos el espejo del evangelio si nos vamos       y olvidamos nuestras manchas en lugar de sacarlas lavándolas, y olvidamos nuestro remedio el lugar de recurrir a este. Cada porción de la revelación de Dios tiene su uso, llevando al poder a nuestro Señor Jesucristo para salvación, guiándole a andar libremente a través del Espíritu de adopción, de acuerdo a los santos mandamientos de nuestro Dios. Cuando las personas se esfuerzan por parecer más religiosos de los que realmente son, es una clara señal de que religión es vana. Frenar la lengua, el hablar con prontitud con faltas al prójimo, o para disminuir su sabiduría y piedad, son señales inequívocas de una religión vana. Tengamos presente que nada sirve en Jesucristo que salvó la fe que obra por amor, que purifica el corazón, que somete la carnalidad y que obedece la ley de Dios.

Capítulo 2:1-13

Cualquier religión vacía se traicionaría a sí misma en la esfera de las       relaciones humanas. Hacer distinciones superficiales entre las personas, dando preferencia a quienes gozan de una buena posición económica, es totalmente incompatible con la fe puesta en Cristo, que nos enseña a excluir todo favoritismo basado en la riqueza o en la clase social. Aquellos que adulan a los ricos, al tiempo que hacen caso omiso de los pobres, y que aprecian el valor de una persona de acuerdo con las       normas del mundo y ponen de manifiesto pensamientos discriminatorios, por razones de clases sociales. Por supuesto que Santiago no se refiere a todos los ricos, sino que describe a ciertos ricos no creyentes que explotaban a los pobres y blasfemaban el nombre de Dios. Es imposible para los creyentes amar a sus prójimos como así mismos y a la vez hacer acepción de personas, ya que ambas cosas son mutuamente excluyentes; si mostramos este tipo de favoritismo que se describe en este pasaje es cometer pecado: en este mismo principio, matar o cometer adulterio es hacerse culpable de todo los demás pecados incluidos en la ley. Santiago ve la ley como una expresión de la voluntad de Dios, por lo que violar cualquier principio de la ley equivale a burlar toda la ley.

Capítulo 2:14-26

No encontramos ninguna contraposición de Santiago en relación con la fe, sino que se refiere a que hay dos tipos de fe; una fe muerta y una fe salvadora. La fe salvadora no consiste simplemente en un reclamo vació (vs. 14-17), ni en la mera aceptación verbal de una forma de credo       (vs. 18-22). Por el contrario la fe salvadora da como fruto una vida obediente (vs.21-26). La cuestión que encabeza nuestra primera pregunta ¿Santiago, una carta de confusión? Esa fe que no se manifiesta en buenas obras, no podrá salvarle. Pablo nos dice en la epístola       a los efesios lo siguiente: “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (2:10). Obviamente la respuesta es NO; ya que nuestras obras ponen en evidencia lo genuino de nuestra fe. No podemos engañarnos la pura aceptación intelectual de algún credo no es equivalente a la fe salvadora. Abraham en el momento que fue obediente, demostró lo genuino de su justicia. Encontramos que no hay ninguna contradicción entre Santiago y Pablo, sino que Pablo hace énfasis en que la fe no es obras religiosas sin un corazón renacido; mientras que Santiago subraya que la fe no equivale a un corazón renacido que no se       exprese en buenas obras. Ninguno de los dos estaría de acuerdo en la validez de una experiencia de Salvación de fe vacía. La ilustración de Santiago que nos muestra a Abraham que era un patriarca y a Rahab una persona común y corriente situada en el otro extremo de la escala social y moral, y ambos fueron justificados sobre la misma base.

Capítulo 3:1-13

Los maestros tienen una gran responsabilidad, no sólo de sí mismos, sino de todos aquellos que están bajo su influencia. La lengua es un órgano pequeño pero su poder e influencia, para bien o para mal, son desproporcionados en comparación con su tamaño y nada puede causar tanto daño como la lengua. Si logramos mantener nuestro lenguaje bajo control, es una disciplina que los creyentes deben saber desarrollarla. La verdadera fuente del mal, representado por la lengua es un infierno. Ella puede arrojar un veneno mortal; está manipulada por espíritus malignos. Por tanto       ninguna persona puede domas la lengua. Por otro lado, Santiago continúa su discusión sobre la enseñanza estableciendo un contraste sobre la sabiduría de Dios y la diabólica. Ya que un maestro debe practicar todo lo que enseña.

Capítulo 3:14-18

En estos versículos se enseñan la diferencia entre las personas que pretenden ser sabios y los que realmente lo son. El que piensa o habla bien no es sabio en el sentido de las Sagradas Escrituras, si no vive y actúa correctamente. La verdadera sabiduría podemos conocerla con la mansedumbre       del espíritu y sobre del temperamento. Aquellos que viven en maldad, envidias y contención, viven en constante confusión; y por lo tanto están obligados a ser provocados y precipitados       a toda mala obra. Esta sabiduría no viene de lo alto, sino que brota de principios, actos o motivos terrenales y está dedicada a servir propósitos terrenales. La sabiduría celestial, descrita por el apóstol Santiago, es cercana al amor cristiano, descrito por el apóstol Pablo; y ambos son descritos así para que toda persona pueda probar planamente la realidad de sus logros en ellas. Que los frutos de la justicia abunden en nuestras vidas, probando que Dios nos ha otorgado este excelente don.

Capítulo 4: 1-10

Las Concupiscencia carnales son males que no permiten el contentamiento ni la satisfacción. Los deseos y afectos pecaminosos impiden la oración y la obra que deseamos hacer para Dios. Cuando las personas piden prosperidad a Dios, pueden recibir malas intenciones, si de esta manera buscamos las cosas de este mundo, y es justo que Dios las niegue. Aquí encontramos una clara advertencia       a evitar todas amistades criminales con este mundo. La corrupción natural se muestra envidiando. El espíritu del mundo nos enseña a acomodar para nosotros conforme a nuestras       propias fantasías . El Espíritu Santo nos enseña a estar despiertos a hacer el bien a todos los que nos rodean según podamos. El versículo 7 nos indica que debemos someter el entendimiento a la verdad de Dios, y someter nuestra voluntad a sus preceptos de Su providencia. El Señor no le negará el consuelo al que se lamente verdaderamente       por pecado y exaltará al que se humilla ante Él.

Capítulo 4:11-17

Jesús hace un resumen de la ley, enseñando que amar al prójimo, por su parte Pablo dice       que el amor que demostramos a nuestro prójimo satisface ampliamente la ley. Cuando no amamos, quebrantamos la ley de Dios, Debemos examinar nuestra actitud así como nuestra conducta hacia los demás. Es aconsejable que tengamos metas muy definidas, pero procuremos no dejar a Dios fuera de ellas. No debemos hacer planes como si Dios no existiera ya que el futuro está en sus manos. No debemos engañarnos, la vida es muy corta por mucho que vivamos. Pensar que tenemos mucho tiempo para vivir, es realmente un engaño; viva para Dios ¡hoy!. Nos inclinamos a pensar que si hacemos lo malo es pecado. Pero el apóstol Santiago nos enseña que es pecado también no hacer lo bueno, Es pecado mentir; pero también puede ser pecado saber la verdad y no decirla.

Capítulo 5:1-6

Debemos cuidarnos de no defraudar y oprimir; evitemos hasta las apariencias de maldad. Dios no nos prohíbe usar el placer lícito, pero vivir en el placer, especialmente pecaminoso, es un pecado que provoca ¿No       daña a las personas el no equiparse para preocuparse por los intereses de las almas, pero darse el gusto en los apetitos carnales? El justo puede ser condenado a muerte, pero cuando el tal sufre por parte de los opresores, Dios lo nota. Por sobre todos los delitos, los judíos habían condenado y crucificado al Justo que vino a ellos, a Jesucristo el Justo.

Capítulo 5:7-11

El agricultor debe esperar con paciencia que crezca lo que sembró. Es casi imposible apresurar el proceso; hay mucho que hacer para asegurar una buena cosecha. De la misma manera, debemos esperar con paciencia el regreso de Cristo. Es imposible apresurarlo; pero lo que sí podemos hacer, es trabajar para que avance el reino de Dios. Tanto el agricultor como el creyente deben vivir por la fe, con la mirada puesta en el futuro. No debemos vivir como si Cristo nunca fuera a volver trabaje fielmente en la edificación de su reino; porque el Rey vendrá cuando el tiempo de la cosecha llegue. Cuando las cosas van mal; tendemos a culpar a otros por nuestros fracasos, Culpar a los demás es mucho más fácil que aceptar nuestra culpa, pero esto es muy destructivo y además pecaminoso. Recordemos que muchos profetas sufrieron y fueron perseguidos; pero Dios siempre estuvo a su lado. Porque Dios es fiel a sus promesas.

Capítulo 5:12-18

Condenamos el pecado de jurar. Pero cuantos lo toman a la ligera el jurar profano y corriente. Este pecado no produce ganancia alguna, pero muestra una enemistad contra Dios, que no necesariamente tiene provecho; muestra además que la persona es enemiga de Dios. En los días de aflicción nada es más oportuno que la oración. Fijémonos que la sanidad del enfermo no se atribuye a la unción con aceite, sino a la oración. En momentos de enfermedad, no es la oración fría y formal la que es efectiva, sino la oración de fe. Cristo ha hecho posible que vayamos directamente a Dios en busca del perdón, pero confesar nuestros pecados unos a otros todavía tiene un lugar importante en la Iglesia. El caso de Elías demuestra el poder de la oración. No debemos mirar el mérito de la persona cuando oramos, sino la gracia de Dios, no basta decir una oración, debemos pedir en la oración y pedir basado en los méritos de Cristo.

Capítulo 5:19-20

No es característico de la persona piadosa o sabia jactarse de estar libre del error, o negarse a reconocer un error. Hay un error doctrinal en el fondo de todo error práctico. Habitualmente nadie es malo si no se basa en un principio malo. La conversión es hacer volver al pecador del error de su camino y no solo de una parte a otra o de una noción a otra, ni tampoco de un modo de pensar a otro. No hay manera de ocultar el pecado, sino abandonarlo. La salvación es de suma importancia, mayor que preservar la vida de multitudes o fomentar el bienestar de todo un pueblo. Tengamos presente que nuestro trabajo en el Señor no es en vano. El ha estado multiplicando el perdón por seis mil años y todavía su libre gracia no está cansada ni se ha agotado. Ciertamente la misericordia de Dios es como un océano que siempre está lleno y fluye. Que Dios nos dé una parte de esta abundante misericordia por medio de la sangre de Cristo y la santificación del Espíritu Santo, ¡Amén!

 

Por Ramón R. Herrera

Terminado por la gracia de Dios en abril del 2009

El Evangelio de Marcos


«Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos»  (Marcos 10:45)


 PROPOSITO: Presentar la persona, obra y enseñanza de Jesús

AUTOR: Juan Marcos, que no fue uno de los doce discípulos, pero acompañó a Pablo en su primer viaje misionero (Hechos 13:13)

FECHA: Entre 55 y 65 d.C

MARCO HISTORICO: El imperio Romano bajo Tiberio César

PERSONA CLAVE: Jesús, los doce discípulos, Pilatos, los líderes religiosos y los judíos

CARACTERÍSTICAS PARTICULARES

Marcos fue el primer evangelio que se escribió. Contiene treinta y un versículos que no se citan en los otros evangelios. Además Marcos narra más milagros que cualquier otro de los evangelios. Marcos escribió su evangelio a los romanos. Marcos escribió su evangelio a los romanos y presentó a Cristo como cómo “el Siervo de Dios”

CAPITULO 1:1-8

Isaías y Malaquías profetizaron sobre el comienzo del evangelio de Jesucristo en el ministerio de Juan. Las palabras de estos profetas contienen  pasajes  relativos a Cristo, con un evangelio lleno “de gracia y verdad”. Tal es la corrupción del mundo que existe una oposición a su avance. Cuando Dios envió a su Hijo Amado a este mundo, y cuando lo manda de corazón, se encargó, y se encarga, de prepararle el camino. Por otra parte Juan se cree indigno del oficio. Aquellos santos  más eminentes siempre han sido los más humildes. Sienten más que los otros, su necesidad de la sangre expiatoria de Cristo y del poder del Espíritu Santo. La gran promesa de Cristo en su evangelio a aquellos que se arrepienten de sus pecados, es estos serán perdonados, y que serán bautizados con el Espíritu Santo, purificados por su gracia, y renovados por su consuelo. Con la promesa que nuestro Padre celestial dará su Espíritu Santo, a los que  se lo pidan.

Capítulo 1: 9-13

El bautismo de Cristo fue su primera aparición pública después de haber vivido  mucho tiempo ignorado. El tomo sobre  sí la semejanza de carne de pecado, y de este modo, por nosotros, se santificó a sí mismo para que nosotros fuésemos  santificados y además bautizados con Él.

Podemos ver que se nos abre le cielo cuando vemos al Espíritu que baja y  obra en nosotros. La obra de Dios en nosotros es una prueba irrefutable  de su voluntad hacia nosotros, y de sus preparativos en nosotros.

Marcos comenta la tentación de Cristo que se encontraba en el desierto. Este era un ejemplo del cuidado que su Padre tenía de Él. Lo cual le animaba más en cuanto a la provisión que su Padre le daría. La serpiente tentó al primer Adán en el huerto, al Segundo Adán en el desierto, sin duda que con resultados totalmente diferentes, y desde entonces, sigue tentando a los hijos de ambos en todo lugar y condición.

Capítulo 1:14-22

Jesús llegó a Galilea como un predicador, que anunciaba las buenas nuevas de que el reino de Dios había venido a los seres humanos en la persona del Siervo de Dios. Él invitaba a las personas confiar en Él y ser salvos.

Algunos meses antes, Pedro, Andrés, Jacobo y Juan se encontraron a Jesús y confiaron en Él, pero este fue su llamamiento a tiempo completo como discípulos. Es interesante que por lo menos siete discípulos de Jesús fueron pescadores profesionales. Los pescadores tienen valor y tenacidad, están dispuestos a trabajar  duro y además saben como trabajar juntos. Estas son buenas cualidades para ser “pescadores de personas”.

Capítulo 1: 23-28

El diablo es un espíritu inmundo ya que perdió toda impureza de su naturaleza, debido a que actúa en completa oposición al Espíritu Santo de Dios, y por sus sugerencias que contaminan los espíritus de las personas. En nuestras congregaciones hay muchos que silenciosamente atienden a maestros puramente formales, pero si el Señor llega con ministros fieles y sana doctrina, y por Su Espíritu queda convicción, estos están preparados decir como este hombre ¡Qué tienes con nosotros, Jesús Nazareno! Dicen: ¡apártate de nosotros! Este espíritu inmundo odia y a la vez teme a Cristo porque él sabe que Él es Santo, porque la mente carnal es enemistad contra Dios, especialmente contra su santidad. Cuando Cristo por su gracia, libra almas de las manos de Satanás, no es sin tumulto en el alma; porque por su gracia libra almas de las manos de Satanás, porque ese enemigo maligno inquietará a los que no puede destruir.

Capítulo 1: 29-39

Cada escritor de los Evangelios escribió desde una perspectiva diferente; es por esa razón que algunos relatos tienen detalles diferentes en cada Evangelio. Por ejemplo en Mateo, Jesús tocó a la mujer. En Marcos, la ayudo a incorporarse. El Lucas. Le hablo a la fiebre que al instante la dejó. Pero no hay conflictos en los relatos.

Los líderes judíos decían que era contra la ley sanar en el día de reposo. La gente no quería quebrantar la ley. Después de la puesta del sol, las gentes se sintieron en libertad de buscara al Señor para que los sanara.

En le versículo 34 Jesús impidió  que los demonios hablaran; ¿por qué? (1) Al mandar a los demonios que guardarán silencio Él demostraba su autoridad sobre  ellos. (2) Jesús quería que la gente creyera en Él por sus palabras y hechos, no por lo que pudieran decir  los demonios. (3) Jesús quería revelar su identidad como el Mesías según su propio programa y no conforme al de Satanás él quería que la gente siguiera a Jesús por su popularidad y no porque era el Hijo de Dios, el que podía liberarlos del pecado y su poder.

Jesús se fue a un lugar desierto. Aunque no corría peligro de distraerse o de tentación a la vanagloria, se retiro a orar. Aquellos que desempeñan en público la mayor parte de su actividad, y de mejor clase, a veces deben estar a solas con Dios.

Capítulo 1:40-45

Aquí vemos que Jesús limpia  a un leproso. Esto nos enseña a recurrir al Salvador con humildad y con sumisión total a la voluntad de Dios, diciendo: “Señor, si quieres”, sin dudar del ánimo pronto de Jesús para socorrer al angustiado. Podemos ver también que esperar Cristo: que conforme a nuestra fe será hecho. El pobre leproso dijo: “Si quieres. Cristo siempre está listo a responder a la fe. Cristo no hace nada que haga perecer como que busca la alabanza de las personas. Pero ahora no hay razón para que dudemos en difundir las alabanzas de Cristo.

Capítulo 2: 1-12

Creemos que fue fácil para los cuatro amigos romper el techo, porque estaba hecho de vigas, ramas de árboles cubiertas de barro mezclado con paja; Y los hombres llegaron al techo mediante escaleras externas. Debemos elogiarlos porque mostraron que amaban al amigo, se preocuparon por llevarlo ante Jesús y tenían fe de que Él lo sanaría (v.5). Los escribas deben haber llegado más temprano, porque estaban lo suficientemente cerca de Jesús como para ver y escucharlo todo lo que ocurriría (v 6). Por supuesto, hubiera sido mucho más fácil que Jesús dijera: “Tus pecados te son perdonados”, porque nadie hubiera podido probar si los pecados del paralítico fueron o no perdonados.

Por eso Jesús respaldo su palabra del perdón con una sanidad y el hombre fue sano. Los escribas sabían que Jesús afirmaba ser Dios, y este fue el principio de su oposición a su mensaje y ministerio.

Capítulo 2: 13-17

Mateo no era una buena persona, al contrario, porque siendo judío nunca debiera haber sido publicano, esto es cobrador de impuestos para los Romanos. Sin embargo, Jesús llamó a este publicano a que lo siguiera. Mateo significa “don de Dios”. Jesús avanzó aun más y tuvo compañerismo con Mateo y sus amigos “pecadores” esto quiere decir en el v. 15 judíos que no guardaban la ley y vivían como los gentiles. Para los judíos religiosos eran como proscritos. Jesús ve a los pecadores como enfermos que necesitan un médico y Él es ese médico; el Salmo 107:20 lo confirma dice: a la letra: «Envió su palabra, y los sano, y los libró de su ruina»

Capítulo 2:18-22

Aquellos que son profesantes estrictos son buenos para encontrar faltas en los demás, Jesús no se escapó de las calumnias; nosotros debemos estar dispuestos a soportarlas y poner cuidado para no merecerlas; debemos atender cada parte de nuestro deber en su orden y momento apropiado. Los líderes religiosos querían que Jesús hiciera una componenda y “mezclara” su mensaje y ministerio al de ellos, pero Él rehusó hacer tal cosa. El no vino a remendar lo viejo, sino a traer lo nuevo.

Capítulo 2: 23-28

Para entonces los líderes religiosos vigilaban toso lo que Jesús hacía. Estaban acumulando evidencia que pudieran usar para desacreditarlo ante el pueblo y posiblemente acusarlo ante las autoridades. Marcos dejó el material respecto a los sacerdotes y los profetas, y los enfocó a quien les hubiera interesado: un rey. El pan de la proposición era solamente para los sacerdotes, de modo que el rey David “quebrantó la ley” cuando comió de él y lo dio  a sus hombres. Pero la satisfacción de una necesidad humana (el hambre) es más importante que proteger una practica religiosa, incluso una dada por Dios. Jesús usaría esta misma defensa en (3:1-15) El hombre no fue hecho para el día de reposo como si guardarlo pudiera ser un servicio a Dios, ni se le mandó que guardara sus formas externas para su perjuicio real. Toda obediencia al respeto debe interpretarse por una regla de la misericordia.

Capítulo 3: 1-5

El caso de este hombre era muy triste; su mano seca lo incapacitaba para poder trabajar y así ganarse la vida; aquellos que tiene este tipo problema, son los objetos más apropiados para la caridad. Los que no pueden valerse por sí mismos deben ser socorridos. Pero los infieles obcecados, cuando nada pueden decir contra la verdad, aun así no se rinden. Por tercera vez Jesús a propósito viola las tradiciones judías. El hombre de la mano seca no tenía la más mínima idea de que el Maestro vendría a la sinagoga para sanarlo, modo que esperar un día más no lo hubiera enfadado, El gran día de sanidad es ahora, el día de reposo, y el lugar de la sanidad es la casa de oración, pero el poder sanador es de Jesús. La orden del evangelio es como el registrado en este incidente: aunque nuestras manos estén secas, aun así, no las extendemos, nuestra falta que no seamos sanados. Pero si somos sanados, Cristo, su poder y Su gracia, deben tener toda la gloria.

Capítulo 3:6-12

Tenemos que aceptar que todas nuestras enfermedades vienen de ira de Dios contra nuestros pecados, que la enfermedad más grabe. Su eliminación, o su transformación en bendiciones para nosotros que fue adquirida para nosotros por la sangre de Cristo como la fuente  principal de la enfermedad; que repito es el pecado.

Pero debemos temer principalmente las plagas y enfermedades de nuestro espíritu, alma y corazón; Él puede sanarlas también  por una palabra. Oramos más y más personas se apresuren a ir a Cristo para ser sanados de esas plagas y ser librados de los enemigos de, nuestro, espíritu, alma y cuerpo.

Capítulo 3: 13-21

Cristo llama a quien Él quiere, porque la gracia es suya, y así lo hace con cada creyente. En esa oportunidad había pedido a los apóstoles que se apartaran de la multitud y que fueran a Él. Ahora les dio poder para sanar enfermedades,  y expulsar demonios. Que el Señor envíe a muchos más de los que han estado con Él, y sobre todo hayan aprendido con Él a predicar su evangelio, a ser instrumentos de obra bandita. Aquellos que tienen su corazón en la obra de Dios, pueden tolerar fácilmente lo que inconveniente para ellos, y preferirían perder una comida antes de una oportunidad de hacer el bien. Los que andan con celo en la obra de Dios deben esperar estorbos del odio de los enemigos y de los afectos equivocados de loa amigos, y deben cuidarse de ambos.

Capítulo 3:22-35

Tenemos claro, que la doctrina de Cristo tendía directamente a romper el poder de Satanás; y también de la liberación de los cuerpos de las personas, confirmaban esa doctrina; en consecuencia, Satanás no podía soportar ese designio. Cristo nos dio una advertencia espantosa contra decir palabras tan peligrosas como esas. Es verdad que el evangelio promete perdón para los pecados y pecadores más grandes, porque Cristo lo compró; pero por ese pecado, ellos se oponen a los dones del Espíritu Santo después de la ascensión de Cristo. Tal es la enemistad del corazón, que los inconversos  pretenden que los creyentes están haciendo la obra de Satanás, cuando pecadores son llevados al arrepentimiento y a la vida nueva.

Es de gran consuelo para todos los creyentes saber que son más queridos para Cristo que madre, hermanos o hermanas como tales, si son santos, simplemente como serían los familiares en la carne. Bendito sea Dios, este privilegio grande y de gracia es nuestro ya ahora; porque aunque no podemos disfrutar la presencia corporal de Cristo, no se nos  niega su presencia espiritual.

Capítulo 4: 1-20

Jesús hablaba por parábolas y, través de las historias que contaba, enseñaba. Él explicó la parábola  y enfatizó que conocerla era básico para entender las demás parábolas. Ese método de enseñaza obliga al oyente a pensar. A menos que nuestros corazones estén preparados para recibir la semilla de la Palabra, no creceremos en la gracia y conocimiento.

Escuchamos con nuestros oídos, pero, hay una forma más profunda de escuchar, con el corazón, necesaria para captar el sentido espiritual de las palabras de Jesús. Algunas personas no entienden la verdad de Dios porque no están listas. Dios revela Su verdad a losa que desean andar en ella, a los que quieren vida.

Las cuatro clases de terreno representan cuatro maneras  diferentes en que las personas reaccionan a la Palabra de Dios. Por lo general, pensamos que Jesús hablaba de cuatro clases distintas de personas. Pero El también hablaba de (a) diversas épocas o fases en la vida de la persona, o (b) cómo estamos dispuestos a recibir el mensaje de Dios en algunos aspectos de nuestra visa y cómo lo rechazamos en otros. Por ejemplo, usted  quizás sea receptivo a Dios en cuanto al futuro, pero cerrado respecto a cómo usar su dinero. A lo mejor es como la buena tierra en cuanto a las demandas de adoración de Dios, pero como el rocoso respecto a  sus demandas de dar a los necesitados. Debemos procurar siempre ser como el buen terreno en cada aspecto de nuestra vida.

Las preocupaciones mundanas, la falsa sensación de seguridad  que produce la prosperidad y el deseo por las cosas, plagaron a los discípulos del primer siglo tal como lo hacen hoy. Con cuanta facilidad las rutinas diarias se recargan de cosas. Una vida llena de búsquedas materiales nos dejan sordos ante la Palabra de Dios. Manténgase firme a fin de oír cuando Dios habla.

Capítulo 4:21-34

Estas declaraciones  no tenían otra intención sino traer la atención de los discípulos a las palabras de Jesús. Si una lámpara no ayuda a ver, de nada sirve La autocomplacencia , el remordimiento, la dureza de corazón o la desobediencia pueden ser “arboledas tupidas”, que impiden que la luz de Dios brille a través de cada uno de nosotros los creyentes, para bendición de otros.

La luz de la verdad de Huesos se nos revela, no se esconde. Pero no estamos en capacidad de ver ni de usar toda esa verdad. Solo en la medida en que ponemos las enseñanzas de Jesús en entenderemos y veremos más de esa verdad. La frase del versículo 35 significa simplemente que tenemos el deber de usar bien lo que tenemos. No es cuestión de cuánto tenemos, sino de la manera en que usamos lo que tenemos..

Esta parábola acerca del Reino de Dios, que solamente encontramos en Marcos, revela que el crecimiento espiritual es un proceso continuo y a la vez gradual que culmina en una madurez espiritual. Podemos entender este proceso de crecimiento espiritual comparándolo  con el  lento pero seguro crecimiento de una planta como la mostaza.

Capítulo 4:35-41

Cristo estaba dormido durante la  tormenta  con el propósito de probar la fe de sus discípulos, e instarlos a orar. La fe de los discípulos fue muy débil. Cuando nuestro corazón malvado es como el mar tempestuoso que no tiene reposo, cuando nuestras pasiones son ingobernables, pensemos que oímos la ley de Cristo diciendo: Calla, enmudece. Cuando afuera hay pleitos, y adentro temores, y los espíritus están inquietos, si Él dice, “paz, ten calma”, hay una  calma inmediatamente. ¿Por qué estáis así amedrentados? Aunque haya causa para temer, de todos modos no hay para un terror como este. Pueden sospechar de su fe los que piensan que Jesús no le importo mucho que sus discípulos perecieran. ¡Cuán imperfectos son lo mejores santos! La fe y el temor cumplen turnos mientras estemos en este mundo, pero dentro de poco, el temor será vencido y la fe  se perderá en la vista.

Capítulo 5: 1-20

Tenemos que admitir que, algunos pecadores mal intencionados son como esta loco. Los mandamientos de la ley son como cadenas y grillos para frenar a los pecadores en sus malos rumbos; pero ellos rompen esos frenos, y eso es prueba del poder del diablo en ellos. Una legión de soldados estaba compuesta por seis mil hombres o más. ¡Cuántas multitudes de espíritus caídos debe de haber, todos enemigos de Dios y del propio hombre, cuando aquí había una legión en solo pobre infeliz! Muchos hay que se levantan contra nosotros. No somos adversarios que podamos enfrentar a los enemigos espirituales con nuestra propia fuerza, pero en el Señor y con el poder de Su fuerza, seremos capaces  de resistirlos aunque haya legiones de ellos.

Al saber la gente que sus cerdos se habían perdidos, Cristo ya no les gustó. Por su parte el hombre proclamó jubilosamente las grandes cosas que Jesús había hecho por él. Y todos los hombres se maravillaron pero pocos lo siguieron.

Capítulo 5: 21-34

Cuando despreciamos el evangelio, ira entonces hacia donde sea mejor recibido. Uno de los dirigentes de la sinagoga buscó fervorosamente a Cristo porque una hija de unos doce años, se estaba muriendo. Debemos hacer el bien no sólo cuando estamos en casa, sino cuando vamos por los caminos. Son muchos los que perecen en tales caminos, pero nadie encontrará jamás reposo para el alma con tales métodos; mientras aquellos a quienes Cristo cura de la enfermedad del pecado, hallan en sí mismos un cambio total. Como los actos secretos de pecado, así los actos secretos de la fe son conocidos por el Señor Jesús. La mujer dijo toda la verdad. Es la voluntad de Cristo que su pueblo sea consolado y Él tiene el poder para mandar consuelo a los espíritus turbados, si dependemos de Él, ya que Él ha llegado a ser nuestra salvación. Quines por fe son sanados de sus enfermedades espirituales tiene razón para ir en paz.

Capítulo 5: 35-45

Es probable que Jairo vaciló si debía o no pedir a Cristo que fuera a su casa cuando supo que su hija estaba muerta. Pero, ¿no tenemos la misma oportunidad para que se manifieste  la gracia de Dios, y el consuelo de su Espíritu, para las oraciones de nuestros ministros y amigos cristianos, cuando la muerte está en la casa, como cuando está la enfermedad? La fe es el único remedio contra la tristeza y el temor en momentos como  esos. Crees en la resurrección y entonces no temes. Resucitó a la niña muerta por una palabra de poder. Tal es el llamado del evangelio para quienes por naturaleza están muertos en delitos y pecado. Por la palabra de Cristo es que se da la vida espiritual. Todos los que vieron y oyeron, se maravillaron ante el milagro y de Aquel que lo hizo. Aunque ahora no podemos esperar que nuestros  hijos o familiares  muertos sean resucitados, podemos esperar consuelo cuando las pruebas nos deprimen.

Capítulo 6: 1-6

Este capítulo está lleno de oportunidades, algunas de ellas se perdieron a causa de la incredulidad. Así como otras se disfrutaron gracias a la fe.

Recordamos que un año antes la gente de  este pueblo intentaron matarlo, Pero Él con su gracia regresó y les dio otra oportunidad de que lo conocieran. Muchos pensaron que lo conocían porque creció en su ciudad y vivió allí por treinta años. Pero sólo lo veían como un carpintero y no como el Hijo de Dios, a pesar de que se asombraban por su sabiduría y grandes obras. Se equivocaron cuando le trataron con mucha familiaridad,  que tubo como resultado la incredulidad, y esa incredulidad le robó la bendición. Así como Jesús se maravilló de la fe (Marcos 8:10), ahora se quedó maravillado de la incredulidad.

Capítulo 6:7-13

Aunque los discípulos  estaban conscientes de su gran debilidad y no esperaban ventajas mundanales, por obediencia a su Maestro, y dependiendo de su fuerza salieron pese a todo. No dividieron a la  gente con materias oscuras; les decían que tenían que arrepentirse de sus pecados y volverse a Dios. Los siervos de Cristo esperamos que muchos atrapados por las tinieblas del pecado se vuelvan a Dios, para sanar sus almas por el poder del Espíritu Santo.

Capítulo 6:14-29

Herodes tenía temor de Juan el Bautista, mientras este vivía, y le temió aun después de muerto. Herodes hizo de  esas cosas que Juan en su predicación le enseñó, pero no basta hacer muchas cosas, debemos respetar los mandamientos. Herodes respetó a Juan  hasta que este toco a Herodías. De esa manera, muchos aman la buena predicación siempre que se mantenga lejos del pecado que ellos aman. Pero es mejor que los pecadores persigan ahora a los ministros por su fidelidad a que los maldigan eternamente por su infidelidad. Los caminos de Dios son inescrutables; pero podemos estar seguros que nunca considerará pérdida al recompensar a sus siervos por lo que soportan o pierden por amor a Él. Muerte no podía llegar como una sorpresa tan grande a este hombre santo; el triunfo del impío duró muy poco.

Capítulo 6: 30-44

Jesús envió a los doce, de manera que regresaron para rendirle el informe y contarle lo que Dios había hecho a través de ellos. Es bueno ministrar las  necesidades de las personas, pero también es necesario cuidar de uno mismo apara poder seguir ministrando. Jesús intentó apartarse de las gentes, pero no tuvo éxito, y él tuvo compasión de ellas y les enseñaba y les alimentaba. La alimentación de los cinco mil se registra en los cuatro Evangelios. De modo que es un milagro muy importante. La solución de los discípulos al verlos fue: “que vayan y compren” (v 37); pero la de Jesús fue: “Id y vedlo” (v38). Siempre empiece con lo las personas tienen antes de pedirle a Dios que le dé más. El milagro ocurrió en las manos de Jesús: Él es el manufacturero; los discípulos sólo los que destruyen. Este milagro demuestra que Jesús vino al mundo no sólo a restaurar sino a preservar y nutrir la vida espiritual; en Él hay suficiente de sí mismo.

Capítulo 6: 45-56

En ocasiones la iglesia es como un barco en alta mar, zarandeada por tormentas y sin consuelo; podemos tener a Cristo  por nosotros, pero el viento y la marea en contra. Es un consuelo para los discípulos de Cristo que en medio de una tormenta que su Maestro esté en le monte celestial  intercediendo por ellos. No hay ninguna dificultad que pueda impedir la manifestación de Cristo a favor de su pueblo, cuando llega el tiempo fijado. Él aquietó los temores dándoles a conocer. Nuestros temores se satisfacen pronto si se corrigen nuestros errores, especialmente los errores acerca de Cristo. Si los  discípulos tienen a su Maestro con ellos, todo está bien. Por falta de un entendimiento adecuado de las obras de Cristo, es que vemos sus obras actuales como si nunca las hubiera habido iguales. Si los ministros de Cristo pudieran ahora curar las enfermedades corporales, ¡qué multitudes se arremolinarían en torno a ellos! Triste es pensar cuánto se preocupan muchos por sus cuerpos más que por sus almas, esa es la más urgente necesidad, lo demás vendrá por añadidura.

Capítulo 7: 1-13

El gran objetivo de la venida de Cristo era poner de lado la ley ceremonial; para dar lugar a esto, rechaza las ceremonias que los hombres agregan a la ley de Dios. Las manos limpias y el corazón puro que Cristo da a Sus discípulos, y requiere de ellos, son muy diferentes de las formalidades externas de los fariseos de toda época. Jesús los reprueba  por rechazar el mandamiento de Dios. Queda claro que es  deber de los hijos, si los padres son pobres, aliviarlos en la medida que puedan;  y si merecen morir los hijos que  maldicen a sus padres, mucho más los que los dejan pasar hambre. Pero si un hombre se conformaba a las tradiciones de los fariseos, ellos encontraban una forma de liberarlos del cumplimiento de este deber.

Capítulo 7: 14-23

Nuestros malos pensamientos y afectos, palabras y acciones, nos contaminan, y solo eso nos contamina. Como un manantial podrido sute de aguas corrompidas, así es el corazón corrupto que produce razonamientos corruptos, apetitos y pasiones corruptos. Y todas las malas obras y acciones que de ellos surgen. El entendimiento espiritual de la ley de Dios, y la conciencia de lo malo del pecado, hará que  la persona busque la gracia de Dios, y la conciencia de lo malo del pecado, hará que la persona busque la gracia del Espíritu Santo para suprimir los malos pensamientos y afectos que obran por dentro.

Capítulo 7: 24-37

Jesús nunca despidió a nadie que cayera a sus pies, cosa que una pobre alma temblorosa puede hacer. Como ella era una buena mujer, así era una buena madre. Esto la hizo venir a Jesús. El hecho de decir: Que los hijos se sacien primero, muestra que había misericordia para los gentiles, y no lejana. Ella habló, no como si tomara a la ligera la misericordia, sino magnificando la abundancia de las curaciones milagrosas hechas a los judíos, las cuales en contraste con una sola curación no era sino una migaja. Así, pues, mientras los orgullosos fariseos son abandonados por el bendito Salvador, El manifiesta su compasión por los pobres pecadores humildes, que miran a Él por “el pan de los hijos”  Él sigue buscando y  salvando lo que había perdido.- Aquí hay una curación de un sordomudo. Los que  trajeron a este pobre hombre a Jesús, le rogaron que viera el caso y pusiera en acción su poder. Nuestro Señor usó más actos extremos de lo acostumbrado para hacer este milagro. Estas eran sólo señales del poder de Jesús para curar al hombre, para exhortar su fe, y la de los que lo traían. Aunque hallamos gran variedad en los casos y modos de aliviar a los que recurrieron  a Jesús todos, sin embargo, tuvieron el alivio que buscaban. Así siguen siendo la gran preocupación de nuestras almas.

Capítulo 8: 1-10

Siempre que Jesús veía a las multitudes necesitadas, sentía compasión y quería ayudarlas, viniendo a Él en busca de vida y gracia. Jesús conoce y considera nuestro estado de ánimo. La generosidad de Jesús está siempre preparada; para mostrar su poder y repite este milagro, que no debe confundirse con el registrado en 6:34-44), porque cada uno tiene sus características distintivas. Sus favores se renuevan, como ocurre con nuestras carencias y necesidades. No debemos temer a la escasez  el que tiene a Cristo para vivir por fe, debe hacerlo con acción de gracias.

Capítulo 8:11-21

La irracional incredulidad contra Jesús le obligo a contestar sus demandas. Si no sienten convicción de pecado, y nunca se convencerán. Hay razones para lamentarnos por los que nos rodean, y lo peor es que se destruirán así mismos y a los demás por su incredulidad perversa y obcecada, y por su enemistad con el  evangelio. Si olvidamos las obras de Dios y desconfiamos de Él, tenemos que reprendernos severamente así como Jesús reprende aquí a sus discípulos. ¿Cómo es que tan a menudo nos equivocamos con su significación, desechamos sus advertencias  y desconfiamos de su providencia?

Capítulo 8:22-26

En esta ocasión un ciego es llevado a Jesús por sus amigos, lo que demuestra la fe de ellos. Si aquellos que están espiritualmente ciegos, no oran por sí mismos, de todos modos sus amigos y parientes deben orar por ellos, para obtener las bendiciones del Señor. Esta sanidad fue obrada en forma paulatina, lo que estaba fuera de lo común en los milagros de Jesús. Aquí el Señor demuestra su método común para sanar por su gracia a aquellos que están  espiritualmente ciegos. En primer lugar, su conocimiento es confuso, paro como la luz de la aurora, va en aumento hasta tanto el día  es perfecto y, entonces, ellos ven claramente todas las cosas. Si tomamos a la ligera los  favores de Cristo, es lo mismo como renunciar a ellos; y  a quienes lo hacen, les dará a conocer el valor de sus beneficios por medio de la necesidad.

Capítulo 8: 27-33

Todas estas cosas están escritas  con el propósito que creamos  que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios. Los milagros de nuestro Señor nos aseguran que no fue vencido, sino que fue vencedor. Ahora, los discípulos están convencidos que Jesús es el Cristo; están en condiciones de soportar si saben de sus sufrimientos, los cuales Cristo empieza aquí a dárselos  a conocer. El ve lo errado en lo que decimos y hacemos, de la cual nosotros mismos no tenemos conciencia, y sabe que espíritu somos, aun cuando nosotros no. La sabiduría de la persona es necedad si pretende limitar los consejos divinos. El apóstol Pedro no entendía correctamente la naturaleza del reino de Cristo.

Capítulo 8:34-38

Es noticia frecuente de la gran aglomeración que casi siempre había en torno a Jesús, con el propósito que ayudara en diversos asuntos. A todos les corresponde saber esto, si esperan que sane sus almas. Estas personas no deben ser indulgentes a la comodidad de la carne. Como la felicidad del cielo con Cristo es suficiente para compensar la pérdida de vida misma por amor a ÉL, así si se gana todo el mundo por medio del pecado no compensa la destrucción del alma por causa del pecado. Llega el día en que causa de Cristo aparecerá tan glorioso, como ahora algunos la creen poca cosa y despreciable. Tratemos de  pensar en esa época y veamos todo lo terrenal como lo veremos en ese gran día.

Capítulo 9:1-13

El comienzo del capítulo 9 debería ser el final del capítulo 8, porque es el clímax de las palabras de nuestro Señor acerca del discipulado y donde promete un regreso en gloria. Jesús confirmó estas palabras a Pedro, Jacobo y Juan esa gloria prometida. Esta es la única ocasión que se registra, durante el ministerio del Señor, en que él reveló su gloria interna para que otros crean. Realmente fue una confirmación del Reino que Dios había prometido a su pueblo Israel. Mateo 16:28 dice: “De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino”

Moisés representaba la ley y Elías los profetas, y ambas cosas se cumplieron el Jesucristo. La cruz es el tema de las conversaciones  celestiales y de la alabanza en el cielo.

Imaginemos, tener una gran experiencia, ¡y no poder contarla a nadie! (v.9) No tenemos duda que los otros nueve discípulos les preguntaron lo que había ocurrido en la montaña, pero tuvieron que permanecer callados.

Capítulo 9:14-29

El padre del joven, notó la falta de poder de los discípulos; pero Jesús hace que atribuya su desilusión a la falta de fe. Muchas cosas se prometen si podemos creer, Si tú no puedes creer, es posible que tu duro corazón sea ablandado, curadas tus enfermedades espirituales, y débil como eres, puedes resistir hasta el fin. Los que se quejan de incredulidad, deben mirar a Cristo pidiendo gracia para que le ayuden contra la incredulidad, y su gracia será suficiente para ellos. A quién Cristo sana, lo cura eficazmente; pero Satanás no quiere ser expulsado de aquellos que han sido esclavos por mucho tiempo, y cuando no pueden engañar o destruir al pecador, le acusa todo el temor que  puede; los discípulos no deben pensar que siempre harán su obra con la misma facilidad; algunos servicios exigen algo más que dolores, exigen fe.

Capítulo 9:30-41

Notamos que esta es la segunda vez que Jesús les habló abiertamente a los discípulos respecto a su cercana muerte y resurrección, pero ellos todavía no podían captar lo que les estaba diciendo. El Verbo «será entregado» indica que su muerte no era un accidente o asesinato; fue es resultado de un plan de Dios. Romanos 4:25 nos dice: «…el cual fue entregado por nuestras transgresiones y resucitado para nuestra justificación».  Jesús habló sobre el sufrimiento y muerte, pero sus discípulos seguían argumentado sobre quién sería el más grande. Como casi siempre no entendieron la enseñanza de Jesús. Vivían en una sociedad en la cual la posición y el poder eran importantes, y pensaron que compañerismo cristiano  funcionaba de la misma manera. Incluso en el aposento alto, antes de que Jesús fuera a la cruz, los doce todavía debatían como niños, pero no con niñerías. En el idioma arameo, que Jesús habló  “niño” y “siervo” era la misma palabra. La verdadera grandeza se encuentra no en el rango o posesiones, sino en el carácter y en el servicio.

Juan pensó que impresionaría a Jesús con su celo, pero Jesús cariñosamente le reprendió por su falta de amor y discernimiento. Muchas veces criticamos a otros por los éxitos que no podemos conseguir nosotros mismos. El versículo 40 y Mateo 12:30 juntos nos enseñan de la imposibilidad de la neutralidad con respecto a Jesús. Si estamos con Él; y si no estamos contra Él. Estamos con Él. Hay un gran peligro cuando nos hacemos la idea de que nuestra comunión el única  que es correcta y la única que Dios bendice y usa. Esa es una   prueba de una doctrina falsa, cuando si no te unes a ella estas mal y no tienes la bendición de Dios

En los versículos 42-50 nos encontramos con la más larga y la más asombrosa advertencia que da Jesús sobre el  castigo futuro. Si no estamos sirviendo a otros (v.35), podemos hacer que otros tropiecen (v.42); y esto puede llevarlos a la condenación eterna. Jesús usa la imagen en el valle de Piñón, en las afueras de Jerusalén, donde se  echaban las inmundicias de la ciudad, se quemaban  y comían los gusanos. El infierno es un lugar real y las almas perdidas sufrirán para siempre ¿Amamos a los perdidos o sólo estamos preocupados por ser “el mayor”?

Capítulo 10: 1-12

No importa donde estuviera Jesús le seguían multitudes y Él les enseñaba   con mucho gozo. Predicar era costumbre constante de Jesús, Aquí señala que la razón por la cual la ley de Moisés permitió el divorcio, era de tal naturaleza que ellos no debían usar este permiso;, era solamente por la dureza de sus corazones. Dios mismo unió a marido y mujer, los preparó para que fuera de consuelo y ayuda mutua. Lo que Dios unió  no debe ser desatado a la ligera. Los que están por desechar a sus esposas piensen qué sería de  ellos si Dios los tratara de esa manera.

Capítulo 10:13-16

Algunos padres trajeron niños pequeños a Jesús para que El los tocara como símbolo de su bendición sobre ellos. No parece que necesitaran sanidad corporal ni que fueran capaces de ser enseñados; pero los encargados de cuidarlos, creían que la bendición de Jesús haría  bien a sus almas; por lo tanto, los llevaron a Él. Jesús mandó que los dejaran venir a El y que nada debiera decirse o hacerse  para impedirlo. Los niños deben ser guiados al Salvador tan pronto como sean capaces de entender sus palabras. Además, debemos recibir el reino de Dios como niños pequeños, debemos ser afectuosos con Jesús y su gracia, como los niñitos con sus padres, niñeras y maestros.

Capítulo 10: 17-31

El joven rico mostró una gran honestidad, ya que preguntó qué debía hacer para ser feliz para siempre. Una gran mayoría pide bienes para  tenerlos en este mundo; cualquier bien El Salmo 4:6 nos dice lo siguiente: “Muchos son los que dicen: ¿Quién nos mostrará el bien? Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro”  este pide el bien que hay que hacer en este mundo para disfrutar del bien mayor en el otro. Jesús estimula esta pregunta asistiendo su fe y guiando   su práctica. Sin embargo,  aquí hay una separación muy penosa entre Jesús y el joven, Este le pregunta a Jesús que debe hacer además de lo que ya hizo para obtener la vida eterna, y Jesús le dice si tienes como parece sin duda, esa es fe firme en la vida eterna, y si le da elevado valor. ¿Está dispuesto a soportar  una cruz presente con la expectativa de una corona futura? Este joven lamentó no poder ser un seguidor de Jesús en condiciones más fáciles; que no pudieran obtener la vida eterna también sus posesiones  mundanas. Como resultado se fue “triste” El joven no podía servir a Dios y a Mamón. Nadie se salva por vender todo lo que posee y dar dinero a los pobres. Somos salvos al confiar en el Hijo De Dios que dio todo para enriquecernos. Jesús puso «el dedo sobre la llaga» de la vida del joven, ya que el amor al dinero era el gran pecado que le mantenía fuera del reino. Aquí hay un principio que debe recordar mientras procuramos guiar a los perdidos a Jesús: los pecadores no pueden aferrarse a sus pecados y al mismo tiempo de aferrarse a Jesús,

Como muchos judíos, los discípulos  pensaban que la riqueza era prueba de la bendición de Dios, pero Jesús corrigió su idea equivocada. El escritor R. G. LeTormeau solía decir: “Si das solamente para recibir, no recibirás nada” Les  quedó el ojo cuadrado, a la “gran teoría” de la enseñanza de los  ministros de la prosperidad.

Capítulo 10:32-45

Jesús sigue  adelante con su empresa para salvación de la humanidad, cosa que fue, es y será el asombro de todos sus discípulos. La honra mundanal tiene un brillo, con el cual pueden haberse  deslumbrado muchas veces los ojos de los discípulos mismos de Jesús.. Cuidémonos  de tener sabiduría  y gracia para saber sufrir con Él; y que podamos  confiar en que Él proveerá los grados de nuestra gloria. Jesús les  muestra que generalmente  se abusa del poder en el mundo. Si Jesús nos concediera todos los deseos, pronto se haría evidente que deseamos fama o poder, y que no queremos beber su copa ni pasar su bautismo; con frecuencia sería una ruina que respondiera nuestras oraciones. Pero nos ama y dará a su pueblo (la iglesia) sólo lo que es bueno para ellos.

Capítulo 10: 46-52

No sabemos cómo Bartimeo sabía que Jesús pasaría por aquel lugar, pero sí conocía de sus milagros y esperaba recibir el milagro de recibir la vista. Cuando vamos a Cristo a pedir ayuda y salud, debemos mirarlo como el Mesías prometido. Los llamados de gracia que Cristo nos hace para que vayamos a Él, animan nuestra esperanza de que si vamos a Él     tendremos aquello por lo cual fuimos a Él. Quienes vayan a Jesús deben desechar el ropaje de su propia suficiencia, deben librarse de todo el peso del pecado. Bartimeo oyó la multitud y reconoció que había algo diferente en ella, de modo que preguntó quién pasaba. Cuando supo que era Jesús, comenzó a gritar clamando misericordia. Él había oído acerca de las sanidades milagrosas, y necesitaba la ayuda del Maestro. ¡Nada pudo impedirle llegar a Jesús y recibir la vista!

Capítulo 11: 1-11

Es muy posible  que esta descripción de la “entra triunfal” de Jesús sorprendiera a los lectores romanos de Marcos, quienes estaban acostumbrados a la gloria de los “Triunfos romanos” Pero la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén incluyó un asno, algunos vestidos, ramas tendidas en el suelo y sobre todo las alabanzas de algunos peregrinos que habían venido a celebrar la Pascua. Esta fue la única ocasión que Jesús permitió una demostración pública a su favor, y lo hizo para obligar a los líderes judíos a que actuaran durante la Pascua, según estaba decidido que él había de morir. Cuando Jesús entró en Jerusalén, proclamó su calidad de Rey, y al mismo tiempo firmó su sentencia de muerte.

Capítulo 11: 12-14,20, 26

No hay duda que a primera vista este es un milagro de nos deja perplejos. La Pascua no era temporada de higos y sin embargo, Jesús esperaba hallar fruto en la higuera. Al no encontrar fruto alguno, usó su divino poder para destruir la planta en lugar de ayudarla a que fuera fructífera. Pero El también usó el milagro para enseñar a sus discípulos en cuanto a la fe y a la oración. Aquí los montes representan grandes dificultades que debemos vencer, y es nuestra fe en Dios lo que nos permite vencerlas. Pero la fe en Dios no es suficiente; también debemos perdonar a otros como recalcan los versículos (25, 26). Al hacerlo no nos ganamos el perdón de Dios, sino que el perdonar a otros muestra que tenemos un corazón humilde delante de Dios.

Capítulo 11: 11, 15-19

Jesús había limpiado el templo a inicio de su ministerio (Jn 2: 13-32), pero los mercaderes de la religión, que siguen habiendo muchos, retornaron con su prácticas deshonestas. La reformación solamente externa no dura a menos que el corazón cambie. Lo que comenzó como un servicio a los judíos extranjeros, se convirtió en un negocio que culminó “con el altar convertido en mostrador”. En la acusación contra los líderes (v.17) Jesús citó a Isaías 56:7 y Jer. 7:11 que dice: “…yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos” “¿Es cueva de ladrones? Delante de vuestros ojos esta casa sobre la cual es invocado mi nombre. He aquí que también yo lo veo, dice Jehová.” Los líderes religiosos estaban usando la adoración a Dios como cobertura para sus pecados.

Capítulo 11: 27-33

Nuestro Salvador demuestra cuán emparentados estaban su doctrina y su bautismo con los de Juan; tenían el mismo designio y tendencia; Traer el evangelio del reino. Estos ancianos no merecían que se les enseñara; porque era claro que no contendían  por la verdad sino por la victoria; ni tampoco tuvo que decírselo, porque las obras que Él hizo, decían claramente que tenía autoridad de Dios; puesto  que ninguna persona podía hacer los milagros que hacía a menos que Dios estuviera con él.

Capítulo 12: 1-12

Era del conocimiento de Jesús que querían matarlo; mediante esta parábola reveló el pecaminoso deseo de sus enemigos. Es evidente que en la parábola de viña se identifica a la nación de Israel y los arrendatarios son los líderes religiosos de la nación. Si miramos en Levítico 19:23-25 las regulaciones sobre la cosecha. El propietario debía recibir cierta cantidad como “pago simbólico” para mantener sus derechos sobre la tierra. Al rehusar pagarle, los labradores le despojaron de sus derechos sobre la tierra. En caso de que el heredero muriese, la tierra pasaría a los residentes. Fue una trama egoísta que ponía a las posesiones por sobre las personas. Más adelante Jesús citó el salmo 118, un salmo mesiánico (Salmo 118:22-23; que debemos comparar con Marcos 11:9 con salmo 118:25-26); y permitió que sus oyentes pronunciaran su propia sentencia (Mt.21:41), Al aplicarse a sí mismo la imagen de la piedra angular, Huesos afirmaba que era verdaderamente  el Mesías. Para aquellos líderes religiosos esto fue una blasfemia y de no ser porque le temían a las personas presentes, lo hubieran arrestado allí mismo.

Capítulo 12:13-27

Muchos pensarían que los enemigos de Jesús desearían conocer su deber, cuando realmente esperaban que, tomara partido para poder acusarlo. Nada es más probable para atrapar a los seguidores de Jesús que llevarlos a meterse en los debates políticos mundiales. Muchos elogiaron la palabra de un sermón, pero sin obedecer sus enseñanzas.

Por otro lado, el recto conocimiento de la Escritura, como fuente de  donde fluye toda religión revelada, y el fundamento sobre lo cual se construye, es el mejor preservativo contra el error. Jesús desechó la objeción de los saduceos, que eran infieles calumniadores de la religión de aquella época, afirmando la doctrina del estado futuro bajo la luz verdadera. La relación entre marido y mujer, aunque estipulada en el paraíso terrenal, no se conocerá en el celestial. Los que niegan la resurrección yerran mucho y se les debe decir esto. Procuremos pasar por este mundo moribundo con la esperanza jubilosa de la dicha eterna, y de resurrección gloriosa.

Capítulo 12: 28-40

Los fariseos le probaron con una pregunta más, una que los rabíes estaban considerando y debatiendo por largo tiempo. DE los 613 mandamientos que se  hallan en la ley (365 negativos, 248 positivos), ¿cuál era el más importante? Jesús replicó con la «declaración de fe» tradicional judía, la shemá, que se encuentra en Deuteronomio 6:4. Aquellos judíos piadosos la recitaban en la mañana y en la tarde. Luego añadió Levítico 19:18; porque si amamos a Dios, lo mostraremos amando al prójimo. Uno de los escribas captó el mensaje de Jesús, pero los demás no lo captaron. Tenían una perspectiva  superficial del significado real de la ley, y no comprendieron la importancia de obedecerla de corazón. Cuando atendemos lo que declaran las Escrituras, en cuanto a la persona y oficios de Cristo, seremos guiados a confesarlo como nuestro Señor y Dios; a obedecerle como nuestro Redentor exaltado. Si la persona común oye alegremente estas cosas, mientras los educados y distinguidos se oponen, aquellos son dichosos y estos, deben ser compadecidos. Y como el pecado disfrazado con apariencia de piedad, de doble iniquidad, así su condena será doblemente pesada.

Capítulo 12: 41-44

Tengamos presente que Jesús todavía observa el arca de las ofrendas. Él sabe cuánto y por qué motivos dan a su causa las personas. El mira al corazón, y cuáles son nuestras opiniones las ofrendas; y si lo hacemos como para el Señor o sólo para ser vistos por la gente. Es tan raro encontrar a alguien que no culpe a esa viuda, que no podemos esperar encontrar a muchos que hagan como ella; no obstante, nuestro Salvador la elogia; por tanto, estamos seguros que ella hizo bien y sabiamente . Los débiles esfuerzos del pobre para honrar  a su Salvador, serán elogiados en el día cuando las acciones espléndidas de los incrédulos sean expuestas al desprecio.

Capítulo 13: 1-4

Podemos observar, cuán poco valora Jesús la pompa externa, donde no hay una verdadera pureza de corazón. El Señor mira compasivo  la ruina humana y llora por sus almas preciosas, pero nosotros no lo hallamos mirando con lástima la ruina de una casa hermosa. Recordemos cuán necesario es que tengamos una habitación más perdurable en el cielo y sobre todo estar preparados para ella a través del Espíritu Santo, buscada en el uso ferviente de todos los medios de Gracia.

Capítulo 13:5-23

Jesús al dar respuesta a la pregunta de sus discípulos, no lo hace tanto para satisfacer su curiosidad  sino para dirigir sus conciencias. Cuando muchos son engañados, debemos por ello ser despertados con le propósito de examinarnos a nosotros mismos. Los creyentes, si no es su propia falta, pueden disfrutar de una santa seguridad y sobre todo paz mental, al ver que todo a su alrededor  está desordenado. Aunque seamos aplastados y derribados, el evangelio que predicamos no puede serlo, La salvación prometida es más que una liberación del mal, es realmente una bendición eterna.

Señalaremos, que los judíos apresuraron el tiempo de su ruina al rebelarse contra los romanos y perseguir a los creyentes. Aquí tenemos una predicción de la destrucción que les sobrevino unos cuarenta años después de esto; una destrucción y un estrago como no lo había habido en la historia. Las promesas de poder para preservar y las advertencias contra un alejamiento concuerdan bien unas con otras. Pero mientras más consideramos estas cosas, veremos motivos más abundantes para huir sin demora a refugiarnos en Jesús, y a renunciar a todo objeto terrenal por la salvación de nuestras almas.

Capítulo 13:24-37

Los discípulos habían confundido la destrucción de Jerusalén con el fin del mundo. Jesús corrigió este error y demostró que la venida de Cristo y el día del juicio serán después de “aquella tribulación”. Aquí anuncia la disolución final del marco y trama presentes del mundo. Además, predice la partición visible de Cristo que viene con las nubes  y la reunión de todos los elegidos de Él.

También tenemos la aplicación del sermón profético. En cuanto a la destrucción de Jerusalén, esperad que venga dentro de muy poco de tiempo. En cuanto al fin del mundo, no pregunten cuando vendrá, porque el día ni la hora no lo sabe ningún hombre. Jesús como Dios no podía ignorar nada, por que la sabiduría de divina que habitaba en Jesús se comunicaba a su alma humana conforme al beneplácito divino. Nuestro deber respecto de las dos es estar alertas y orar. Siempre debemos estar vigilantes esperando su regreso. Esto se aplica a la venida de Cristo a nosotros en nuestra muerte y también “al juicio general. Nuestro afán debe ser que, cuando Él venga, nos encuentre confiados, dándonos el gusto en comodidad y pureza, despreocupados de nuestra obra y del deber, A todos les dice: Velad, para que sean hallados en paz, sin manchas e irreprensibles”.

Capítulo 14:1-11

No sabemos quién era Simón el leproso. Tal vez alguien en Betania a quien Jesús había sanado de la lepra y cuya casa estaba abierta para el Maestro, como lo estaba la casa de María, Marta y Lázaro. Jesús acepto el acto de amor de María, Judas y los demás discípulos lo criticaron, y lo informaron en la Iglesia de todo el mundo (v.9). Durante el período de la Pascua los judíos trataban especialmente de ayudar a los pobres y Jesús no se opuso a esta buena costumbre. El costo del perfume era equivalente al salario de un año de un trabajador promedio, de modo que si lo hubieran vendido el dinero hubiera dado de comer a muchas personas pobres. Pero María quería ungir a Jesús en preparación de su muerte y sepultura, y eso era más importante que dar de comer a los pobres. Su buena obra glorificó a Dios y fue una bendición para todo el mundo; (v.9) «…De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que esta ha hecho, para memoria de ella»  ¡Qué contraste entre María la adoradora y Judas el gran traidor!

Capítulo 14: 12-26

Jesús comisionó a Juan y a Pedro para preparar el aposento alto, para la última cena que celebraría con sus discípulos. Nuestro Señor hizo dos revelaciones que sorprendieron a todos. Primeramente reveló que uno de los doce era un traidor (vv. 17-21). La manera en que respondieron nos indica que nadie en la mesa se creyó culpable. Jesús protegió a Judas hasta el mismo fin y le dio toda oportunidad de arrepentirse. Pero la traición de Judas estaba predestinada en el salmo 41:9: Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de n comía. Alzo contra mí el calcañal”   La segunda revelación fue que Pedro le negaría. Esto fue lo primero que reveló Jesús después que Judas salió. Por supuesto, es confianza carnal Pedro negó que tal cosa podría ocurrir; pero sucedió. Al terminar la cena pascual Jesús tomo el pan y el vino y le dio un nuevo significado. El último himno que cantaron en esa reunión procedía de los Salmos 115-118.

Capítulo 14:27-42

Al llegar a Getsemaní, Jesús citó al profeta Zacarías 13:7 que dice: “Levántate, oh  espada, contra el pastor, contra el hombre  compañero mío, dice Jehová de los ejércitos. Hiere al pastor, y serán dispersas mis ovejas; y haré volver mi mano contra los pequeñitos” Y con eso les advertía a los discípulos a que se quedaran cerca ni tampoco a seguirle después de su arresto. En su lugar les dio una palabra de aliento: se levantaría de los muertos y los encontraría en Galilea. Jesús estuvo bajo el peso de la angustia al contemplar la realidad de beber “el vaso”; ser hecho pecado en la cruz y sobre todo la separación del Padre. Las oraciones de sus amigos hubieran significado mucho para Él, “pero se quedaron dormidos. Jesús esta listo para hacer la voluntad de su Padre.

Capítulo 14:43-65

Debido al hecho de que Jesús no se manifestó como  un príncipe temporal, sino que predicó el arrepentimiento, la vida santa, y por lo tanto, dirigió los pensamientos y propósitos de las personas a otro mundo, es por  esa razón, que los líderes religiosos judíos procuraron destruirlo. Pos su parte Pedro hirió a uno de los implicados en prenderlo. Es mucho más fácil pelear por Jesús que morir por Él. Judas demostró una ignorancia total al corazón de Jesús, que vino con los soldados romanos para arrestarlo. En el colmo de la hipocresía le entrego con un beso, que era una señal de afecto. Aquí tenemos la condena de Jesús ante el gran consejo de los judíos. Pedro lo siguió, pero al lado del fuego del Sumo Sacerdote, que no era un lugar apropiado, ni sus siervos eran una compaña adecuada para Pedro: sin embrago, era una entrada en la tentación. Se emplearon   grandes diligencias para conseguir testigos falsos contra Jesús aunque el testimonio de ellos no era un equivalente a una acusación de delito capital. Tenemos en estos ultrajes muchas pruebas de la enemistad del ser humano hacia Dios, y el amor gratuito e indecible de Dios por los seres humanos.

Capítulo 14:66-72

La negación de Jesús por parte de Pedro empezó por mantenerse alejado de Él. Aquellos que se avergüenzan de la santidad están bien avanzados el camino de la negación, Los que piensan que es peligroso andar en compañía de los seguidores de Cristo. Porque de ahí pueden ser llevados a sufrir por Él, encontrarán mucho más peligroso en la compañía de sus enemigos, porque ahí serán llevados a pecar contra Él. Cuando Jesús era admirado y los seguían, Pedro lo confesó con prontitud; pero no reconoce su relación con Él ahora que está abandonado y despreciado. Pero debemos observar que el arrepentimiento de Pedro fue muy rápido. Aquel que piensa estar firme, mire que no caiga; y el que ha caído piense en estas cosas, y en sus propias ofensas, y vuelva al Señor con llanto y súplicas, buscando el perdón para ser levantado por el Santo Espíritu. Juan 21: 15-19 nos muestra que Pedro fue perdonado y restaurado al ministerio apostólico.

Capítulo 15:1-20

Jesús dio una respuesta muy directa a Pilatos, pero al mismo tiempo no quiso responder a los testigos porque sabía que las cosas que alegaron eran falsas, hasta el mismo Pilatos estaba convencido de que era así. Pilatos pensó que podía apelar desde  los sacerdotes al pueblo, y que ellos liberarían a Jesús de las manos de los sacerdotes, pero ellos fueron más y más presionados por los sacerdotes, y gritaron ¡Crucifícalo, crucifícalo! Como defensor de los derechos del pueblo, Poncio Pilatos podía haber examinado los hechos y así haber tomado una decisión basada en la verdad. Sin embardo él estaba más interesado en la paz que en la verdad, así que le ofreció a la multitud una especie de atractivo compromiso” ¿Jesús o Barrabás? Por derecho, Barrabás debía morir ya que era un asesino convicto. Si Pilatos pensó que la multitud escogería a Jesús, él ignoraba lo que es el corazón humano.

Jesús les había dicho a sus discípulos que los gentiles de mofarían de Él. Veamos el Capítulo 10 de Marcos el versículo 33: “He aquí subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte, y le entregarán a los gentiles;” Y estas palabras resultaron ciertas.

Capítulo 15: 21-32

En cada momento que miremos a Jesús crucificado, debemos recordar el escrito puesto sobre su cabeza: Él es un Rey y nosotros debemos rendirnos para venir a ser sus súbditos. Crucificaron a dos ladrones con Él, y Él en  el centro; con eso pretendían deshonrarlo, pero estaba profetizado que Él sería contado con los transgresores, porque Él fue hecho pecado por nosotros. Aquellos que pasaban frente al crucificado lo insultaban, le decían que se bajara de la cruz, y creerían, pero no creyeron aunque les dio la señal más convincente cuando le levantó de la tumba.

Capítulo 15:33-41

Marcos registra los milagros de las tinieblas y el velo que se rasgó. La oscuridad nos recuerda de los juicios de Dios sobre Egipto, y el velo rasgado anuncia que el camino a la presencia de Dios queda abierto a causa de la muerte de Jesús. El Padre abandonó al Hijo para que nosotros nunca pudiéramos ser abandonados.

Capítulo 15:42-47

Mujeres fieles fueron las últimas que se hallaban junto a la cruz y las primeras que encontramos frente a la tumba. La madre de Jesús estuvo junto a la cruz hasta que Juan la llevó consigo. Pero fue a José de Arimatea  y Nicodemo a los que Dios había preparado para proteger el cuerpo de Jesús y sepultarlo. Recordamos que Nicodemo fue a Jesús de noche pero en esta oportunidad salió a la luz y adoptó una posición por Jesús. Si estos dos hombres valientes no hubieran sepultado el cuerpo de Jesús, se hubiera dispuesto de Él de alguna manera humillante. Es importante para la legitimidad del mensaje del evangelio que la muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo estén autenticados como dato histórico.

Capítulo 16: 1-8

Para las mujeres no fue suficiente ser espectadoras, tenían que llegar a ser embajadoras y llevar la palabra a otros. “¡Vengan y vean! ¡Vayan y digan! Este es la responsabilidad de la resurrección. Notamos en este evento que el ángel tiene una palabra especial de estimulo para Pedro en el versículo 7: “Pero id, decid a sus discípulos, y a Pedro, que Él va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis, como os dijo” Tanto las mujeres como los hombre se habían olvidado de sus promesas e instrucciones, Él fue crucificado pero está glorificado. Ha resucitado, no está aquí. No está muerto, vive, y de nuevo más adelante, veréis, pero aquí podéis ver el lugar donde fue puesto. Algunos hombres corrieron a toda prisa hacia donde estaban los discípulos; pero los temores inquietantes suelen impedirnos hacer el servicio que podríamos hacer a Jesús y a las almas de las personas, si la fe y el gozo de la fe fueran firmes.

Capítulo 16:9-14

Tenemos que poner el énfasis en la incredulidad de los discípulos de Jesús, cuando enfrentaron el hecho de la resurrección; ellos se lamentaron y lloraron, en vez de sentir gozo y alegría alabando a Dios. Era una iglesia llorando en lugar de ser una testificando sobre la realidad de la resurrección de su Maestro. Sin duda, el milagro de la resurrección corporal es importante para el mensaje del evangelio y para la motivación del pueblo de Dios al testimonio y al servicio, ya que como dice Pablo: “Si Cristo no resucitó, vana es nuestra fe y vana nuestra predicación”.

Capítulo 16:15-20

Jesús comisionó a sus discípulos con la orden: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio”. Para que todos sepan que El ya pagó por el pecado, y que todos aquellos que crean en Él recibirán perdón de pecados y vida eterna. En el día de hoy, los creyentes se encuentran en todas partes del mundo predicando estas buenas nuevas. El poder que dirige y lleva a los misioneros a todas partes del mundo, ponen a la Iglesia de Cristo en acción de fe que viene de resurrección, El medida que crezca en su relación con Dios, Él le dará las oportunidades y sobre todo la fuerza para proclamar su mensaje. No el agua del bautismo lo que salva, lo que salva es la gracia de Dios cuando se acepta por la fe en Cristo. El bautismo es una señal externa de una fe interna. Tenemos un ejemplo elocuente en la respuesta de Jesús al ladrón en la cruz entendemos que se salvo sin el bautismo.

Hay muchas ocasiones cuando Dios interviene milagrosamente para proteger a sus seguidores. A veces, Él les da un poder especial, por ejemplo Pablo tuvo serpientes en sus manos (Hechos 28:5) y los discípulos sanaron a los enfermos  (Hechos 3:7-8). Cuando Jesús  subió al cielo dejo de estar físicamente con los discípulos.

Las señales acreditan el mensaje del evangelio, y no podemos limitarlas a la época de los apóstoles, lo mismo que la comisión del Señor de llevar el evangelio a todo el mundo. Las señales confirman el ministerio de Cristo en cada nueva generación. Echar fuera demonios, hablar en lenguas, y sanar enfermos por medio de la oración, todo ello aparece en otros pasajes del Nuevo Testamento, y francamente no hay garantía escritura de que cesarán antes del regreso de Cristo. Todas las señales aquí mencionadas han ocurrido repetidamente en la era cristiana.

(Terminado en junio del 2009)

Texto Bíblico versión Reina Valera 1960.

Por: Ramon Herrera

 

Promesa Cumplida

Este estudio del Nuevo Testamento, no pretende ser cronológico; Más bien nos ocuparemos de aquellos hechos destacados en la vida de nuestro Señor Jesucristo; así como en la vida de los apóstoles.

Después de considerar, las fuentes de información que tenemos, fijaremos la atención en el ministerio de las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo. No nos preocuparemos por una ordenación detallada de cada uno de los episodios de su vida, sino del significado de esos acontecimientos.
Estudiaremos su nacimiento en estrecha relación con nuestra confesión de que es a la vez,  Dios y hombre, o sea la encarnación de Dios. Este estudio esta concebido para mejorar nuestra visión de la Biblia y la percepción de su unidad básica, tanto del Antiguo Testamento como en el Nuevo y cómo Cristo es el cumplimiento de la profecía y la ley.

La formación del Antiguo Testamento tomó alrededor de unos mil años. Mientras el Nuevo Testamento se completó en poco más de un siglo. De igual manera que el Antiguo, el Nuevo Testamento también se originó en circunstancias inmediatas que afectaban al pueblo de Dios. Es muy probable que ninguna de sus partes del Nuevo Testamento  haya sido escrita antes de la resurrección y ascensión de Jesucristo. Más tarde, con el establecimiento congregaciones cristianas, que estaban lejos unas de otra, se hizo necesario encontrar una forma de mantener el contacto unas con las otras, a la vez se hizo necesario hallar la manera de tener una forma de contacto entre las nuevas misiones y los fundadores, que fueron los apóstoles.

Al mismo tiempo el pueblo de Dios tuvo la necesidad ce contar con un relato digno de crédito de aquellos acontecimientos que pararon en la vida y las enseñanzas de Jesucristo, junto a una crónica de la vida del pueblo de Dios, en este caso la Iglesia, y así ilustrar el poder del evangelio.

La fijación de la fecha de cada sección del NT siempre ha sido una parte  muy necesaria para poder estudiarlas, si bien ha provocado más discusiones que conclusiones acertadas. La inmensa mayoría de los expertos de la Biblia suponen que las epístolas de Pablo fueron los primeros escritos, desde el punto de vista cronológico, comenzando a mediados del siglo I. Otra sugerencia es que el Evangelio de Marcos  fue el primero de los Evangelios, y que Mateo y Lucas se valieron de él. Y que Juan sería el último de los Evangelios de acuerdo al orden cronológico, A fines del siglo I ya se había terminado la redacción del NT, con la posible excepción de Judas, 2  de Pedro y las cartas de a Tito y Timoteo. Independientemente de sus fechas de origen, en     natural que los Evangelios ocupen el primer lugar en el NT; ya que relatan los comienzos del movimiento cristiano.

El motivo de los cuatro Evangelios nos resulta evidente, ya que cada autor se enfocó en las necesidades de un grupo distinto de individuos. Varias alusiones de la historia antigua nos dicen que Marcos preservó la predicación de de Pedro a los romanos. Mateo se valió de un enfoque atrayente para los judíos. Cuando Lucas escribió, tuvo en cuanta a un amigo que tenía un concepto griego de la vida. La tradición más antigua relaciona a Juan con el pueblo de Asia Menor.

UN PROPOSITO COMUN

Es importante destacar, que cada uno de los autores de los evangelios escribió para un público diferente, es obvio que todos tuvieron un objetivo común; mostrar que Jesús era Dios y hombre a la vez. Mientras Juan incluyó discursos sobre la relación de Jesús con su Padre. Marcos se basó ante todo en los milagros de Jesús. Mateo y Lucas comenzaron sus relatos describiendo el nacimiento, con el propósito de indicar la naturaleza divina del hijo de María. Así como la mayoría de los grandes hombres de la historia, Jesús no se hizo famoso basado en las circunstancias de su nacimiento. Tenía treinta años cuando Juan el Bautista pronuncio sus primeras palabras diciendo “He ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo” Es notorio que las palabras y obras de Jesús atrajeron a multitudes, solo unos pocos le prometieron seriamente obediencia. Antes de su ascensión, no eran muchos los que realmente se consagraron a El completamente.

Las historias que vinculan al nacimiento de Jesús tendían a proclamar que había nacido un hijo de Dios. Por otro lado decían que el niño era hijo de hombre. En casi cada párrafo  había tanto de la debilidad humana, así como de la gloria divina. La joven pareja de José y María tuvo que escoger entre es deseo de permanecer juntos y el decreto de un gobernante cruel y despiadado. Antes de separarse de su esposo, a punto de ser madre, arriesgo, casi despreocupadamente, el duro viaje hasta Belén. Como nadie quería darle albergue a una mujer embarazada, la joven pareja se vio obligada a buscar refugio en el establo de una posada del pueblo. Así fue como el establo se convirtió en una sala de parto, así como en la actualidad, las cuevas y las cocinas y salas, calles, automóviles, siguen sirviendo en salas de partos a los muchos pobres que viven en grandes ciudades de nuestro mundo, para vergüenza de muchos gobernantes. Es posible que las persecuciones y la dura vida cotidiana ayudaron a oscurecer el pasado; a medida que el niño crecía y aprendía el oficio el oficio de su padre en poblado de Nazaret.

LA GRAN DUALIDAD

Está es la forma tradicional en que la iglesia confiesa a Cristo “Verdadero Dios…Verdadero hombre”  La frase está acorde con todo el mensaje de Biblia. Muy a pesar de la miseria y el pecado que veían a su alrededor, los autores bíblicos se negaron rotundamente a eliminar la humanidad como cosa despreciable. Igualmente reconocían que el hombre no había sido creado para poder obrar totalmente por su propia cuenta. Y que jamás llegaría  por sus propios méritos a ser lo que Dios quería que fuera. En Jesús se cumplieron los propósitos de Dios; el hombre y Dios se fundieron en una sola persona. Realmente, hacía falta una nueva humanidad. San Pablo y Juan hayan sido los que lo expresaron de una manera clara. El apóstol Pablo conocía muy bien la historia del Génesis. Remontándose al origen de toda la raza humana hasta Adán, Pablo describe al hombre; presentado que Adán vive en cada hombre, y que se le puede distinguir en el pecado y la muerte de todo ser humano (Romanos 5:12-14). Cristo compartió esta condenación. Sufrió al morir en la cruz, sino que también al aceptar la suerte de la humanidad  (Galatas  4:4). Al vivir Dios en un hombre, este lograba dominar el pecado y la muerte que antes no había conocido. De esta manera Pablo descubrió un nuevo fundamento para la vida  en la gracia y la misericordia de Dios, que había  habría traído a Cristo al mundo. Encontró nuevas fuerzas para vivir en el Espíritu de Cristo; también encontró una nueva liberación en el conocimiento de que el “antiguo yo” que compartíamos con Adán estaba destinado a morir, y que la nueva vida sólo dependía del nacimiento  de “un yo” que  viviera por medio de la fe en Cristo, Similarmente en el evangelio de  Juan comienza haciendo alusión al poder creador de Cristo, de tal manera como si Dios rehiciera su obra (Juan 1:1-5)

“ELIAS PROMETIDO”

Entre las profecías que parecen en el AT, figuraban algunas que nos describen cómo sería la llegada de Dios a Israel. Malaquías  nos presenta un mensajero especial que vendría a purificar al pueblo. Marcos cita ambas profecías con el propósito de presentar a Juan el Bautista. Si bien Marcos sólo nos brinda una exposición breve del Bautista que exigía el arrepentimiento, bautizaba a aquellos que respondían a su mensaje. Su anuncio de un juicio venidero, sazonado por sus críticas a los líderes religiosos, así como sus diversas amonestaciones figuran en los evangelios de Mateo y Lucas.

El fogoso mensajero predicó en el desierto, cerca de la desembocadura del río Jordán, un territorio vinculado con el profeta Elías, el poderoso predicador. Es posible que la vestimenta de piel de camello que usaba Juan haya tenido por modelo la ropa de Elías, La significación de estos hechos, se centraba en la creencia popular de que Elías regresaría como señal de la llegada del Mesías. Su llamado al arrepentimiento era una evocación del tema central de los escritos proféticos que los judíos escuchaban en los oficios religiosos principalmente en las sinagogas. Jesús caracterizó a Juan como el último portavoz del AT (Mateo 11:1-19)

EL LLAMAMIENTO DE JESUS

Los padres de Juan eran personas ancianas cundo él nació; se especula que quedó huérfano en su adolescencia. Hay la posibilidad de fue adoptado por una comunidad  monástica situada en las márgenes del Mar Muerto. Excavándose  en los predios del monasterio, se descubrieron sus escritos en las cuevas adyacentes, sabemos que Juan coincidía  al menos en parte con las enseñanzas de Jesús. Pero, no sabemos nada concreto acerca de él, salvo por relato de los Evangelios. En estos leemos que Jesús y Juan se encontraron a orillas del Río Jordán, cuando Jesús le pidió que lo bautizara. Esta gloriosa experiencia constituye un punto decisivo en la vida de Jesús. Vio que el cielo se abría y el Espíritu Santo descendía sobre El en forma de paloma. Una voz del cielo pronunció las memorables palabras del Salmo “Tú eres mi Hijo amado” tan usadas para describir al rey mesiánico  del futuro. (Lucas 3:22).Mateo reproduce un breve diálogo entre Jesús y Juan (Mateo 3: 14-15).

Algún tiempo después de su bautismo Jesús, como todo creyente sincero, comenzó a prepararse para encarar el destino de su vida. Después del bautismo, llevado por el Espíritu de Dios, se fue al  desierto de Judea. Allí en las guaridas de los demonios, se enfrentó con Satanás nuestro gran adversario. Contemplando su llamado mesiánico recibido en su bautismo, El reconoció por lo menos tres esperanzas populares: a) el Mesías prepararía un gran banquete para el pueblo, b) descendería de una torre del Templo para establecer su autoridad; c) gobernaría a todo el mundo desde Jerusalén. Cada un de estas ideas tenía raíces en las promesas del AT.

Aquellas palabras del salmo en el  día de su bautismo se habían grabado en la mente de Jesús y ahora cedían su lugar a tentadoras ofertas de parte de su enemigo: “si eres Hijo de Dios…” Los tormentos del hambre en aquella inhóspita región le recordaron la promesa de un banquete celestial; Y rehusó  la posibilidad  de usar su poder de un “banquete celestial” para su propia satisfacción y con ello el deseo de acercase a las personas únicamente sobre la base de sus necesidades físicas. Después recordó la torre del Templo con la gran oportunidad que brindaba de probar los poderes los poderes sobrenaturales del Mesías. ¿Acaso no había prometido el Padre enviar protección de los  ángeles? La fe difícilmente resultaba compatible con el intento de probar las promesas de Dios, y el Mesías no quiso atraer a una gran multitud de “admiradores” como si fuera un mago. De una vez por todas,  Jesús; comprendió que el Mesías  jamás podría comprometerse con el mal. Cada una de las de las decisiones  de Jesús se basaron en pasajes de la ley no eran los reinos del mundo, sino más  bien una completa devoción a su Padre. “No sólo de pan vivirá el hombre, más de todo lo que sale de la boca de Jehová. “No tentarás al Señor tu Dios…A Jehová tu Dios temerás, y al El sólo servirás, y por su nombre jurarás” (Deuteronomio 8:3; 6:16;13) El agua pura de una relación  de intimidad con su Padre Celestial lo hizo fuerte para encarar su ministerio, que estaba ligado al AT.

LA GRACIA COMO MINISTERIO

Es evidente que cada uno de los escritores de los evangelios organizó en forma diferente el material que tenía que ver con el ministerio de Jesús, por tanto resulta casi imposible tener una cronología exacta. Sin embargo, debemos tener en cuenta alguno hechos generales. Tal parece que fue la idea de Marcos, dividir el ministerio de Jesús en dos partes. En primer lugar describe las obras de Jesús en Galilea después de su bautismo y el enfrentamiento con Satanás. En segundo lugar se concentra  con los hechos que se produjeron  en Jerusalén durante la Semana Santa. Mateo y Lucas aceptaron este esquema bíblico, y lo adaptaron a sus propósitos. Mateo lo llevo a cabo como un plan general dentro del cual agrupó las enseñazas de Jesús en cinco unidades, de las cuales la más conocida fue el Sermón del Monte. Por su parte Lucas no repitió el contenido de Marcos 6: 47-8:26. En el punto en que Jesús abandonó Galilea para emprender su último viaje a Jerusalén. COE su parte Lucas insertó el relato que se encuentra en los capítulos 10-18. También Lucas dio a la iglesia algunas de las historias más hermosas de la Escritura. Éstas contienen las parábola del buen samaritano, y el hijo pródigo, la historia de la sanidad del mendigo ciego en las afueras de Jericó. En contraste con el evangelio de Juan, los llamados sinópticos, siguen por lo tanto un orden muy sencillo, Galilea, Berea, y Jerusalén.

LAS “SEÑALES” DE JESUS

El autor del Evangelio de Juan seleccionó solamente siete “señales” en las cuales organizo se Evangelio; tampoco utilizó el término “grandes obras” que utilizó Marcos, ya que éstas le interesaban menos que su significado. Un hecho importante, fue la alimentación de los cinco mil, que parecen en los cuatro Evangelios. En el capítulo 6 Juan relata una extensa conversación de Jesús y la una gran multitud sobre el pan de vida. El lamenta que las personas quisieran únicamente saciase con pan negándose a comprender esta señal. Al señalar a beber su sangre y comer su carne, no es literal, como lo enseña la   Iglesia Católica Romana, pero también esa comida debía entenderse de acuerdo a su significado espiritual  que se enseña en este versículo de Juan 6:63 “El espíritu es  el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida” De la misma manera, la sanidad de un ciego proveyó la oportunidad para analizar la ceguera de aquel hombre con respecto a la obra de Dios en Jesús.  La resurrección de Lázaro sirvió de marco para un discurso sobre la vida eterna. El apóstol Juan no sólo vio una relación íntima entre las obras y el mensaje de Jesús, sino también se valió de esas obras para probar el fructífero ministerio de Jesús que ofrecía sustento, revelación y sobre todo, poder vivificante.

Tal parece que las multitudes que llegaban con el propósito de ser sanadas agobiaban al Maestro; de muy poco servía el ruego de que aquellos sanados no divulgasen lo que les había acontecido. Cuando Él buscaba la soledad para orar, las multitudes no lo dejaban en paz. Al predicar en Nazaret, sus conciudadanos  se quejaban que no había hecho señales como en otras regiones. Marcos nos dice las razones: “Y no pudo hacer allí ningún milagro, salvo que sano a unos pocos enfermos, poniendo sobre ellos las manos. Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos. Y recorría las aldeas de alrededor enseñando” (Vs.5,6). En otra ocasión se negó a dar una señal en el cielo a aquellos que se pedían. Jesús  se sentía abrumado cuando las gentes se interesaban más en sus obras que en sus enseñanzas. Cuando los discípulos se alegaron por su habilidad para sanar, El les dijo: “Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos” (Lucas 10:20). Lucas escribe una historia que termina con una advertencia:”Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos”  (Lucas 16:31). Si prestamos atención a Jesús, los milagros no debían servir como base para la fe, sino que la fe tenía que ser el fundamento de los milagros. En este tiempo los milagros de Jesús siguen provocando las mismas interrogaciones. No podemos negar que los milagros siempre están envueltos en un manto de misterio, y por esa razón, constituyen pruebas de poco valor. Tenemos una manera mejor de considerar los milagros de Jesús consiste en examinarlos en función de lo nos dicen su ministerio de gracia,

EL MINISRERIO DE ENSEÑANZA DE JESUS

Es importante que cuando Jesús comenzó su ministerio de enseñanza, lo hizo en las sinagogas durante los días de reposo. Estos oficios estaban a cargo de los jefes de familias que habían organizado la congregación.  Al terminar las plegarias, los salmos y la lectura de la Ley y los profetas, era una costumbre invitar a un visitante o dignatario a que tomara la palabra. Jesús tenía la costumbre de adelantarse, leer un pasaje de algún profeta y luego hacía una cuidadosa explicación, basándose únicamente en el AT para dar autoridad a sus palabras. También utilizo las “señales” de Juan como método de enseñanza. Sin embargo, el contenido de su mensaje siguió siendo prácticamente el mismo. Su tema era poner énfasis en el arrepentimiento  y el reino de Dios. Unos pocos dichos de Jesús se conservan en Mateo, Marcos y Lucas; cada uno de los evangelistas hizo uso de materiales que los demás no incluyeron.

UN NUEVO ORDEN DE VIDA

Al reconocer que el arrepentimiento conduce a una nuevo orden de vida, que hallaremos reflejado en las enseñanzas de Jesús. En tanto que aumentaba su popularidad algunas personas que no seguían sus practicas por considerarlas propias de un judío piadoso. El parecía despreocuparse deliberadamente del ayuno, del respeto al día de reposo y del lavamiento ritual. Más sin embargo, cuando algunas personas les formulaban preguntas o se le criticaba, siempre daba una respuesta que muy valiosa en relación con la vida religiosa. No es menos cierto que Jesús consideraba al AT con el mismo respeto que cualquier judío de su época, eso no impedía que perforara la hipocresía de los judíos de su tiempo.

Se habían acumulados los debates  en cuanto al significado de la ley ¿Qué significaba trabajar el día de reposo? ¿Podía una persona preparar una comida? Sí, pero no debía cosechar trigo o manejar un molino. Pero los discípulos de Jesús habían hecho ambas cosas. ¿Se podía salvar una vida? Sí, en caso de emergencia, pero no se podían administrar cuidado médicos corrientes que fuera posible dar en cualquier otro día. Sin embargo Jesús sanó en el día de reposo. Jesús respondió a ese cuestionamiento cuando dijo: “También El dijo: el día de reposo fue hacho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo” (Marcos 2:27). Si una regla no satisfacía los mejores intereses de las personas, había que modificarla.

Así mismo Jesús se negó a obedecer las reglas de la purificación cuando dijo:” Todo lo de afuera que entra en el hombre, no le puede contaminar, porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale a la letrina…Porque de dentro,  del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia. La maledicencia, la soberbia, la insensatez” (Marcos 7:18-19,21-22). Jesús aconsejaba tanto el ayuno, como las limosnas y las oraciones se hicieran “secretamente”. Sus palabras apuntaban en tres direcciones. En primer lugar, no debían esperar en público para expresar las devociones a Dios. Además, no había que considerar que el despliegue exterior era la esencia de la religión y en tercer lugar, el orgullo en cualquier tipo de una actividad religiosa destruía la comunión de la adoración en la compañía de hermanos en la fe y consecuentemente, la comunión con Dios. Tampoco trato de abolir el culto formal. Siempre asistió a la sinagoga local y celebró las fiestas en el Templo.

También enseñó a pulir las actividades con las cuales un individuo afectaba a otra, y de la misma mente describió a las personas como si estas vivieran bajo tales exigencias de parte de Dios que nadie podía considerarse como perfectamente obediente. En ninguna parte esto está tan claro como lo que aconsejó cuando dijo: “Oísteis que dicho a los antiguos” (Mateo 5:21) Y luego agregaba: “pero yo os digo”  en el cual razonablemente ofrecía un juicio que acusaba a todos sin ninguna distinción. La ira es asesinato. La mirada lujuriosa y el divorcio son adulterio. El jurar es perjurio. En lugar de una justicia de “ojo por ojo” la persona debe practicar la gracia de “volver la otra mejilla”, la generosidad de “dejar la capa junto con la túnica” la paciencia de”andar la segunda milla”. De acuerdo con esas normas, nadie está libre de culpa. Por tanto el apóstol Pablo siguiendo esa línea de pensamiento dijo: “…judíos y gentiles…todos están bajo pecado” Como está escrito: “No hay justo, ni aun uno”  (Romanos 3:9-10).

Jesús se niega a mantenerse alejado de cualquier grupo o persona que necesitara su ayuda tanto como le prestara oídos a sus enseñanzas. Tales como a recaudadores de impuestos con los cuales comió en más de una ocasión; también aceptó el homenaje de una prostituta, y al mismo tiempo se le vio en compañía de personas conocidas por su vida de pecados. Juan nos informa que  El llegó a ignorar un prejuicio judío que se remontaba hasta Nehemías, cuando viajó a Samaria y conversó con una samaritana. Jesús llegó hasta justificar esas relaciones basándose  en sus ingeniosas parábolas, que se conservan en Lucas. Un publicano conoció la gracia de Dios al confesar su pecado, en tanto que un fariseo orgulloso de su propia rectitud fue condenado. Un samaritano fue el único que le prestó ayuda a un hombre que había sido asaltado y herido, cuando pararon ante él un sacerdote y un levita. Así como un pastor deja noventa y nueve ovejas sin peligro para ir en busca de una que se había perdido, y así como un ama de casa limpia toda su casa para encontrar una moneda perdida. Un hijo que se aleja del hogar de su padre, llega a comprender cuán poco ha merecido el amor de aquél, en tanto que su hermano, que se apoya en su propia bondad, siente envidia del pródigo  arrepentido y desprecia el perdón de Dios. Cuando hacemos generalizaciones de este tipo no debemos olvidar la profunda comprensión que Jesús tenía del pecado.

EL REINO

El medio con el cual Jesús contó para describir el reino de Dios, fueron las parábolas. Sin embargo, el término “reino” podemos interpretarlo de varias maneras. Cada una de las parábolas nos revela una de sus características. En el evangelio de Mateo Jesús comenzó con la historia del sembrador cuyas semillas cayeron en cuatro clases de terreno de los cuales sólo uno era fértil. Jesús sabía que sólo unos pocos responderían a su llamado; la gente estaba más interesada en sus milagros que en sus enseñanzas. Veamos lo que nos dice en Marcos 4:11-12: “Y les dijo: A vosotros os es dado saber el misterio del reino de Dios; mas a los que están fuera, por parábolas todas las cosas; para que viendo, no vean y no perciban; oyendo, oigan y no entiendan; para que no se conviertan, y les sean perdonados los pecados” Aquí Jesús describe con mucha tristeza la         perversidad del ser humano. Las enseñanzas  de las parábolas obligaban, por tanto, a las personas, a decidirse a favor o en contra del reino. Marcos 4: 26-27; 31-32 nos indica que aunque la tarea del sembrador parezca inútil en un principio, da el resultado que Dios desea y produce. Con esta fe Jesús prosiguió su obra y nosotros sus hijos seguiremos en la misma tarea. Todas las parábolas del reino que figuran en Marcos pueden encontrarlas en Mateo, además de otras que describen aspectos adicionales del reino de Dios. En una  de ellas se reconoce que el reino de encuentran hombre buenos y malos. Otra afirma que el reino es  lo más valioso que una persona puede encontrar.

Es interesante que Jesús pasó por alto los sueños populares de la abundancia material que muchos suponían que acompañaría al reino. En cambio, hablo de atesorar riquezas en el cielo, de la imposibilidad de servir a Dios y al dinero. ¿Qué dirán los falsos maestros de la prosperidad? En una parábola habla de una hombre rico que fue a parar al infierno, en tanto que el mendigo que había subsistido gracias a las migajas que caían de la mesa del hombre rico fue a parar en la compañía de los insignes fundadores del pueblo escogido por Dios También otro rico se dispuso a descansar, con la intención de todo aquello que había acumulado, sólo para morir entes de poderlo hacer. “Jesús sabía que la vida de la persona consiste en algo más que las posesiones que posean”

No incluyó tampoco  dentro de sus enseñazas acerca del reino de Dios el ya trillado tema del “honor nacional” repitiendo las palabras “Dad al césar lo que es del césar”; exhortó a pagar los impuestos al Imperio Romano.

Al reflexionar Jesús, sobre el rechazo de que era objeto de parte de los judíos, El anunció que las personas entrarían al reino desde los cuatro rincones del mundo, mientras aquellos que habían oído la promesa en primer término, los judíos, serían los últimos en entrar, Recordemos que el centro de sus enseñanzas acerca del reino figuraba en primer lugar ser leales al Señor del reino. La parábola de los talentos, Jesús habla de personas que invertían el dinero de su Señor en beneficio de éste antes que en su propio provecho. En otras enseñanzas hizo hincapié sobre la exigencia de meditar bien el precio del discipulado de un compromiso total y que la idea de alimentar a los hambrientos y vestir a aquellos  que estaban desnudos sus  fieles servían a su  Señor. Por otro lado,  el evangelio de Juan no contiene parábolas o referencias al reino de Dios. Por lo tanto el evangelista empleó el término “vida eterna” para describir la vida que se vive en intima comunión con Dios.

LO QUE LLEVO A CRISTO A LA CRUZ

La comprensión del significado de la obra de Dios en Jesús que tiene para la humanidad en este momento requiere una comprensión renovada. Para poder comprender las Sagradas Escrituras nos hace falta un cuadro ilustrativo de los hachos acontecidos que llevaron a Jesús a la cruz y a Su muerte vicaría. Pero al mismo tiempo debemos ver de qué  manera el AT dio sentido a los sufrimientos y crucifixión de nuestro Señor. En Cristo Dios hacía frente al pecado y al mal que desde el mismo principio habían “frustrado” su esfuerzo creador.

Es muy posible que nadie podría haber pintado un lienzo de Jesús si hubiera esperado que se estuviera quieto para poder posar. El estuvo demasiado activo. Si intentamos aislar sus milagros o sus sabias enseñanzas podría llevarnos a olvidar que sanó y habló a personas como nosotros. Si bien El predicó en las sinagogas, los Evangelios nos describen ante todo sus respuestas que buscaron su ayuda. El se enfrentó constantemente a personas muy afligidas y a decisiones críticas. Un encuentro con Jesús muchas veces implicaba la diferencia entre la salud y la enfermedad, la vida y la muerte, el perdón y la condenación, la disposición y la confusión. Gracias a Dios que toda la existencia humana alcanzó un brillo nuevo a la luz de aquel que dijo “Yo soy la luz del mundo”.

NUESTRO SEÑOR EXIGIA DECISION

Los evangelios reflejan el carácter decisivo de los encuentros entre Jesús y las personas. De estos, dos de los más sonados aparecen en los primeros capítulos del evangelio de Juan. Aparecen Nicodemo, un principal de los judíos, que consideraba a Jesús como un gran maestro y lo llamo “Rabí”, y una mujer samaritana de vida disoluta que sabía muy poco de cuestiones religiosas  Es sorprendente que Jesús dijo al respetable ciudadano que tenía que renacer, y a la mujer pecadora,  descubrió que tan sólo con haberlo pedido, Jesús le hubiera dado “el agua de vida”.

No sólo Nicodemo sino la mujer samaritana tuvieron que tomar una decisión al mensaje de Jesús. Él les ayudó a ver qué significado tendría esta decisión a la luz de sus situaciones particulares. Otros desafíos incluyen al joven  rico. Zaqueo, el cobrador de impuestos se sintió impulsado a devolver lo que había ganado por medio de fraudes  y a entregar la mitad el 50 % a los pobres. Marta, afligida por lo quehaceres domésticos, criticó a su hermana María por haberse detenido para escuchar a Jesús.

EL MESIAS Y LOS DOCE

Los doce no sólo acompañaron a Jesús en sus viajes, sino que también fueron enviados en parejas con la misión de enseñar, predicar y sanar los enfermos. En todos esos viajes dependían de la hospitalidad que aquellos que estaban dispuestos a brindarles el  sostén. La dureza de su vida tuvo reflejo en la respuesta de Jesús a escriba que quería unirse a ellos. “Las zorras tienen guarida, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza” (Lucas 9:58) Tanto Jesús como sus discípulos predicaban el arrepentimiento como preparación para el reino de Dios, Sin embargo, no sabemos cuando comenzaron a creer que Jesús era el Mesías. No podemos olvidar que en los comienzos de su ministerio, su fama de predicador y sanador comenzó a perjudicar su misión. Sus ataques contra la casta sacerdotal se sintieron desconcertados por las parábolas que imponían una exigencia personal a cada creyente. Muchos de ellos se reunían a su alrededor pidiéndole que hiciera milagros. El alcanzó la cúspide  de su popularidad cuando alimentó a cinco mil. Esa era la enseñanza del pueblo para que reconociera al Mesías precisamente por un banquete semejante.

Jesús se denominaba el Hijo del Hombre, un término judío para designar a todo ser humano. Cuando El decía: “El Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados” o “El Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo”, es muy probable que su auditorio pensaba que quería decir que cualquier creyente tenía autoridad en cuestiones semejantes. Los discípulos no comprendían por qué Jesús daba preferencia a ese término. En respuesta a la pregunta de Jesús acerca de su propia identidad, Pedro respondió en de una manera que reflejaba una firme confianza: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”Por supuesto Jesús aceptó esa revelación. De la misma manera sacó partido del nombre de aquel discípulo. Pedro en hebreo significa roca (Cephas). Jesús habló de la confesión de Pedro como de la roca sobre la cual edificaría Su iglesia (16:16-18).

El Cristo recién aclamado respondió extrañamente. Le ordenó a sus discípulos que no revelaran su condición de Mesías. Acto seguido describió su actividad mesiánica como un llamado a sufrir y morir como el Hijo del Hombre antes de exaltado. Esto resultó algo increíble para sus discípulos, Pedro rechazó la sugerencia con tanta vehemencia que Jesús lo increpó diciendo: “¡Quítate delante de mí, Satanás; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en la de los hombres.” Evitar el sufrimiento y la muerte era una tentación a la que Jesús hizo frente, y rechazó, al final.

SIGUE AUMENTANDO LA OPOSICION

Mientras los discípulos discutían quién de ellos era el más grande, y cómo podrían obtener lugares de privilegio en el reino, sus enemigos están tramando su muerte. Durante su ministerio terrenal, Jesús ganó tantos enemigos como amigos. En los días iniciales de su ministerio y después de haber sanado a un hombre en el día de reposo, y poniendo en tela de juicio sus restricciones, algunos fariseos comenzaron a planear su eliminación. Cuando El comenzó a perdonar pecados, creyeron que podrían acusarle de algo; por supuesto, el perdón era algo que correspondía a Dios y la usurpación de los derechos divinos era sin ligar a duda, una blasfemia, o sea, un crimen por el cual un tribunal judío podía juzgar y castigar a una persona. Por su parte el evangelio de Juan destaca claramente el crecimiento de la oposición, pero al mismo tiempo los demás evangelistas señalan que Jesús no  hizo gesto alguno para congraciarse con sus enemigos; al contrario siguió diciendo que los fariseos eran “una generación adultera”, “sepulcros blanqueados”. codiciosos, injustos, y maduros para el juicio de Dios.

LA ENTRADA TRIUNFAL EN JERUSALEN

La última etapa de su ministerio se inició en Jerusalén. Jesús se había propuesto proclamar su carácter mesiánico con el propósito de atraer a las multitudes que estaban reunidas para la celebración de la pascua. Estaba llevando a cabo el cumplimiento de una profecía dada en el AT, acerca del Mesías. En Zacarías 9:9 que dice: “Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; ha aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna” No el caballo, animal de batalla ni tampoco el despliegue pomposo, sino la modesta bestia de trabajo diario caracterizaba al reino del pueblo de Dios.

Una vez en Jerusalén, Jesús de dirigió al Templo. Como una señal de protesta contra el regateo de los animales para el sacrificio y las discusiones  sobre el tipo de cambio del sistema monetario que se hacían en el templo derribó algunos mostradores en el sitio exterior e hizo huir a los mercaderes que habían  convertido “El atar en mostrador” El explicó su acción con las palabras del profeta: “Mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos”

EL SIGNIFICADO DE SU MUERTE

Recordamos la última cena de Jesús con sus discípulos ante todo por una nueva práctica que ge instituida, que presentó la comprensión necesaria del significado de la muerte del Hijo de Dios. Cuando pasó el pan, dijo: “Este es mi cuerpo”. Al distribuir la copa de vino mezclado con agua, añadió: “Esto es mi sangre del nuevo pacto”. La alusión de Jesús a la sangre del pacto recordaba el pacto de Moisés, en el que se había vertido sangre sobre el altar y los presentes, para simbolizar su paz con Dios. El Evangelio de Juan, no contiene una explicación paralela de la Santa Comunión, aunque algunos expertos las relacionan con las palabras de Jesús de que El era el pan de vida en Juan capítulo 6. La idea de la expiación alcanzó un significado especial en las meditaciones del NT debido a ciertos pasajes del AT, como por ejemplo, Isaías 53. Los evangelios no dicen que Jesús haya citado esos versículos, pero es indudable que los utilizó para interpretar su función Mesiánica, y la iglesia primitiva se basó en gran parte sobre ellos para dar una explicación sobre la muerte de  Jesús. Es obvió que el NT contiene otras ideas que expresan el significado de la obra de Cristo. Por ejemplo, Pablo consideró a Cristo como aquel que llevó sobre sí los pecados de toda la humanidad. Aunque las personas eran esclavos del pecado, la muerte de Cristo los libró, porque el poder del pecado no podía sobrevivir a la muerte. Los infinitos elementos del sufrimiento de Jesús son una demostración cuán completa fue su identificación con toda la humanidad.

SUS ULTIMAS HORAS

Durante su última semana, Jesús tuvo tiempo para enseñar en el Templo de día, y de noche acampaba en las colinas vecinas, Después de la Ultima Cena dirigió sus pasos al Huerto de Getsemaní en las laderas del Monte de los Olivos. En ese lugar experimentó la agonía de un sufrimiento anunciado, fortalecido sólo por su fidelidad a la voluntad de Dios. Allí ocurrió el aresto.

Primero lo llevaron ante Anás, su yerno Caifás dirigió el juicio  ante el Sanedrín. Como afirmó ser el Hijo de Dios, se declaró a Jesús culpable de blasfemia  condenándole a muerte. Como las autoridades judías carecían de autoridad para llevar a cabo su ejecución, enviaron a Jesús ante Pilatos, los cargos contra Jesús eran de traición, pero Pilatos, envió al prisionero a Herodes Antipas, que se encontraba en Jerusalén  con motivo de las festividades. Por su parte Herodes se limitó a devolverlo. Tras una serie de formalismos  los soldados romanos sacaron a Jesús de la ciudad y lo llevaron al lugar de la ejecución  que se llamaba “La Calavera”. Y en latín “Calvario”.

Las últimas horas de Jesús, descritas en los cuatro Evangelios, muestra un triste cuadro de la humanidad. Mientras El agonizaba en Getsemaní, sus “más fieles amigos” dormían. El traidor Judas lo identificó ante los soldados con un beso. El testimonio de los “testigos” era perjurio. Mientras los funcionarios de la orgullosa Roma reemplazaban la conveniencia por la justicia. Por su parte Herodes  lo trató como si fuera una criatura extraña. Mientras los soldados le llenaban de improperios y escupitajos. Las multitudes escogieron a Barrabas, un criminal, con motivo de la acostumbrada liberación de un prisionero durante la pascua y gritaron a Pilatos respecto a Jesús “crucifícale, crucifícale” La ejecución pronto se transformo en un espectáculo público, y Jesús soportó las burlas de la turba. La experiencia de Jesús en la cruz fue descrita brevemente. Oro por sus perseguidores, consoló a un prisionero  que moría a su lado, encomendó a su madre al discípulo amado que lloraba con ella. La muerte le sobrevino cuando oraba al Padre.

LA EXALTACION DE CRISTO

Jesús fue enterrado antes de la puesta del sol en vísperas del día de reposo. En un sepulcro donado por José de Arimatea. Después, en la mañana del domingo, varias dijeres se dirigieron a la tumba con el propósito de aplicar perfumes y ungüentos al cadáver. Pero en su lugar encontraron un mensajero celestial que lea anuncio la resurrección. Todos los evangelios terminan con el relato de la resurrección y apariciones de Jesús.

Para los discípulos de Jesús su resurrección fue algo más que el regreso de un amigo a quien no esperaban volver a ver jamás. Ellos habían creído que era el Mesías, pero su fe se había visto sacudida hasta sus cimientos..

Al principio del libro de los Hechos se nos dice que las apariciones de Jesús ante sus discípulos se prolongaron por cuarenta días. Después se produjo su ascensión para demostrar que reinaría con Dios. Las constantes referencias en los Salmos que habían descrito al rey entronizado a la diestra de Dios, el asiento del poder, Después de su Ascensión, las antiguas palabras se aplicaron a Jesús con un significado nuevo.

LA EPOCA APOSTÓLICA

En ningún lugar de la Biblia se menciona que Pedro o alguno de los otros apóstoles, cuando eran ancianos, se sentaron con sus nietos a contarle la historia de la Iglesia cristiana. Pero si se contaron historias como estas, que finalmente, fueron reunidas en la libro de los Hechos de las Apóstoles. Escrito por Lucas

En el capítulo 2 del libro de los Hechos se relata lo que ocurrió el día de Pentecostés. Los discípulos sintieron el soplar de un viento recio y el contacto con llamas de fuego. En esa oportunidad experimentaron un cambio notable, Sintieron u deseo de predicar la palabra y ahora proclamaban  abiertamente el glorioso evangelio.

Mas tarde cuando Pablo vio que un número mayor de los gentiles se convertían al cristianismo que de los mismos judíos, se lamentó de que sus compatriotas fueran cercenados del tronco del tronco del pueblo de Dios. El pueblo de Dios tendría carácter universal, una verdadera iglesia, ya que el único lazo que los unía era una fe común. DE esta manera la iglesia se convirtió en el auténtico heredero del Antiguo Testamento, la verdadera continuación del pueblo de Dios o sea el “nuevo Israel” Según el apóstol Pedro, podemos rastrear el origen de la iglesia cristiana tanto en las raíces del antiguo Israel como en las nuevas obras de Dios, en la resurrección de Cristo y en la venida del Espíritu Santo, En aquella ocasión las personas recibieron el poder del E.S.,  para cumplir la tarea que le fue asignada al naciente pueblo de Dios.

LA IGLESIA DEL NUEVO TESTAMENTO

El poderoso sermón de Pedro registrado en Hechos capítulo 2 y que terminó con un llamamiento a confesar “que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le hecho Señor Y Cristo”; Ésta obra de Dios sólo admitía una respuesta. Sus oyentes debían arrepentirse  y bautizarse en el nombre de  Jesucristo, para el perdón de sus pecados    con el fin de recibir el Espíritu Santo. Después Pablo describió al Bautismo como la manera de tomar parte en la muerte y resurrección de Cristo “morimos al pecado” al participar en su resurrección recibimos nueva vida a fin de “vivir para Dios”.

La doctrina apostólica era idéntica a las lecciones que aprendieron en el sermón de Pedro. La comunión constituya una cualidad menos tangible. El partimiento del pan era una expresión de Lucas para designar la Cena del Señor. Las oraciones, incluyendo los salmos, ocupaban un lugar prominente en las sinagogas. Unidos en estas cuatro formas, los creyentes formaron “un pueblo de Dios” tan real como el que había creado el antiguo pacto.

Los sufrimientos de la iglesia primitiva, así como sus ministerios de sanidades y enseñanza fueron la prolongación de la vida y obra de Jesús.

LA LABOR MISIONERA DE PABLO

El Nuevo Testamento, relata que Pablo es la figura dominante en el panorama misionero, aventajando a todos, incluso a Pedro. La técnica adoptada que fue adoptada por los primeros misioneros refleja un esfuerzo constante por relacionar su mensaje con el judaísmo. Cuando llegaban a una ciudad, solían asistir a la sinagoga local haciendo uso del privilegio de tomar la palabra que se otorgaba a un maestro. Este era una buena oportunidad para presentar a Cristo y su doctrina como el cumplimiento del Antiguo Testamento. Tarde o temprano, en cada ciudad, los gentiles asistían a los servicios. Si el mensaje cristiano ya no era motivo de divisiones en las sinagogas, sí era la presencia de los gentiles, y así los predicadores se vieron obligados a buscar  nuevos lugares para la predicación y la enseñanza.

El apóstol Pablo se detuvo primeramente en Filipos, donde predicó su primer sermón en Europa  a orillas de un río en las afueras de la ciudad.. Después visitó Tesalónica y Berea. Después viajó hacia el sur en dirección a Atenas. Después de visitar Jerusalén y Antioquia, Pablo volvió a recorrer Falacia. En esta última Pablo fue agredido y arrestado cuando su presencia  en el Templo produjo un motín. El libro de los Hechos concluye sin mencionar cuál fue la suerte de Pablo.

Sin lugar a duda, la epístola a los Gálatas constituye un buen ejemplo de escritos del apóstol Pablo que no obraba guiado por impulsos humanos sino por la devoción a Cristo. Pablo se basaba en sus propios orígenes  judaicos y sobre todo es estudio de la ley, relató cómo fue apartado del judaísmo por una revelación especial de Cristo en el camino a Damasco. Nadie le había enseñado el evangelio, ni tampoco consultó con nadie en los años que siguieron a su encuentro con Cristo ene. Camino hacia Damasco. Como resultado de su inteligente razonamiento, Pablo insistió en que la iglesia no podía exigir la circuncisión de los gentiles.

LAS OTRAS EPISTOLAS DE PABLO

Los problemas del apóstol Pablo no terminaron cuando se aplacó el furor en Galacia. Otras congregaciones  tenían problemas.  Las epístolas a los Tesalonicenses nos muestran la preocupación de Pablo por los pequeños grupos de creyentes que dejaba detrás. Después de escapar a la persecución en Tesalónica, apenas llego a Atenas envió de regreso a sus compañeros de viaje para asegurarse que la joven iglesia todo estaba bien. Durante su estadía en Efebo se desencadenó un serie de problemas en la congregación de Corinto. En su primera carta Pablo se ocupó un por uno. Además lucho para logra la armonía entre los grupos en pugna, destacando la unidad esencial de la iglesia. En tanto uno de los miembros que se había transformado en  un inmoral a la vista de todos, Pablo aconsejó  su excomunión para que se arrepintiera. Este primera carta a la iglesia dio lugar a una poderosa reacción que Pablo tubo que defenderse enviando una segunda epístola. Al concluir su labor en Efebo, Pablo envió una carta a los creyentes en Roma. El ella basaba su fe en Cristo como el único medio para que los gentiles o judíos conocieran la justicia y llegaran a Dios.

La congregación de Coloca, cerca d Efebo le pidió un consejo, Algunos miembros estaban tratando de adaptar al cristianismo  las ideas filosóficas del momento, Creían que se debía honrar a ciertas potencias cósmicas junto a Cristo, que la adoración y la vida cristiana se podían “enriquecer” adoptando prácticas de disciplina y ceremonias mágicas. También devolvió un esclavo fugitivo a un miembro de la iglesia de Colosas. Con el esclavo iba una nota. En la misma Pablo ignoraba el derecho legal de un propietario de ejecutar a un fugitivo y solicitó al amo, que recibiera al esclavo como si fuera su misma persona. Durante la prisión del apóstol Pablo, sucede un momento feliz, la recepción de un regalo de la iglesia de Filipos. Es una carta de reconocimiento, el apóstol desnudó su corazón ante el juicio inminente. Ante él se preparaba la absolución o la condena, la vida o la muerte. Proclamando la necesidad de una devoción absoluta a la disciplina.

OTRAS EPISTOLAS POSTERIORES

Las restantes epístolas del N T. han promovido disputas sobre  su paternidad literaria. Parte del problema era que en la antigüedad un discípulos escribía en nombre de un maestro. Esta cuestión se plantea en relación con las tres cartas denominadas pastorales (1,2 Timoteo, y Tito). Estas talvez se orinaron en notas que Pablo enviara a sus colaboradores Timoteo y Tito. Pero sin embargo, buena parte de los consejos se refieren a problemas existentes en la iglesia de la primera mitad del siglo II. Por otra parte la tradición de atribuir a Pablo la epístola a los hebreos no se originó en ninguna referencia clara dentro del texto, sino en la desafortunada conjetura de un sabio antiguo. El empleo del nombre “hebreos” parece reflejar el tema de la carta antes que su destino. Uno de los propósitos principales del autor era demostrar que Cristo reemplazó al sacerdocio y al culto sacrificial de los judíos. Se hace evidente que varias epístolas no se relacionan con Pablo. Por ejemplo; la de Santiago trató de corregir la interpretación errónea respecto a la doctrina paulina de la justificación por la fe. Santiago desafió a aquellos que sostenían que Pablo había enseñado a los creyentes que ignoraran las buenas obras: “muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras” (2:18). Los paralelos con las enseñanzas de Jesús han llevado a algunos investigadores a pensar que el autor podría haber sido Jacobo, el hermano de Huesos. Este fue pastor de la iglesia de Jerusalén, y mártir poco después del año 60 d.C.

Llegamos ahora a las tres epístolas atribuidas a Juan, tanto el lenguaje como las ideas de la primera tienen mucha semejanza con el evangelio del mismo apóstol que los dos escritos deben ser el producto del mismo autor. Por otra parte la primera epístola de Pedro es un vivo ejemplo de un escrito del N T, producido a fines del siglo I, En esta primera carta Pedro la dirige a los creyentes de Asia Menor que estaban padeciendo muchas persecuciones.   En la disputa entre el gobierno y el cristianismo, el creyente tenía que tener muy claras la noción con las dos fuerzas oponentes, Pedro concluye que: “Dais testimonio no sólo muriendo por vuestra fe, sino también viviendo por ella”. En la segunda carta muchos han sugerido que no fue Pedro su  autor, sino alguna otra persona después del año 80 dic. En primer lugar hay diferencia de estilo, en segundo lugar parece que depende de Ruadas; y en tercer lugar por la mención de la colección completa de las epístolas de Pablo. “…como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría qu le ha sido dada, os ha escrito, casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas, entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición”  (2 Pedro 3:15-16). La costumbre de usar un secretario, o no pudo haber influido en las diferencias de estilo, y no tenemos razón para desechar que Pedro fue se autor. La carta fue escrita poco antes de que fuera martirizado en año 67, y lo más probable, desde Roma. Encontramos que Judas se identifica a sí mismo como hermano de Jacobo o Santiago, Y la carta fue escrita con el propósito  de defender la fe apostólica contra las falsas enseñanzas que estaban surgiendo en las iglesias. Desde el comienzo las iglesias  han tenido que defenderse de las falsas enseñanzas y hasta el día de hoy, seguimos haciéndolo, y lo seguiremos haciendo, Finalmente le llega el turno al libro de Apocalipsis, según el libro mismo el autor es Juan el apóstol el hijo de Zebedeo. Que el estilo de este libro sea diferente del evangelio y de las tres cartas de Juan, no demuestra que  Apocalipsis haya sido escrito por un Juan diferente.

RESUMIENDO

Llegamos al fin de la “época apostólica” y descubrimos que la iglesia que comenzó como un gran despertar bajo el poder del Espíritu Santo se había convertido e una organización mundial, basados en las sagradas Escrituras, fortalecida y equipada para encarar su misión  de carácter mundial con el mandamiento de: “…Id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado, y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”  (Mateo 28:19-20)

Versión de Ramón R. Herrera

(Textos bíblico tomados de la Biblia Reina Valera 1960)

Terminado en 9-12-2009.