La
Influencia Judía y musulmana está presente en el genoma de los españoles.
Un comunicado de Violeta Molina de la agencia EFE. Fechado en
Londres nos da cuenta de que a pesar del empeño de los Reyes Católicos
por eliminar cualquier influencia de los judíos y musulmanes de la península
Ibérica, estos dos grupos dejaron una herencia indestructible en España:
La genética, cuya presencia puede leerse aun hoy en el genoma de sus
habitantes. Así lo aseguran científicos en las universidades de
Leicester, del Reino Unido, y Pompeu Fabra, de Barcelona, tras estudiar la
genética de los ciudadanos peninsulares y de Baleares y compararla con
muestras de norafricanos y judíos sefarditas.
La investigación,
publicada por la revista científica American Journal of Human Genetics,
revela que la convivencia, las migraciones, las conversiones y las
invasiones que tuvieron lugar en la península durante la Edad Media
quedaron registradas en el genoma de sus individuos, que ha ido pasando de
generación en generación. Gracias al mestizaje pacífico, pero también
a los matrimonios entre conversos, la trasmisión de los genes del
cromosoma, y constituye una prueba de la diversidad que existió en la península
hace unos cuantos siglos.
Para llegar a esta conclusión, los científicos,
liderados por el británico Mark Jobling, llevaron a cabo un análisis del
cromosoma y, únicamente presente en los hombres, de 1, 140 individuos de
la península Ibérica y las islas Baleares. La investigadora de la Unidad
de Biología Evolutiva de la Universidad Pompeo Fabra, Elena Bosh, indicó
que las muestras analizadas se compararon con las judíos sefarditas y de
individuos del norte de África, que son muy diferentes a las poblaciones
receptoras originarias de la península Ibérica, por lo que su diferencia
es sencilla. El equipo científico descubrió que el 19,8% de los hombres
presentaban características genéticas atribuible a los judíos
sefarditas y un 10.6% a los norteafricanos.
Aunque los
investigadores no son capaces de establecer el tiempo concreto en el que
esto cromosomas entraron en las poblaciones ibéricas-por ejemplo,
no pueden diferenciar entre las primeras oleadas musulmanas del siglo VIII
y las posteriores de almohades y almorávides-, sí pudieron descartar que
el ADN africano encontrado fuera originario de los cromañones que
llegaron por Gibraltar.
Calafi indicó
que la herencia genética del cromosoma y no es visible, ya que dicho
cromosoma contiene muy poca información y los marcadores estudiados no
determinan ninguna diferencia en el físico de los humanos. Y por último,
para el científico catalán, la importancia de esta investigación que
comenzó en en el año 2000, reside en la constatación de que la historia
peninsular está recogida en los genes de sus habitantes.