|
|
LA GRANDEZA DE EINSTEIN Cuentan que es cierta ocasión le preguntaron
al físico Paúl Dirac su opinión acerca de la verdad o la falsedad de la
inmortal fórmula de Einstein , él respondió sencillamente: «Que más da si
es verdad o mentira, ¡es tan bella». Y es bella, sin duda está basada en la
Biblia en 2 Pedro 3. 8 Dice: «Mas, Oh
amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y
mil años como un día». Albert Einstein se esforzó en construir una
teoría armoniosa de la naturaleza. Tan elegante y bella que no desmereciera al
universo o al menos de la concepción que el físico tenía de él. En las biografía de Einstein apreciamos el
hecho de que tubo dificultades para hablar cuando era niño y su mediocridad
como estudiante, reside, frente a otros descubridores, en que su teoría es
indisoluble de la persona que la elaboro. Se conoce su pensamiento cristiano
cuando dice: «El hombre es grande cuando
está de rodillas” Este hombre, solo, cambió el rumbo de la
historia científica abriendo los nuevos campos que ni siquiera se intuían, con
una concepción ética que en cierto modo ha sido traicionada después. Hoy día
la ciencia, que debía liberar al hombre y asegurar su felicidad y la belleza
del mundo, nos provee de gases, bacterias y misiles inteligentes. Se sabe que Einstein nunca formó parte del
proyecto de la bomba lanzada sobre Hiroshima, aunque sus descubrimientos
estimularon el desarrollo de la energía nuclear. Después de la triste comprobación de la
efectividad de la bomba atómica en agosto de 1945, diría: «Hubiera preferido
ser fontanero» Pero de que es bella, es bella. La fórmula
concebida por un hombre de 26 años, que luego trastornaría al universo científico
con su Teoría de la Relatividad, fue posible por su particular visión del
cosmos y por ideales marcados, esencialmente, por la bondad, la belleza y la
verdad. Los antiguos griegos lo sabían: las palabras Bello y Bien son sinónimos.
También conocían que hay una relación de hermandad entre el arte y la
naturaleza , y entre el individuo y su colectividad, entre lo externo humano y
su universo íntimo. Pero no tienen nada de bello, ni de bueno y ni
siquiera de ciencia- ficción esas películas “para niños” que abundan por
la TV, En DVD, donde enormes monstruos prehistóricos acaban con todo y luego
miran a la cámara como si fueran grandes estrellas del cine. ¿Cómo es posible
podamos tragarnos todo eso como una medianamente
sería especulación científica, cuando el futuro anda inventándose
ahora mismo y apenas le da tiempo a la genuina imaginación? Las películas de este género y los dibujos
animados han pervertido de tal modo la fantasía de nuestros niños que,
francamente, tengo esperanzas de que puedan de tal modo fascinarse con algo tan
extraño para el mundo cotidiano de un niño contemporáneo, como una florecita
silvestre, un arco iris o un perro que le ladra a la luna. Lo trágico es que la
ciencia avanza aplastando a los conservadores, los moralistas, a los espíritus
pusilámines, pero también a los progresistas, a los iluminados, a los soñadores. Por otra parte, nada a sido capaz de detener el
ciego camino de la ciencia y todo parece indicar que ninguna ley podrá ordenar
la conquista salvaje de los laboratorios. Con la clonación, la puerta de
entrada a la vida está a punto de ser violada, y para colmo de males, vivimos
en la expectativa apocalíptica de
una modernidad fundada en el racismo, el fanatismo del mercado y la tecnología
desaforada, mundialista, así en la paz como en la guerra.. En conclusión. Es
simple: la maravilla pervivirá, solo que ya no existirá para nosotros El
Señor Jesús en una ocasión dijo:
¿Cuándo el Hijo del Hombre, regrese; hallará fe en la tierra” (Lucas 18:8).
|
|
Sola Gratia, Sola Fide, Solus Christus, Sola Scriptura, Soli Deo Gloria
Ministerio |