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Los Milagros como Evidencia

Hay muchos cristianos que aseguran que el tiempo de los milagros ya pasó, son una especie de escépticos cristianizados, no existe un sólo versículo de la Biblia que respalde esa afirmación. Estos son los que destruyen la autenticidad de los Evangelios al rechazar los milagros, negando las bases del cristianismo. El seudo cristiano une sus fuerzas con el ateo; ya que ninguna excusa podrá silenciar la verdad de la Biblia.

Al mismo tiempo algunos afirman que: << No podemos demostrar que una revelación sea divina, si no hay evidencias externas >>.Esta afirmación involucra un problema que explicaremos mediante esta ilustración. Supongamos que aparece un extraño en cualquier ciudad de Estados Unidos, que es el portador de una «revelación divina» y como una acreditación de su mensaje exhibe poderes milagrosos. Asumamos que después de una investigación, se establezca la realidad de los milagros. Aquí surge una confrontación práctica. Si el «argumento cristiano» es correcto estamos obligados a aceptar cualquier tipo de Evangelio que este proclame. Y nadie que conozca algo de la naturaleza humana dudará que será muy bien recibido.

No obstante, el cristiano sería guardado de ello por las palabras del apóstol Pablo: » Pero si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciara otro evangelio contrario al que hemos anunciado, sea anatema». El cristiano lo abandonaría en el acto. Además insistiría en aplicarle al obrador de milagros la prueba de la Biblia, y al hallarlo en contradicción con el evangelio que ya había recibido lo rechazaría, en otras palabras no aprobaría el mensaje por los milagros, sino por una revelación precedente que encontramos en la Biblia.

En el caso que Cristo viniera a fundar una nueva religión, y que el cristianismo fuera recibido en el mundo a causa de los milagros, estas son aseveraciones casi universales de la cristiandad. Puede ser alarmante que podamos mantener ambas afirmaciones, que son igualmente erróneas, y de la misma manera el cristianismo sería perjudicado por el error, pero a pesar de ello, esta es la conclusión a que apunta el anterior argumento, y que nos llevará a una investigación exhaustiva y muy cuidadosa. ¿Acaso no es un hecho que aquellos entre los cuales se obraron los milagros que Cristo hizo, fueron los mismos que después los crucificaron? ¿Acaso no es un hecho que al retarlo a que hiciera milagros para que apoyara sus afirmaciones mesiánicas, El se rehusó a hacerlo?” Entonces le respondieron algunos de los escribas y fariseos, diciendo: Maestro, queremos ver una señal de parte tuya. Pero respondiendo El, les dijo: Una generación perversa y adúltera demanda señal, y ninguna señal se le dará, sino la señal de Jonás el profeta: porque como estuvo Jonás en el vientre del monstruo marino tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre tres días y tres noches en el corazón de la tierra» (Mateo 12:38-40).

No obstante, al resumir este argumento, << se admite el hecho de que el cristianismo, fue recibido en el mundo sobre la base de la creencia en los milagros >>. Y esto es lo que los nuevos convertidos al cristianismo podrían haber alegado como su razón para haberlo abrazado. Sin Embargo ¿dónde radica la autoridad para apoyar estas afirmaciones? A ninguno de los discípulos del Señor se hubiera atribuido su fe sobre ésta base. La narración de la primera Pascua del ministerio de Cristo, parecería refutar esto, pero, es de hecho, la más clara prueba de todo lo contrario.» Cuando estaba en Jerusalén durante la fiesta de la pascua, muchos creyeron en su nombre al ver las señales que hacía. Pero Jesús, por su parte, no confiaba en ellos, porque conocía a todos, y no tenía necesidad de que nadie le diera testimonio del hombre, pues El sabía lo había en el hombre» (Juan 2:23-25).

Más adelante sigue la historia de Nicodemo, que era uno de estos «convertidos» a causa de «las señales que tú haces» Y se le tuvo que enseñar que no es el conocimiento lo que se precisa para el reino, sino poseer la vida, y esta vida tiene que empezar por el «nuevo nacimiento». El apóstol Pedro que participó en un privilegio especial al contemplar el milagro mayor, la Transfiguración en el monte santo dice lo siguiente: » Pues habéis nacido de nuevo, no de una simiente corruptible, sino de una que es incorruptible, es decir, mediante la palabra de Dios que vive y permanece» (1 P.1:23). “Y Jesús, respondiendo, le dijo: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos» (Mat. 16:17). Mucho más notable es el caso del apóstol Pablo, un hombre de una devoción firme a los que él creía ser verdad, el testimonio completo del ministerio y de los milagros de Cristo le convirtió en amargo perseguidos del cristianismo. El explica su testimonio de esta manera » Obtuve misericordia» y añade » Agradó a Dios, que…me llamó por su gracia, revelar a Su Hijo en mi» Este testimonio de Pablo adquiere especial interés debido a su visión en el camino de Damasco podría llevarnos a llamar discípulo a causa del milagro ocurrido, si no fuera por su explicito testimonio.

Usted se preguntará, si los milagros de Cristo no se efectuaron para que fueran la base de la fe, ¿entonces por qué se efectuaron? Porque tenían un propósito noble, y una oportunidad de aliviar el sufrimiento. Es perfectamente natural que cuando: » aquel verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros» podíamos esperar y además era lógico que las enfermedades e incluso la muerte cedieran ante su poder.» Vosotros sabéis cómo Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo y con poder, el anduvo haciendo bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo; porque Dios estaba con El» (Hch. 10:38).Muchas personas piensan que el Señor obraba milagros a fin de silenciar la incredulidad. Esta idea es blasfema por su falsedad. De otra manera, leemos afirmaciones como la encontramos en Mateo 13:58.

 

“Y no hizo muchos milagros allí, a causa de la incredulidad de ellos». Aunque no hay registrado un solo caso en el curso de su ministerio terrenal en que fe apelara en vano al Señor, y esto es lo que hace tan extraño y además abrumador el reinado de la ley, tampoco hay registrado un solo caso en el que el reto de la incredulidad fuera premiado con un milagro.

Y esto nos sugiere el segundo gran propósito por el que se dieron los milagros. Para el pueblo judío, la religión y la política eran inseparables. Toda la esperanza de bendición espiritual descansaba en la venida del Mesías. Por un lado las muchedumbres solo pensaban, en primer lugar en su liberación del yugo romano y en la restauración de las glorias de su reino. Su venida, y era a éstas, a las que su última apelación iba dirigida.

» Examináis las Escrituras porque a vosotros pensáis que en ella tenéis vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; y no queréis venir a mí para que tengan vida» (Jn. 5:39-40).» Mas Abraham le contesto: << Si no escuchan a Moisés y los profetas, tampoco se persuadirán si alguno se levanta de entre los muertos>>». (Lucas 16:31).

A este respecto, la evidencia de los milagros fue incidental, es más no hay sugerencia en ningún lugar que estos se dieran para acreditar la enseñanza; el propósito de los mismos era única y solamente para acreditar al maestro. Ya que los milagros mostraran a los judíos lo que ellos tenían que esperar, a causa de su relación con la revelación anterior que era aceptada como de Dios, para aquellos sus beneficiarios. Descartándose que lo que es sobrenatural no necesariamente es divino. Si este hombre obra milagros, es enviado por Dios. La lógica es perfecta; pero el judío podía repudiar la premisa y naturalmente rechazar la conclusión. Muchos de los maestros de Israel atribuyeron los milagros de Cristo a Satanás, y el Señor respondió a la acusación no negando el poder satánico, sino que apeló a la naturaleza y el propósito de Sus actos.

Creer en los milagros, por el testimonio de las Escrituras aparece lógico en las enseñanzas después de la resurrección Como aparece en el evangelio de Lucas capítulo 24 y versículos 27-44. Tampoco fue de forma distinta cuando Pedro, que se dirigió a los judíos de Jerusalén, diciendo: » Y asimismo todos los profetas que han hablado desde Samuel y sus sucesores en adelante, también anunciaron estos días» (Hch. 3:24). También Pablo en su defensa delante del rey Agripa: » Así que habiendo recibido ayuda de Dios, continúo hasta este día testificando tanto a pequeños como a grandes, no declarando más que lo que los profetas y Moisés dijeron que sucedería: que el Cristo había de padecer y que por motivo de su resurrección de entre los muertos, El debía ser el primero en proclamar luz tanto al pueblo judío como a los gentiles» (Hch. 26:22-23). Y si pasamos a la enseñanza de la Epístolas tenemos que esta misma verdad es enseñada más explícitamente presentada, que Cristo vino a ser siervo de la circuncisión para confirmar las promesas hechas por los padres, y para que los gentiles glorifiquen Su amor y su misericordia.

Podríamos escribir miles páginas para demostrar, que Cristo no vino a fundar una nueva religión, ya que estaría más cerca de la verdad, que el propósito principal de Jesús era dar fin a la religión. En el único pasaje que se refleja esta palabra relacionada con la vida cristiana es en Santiago 1:27 » La religión pura y sin mancha delante de nuestro Dios y Padre es ésta: visitar a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones, y guardarse sin mancha del mundo» Cristo era en Sí mismo, la realidad de cada tipo, la verdadera sustancia de cada sombra, el cumplimiento de cada una de las promesas del Padre. Si hablamos del altar o del sacrificio, del sacerdocio o del templo Cristo era el anti-tipo de todo ello. El verdadero propósito del Señor era el de poner todas las cosas a un lado a fin de poder colocar otras cosas en su lugar. El vino no a destruir la ley y los profetas, sino a cumplirlas y sobre todo vino como nuestro sustituto. A la luz de esta realidad se disipan los argumentos de los no creyentes. Cuando Jesús apareció, la cuestión con el pueblo judío no era si, como otro Juan el Bautista, se trataba meramente de » un hombre de Dios, sino si El era el Enviado, el Mesías a quien las Escrituras señalaban y daban testimonio de El: Juan 1:41-45 «Hemos hallado al Mesías» Por lo tanto, la cuestión no reside si una revelación puede acreditarse mediante la evidencia externa, sino si la evidencia es capar de acreditar a una persona cuya venida ha sido profetizada. Concluimos expresando lo siguiente:

1- El milagro no es evidencia cierta de la autenticidad de la revelación.

2- Cristo no es el fundador de una nueva religión, sino el clímax de la religión judaica.

3- El silencio de Dios se rompe en la persona y obra de Jesucristo.

4- Cristo no vino a presentar los milagros como sus credenciales, los milagros son una consecuencia de la fe de los demás puestas en El.

5- Ofreció una sola señal, la señal de Jonás, que apuntaba a su gran y poderoso milagro de Su resurrección.

 

(Las citas bíblicas tomadas de la Biblia de las Américas)

Por Rev. Ramón Herrera

Escrito: Abril del 2002

 

Miqueas: Justicia en Exhibición

El Profeta Miqueas no es muy conocido que digamos, pero es una lástima, no es precisamente el más popular. Es eclipsado por el mucho más famoso Isaías, pero Miqueas tiene mucho que decir, ya que Miqueas le llevó el mensaje a la gente de la calle o sea al pueblo y no a las clases ricas y altas que fue el caso de Isaías.

Miqueas tenía desconfianza de la religión adulterada. El notaba el orgullo en los corazones de los líderes de Judá, Cualquier parecido con algunos de los líderes de hoy día no es pura consecuencia, lo que le llevaba a llamar la atención de la gente común para que no fuera engañada por la religión organizada.

La predicación negativa, ultra celosa lleva a la gente a preguntarse, ¿qué podemos hacer? pues sólo se oye advertencias de condenación, Pero, eso no pasó con Miqueas él se reservó sus mejores palabras para llevar un mensaje positivo al pueblo.

Miqueas le planteo cuatro preguntas al pueblo, preguntas que el pueblo de Dios tiene que contestar; En Miqueas 6:6-7.

¿Con qué me presentaré al Señor, y me postraré ante el Dios de la alto?

[Esto es precisamente lo que mucha gente continúa preguntándose]

¿Me presentaré delante de El con holocaustos, con becerros de un año?

[Seguramente algunos se preguntaban qué obra tendrían que hacer]

¿Se agrada el Señor de millares de carneros, de miríadas de ríos de aceite?

[No podemos perder de vista el crecimiento de la posibilidad de agradar

A Dios y esto debe ser algo remoto en la mente de algunos: y nos preguntamos ¿Es eso lo que Dios quiere?]

¿Ofreceré mi primogénito por mi rebeldía, el fruto de mis entrañas por el pecado de mi alma?

[De esta manera se llega a la cumbre de la devoción… ¿Se de trata que tengo que sacrificar a mi hijo mayor o es que, acaso me estas pidiendo que sea el que postre ante el fuego del altar? ¿Servirá eso? ¿Hará eso que Dios se complazca de mí?]

Estas palabras del profeta Miqueas expresan lo que muchos, en el día de hoy se preguntan de como agradar a Dios. Muchos maestros y predicadores lo han hecho como un sacrificio, algo demasiado complicado, muy difícil, Ya que para aquellos legalistas es virtualmente imposible agradar a Dios. De esta manera la religión se ha convertido en una serie de actos dolorosos, planeados, con el fin de «apaciguar la ira de Dios» que se deleita en ver cómo nos revolcamos. El profeta Miqueas borra esa lista, y reemplaza esas complicadas posibilidades con una de las más delicadas definiciones de la gracia de Dios.

El dice: El te ha declarado, OH hombre, lo que es bueno. ¿Y qué es lo que demanda Dios de ti, sino sólo practicar la justicia, amar la misericordia, y andar humildemente con tu Dios? (Miqueas 6:8). Creo que no sobrepaso los límites establecidos cuando digo que a: Dios no le gustan las cosas complicadas. Dios no espera de nosotros actos gigantescos de heroísmo, un ministerio de más de setenta y dos horas de trabajo, actividades agotadoras, interminables números de reuniones de la Iglesia, una consagración masiva que no haga ir a los confines de la tierra.

No tenemos derecho a complicar lo que nuestro Padre Celestial ha hecho tan sencillo.

¿Qué pide Dios?

  •         Hacer justicia
  •         Misericordia
  •         Humillarte ante Dios

La fe no envuelve una serie de representaciones religiosas. No pide hacer un montón de cosas piadosas, para evitar que Dios se enoje, o dar una impresión falsa de nuestra santidad. Mientras más cercanos estemos a eso y comencemos a vivir de esa manera, pronto comprenderemos, que el verdadero significado de la vida cristiana como Dios la planeo es sencillamente muy diferente.

Esto trae a mi memoria el Sermón del Monte, que el Señor Jesús enseñó, es un mensaje simple, sencillo y sobre todo muy directo, que bien podría haber sonado como el mensaje de Miqueas muchos siglos antes. Los tiempos pueden cambiar pero el mensaje sigue siendo el mismo. Cristo subrayó que hacer justicia y mostrar misericordia eran parte de su enseñanza, así como andar en humildad.

Mateo 6:1 Dice: » Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres par ser vistos por ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos» .Cristo nos da una advertencia muy enérgica ¡Cuidado! Pero. ¿De qué? es que ¿Hay peligro de perder algo muy importante? Es mejor que nos demos cuenta. El caminar humilde delante de Dios, ha sido reemplazado por una actuación teatral, y eso es religión. Es la justicia en exhibición, como apunta el titulo de este mensaje, es una especie de pavoneo de espiritualidad que era dirigido por los escribas y fariseos, que solamente pensaban en causar buena impresión delante de la gente, con expresiones de piedad fingida. En este punto nos conviene recordar las anteriores enseñanzas de Jesucristo:

«Porque os digo que si vuestra justicia no supera la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos» (Mt. 5:20). Es el mismo tema, sólo que ahora es específico en su advertencia; andar con Dios nunca ha significado un acto de religiosidad. Cuando se trata de caminar por la senda de la fe, el tema de la justicia y la meta de alabar a Dios, tengamos cuidado que no sea un espectáculo, el consejo del profeta Miqueas no llega como anillo a dedo, caminemos humildemente con nuestro Padre celestial. Cristo no nos dice que dejemos de brillar, antes nos dice. “Así brille vuestra luz delante de los hombres…» Pero eso sí, tiene que ver con el tipo de luz, invite a otros a seguir a Jesús. Después de haber expresado esa advertencia, Cristo la aplica a tres obras piadosas, generalmente son exhibidas por los escribas y fariseos. Dar, orar y ayunar.

Consideremos los dos primeros temas.

“Por eso, cuando des limosnas, no toques trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en la sinagoga y en las calles, para ser alabados por los hombres. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa. Pero tú, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha, para que tu limosno sea en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará» ( Mt. 6:2-4)

Durante el siglo primero, dar limosna era considerado un sinónimo de justicia. Los términos para ambas tenían la misma raíz y los que eran considerados justos eran aquellos que también contribuían para las necesidades de otros. Pero el Señor nos dijo que hay una forma en que no se deben dar limosnas (v.2) y otra que es la correcta (vv.3-4). Nos ayudará saber que los fariseos tenían un ritual que cumplían cuando daban dinero a los más pobres, ya sea en las sinagogas o en las plazas públicas cuando iban al lugar de las ofrendas, era precedido por trompeteros que hacían sonar una especie de fanfarria. ¿La razón? El apóstol Juan nos lo dice: «Porque amaban más el reconocimiento de los hombres que el reconocimiento de Dios» (Jn.12:43). Hasta aquí con el tema de cómo no dar. El Señor nos dice como debemos dar: espontáneamente y secretamente.

Mateo 6:5-8

“Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas; porque a ellos les gusta ponerse en pie y orar en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos por los hombres. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa. Pero tú cuando ores, entra en tu aposento, y cuando hayas cerrado la puerta, ora a tú Padre que está en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Y al orar, no uséis repeticiones sin sentido, como los gentiles, porque ellos se imaginan que serán oídos por su palabrería. Por tanto, no os hagáis semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis ante que vosotros le pidáis»

Tal como anteriormente, Cristo habló brevemente de lo que no debemos hacer y invirtió más tiempo en lo que si debemos hacer cuando oramos. No es que Cristo desaliente la oración, así como no desalentó dar ofrendas. Lo que sí hizo Cristo es desalentar el papel de hipócritas cuando oramos y para ello nos da una lista de lo que no debemos hacer cuando oramos.

  • No debemos ser hipócritas
  • No ser vistos de los hombres cuando oramos
  • No limitar nuestras oraciones a los lugares públicos
  • No usar vanas repeticiones.

¿Entonces qué es lo que debemos hacer?

En primer lugar encontrar un lugar privado para orar.

Por su puesto aquí se habla de las oraciones privadas y no las oraciones públicas. En segundo lugar, oremos al Padre celestial en secreto, me llaman la atención las palabras que el salmista escribió sobre este tema.

“Cuando dijiste: Buscad mi rostro, mi corazón te respondió: Tu rostro, Señor, buscaré». (Salmo27:8)

“El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente» (Salmo 91:1).

Estar a solas con Dios, en ninguna manera es complicado, pero es difícil de mantener. Pero necesitamos ese tiempo de oración, especialmente en el mundo de hoy, que es ruidoso y ocupado y todo tiene que ser rápido hasta la comida.

En tercer lugar: Manténgalo simple.

(Las citas son de la Biblia de las Américas)

 

Por Rev. Ramón Herrera

Escrito: Junio 2002

 

La Constitución del Reino

Todo reino y todo gobierno, tiene que tener una constitución, o sea, una forma de gobierno, leyes fundamentales para guiar a todos sus súbditos. Las Bienaventuranzas contienen esa constitución o forma de gobierno, al igual que los 10 mandamientos estos están divididos en dos partes. La relación con el Señor y las relaciones personales. Esto se acentúa cuando el Señor afirmó: » Habéis oído…pero yo os digo» 5:21-22; » Habéis oído que se dijo… pero yo os digo» 5:27-28; » También se dijo… Pero yo os digo» 5:31-32; » También habéis oído que se dijo… Pero yo os digo» 5:33-34; » Habéis oído que se dijo… Pero yo os digo» 5″38-39; «Habéis Oído que se dijo… Pero yo os digo» 5:43-44. ¿En qué dirección apunta el Señor? Les está recordando a la gente que ahora las cosas han cambiado, antes era la Ley un ministerio de muerte y condenación, ahora la Nueva Constitución del Reino está basada en la Gracia de Dios, que es por la fe.

Mateo 5:1-12

Al profundizar en estas palabras iniciales del Sermón del Monte, pronunciadas por el Señor, nos llama poderosamente la repetición del termino bienaventurado. Esta palabra quiere decir o más bien es un sinónimo de «feliz», pero yo creo que es mucho más profundo que eso. Por ejemplo el la literatura extra-bíblica, según algunos expertos, este término griego que se traduce «bienaventurado» tenía el uso describiendo condiciones deferentes; primero se usaba para describir a los ricos, que debido a sus riquezas, vivían sin dificultades económicas, segundo, este término era usado para describir la condición de los dioses griegos, ya que tenían todo lo deseaban.

Pero estoy seguro que Jesús no estaba hablando ni a los dioses ni a los ricos. Si las examinamos de cerca sus palabras planteaban un desafío a la religiosidad de las personas. Hoy día cuando la simulación reemplaza lo autenticidad, y el aparentar preocupa más que la verdad interior, estoy convencido que necesitamos más que nunca esta dosis de la verdad.

Mateo 5

3 Bienaventurados los pobres en espíritu

No son pobres en bienes, sino en espíritu, declaramos que esta viene venturaza nada tiene que ver con la pobreza material. El Señor se está refiriendo al valor del espíritu humilde, los que reconocen que están en una especie de bancarrota espiritual. Donde está ausente el orgullo y la altivez y hay una sana dependencia de Dios. En lugar de sentirnos prepotentes, confesamos y reconocemos nuestra insuficiencia.

Nos parece ver la escena del rico y el publicano cuyo relato aparece en Lucas 18:8-14. Uno era orgulloso, que estaba satisfecho consigo mismo, y el publicano indigno pecador, que estaba consciente de sus transgresiones y que su voz era un susurro. El fariseo oraba de pie hablando para sí mismo.

Lucas 18

11-b- … » Dios, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: estafadores, injustos, adúlteros; ni aun como este recaudador de impuestos. 12 Yo ayuno dos veces por semana; doy diezmo de todo lo que gano».

Esta arrogancia farisaica podemos encontrarla en las elegantes iglesias, llenas de orgullo, por lo que ellos creen que son… esa era la manera que pensaban el tibia Laodicea que encontramos en Revelación 3:14-18. Su tema era este: Yo soy rico, y me he enriquecido y de nada tengo necesidad pero no se daban cuenta de su orgullo cuando el Señor les dijo:… no sabes que eres un miserable y digno de lástima, y pobre, ciego y desnudo.

Sólo nos resta en este punto hacernos una importante pregunta. ¿Cuál es la promesa para los pobres en espíritu? “De ellos es el reino de los cielos». Cuando vivimos vidas de fe, bajo el cuidado de nuestro Padre celestial, es cuando entramos en ese reino, para tener una verdadera vida.

Mateo 5

4 Bienaventurados los que lloran.

Esta palabra que se traduce «lloran» es posiblemente el término griego más fuerte que los traductores podrían usar, para representar un «lamento de un corazón quebrantado o sea un dolor del alma» Nosotros pudiéramos entender esta verdad si leemos al apóstol Pablo cuando exclamó ¡Miserable de mi! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?

(Ro. 7:24). Cuando la bondad de Dios es desechada y las personas «viven vidas desordenadas» nuestro pecado parezca muy poca cosa, desafortunadamente encontramos corazones contritos y humillados o como lo dijo el Señor » los que lloran» por su propia miseria espiritual. Cuando se «llora» uno reconoce su pecaminosidad y siente una pena indescriptible por el mal que ha causado. El apóstol Pedro sabía lo que era «llorar», después que negó el Señor tres veces, sintió el peso de la enormidad de su pecado. Y la Escritura nos dice; Saliendo fuera, lloró amargamente (Lc. 22:62). Algo similar encontramos en el Salmo 32 después del pecado de David, con relación a Betsabé, 3 Mientras callé mi pecado, mi cuerpo se consumió con mí gemir todo el día. 4 Porque día y noche tu mano pesaba sobre mi; mi vitalidad se desvanecía con el calor del verano. ¿Qué Cristo promete a aquellos qué lloran? pues ellos serán consolados. ¡Que poderosa seguridad! Esa realidad se encuentra por toda la Biblia, El promete dar su alivio al corazón quebrantado y completa libertad a aquellos cuyos espíritus atraviesan por grandes dificultades.

Salmo 51

16 Porque no te deleitas en sacrificio, de lo contrario yo lo ofrecería; no te agrada el holocausto.17 Los sacrificios de Dios son el espíritu contrito; al corazón contrito y humillado, OH Dios, no despreciarás.

5 Bienaventurados los humildes, pues ellos heredarán la tierra.

En este mundo, lleno de grandes presiones y además de técnicas agresivas, la humildad sugiere, que seamos como una alfombra para limpiarse los pies, es decir como un cruce de tonto con estúpido. A nosotros nos parecería que el Señor dijo algo fuera de la realidad. El Señor podía pedirlo porque El al describir su personalidad decía: … aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón… (Mat. 11:29). Esta palabra era usada en ese tiempo en un sentido muy diferente a nuestros días. Ahora se toma por inseguro, inestable, afeminado, débil de carácter, que es todo lo contrario ya que demuestran una fuerza interior pero puesta bajo control. ¿Qué es lo que el Señor nos promete? ellos heredarán la tierra. Aquí no hay una referencia al control del mundo, significando que, hablando espiritualmente, nuestras necesidades serán suplidas, es una promesa de la Biblia: en Filipenses 4:18 y 19 dice: 18 Pero lo he recibido todo y tengo abundancia; estoy bien abastecido…19 Y mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. Todo esto lo hace posible el Señor mientras nosotros batallamos y nos ganamos el territorio, el luchará por nosotros, no tenemos que esforzarnos para tener el control. Los avaros agarran y pierden, mientras que el humilde no solo hereda sino que gana. ¿O tomamos en serio el camino de fe, o lo perdemos todo?

No nos queda otro camino, la gentileza la mansedumbre, y la humildad, para que el Señor tome el control para que podamos alcanzar la promesa que nos dice:…pues ellos heredarán la tierra.

6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia

En esta bienaventuranza encontramos, un deseo de conocer a Dios íntimamente, para poder modelar el camino en nuestra personalidad. Podemos tener la tentación de hacer una lectura errada de ello. El Señor no está hablando aquí de aumentar el conocimiento bíblico o las doctrinas de nuestra denominación, que a veces no son tan bíblicas como quisiéramos.

El nos está hablando aquí de acercarse al carácter de Dios o sea: La verdad, la santidad, la justicia y la bondad., además están incluidos la disciplina de la oración y el alimento de la Palabra de Dios, con plena confianza de fe. Y la sumisión a Señor sin la cual no es posible hacer su voluntad. Tener hambre y sed, no significa otra cosa que tomar muy seriamente las cosas de Dios al tiempo que comprobemos cuán fielmente se aplican a nuestra vida aquí en la tierra. Nos preguntamos: ¿qué pasará con aquellos qué tiene ésta hambre y sed de justicia? que serán saciados. Es una promesa de Dios y esto significa que tenemos la garantía de Dios que así sucederá. Esta es una promesa necesaria, porque los almacenes de nuestro Padre Celestial jamás se vacían y sus manantiales nunca se secan. Encontramos algo muy interesante en la Constitución del Reino que hay que destacar; las cuatro primeras bienaventuranzas tienen que ver con nuestra relación con Dios, las últimas enfatizan las relaciones personales.

7 Bienaventurados los misericordiosos, pues ellos recibirán misericordia

El diccionario define la misericordia como la virtud que nos inclina a ser compasivos, además es un atributo de Dios por el cual El perdona a sus criaturas. Incluye la ayuda a aquellos que son menos afortunados que nosotros, cuando sufren, enfermedades, angustia y desilusión. Cuando pienso en el tema de la misericordia me impresiona siempre la parábola del Buen Samaritano, aquel hombre que se detuvo a ayudar al que había caído en manos de unos ladrones que lo asaltaron, lo robaron y lo abandonaron en el camino, algunos líderes religiosos pasaron junto a él. Posiblemente estaban preocupados por sus programas, sermones o con la larga lista de actividades que tenían enfrente. Pero ninguno de ellos tuvo un momento para aquel que además estaba herido y golpeado abandonado a su suerte. Llegó entonces el samaritano. El se detuvo y se puso en el lugar del hombre atropellado. El se tomó el tiempo, lavó sus heridas, lo cargó sobre su asno y lo llevó a una posada y le dijo al posadero: » ponlo a mi cuenta»

Eso es tener misericordia, no lastima o tristeza para el que esté en dificultades, sino ponerse su lugar y sentir lo que ellos sienten, y sin más ayudarle a salir.   También recuerdo dos pasajes que tienen que ver con la misericordia.

“Si un hermano o una hermana no tienen ropa y carecen del sustento diario, y uno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no le da lo necesario para su cuerpo. ¿De qué le sirve? Así también la fe por si misma, si no tiene obras es muerta.» (Stg. 2:15-17)

“Pero el que tiene bienes de este mundo, y ve a su hermano en necesidad y cierra su corazón contra él ¿cómo puede morar el amor de Dios en él?» ( 1 Jn. 3:17)

¿Qué es lo que podemos nosotros esperar si mostramos misericordia? El Señor asegura en esta bienaventuranza que podemos esperar misericordia. Los misericordiosos morirán en la misericordia, si damos a otros cuando están en desgracia, estamos seguros que ellos nos darán cuando estemos en necesidad. Nuestro Padre se ocupará de que las inversiones del presente cosechen beneficios en el futuro.

8 Bienaventurados los de limpio corazón

La vida sencilla y la pureza caminan juntas. La vida de fe sencilla está ligada a un corazón puro. Aquellos puros de corazón viven de una manera transparente, sin dobleces, sin motivos escondidos. Los limpios de corazón son una especie rara en los presentes días, pero esta bienaventuranza implica que la vida puede ser vivida sin disfraces. ¿Qué significa esta bienaventuranza? Que verán la obra de Dios, y la verán en sus propias vidas. Sentirán la presencia de Dios, no tendrán miedo de que alguien descubra su verdad, no tienen nada que esconder. Esa es la forma en que vivió nuestro Señor Jesucristo y esa es la vida que nos ofrece. Porque los de limpio corazón ellos verán a Dios.

9 Bienaventurados los que procuran la paz, pues ellos serán llamados hijos de Dios

Aquellos que son pacificadores no intensifican las tensiones sino que las relajan. Son aquellos que buscan soluciones. Son los que calman las aguas no las agitan. Trabajan fuerte para que las cosas no lleguen a mal. Son aquellos que hablan más en voz baja que alta. Generan luz, no calor. Sin equivocaciones pacificador no es lo mismo que aplacador. La paz no se consigue a cualquier precio, la paz se abarata cuando no se le da importancia a las ofensas crasas, se le trata ligeramente y no se exige responsabilidad al que ha ofendido.

Muchas veces se habla que las Iglesias se mantengan unidas para evitar una especie de «guerra santa», pero al precio de la sana doctrina, si algún grupo sigue a una herejía, no hay que promover ese evangelio estando de acuerdo y todo en nombre de la paz. ¿Cuáles son los beneficios de los pacificadores? «serán llamados hijos de Dios. ¿No fue ese el nombre que los seguidores le dieron a Jesucristo? Si procuramos la paz, como lo hizo El, seremos como Cristo, hijos e hijas de Dios, personas con la naturaleza del Padre.

Un versículo interesante:

10 Bienaventurados aquellos que han sido perseguido por causa de la justicia, pues de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados seréis cuando os insulten y persigan, y digan de vosotros todo género de mal contra vosotros falsamente, por causa de mí» (Mat. 5:11). Pero tengamos cuidado con este punto. Notemos la razón por la cual esta gente será perseguida: por causa de la justicia; no por otra causa. En muchas ocasiones hemos sido injustos, descorteses, ofensivos. Pero eso no es lo que el Señor tenía en mente. La verdadera persecución ocurre cuando dos sistemas de valores por ser irreconciliables; si es así, y uno elige adherirse a los principios de la verdad, usted puede contar que será perseguido. ¿De que forma vamos a responder? El consejo del Señor es: Gozaos y alegraos. Dos razones para hacerlo así: que nuestra recompensa está en los cielos, porque así persiguieron a los profetas que estaban antes que nosotros.

Estas características propias de la Constitución del Reino, una vez que se realizan, resultan en una vida llena de bendiciones, por obedecer estos principios, al repasar las bienaventuranzas recuerdo que los caminos de Dios son contrarios a los caminos del mundo, ya que el mundo honra a los dotados y brillantes. Pero Dios le sonríe a los que no pueden valerse por si mismos. Frente a esto y algunas otras cosas que nos faltarían por decir el «mundo» se pone nervioso.

 

(Las citas Bíblicas se han tomado de la Biblia de las Américas)

 Por Rev. Ramón Herrera

Escrito: Abril 2002

 

La Fe: El Verdadero Discipulado

«…la prueba de la verdadera fe es esta: ¿Produce obediencia?»

Todo el que se dice cristiano ¿lo es en realidad? Hay muchos incrédulos que hacen falsas profesiones de fe en Cristo, y también algunas personas no son verdaderamente cristianas pueden engañarse creyendo que lo son. Esto podía darse por sentado hace una década, pero ya no. La gracia barata y la fe fácil de un evangelio distorsionado están arruinando la pureza de la iglesia.

El relajamiento del mensaje del Nuevo Testamento ha traído con él un intrusismo corruptor que contempla casi cualquier tipo de respuesta positiva a Jesús como equivalente de fe salvadora. Los cristianos de hoy son propensos a aceptar cualquier cosa, fuera de un rechazo abierto, como auténtica fe en Cristo. Él caso de Nicodemo ilustra claramente este hecho. Él empieza la conversación con esta declaración de fe: «Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tu haces, a menos que Dios esté con él. (Juan 3:2). Esta es una declaración clara de la ineficacia de fe artificial. Nicodemo aparece así, como una ilustración de fe falsa; su mente aceptaba hasta cierto punto la verdad de Cristo pero su corazón permanecía sin ser regenerado.

Cuando Nicodemo oyó hablar de nuevo nacimiento, su mente debió hacerse un lío. Él había oído siempre que la salvación se ganaba por obras. Es probable que esperara que Jesús incluso le alabara por su legalismo; pero en lugar de ello él Señor le hizo ver la futilidad de su legalismo. ¡Que decepción! A diferencia de las obras religiosas, nacer de nuevo era algo que Nicodemo no podía hacer por sí mismo.

La contestación de Nicodemo «Yo no puedo empezar todo de nuevo. Es demasiado tarde en mi sistema religioso para empezar de nuevo. Para mi no hay esperanzas si tengo que empezar de nuevo desde él principio». Jesús se limitó a decir «de cierto, de cierto te digo que a menos que uno nazca del agua y del Espíritu, no puede entrar en él reino de Dios» (v. 5) Algunas personas dicen que se refiere a Agua (H2O), no es así. No tiene nada que ver con agua o bautismo.

Él agua de que Jesús está hablando es meramente simbólica, como lo era en él Antiguo Testamento, de purificación. Él bautismo implicado aquí, es él bautismo del Espíritu Santo. Este bautismo sucede en la salvación cuando él Señor introduce al creyente en él cuerpo de Cristo (1 Corintios 12:13) y purifica al creyente en él agua por la palabra (Efesios 5:26; Juan 15:3). Pablo se refiere a esto como él «lavamiento de la regeneración y de la renovación del Espíritu Santo» (Tito 3:5), haciéndose eco casi exacto de la palabra de Jesús en Juan 3:5 «A menos que uno nazca del agua (él lavamiento de la regeneración) y del Espíritu (la renovación del Espíritu Santo), no puede entrar en él reino de Dios».

La siguiente pregunta de Nicodemo revela la turbación de su corazón: ¿como puede suceder eso? Nicodemo dijo «no entiendo», lo que realmente quería decir era «no creo». La incredulidad siempre engendra ignorancia. Los versículos 11 y 12 del tercer capítulo de Juan confirman que la incredulidad era el verdadero motivo, dice Jesús «de cierto, de cierto te digo que hablamos de lo que sabemos y testificamos de lo que hemos visto. Pero no recibís nuestro testimonio. Si os hablé de cosas terrenales y no creéis, ¿como pues creeréis si os hablo de las celestiales? La incredulidad no entiende nada.

Él versículo 26 va aún mas lejos, equiparando la desobediencia con la incredulidad: «él que cree en él Hijo tiene vida eterna; pero él que desobedece al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanecerá sobre él:» Así, la prueba de la verdadera fe es esta: ¿produce obediencia? Si no, no es fe que salva. Desobediencia es incredulidad, la verdadera fe obedece.

De esta forma introdujo nuestro Señor su evangelio. Notemos lo exclusivo que es; Jesús es la única fuente de salvación. Aquellos que no creen en su nombre son condenados, excluidos de la vida eterna. No importa lo sinceros o religiosos que sean, ni lo ocupados que estén haciendo buenas obras; todos deben nacer de nuevo. No hay promesa de vida, sólo garantía de condenación para quienes no se identifiquen con los pecadores y moribundos israelitas y se vuelvan de sus pecados con fe obediente al que fue levantado para que aquellos no tengan que perecer.

 

Por Rev. Ramón Herrera

 

La Predestinación y la Soberanía de Dios

«Si la soberanía excluye la libertad, y la libertad excluye la soberanía, entonces e bien Dios no es soberano o el ser humano no es libre»

Cada vez que se habla de la predestinación, ya sea en una reunión o en una Iglesia, para algunos cristianos les suena como una mala palabra, pero la verdad es que ésta palabra está en la Biblia, aunque son pocos los textos en que aparece, lo que sucede es que no hay una clara comprensión de la predestinación.

Recurramos al diccionario y esto el lo que nos dice: Destinación anterior de una cosa. Según la teología es:

Ordenación de la voluntad divina que desde la eternidad tiene elegidos, los que han de lograr la gloria.

El diccionario Webster New Collegiate dice:

Predestinación: la doctrina de que Dios consecuentemente con su presciencia de todo los eventos, guía infaliblemente a los que están destinados para la salvación.

Lo que podemos deducir, es que la predestinación tiene algo que ver con la relación a nuestro destino final, y que este destino tiene que ver con alguien antes de que lleguemos allí. Lo que la predestinación significa, en su forma más elemental que nuestro destino final, sea el cielo o el infierno, esta decidido por Dios aun antes de nacer.

La mayoría de las discusiones acerca de la predestinación, existen en gran preocupación acerca de proteger la libertada humana. Pero al mismo tiempo también debemos observar la importancia crucial de la soberanía de Dios.

La palabra autoridad contiene la palabra autor. Dios es el autor de todo sobre lo cual tiene autoridad. El croe el universo, y por lo tanto, el es el propietario del universo. Esa propiedad le da ciertos derechos; puede hacer con el universo lo que le agrade a su santa voluntad.

Decir que Dios preordena todo lo que sucede es decir simplemente que Dios es soberano. Si hubiera alguna parte de la creación fuera de la soberanía de Dios, entonces Dios no es soberano, y si Dios no es soberano, entonces Dios no es Dios. La cuestión más difícil de todas es como el mal puede coexistir con un Dios totalmente Santo y totalmente soberano. No hay dudas que el mal presenta un problema con la soberanía de Dios. ¿Se introdujo el mal en el mundo contra la voluntad soberana de Dios? Si ese es el caso, El no es absolutamente soberano. Si no, debemos concluir de alguna manera de que aun el mal ha sido preordenado por Dios. He hecho durante años por encontrar una respuesta satisfactoria a ese problema, pero hasta hora nunca he encontrado una respuesta plenamente satisfactoria.

Si realmente la libertad humana y la soberanía divina son verdaderas contradicciones, luego entonces una de ellas, al menos, debe desaparecer. Si la soberanía excluye la libertad, y la libertad excluye la soberanía, entonces e bien Dios no es soberano o el ser humano no es libre. Afortunadamente, existe una alternativa. Podemos sostener tanto la libertad como la soberanía si podemos mostrar que no son contradictorias. A un nivel humano, podemos ver que la gente goza de verdadera medida de libertad en un país gobernado por un dictador. La soberanía no pone fin a la libertad; es la autonomía lo que no puede coexistir con la soberanía,

¿Que es entonces la autonomía? Esta palabra procede del prefijo auto y la raíz nomos. Auto significa «uno mismo» Un automóvil es algo que se mueve por si mismo. «Automático» describe algo que actúa por si mismo. ES muy notable la raíz griega para «ley». La palabra autonomía significa, «ley de uno mismo». De tal manera que ser autónomo significa ser ley de uno mismo. Una persona autónoma no sería responsable ante nadie. No tendría un gobernante, menos aun tendrían un gobernante soberano. La lógica nos indica que es imposible tener un Dios soberano existiendo al mismo tiempo que una criatura autónoma. Los dos conceptos resultan incompatibles. Si Dios es soberano, no es posible que la persona sea autónoma. Así que si la persona es autónoma es imposible que Dios sea soberano, esto sería una contradicción.

En ninguna manera tenemos que ser autónomos para ser libres. La autonomía implica libertad absoluta. Somos libres pero hay límites para nuestra libertad. El límite final es la soberanía de Dios.

 

Por Rev. Ramón Herrera

 

La Justicia

«Para cada cristiano hay solo dos maneras de vivir la vida cristiana, ó por el poder de nuestra voluntad (obras) ó por la fe en la obra terminada de Cristo en la cruz»

Un paso muy importante en nuestra vida cristiana es como agradar a Dios. Esto lo hacemos cuando vivido justamente por la fe, porque sin fe es imposible agradar a Dios.

Cuando no encontramos la justicia que es por la fe, tenemos entonces que actuar como «santos» por guardar leyes religiosas, y si aprendemos a actuar afuera, nos engañamos. Porque nos creemos que somos justos y agradamos a Dios cuando realmente no es así. Si por el contrario, no conocemos la justicia que es por la fe, no tenemos confianza ante Dios; y lo peor de todo es que no tenemos confianza en nosotros mismos, y esa es la razón por lo cual tenemos que hacer cosas espirituales para probar que somos cristianos espirituales. Esos es hipocresía.

Dios no ha dado una forma maravillosa para poder agradarle. Esto es por medio de la justicia que se alcanza mediante la fe. Nuestra justicia [por medio de Cristo] es lo que nos hace aceptables ante Dios. La Biblia dice «seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor» (Hebreos 12:14), es aquí donde empieza la lucha por qué sabemos que tenemos que ser santos pero no sabemos como hacerlo. Generalmente, cometemos el gran error de «tratar» de vivir en justicia y santidad por la fuerza de nuestra voluntad. Pero la Biblia nos dice cuatro veces que «el justo por la fe vivirá».

Para cada cristiano hay sólo dos maneras de vivir la vida cristiana, o por el poder de nuestra voluntad (obras) o por la fe en la obra terminada de Cristo en la cruz del Calvario. Naturalmente podemos hacerlo así porque hay dos clases de justicia; la justicia que tenemos por la ley de las obras y la justicia que tenemos por la fe en Cristo. Esta justicia que es por la fe es la justicia verdadera y el la ÚNICA manera de agradar a Dios. Si le permitimos a El obrar en nosotros, El nos hará justos verdaderos, entonces seremos capaces de hacer el bien.

La justicia que tenemos por la ley religiosa está basada en lo que hacemos. Obtenemos un aspecto de «justicia» por la ley porque cumplimos reglas religiosas o porque nos «portamos» bien. Como es natural ésta clase de justicia la hacemos por nuestras propias fuerzas. «Ahora bien, es evidente que por la ley nadie es justificado delante de Dios, porque el justo vivirá por fe (Gálatas 3:11).

Los fariseos así como los escribas tuvieron la justicia que era dada por la ley religiosa (las obras) Eran personas muy religiosas en el tiempo de Cristo. Asistían a todos los servicios en la sinagoga, oraban en las calles, daban diezmos de todos y ayunaban dos veces por semana. Ellos eran muy religiosos pero Jesús le llamó hipócritas. Eran hipócritas porque habían cambiado sus conductas en lugar de sus corazones. ¡Cuanta gente hay como ellos en nuestras Iglesias! Dios lo sabe.

La Biblia dice «Confiaban en si mismos como justos, y menospreciaban a los otros…» (Lucas 18:9)

Algunos de los fariseos eran hombres fieles y servían a Dios de corazón. Eran limpios en sus vidas y en sus hechos, pero su justicia no era por la fe. Era por la ley. Cristo dijo: «porque les digo a ustedes que no van a entrar en el reino de los cielos a menos que su justicia supere a la de los maestros de la ley» (Mateo 5:20)

La mejor justicia es por la fe y gracias a Dios que El nos ha dado una mejor justicia. La Biblia dice: «…y encontrarme unido a El. NO quiero mi propia justicia que procede de la ley, sino la que se obtiene mediante la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios basada en la fe» (Filipenses 3:9)

El Señor Jesús puso a un lado la justicia que tuvo por guardar la ley religiosa y en cambio eligió la justicia perfecta de Dios que es por la fe. Esta delante de nosotros un reto: Tenemos que elegir muestra justicia. Podemos vivir por la ley o por la fe, no podemos mezclarla. Nuestra herencia de justicia por la fe en el caso de Abraham dice la Escritura: «Así que cumplió la Escritura que dice: «le creyó Abraham a Dios y esto se le tomó en cuenta como justicia y fue llamado amigo de Dios» (Santiago 2:23).

Nuestra herencia es el Señor Jesús, El es la fuente de la vida eterna y todo lo nuevo, la gracia y la fe.

También heredamos la cruz que es la fuente de la muerte a todo lo viejo que hay en nosotros. Es la muerte del pecado, nuestra carne con sus deseos engañosos y sus pasiones. No una cruz de condenación. No es otra demanda para servir. Es una fuerza para vencer. El poder del pecado que esta en nosotros es muy fuerte, pero la Biblia nos dice: «el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia» (Romanos 6:14)

Ahora somos muertos al pecado pero vivos para el servicio de Dios.

Por: Rev. Ramón Herrera

 

La Cruz = La Gracia

La relación con Dios a través de Cristo Jesús, es a causa de la cruz, y de la manera que la enfoquemos, así podemos disfrutar de la gracia, del gozo y la libertad. Esta relación con Dios no puede ser otra manera que no sea a través de la cruz y por su gracia, ya que ninguno de nosotros somos dignos de
conocerle.

A ésta relación entramos por el camino de la cruz y con fe. El andar con Cristo es el resultado de esa relación con Dios, y ésto resulta tan milagroso que la fe, es la única manera que lo podemos lograr. No puede ser alcanzada por guardar muchas leyes religiosas, ni siquiera por obras buenas, porque
según la palabra de Dios éstas pueden ser hechas sin fe. La Biblia nos dice «por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea para toda su descendencia». Nosotros somos hijos e hijas de una promesa, la salvación no es otra cosa que un milagro que se clavó en la cuz por nuestros pecados, y nuestra ralación con Dios es a través de la cruz por su gracia así como un andar diario en el espíritu, con la ayuda del Espíritu Santo.

La cruz de Cristo es la acción de amor más grande manifestada a los seres humanos en toda la eternidad. «Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, que siendo aún pecadores Cristo murió por nosotros.»

Dios el Padre nos ama tanto que continuamente obra en nosotros para lograr nuestro bienestar, aún sin que lo merezcamos. La cruz de Cristo, o sea la gracia, no está basada en buenas obras, pues nada podemos hacer para merecerla, Dios no nos trata de acuerdo a lo que merecemos, ni tampoco a lo que hacemos, ni siquiera a como actuamos. Ese es el sistema antiguo o sea el orden humano de la ley. Dios trata con nosotros de acuerdo al inmenso amor que nos tiene.

La vida de la gracia, o sea la vida que emana de la cruz de Cristo, se halla fundada en el amor de Dios y está opuesta a cualquiera relación legal que pudiéramos tener con Dios. La relación que tenemos con Dios no puede estar basado en nuestro desempeño como «buenos cristianos», sino en el amor del Padre y en la acción de ese amor para conseguir nuestro bienestar. La Palabra de Dios dice: «Pero al que obra, no se le cuenta el sario como gracia, sino como deuda; mas al que no obra, sino cree en aquél que justifica al impío,su fe le es contada por justicia.» (Romanos 4:4-5).

Recibimos la gracia a través de la cruz de Cristo cuando miramos a ella con completa fe. Cuando creemos en Cristo, nacemos de nuevo, venimos a ser parte de la familia de Dios así como en nuestro nacimiento físico entramos a ser parte de la familia nuestra. El nuevo nacimiento lo alcanzamos por fe para que sea por gracia, o sea en la curz de Cristo. Esta justicia que es milagrosa porqe es por la fe, nos saca de una relación de esclaviitud de la ley de Dios, aunque ésta ley no es mala en sí misma,
«Porque sabemos que la ley es espiritual mas yo carnal, vendido al pecado. Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago que que quiero, sino lo que aborrezco eso hago, y si lo que no quiero, ésto hago, apruebo que la ley es buena. De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mi.» (Romanos 6:14-17)

La fe, que es por gracia mediante la cruz de Cristo,nos ha escogido y llamado por el amor, la gracia y la cruz de Cristo, para que vivamos en ésta misma gracia y podamos confiar en un Dios, que nos sacó de una relación de esclavitud y de condenación y nos introdujo a una relación de Padre-hijo. AMEN!
Por Rev. Ramón Herrera

Legalismo: El Asesino de la Gracia

Estoy seguro de que todos estamos de acuerdo en que vale la pena luchar por la libertad. Es, sin lugar a dudas, la principal razón por la cual los soldados dan sus vidas por la Patria. Pero, hay algo que es realmente contraproducente, los cristianos no siempre estamos dispuestos a luchar, somos capaces de pelear contra cualquier enemigo que amenace, no sólo a nuestra familia sino a nuestra independencia nacional; sin embargo, como creyentes que vivimos bajo la Gracia no nos mostramos tan dispuestos y apasionados a defender nuestro derecho de ser libres «con la libertad que Cristo nos hizo libres». Sólo basta que se una a nuestro núcleo algún legalista y de inmediato le entregamos el mando. Les tenemos miedo.

En cuanto a mí, ya basta, y estoy en la disposición de enfrentarme abiertamente contra ellos y seguir luchando por la libertad que tengo en Cristo. Tanto en los tiempos de Pablo como ahora uno de los problemas más serios que afecta a la iglesia es el legalismo, éste arrebata el gozo del Señor de la vida del creyente y con el gozo se va el verdadero poder para adorar a Dios «en espíritu y verdad». Servirle con verdadero entusiasmo, ya que un creyente sujeto a la ley no es otra cosa que una triste caricatura de un verdadero hijo de Dios. En Gálatas, capítulo 5, la llamada Carta Magna de la emancipación cristiana y ya en el versículo primero encontramos un mandamiento que si en el día de hoy lo siguiéramos fielmente contribuiría a parar el legalismo. Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo no hizo libres, y no os pongáis otra vez bajo el yugo de la esclavitud». Lo que más perturba a los legalistas es la verdad libertadora de la gracia, por lo tanto, tenemos que definir dos términos muy importantes.

Legalismo

El legalismo es una actitud carnal que se conforma a un código con el propósito de exaltar a la persona. El código es cualquier modelo objetivo aplicable al tiempo; el motivo es exaltarse a sí mismo y ganar méritos, en lugar de glorificar a Dios por lo que El ha hecho; y el poder es la carne no el espíritu, produce resultados externos solamente muy similares a la verdadera santidad. Los resultados externos son, el mejor de los casos, falsificaciones y no pueden jamás aproximarse a la santificación genuina, por motivos de la actitud carnal y legalista. A los legalistas les podemos identificar por expresiones con éstas:

«porque haga o no haga estoy agradando a Dios». Si YO pudiera hacer o dejar de hacer esto o lo otro, agradaría a Dios». Estas cosas que YO hago o dejo de hacer ME gana el favor de Dios».

Para un legalista ser un creyente significa un estilo de vida rígido, duro, inflexible, severo, carente de color y gozo. Para un creyente liberado significa, un reto constante, una vida llena de sorpresas y también de riesgos, caminando no por vista sino por fe, lleno de expectación, positivismo y  optimismo. «Oh gálatas insensatos, ante cuyos ojos Jesucristo fue presentado como crucificado». ¿Quién os hechizó? Sólo esto quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley o por haber oído con fe? ¿Tan insensatos sois? ¿Habiendo comenzado en el Espíritu, ahora terminaréis en la carne?». -Gálatas 3:1-3 (V.RVR.) «Corríais bien. ¿Quién os estorbó par no obedecer a la verdad? -Gálatas 5:7 (V RVR,)

Libertad

Libertad entre otras cosas no es más que independencia para hacer algo, y siempre es independencia de la esclavitud. Es librarse de poder del pecado y de la muerte. Cristo nos trajo una poderosa libertad de la maldición de la ley, lo que se traduce en libertad del temor de ser castigado por Dios y de una conciencia acusadora. Es estar libre frente a las exigencias de los demás. La libertad tiene su motivación primordial en el amor incondicional de Dios, que nos ha iluminado con la gracia salvador de Cristo, lo que nos hace actuar por amor y no por temor.

La gracia de Cristo nos da la libertad, para disfrutar de los derechos de hijo. Es libertad para ser todo lo que Cristo quiere que yo sea, sin tener que fijarme como son los demás. Me enseña a ser yo mismo, no una marioneta de los demás.

Instrumentos del Legalismo

Nos preguntamos: ¿Cómo entran los legalistas, en una vida o en una iglesia? ¿Cómo se meten A qué se debe su éxito? La epístola a los gálatas nos da la respuesta.

1- Distorsionan la verdad.

«Estoy asombrado de que tan pronto os estéis apartando del que os llamó por la gracia de Cristo, par ir tras un evangelio diferente. No es que haya otro evangelio, sino que algunos os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Pero aún, si nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciara un evangelio contrario al que recibisteis, sea anatema». -Gálatas 1:6-9 (V.RVR.)

2- Acosamiento por aquellos que viven para esclavizar y espiar.

‘Luego, después de catorce años, subí otra vez a Jerusalén, junto con Bernabé, y llevé conmigo también a Tito. Pero subí de acuerdo con una revelación y les expuse el evangelio que estoy proclamando entre los gentiles. Esto lo hice en privado ante los de reputación, para asegurarme de que no corro en vano. Sin embargo, ni siquiera Tito, que estaba conmigo, siendo griego, fue obligado a circuncidarse, a pesar de los falsos hermanos quienes se infiltraron secretamente para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús, a fin de reducirnos a esclavitud. Ni por un momento cedimos en sumisión a ellos, para que la verdad del evangelio permaneciese a vuestro favor. Sin embargo, aquellos que tenían reputación de ser importantes –quienes hayan sido en otro tiempo, a mí nada me importa; Dios no hace distinción de personas– a mí, a la verdad, los de reputación no me añadieron nada nuevo».

3-HIPOCRESÍA, los que mienten y engañan.

«Pero cuando Pedro vino a Antioquia, yo me opuse a él frente a frente, porque era reprensible. Pues antes que viniese ciertas personas de parte de Jacobo, él comía con los gentiles; pero cuando llegaron se retraía y apartaba, temiendo a los de la circuncisión. Y otros judíos participaban con él en su simulación, de tal manera que aún Bernabé fue arrastrado por la hipocresía de ellos. En cambio, cuando vi que no andaban rectamente ante la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos «si tú, que eres judío, vives como los gentiles y no como los judíos, ¿por qué obligas a los gentiles a hacerse judíos? -Gálatas 2:11-14 (V.RVR)

Como defenderse del legalismo y los legalistas

Los asesinos de la gracia no pueden ser simplemente ignorados o tolerados con la bondad que es notoria en los creyentes. Es perjudicial y más que ello antibíblico, permitir que el legalismo continúe su obra esclavizante y destructiva, es como permitir que una enfermedad infecciosa enferme y mate. Entonces vale la pena luchar por la libertad, es por ello que yo estoy haciendo mi parte e invitando a otros a unirse a este ministerio EN LINEA CON LA PALABRA, no para defender la gracia de Cristo que no necesita defensa, sino para acabar con los cuatro maneras para atacar al legalismo.

 Afírmese en su libertad. Pablo les aconsejó a los Gálatas:

»Estad, pues, firmes en la libertad conque Cristo nos hizo libres, y no os pongáis otra vez bajo el yugo de la esclavitud».

No busques en lo más mínimo la aprobación de los demás.

¿Busco ahora convencer a los hombres o a Dios? ¿Será que busco agradar a los hombres? Si yo todavía tratara de agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo». -Gálatas 1:10 (V.RVR.)

Renuncia a vivir esclavizado.

No trate de ser «espiritual» en base a sus propios méritos, deje que se cumpla en usted la Palabra de Dios. «Y el mismo Dios de Paz os santifique por completo; que todo vuestro ser -tanto espíritu, como alma y cuerpo- sea guardado sin mancha ser en la venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el que nos llama, quien también lo logrará». -Tesalonicenses 5:23,24 (V.RVR.)

Sea firme en cuanto a la verdad.

 Viva con honestidad, en línea con la Palabra de Dios.

«Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que traza bien la palabra de verdad». -2 Timoteo 2:15 (V. RVR.)

Si luchar por la libertad te resulta agresivo y hasta egoísta, piensa serenamente que estás luchando no sólo por tu libertad sino por la de otros, para que lleguen a disfrutar del gozo de la libertad personal que Cristo nos vino a dar.

Por: Rev. Ramón Herrera

 

¡Un Nuevo Comienzo! (Parte II)

Conociendo al Verdadero Satanás
Lo que Cada Nuevo Creyente debe Saber (Parte II)

El diablo, tal como nos lo han presentado hasta ahora, nos lleva sin ninguna otra alternativa, a declarar que no es más que, una contradicción, un engaño y porque no, hasta un mito. Llegamos a esta sorprendente conclusión, después de un estudio de muchos años, no sólo leyendo muchos libros, pero sobre todo, estudiando con oración y revelación las Sagradas Escrituras, sé a lo que me expongo con ésta tesis que no es enteramente mia, sino más bien es el resultado de investigaciones y consultas con algunos cristianos, que como yo, no están satisfecho con las tradicionales enseñanzas que, sobre el diablo nos han presentado los maestros y teólogos del cristianismo.

La mente de los seres humanos, basados en el fundamento de la realidad y la verdad, han creado infinidad de objetos para la adoración, de igual manera se han creado un objeto, con el deliverado propósito de culpar por su conducta, especialmente en lo que refiere a sus vicios, pasiones desordenadas, errores y crimenes. Como consecuencia de lo anterior han desfigurado a Jesús llegando al punto de su mistificación en algunos casos a tratarle como a un Buda, Mahoma, a un profeta, maestro, y hasta revolucionario, y por el mismo patron a Satanás, a quien culpar de todo aquello a lo cual somos responsables, no sólo delante de Dios sino delante de nuestros semejantes

No hay dudas que en ambos casos hay una distancia enorme entre el mito religioso que ha desfigurado a Satanás y la realidad. El Satanás del mundo, (sea cristiano o no), es un terrible monstruo de maladad, el culpable de cada crimen, de cada mal paso, de todo lo malo, lo imoral y negativo que secede en el mundo. El colmo es lo que hemos escuchado miles de veces; que cuando viene un viento recio, por ejemplo, y se rompe una carpa donde se está celebrando una campaña de predicación, enseguida, sin saber lo que se dice, el predicador y la congregación entera culpan a Satanás del desastre; o lo que es lo mismo; para ellos Satanás tiene el poder de crear vientos fuertes capaz de arruinar una campaña. Me gustaría preguntar ¿Si Satanás tuviera ese poder; qué le hizo no haber roto la carpa desde el primer día? ¿Tiene poder Satanás para impedir que se construya un templo? Si esto fuera así,¿ no pensarían ustedes que, no habría ni un sólo templo en el mundo?. O de lo contrario tenemos que concluir que Satanás es verdaderamente muy estupido. o ¿NO?.

Mientras así nos enseñan, el Satanás que nos presenta la Biblia es la terrible criatura que se atrevió a ofrecer a nuestro Señor Jesucristo la via del menor esfuerzo para apartarlo de la cruz. Por otro lado el Señor Jesús se ocupa de enseñarnos dónde está el manantial de donde proceden, tanto la inmoralidad como los crimenes.

» Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias. las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. Todas éstas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre» (Mr.21:20-23).

«Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni El tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la cocupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.( Sgt. 1:13-15).

Sería muy conveniente en este punto dejar aclarado que si untilizamos la palabra inmoral, en el sentido estrecho de la gente, nos quedaríamos sin base alguna para seguir sosteniendo que Satanás proboca a las personas a cometer actos inmorales. Un estudio detallado de todos los ataques de Satanás en contra de Cristo, nos quedaría muy poco para afirmar que él haya tratado de hacer algo que al criterio de los humanos pudieran reprochar o condenar.

Bien pudiera usted preguntarse ahora sobre el caso de Ananías y Safira, miremos al mismo detenidamente y veamos que lección podemos sacar.. Este hecho está registrado en Hechos 5:1-11. Como muchas historias y eseñanzas de la Biblia ésta se ha intepretado equivocadamente y por tanto, la enseñanza se pierde. Ananías sin lugar a dudas, no era una mala persona, solamente que se entuciasmó y llevado por las emociones del alma, (así actúan milleres de cristianos hoy día), y para seguir la corriente del monento, vendió su propiedad con el fin de dedicar el producto de la misma para la causa de la Iglesia. Es en éste punto donde se le presentó la sugerencia de poner aparte una porción para su uso personal, por su parte, su esposa Safira, que estaba en el asunto mintió para esconderlo, Ananías no habló mentira, sino que actuó tal y como la gente está acostrumbrada ha hacer.

Hoy día, Ananías sería un prominente mienbro y hasta oficial de algunas de nuestras más prósperas Iglesias; y digo más, en un tiempo de tanto egoismo y vanidad como el presente, muy pocos de prodrían comparar con El, gracias a su desprendimiento. El asunto clave en ésta historia ha escapado a muchos, pues la eseñanza no está dirigida a poner de relieve la maldad de las personas, sino mas bien, la severidad de Dios; así como las sutilezas de las tentaciones de Satanás, que no le tentó para que cometiera un acto vicioso e inmoral, sino solamente ha hacer exactamente lo que él apóstol Pedro le dijo que él teniá todo el derecho de hacer. Ananías no mintió a los hombres sino a Dios, y por esa razón un juicio repentino cayó sobre ellos.

Si Dios estuviera tratando con las personas en éstos días de la misma menera, estoy seguro que las funerarias y los cementerios no darían abasto y el asunto sería tema de noticias diarias en todos los medios de comunicación. Si ha pensado en el caso de Judas Izcariote, es oportuno decir que es del todo diferente pues Judas era hijo de perdición y estaba destinado desde antes de la fundación del mundo para tal caso. (Sal. 41:9; Jn.17:17; Mt. 26:24; Mr.14:21; Lu. 22:22; 13:18). Si usted tiene una concordancia, le invito a buscar en el N.T. todos aquellos pasajes en los cuales se mensiona a Satanás o al diablo, se llenará de asombro al descubrir cuan pocos hay para dar apoyo a la superstición popular acerca de este tema. Solamente puede hallar tres pasajes que parezcan sugerir que Satanás intente a actos inmorales. (1 Jn. 3:8-10; 1Co.7:5; 1 Ti. 5:15).

En primera de Juan 3:8-10 encontramos algo muy interesante, allí solamente habla el apóstol de que el que practica el pecado es del diablo, esto sugiere la siguiente pregunta ¿Són todos los pecados que la personas cometen, pecados relacionados totalmente con lo inmoral? Naturalmente, la respuesta es NO; pues la escritura registra ésta gran verdad: « que peca todo aquel que sabe hacer lo bueno y no lo hace». La relación es solamente ésta, de que el diablo peca desde el principio. Esto sugiere otra pregunta. ¿De qué principio?, naturalmente qe no se refiere a cuando fue creado, pues, Dios no lo creó de esa maneera, sino desde el mismo momento que decidió oponerse a Dios. Esta realidad es de vital importancia pues, de ella depende que podamos entender todo lo relacionado con el diablo.

Un estudio cuidadoso de la tentación a que fue sometido nuestro Señor Jesucristo y que se encuentra registrada en Mateo 4:1-11 y Lucas 4:1-13, no encontramos ninguna indicación de que la cuestión moral estubo en juego, la razón entre otras, es, que nuestro Señor fue concebido sin pecado por obra y gracia del Espíritu Santo y, naturalmente tanto su cuerpo como su alma eran sin pecado.

Naturalmente el intento del diablo fue sólo uno, apartarle del camino de la cruz como hemos expuesto anteriormente de este estudio. En íntima relación podemos ver, y sin temor a equivocarnos, que ésta razón y no otra fue lo que llevo al Señor Jesucristo a tratar tan duramente al apóstol Pedro cuando llamó a su confesión, más que a su persona, Satanás, cuando expresó en Mateo 16:23 » Pero él volviendose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mi, Satanás! me eres tropiezo porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres»

Añadiendo a esta poderosa verdad es oportuno considerar el caso de Job, quien al igual que en el caso de Pedro el diablo intentaba destruir su fe, ello se desprende de la palabra de Lucas 22:31-32: «Dijo también el Señor: Simon, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que TU FE NO FALTE; y una vez vuelto, confirma a tus hermanos» . A su vez Pedro nos escribe en su primera epístola capítulo 5:8-9 «Sed sobrios y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda al rededor buscando a quien devorar; al cual resistid FIRME EN LA FE, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo».

Si estudiamos la parábola del trigo y la cizaña, es el diablo el que la siembra, Mateo 13:36-43; y en la parábola del Sembrador, Mateo 13:1-10, observamos que el trabajo del diablo es quitar la semilla de la Palabra de Dios en los corazones de aquellos que la oyen «para que no crean y se salven» Por otro lado si Elimas, el hechicero fue llamado hijo del diablo fue debido a que trató de apartar de la fe al pro-consul: Hechos 13:8-10. La diferencia basica está en la verdad bíblica escondida para muchos de que comenzando con Caín y Abel, y que, corre por toda la Biblia, que hay dos simientes (Gé. 3:15). La simiente de Dios y la simiente de Satanás. La simiente del diablo no tiene fe pues, es un don de Dios;y es lógico que solamente los predestinados para salvación desde antes de la fundación del mundo sea personas de fe. (Ef. 1:4-10; Ro.4:16).

Hechando una mirada a otro aspecto, encontramos dos pasajes que indican su imperio de la muerte. Hebreos 2:14: «Asi, que por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, El también participó de los mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo» (Judas 9) «Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir jucio de maldición sobre él, sino que dijo el Señor te reprenda», en este último pasaje nos habla de su demanda de derecho sobre el cuerpo de Moisés, además, sería bueno examinar dos pasajes que nos indican su poder para infligir enfermedades y dolor, Lucas 13:16 » Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años,¿no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo?

Hechos 10:38, » Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con El».

En Apocalipsis 12:9 recibe el nombre del engañador, el cuál engaña al mundo entero. Además en Apocalipsis 20:10 se le presenta como el promotor de la gran lucha del futuro, lucha entre la fe de Dios y la negación de Dios; como éstos pasajes hay muchos en las Sagradas Escrituras que nos muestran el odio de Satanás contra Dios y su pueblo (la Iglesia), sin embargo, surge la pregunta que nos impulsa a escribir este pequeño libro ¿Si el diablo fuera el obsceno monstruo pintado por la tradición cristiana ¿ cómo es posible que la Biblia guarda lilencio acerca de este tema?

Afirmamos que en su lucha y engaños frente a las personas, el Satanás descrito por las Sagradas Escrituras es el enemigo no tanto de la moral sino de la fe. Con estos argumentos sólidos basados en la eseñanza de Biblia y no en teorías y suposiciones con el propósito de complacer a la tradición y a los lectores, podemos ahora muy bien ir al estudio de 1 Timoteo 5:15 y leeremos el mismo a la luz del versículo 12, significando que el apatarse en pos de Satanás significa haber quebrantado su primera fe, la cual no es más que la fidelidad de la mujer de la a su difunto marido, lo contrario a ésto chocaría con la enseñanza de Pablo en el versículo 14 del mismo capítulo, por tanto este pasaje del 11 al 13 nos dá sus razones para la orden que dió a la Iglesia de Corinto en su primera carta en el capítulo 7 y el versículo 5; este pasje tiene que explicarse de acuerdo o en relación con la morma bíblica de la vida espiritual y la enseñanza bíblica sobre las tentaciones satánicas, lo cual, indica que cualquier alejamiento de nuestra intima relación con Cristo pueden dar ocasiones al diablo para sus ataques tratando de devilitar o corromper la fe del cristiano.

Es apropiado ahora comentar el pasaje de Juan 8:44, una traducción literal del original leería así: hablar una mentira, siendo ésta una traducción incorrecta en nuestro idioma pues, la forma correcta sería decir una mentira. Esto nos indica que las palabras se refieren o a una mentira determinada o en un sentido abstracto a todo lo que es falso. Este pasaje no es abstracto en su forma, lo que está a la vista es un caso concreto, despejándose todo asunto gramatical quedando bien claro la relación entre Satanás el mentiroso y Satanás el homicida, él no es el instigador de todos los asesinatos sino del asesinato de Cristo, el no es él padre de las mentiras, sino el padre de la mentira, de la cual el asesinato es la consecuencia natural.

Otro pasaje que queremos estudiar aunque sea brevemente, es Romanos 1:25 «Ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira honrando y dando culto a las crituras antes que el creador, el cual es bendito por los siglos. Amen». Nuevamente aquí encontramos ambas palabras verdad y mentira, no tengo dudas de que el artículo usado en las dos palabras ésta en un sentido abstracto, mientras tanto en Apocalipsis 21:27 y 22:15, la palabra mentira está escrita sin el artículo, pero en 2 Tesalonisences 2:11 es otra vez la mentira la mentira de Juan 8:44. Este inicuo que se ha de manifestar es visto como

» cuya venida es mediante la opoeración de Satanás con todo poder y milagros mentirosos»

Es absolutamente normal que Dios no incite a las personas a decir mentiras, as;i como a creer mentiras, sin embargo aquellos que estan destinados a la perdición eterna la Escritura dice que Dios lles envía un poder engañoso para que crean en la mentira. Debido a su posición de reprovados, llenos de ceguera espiritual les está impedido aceptar al Cristo de Dios, pero aceptarán al cristo de la humanidad, que no es otro que Satanás hecho carne Romanos 9:21-24 «¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hecer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?. Y que si Dios queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira prparados para destrucción, y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que El preparó de antemano para gloria, a los cuales también ha llamado no sólo de los judíos sino también de los gentiles».

Toca el turno ahora, hechar una mirada al Antiguo Testamento. ¿Si la creencia popular de que Satanás incita a las personas a actos inmorales, cómo es posible que no se halle ni una sóla palabra sobre este asunto en toda esa porción Bíblica?. A lo largo de los 39 libros del Antiguo Testamento, se menciona a Satanás en tres pasaje, el primero en Génesis, que describe la caída de la raza, y es la única intención del tentador, separar a las personas de Dios. En el engaño a nuestros padres Adán y Eva,tomó una posición de gran benefactor, sermbrando la semilla de la desconfieanza. En el siguiente pasaje de describe su atentado contra Job. Aquí también la intención de Satanás, era llevar al Patriarca a dudar de la bondad de Dios.

El tercer pasaje que nos ocupa está registrado en Zacarías 3:1.2 y se relaciona con el misterioso incidente en que él intentaba estorbar al Sumo Sacerdote Josué en el cumplimiento de su sagrado oficio, no encuentro en ninguno de los tres pasajes niguna invitación a cometer actos inmorales, sino en el asunto prioritario en que Satanás está enfocado en atacar la fe de los hijos de Dios. Debo enfatizar en esta exposición la araigada creecia de los creyentes de que todos y cada uno de los hechos malvados, especialmente los más graves o que generan graves consecuencias, se deben a la influencia de Satanás.

Si meditamos profundamente con una mente desprovista de prejucios y renunciamos a la hábil programación religiosa a que hemos sido sometidos desde la niñez estoy seguro de que encontraremos una gran dificultad para seguir sosteniendo esa descabellada tesis. Muchos creyentes se han quedado perplejos y angustiados cuando advierten la gran multitud de personas que pecan de ese modo y no son solamente aquellos que carecen de principios cristianos o los que viven en los más emprobrecidos barrios bajos de nuestras grandes ciudades, sino en las naciones llenas de riquezas y cultura, entre los más usados por Dios, los más conocidos y connotados ministros y líderes religiosos; personas llenas de ricas experiencias espirituales, pero que son arrastradas a práctcas que nos dejan casi sin poder pensar, ni que hacer.

Estos casos no son del dominio de Satanás en ningún sentido especial, al contrario de lo que supone la mayoría, si el vicio y el crimen son señales de su poder y presencia, hay muchos países que tendrían que reclamar mayor presencia de Satanás que otros. Cuando investigamos y analizamos las noticias que nos llegan de áreas donde el paganismo campea por sus respetos, la tremenda relación de vicios, de crueldades, de injusticias, son una evidencia de que allí el diablo tiene que estar muy ocupado con los cristianos; aquí surge un gran asunto que hay que resolver; si la mayoría de los millones y millones de seres humanos de nuestro planeta se hallan bajo la influencia del diablo en forma personal, esto nos lleva a aceptar que tiene que estar familiarizado con la vida, las costumbres y las circunstancias que rodea a cada persona. Si esto es así, tenemos que concluir de que en la practica, Satanás no solo es Omnipotente, sino Omniciente.¿ Podemos pues, atribuirle o adjudicarle a él, éstos atributos que petenecen solamente a Dios?.

Todo lo relacionado al mundo espiritual, toda ceencia relacionada con el mismo, tiene que estar basada y cimentada en la revelación que Dios nos ha dado de lo contario es meramnete una superstición; esto nos lleva a la siguiente pregunta: ¿Cuál es la eseñanza de la Biblia sobre éste asunto?. No hay dudas de que uno de los pasajes de la Biblia más apropiados para ello es el que encontramos en Romanos 1:25-28. Un estudios cuidadoso y minusioso de éste pasaje nos lleva a la conclusión, de que si Satanás fuera el resposable de las inmoralidades más bajas de las personas, ¿Cómo es que un pasaje de esta naturaleza no contenga nimguna alusión a tal hecho?. Al contrario, las palabras de Pablo son claras y precisas «Dios los entregó», la naturaleza corrompida alienación con Dios dá cuenta de su propia depravación, y a manera de claracióm, no es solo la depravación de los reprovos la que aquí es expone, pues si no se nesesita un diablo para dar cuenta o razón de las depravaciones del mundo, entonces se nos ocurre preguntar ¿Por qué apelar al mundo de lo sobrenatiral (el diablo) para poder explicar los vicios e injusticias de los cristianos. Tomar este atajo tan facil es no solo es antifilosofico sino antiescritural. Después de un enfoque como el aterior surge una pregunta y hay que contestarla: ¿ Qué razón tendría Satanás para tentar a los hombre de esta manera?

Esa forma de actuar sería lógica si su poder sobre las personas dependiera de que los mismos vivieran viciosamente, pero no hay dudas que la Biblia no respalda ésta sugerencia. Algunos de los que están bajo su dominio son esclavos del vicio, pero otros son fanáticos religiosos de cáracter y vidas intachables, dirigentes dentro del cristianismo, tal como lo fueron en el tiempo de Cristo, y a quienes etiqueteó como «hijos del diablo» o como dice en Mateo 21:31 » De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante en el reino de Dios». No es que la inmoralidad sea un pasaporte para ir al cielo, así como que los tales sean objeto exclusivo del amor de Dios, todo la contraio la inmoralidad y la vida viciosa es el camino más corto a la destrucción espiritual, pero al mismo tiempo aunque parezca paradójico es ésta condición la que trae a la personas la esperanza de salvación, pues allí precisamente es donde el Salvador busca a los perdidos, ya que el » Vino a buscar y a salvar lo que se había perdido» . Lo cual confirma Pablo con su declaración: » Donde abundó el pecado sobreabundó la gracia». El santo,» el intachable», es el que dá gracias a Dios por no ser como las demás personas, éste se halla por entero al lado del diablo, al tiempo que sí se viera tentado al pecado abierto, a los vicios, las acciones más terribles, muy bien pudiera recibir el llamado de Dios para salvación siempre y cuando hubiera sido escogido para ello.

Por otra parte que sencillo sería todo si la moralidad fuera una amrca distintiva de los regenerados y la inmoralidad una marca distintiva del resto de la humanidad; pero como todos sabemos no es el vicio en ninguna manera el sello inequiboco de la obra del diablo, la Biblia por el contrario nos enseña según 2 Timoteo 3:3 que: » apaririencia de piedad es una de sus estragemas». La historia y la experiencia nos enseña que entre los enemigos más terribles de Cristo y aquellos, más peligrosos, no sólo de El sino de su iglesia, ha habido y hay personas que viven vidas rectas y justas, que predican santidad, lo cual no nos debe asombrar pue. Pablo nos lo dice en 2 Corintios 11:14,15. «Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como angel de luz.Asi que. no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras»

Tengo que insistir afirmando que no es en el dominio de la moral donde podemos ver la influencia de Adán sino todo lo contrario, del Adán pecador cuyo pecado nos ha sido imputado, dando como resultado una raza caída, y es precisamente Satanás el que la undió, en vista de lo cual, es natural de que él sea capaz de influenciar en la corrientes principales del pensamiento y las acciones de las personas en relación con las cosas espirituales. Por tanto, no es nada para asombrase que pueda, y de hecho lo hace, controlar la religión humanista.

Todo lo expuesto anteriormente, puede provocar dudas y rechazos de la mayoría de los creyentes, pero me gustaría entonces, emplazarlos a que nos muestren Escrituras que prueben lo contrario; no estamos negando,sería absurdo, que el diablo actúa sobre las personas en todas las áreas, pero las Escrituras, nos indican que éstas cosas son execionales. La advertencia a los apóstoles de que Satanás los había pedido, aunque estaba dirigida a Pedro, no hay dudas que los incluía a todos, y como es natural estamos seguros que, el intentó hacer caer a todos aquellos que espuntaban como líderes del cristianismo, por lo cual, el más humilde de los discípulos no puede sentirse inmune frente a los ataques de Satanás, bien dijo Pedro en su primera epistola Capítulo 5:8. » Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar» . Es lógico que un león que anda al asecho no se detrendrá frente a la más débil presa, y esto explica los conflitos que ponen a prueba la fe, incluso de los más humildes cristiano, pues todos estamos cubiertos del mismo material, la carne, un cuerpo caído y pecador que por no estar redimido conspira y batalla con el nombre de diablo en todo momento, tiempo y hora, contra el espíritu resucitado, la nueva creación que es el nacido de nuevo, el hijo de Dios.

La antigua clasificación de «el mundo, la carne y el diablo», es verdadera. Y nuestra lucha no es contra carne ni sangre. En la esfera de la carne, nuestra seguridad reside en la huida. Pero es imposible huir de Satanás. Pablo nos aconseja: «Huye de los deseos juveniles» pero en cambio Santiago nos dice: «Resistid al diablo, y huirá de vosotros». Esta es la distinción claramente marcada en las Escrituras. Las más bajas « concupiscencias de la carne», se hallan enteramente bajo el control de las personas, a no ser que de cierto esté enervado por una indulgencia viciosa. Pero para los más fuertes y santas personas «toda la armadura de Dios» es la única defensa contra los ataques de Satanás.

Sin lugar a dudas ésta es la distinción que está claramente marcada en las Escrituras: La concupiscencia de la carne se halla totalmente bajo el control de las personas, si ésta reconoce su posición en Cristo y la autoridad espiritual que está en El, basada en el hecho de que estamos en Cristo y Cristo está en nosotros a través del Espíritu, y tenemos y somos lo que Dios dice que tenemos y somos. Hemos discutido sobre los métodos e intenciones del diablo, pero es oportuno aclarar que ninguna persona puede ser enfatica en cuanto al hecho de que él puede utilizar los medios más abyectos para atacar a un ministro del Señor, hay demasiados casos en la historia, y así ensuciar su testimonio, y de esa manera inutilizar su vida y obra para Dios delante de las personas. Pero ello no da pie para afirmar enfáticamente que su trabajo es el de tentar con todo tipo de pecados que nos muestra hasta la saciedad cuan debiles somos, sino todo lo contario, que nos apega a una moraidad religiosa con la que se dispone a atacar nuestra dependencia en Dios, ya que el pecado humilla al cristiano, pero tanto la religión como el legalismo fortalecen su propia estimación y como bien dice Pablo en 1 Timoteo 3: 6,7: «La sobervia es el lazo del diablo y no la humildad» (Paráfasis).

Las «doctrinas de demonios» contra las cuales se nos advierte en «los postreros días», no son incitaciones al vicio, sino todo lo contario a una moralidad más exigente y a una forma exterior de piedad y santidad. Sabemos que hay espíritus inmundos y ciertas demostraciones anormales de depravación, que no hay dudas en cuanto a que pueden ser poseciones demoníacas; pero esto es algo totalmente distinto a las tentaciones de Satanás

Un vistazo es necesario en este punto, a la abiertas inmoralidades de algunos de los convertidos y miembros de la Iglesia en Corinto, que por cierto, no suscitaron en Palblo ninguna sospecha de que fueron el resultado de una influencia de Satanás, más bien, sí leemos los vesículos de uno al cinco del capítulo cinco de la priemera carta a los corintios, y aunque nos moleste, el Apóstol lo menciona como un medio de restauración de aquellos que habían pecado. Advirtiedole en la segunda carta, en el capítulo dos versículo once, de esta manera: » para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones»; con el propósito de que entendieran de que el celo de ellos, se mostrase limpios les traicionó, con el resentimiento que tenían encontra de los que habían pecado; y su advertecia adicional que encontramos en los vesículos tres y cuatro del capítulo once; lo presenta como la llegada de falsos maestros que predicaban a otro Jesús: » Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo. Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis».

Consideremos ahora un pasaje que para algunos pudiera ser utilizado como refutación a todo lo eseñado anteriormente. » Y El os dió vida a vostros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al principe de a potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijo de ira, lo mismo que los demás» (Ef.2:1-3). Si usted estudia este pasaje, con el lente religioso tradicional del mito que se ha tejido acerca de Satanás, le diré, ha pédido completamente la verdaera eseñanza que nos dá éste hermoso pasaje. En primer lugar, la vida de toda persona regenerada o no, así esté marcada por el vicio más indecente o la más elevada moral no hay ninguna duda que es como dice Apostol Pablo «conforme al espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia» y el mismo Pablo nos lo confirma con su propia vida y testimonio; cuandi era un perseguidor de los creyentes, su vida era pura, religiosa, intachable, una vez convertido en el gran Apóstol de los gentiles también su vida sigue siendo, pura, recta, e intachable, y con tido y eso él se incluye en la lista; » todos hemos andado conforme al pricipe de la potestad del aire, conforme a las corrientes de ;este mundo» , porque Satanás es «el principe de éste mundo» (Jn. 14:30; 16:11; 2 Co. 4:4).

Lejos de implicar que nuestros delitos y pecados se debían a una incitación sobrenatural, declara que son totalmente naturales y humanos. Los gentiles a quien escribiá el Apóstol, no hacían otra cosa que: «hacer la voluntad de la carne» y el judío fanático y religioso: «la voluntad de los pensamientos». Estos términos tienen que ser entendidos, la inmoralidad y el pecado no se pueden intercambiar, pues mientras el primero se refiere a una norma arbitraria humana de lo recto, el segundo es una norma total y absolutamente divina, pues la esencia del pecado es la transgreción de la ley de Dios. Los resultados del pecado de Adán han situado a las personas en oposición a la voluntad de Dios y el resultado bien lo expresa el Apóstol Pablo: » Por cuanto los designios de LA CARNE son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden»(Ro. 8:7).

Nuestra naturaleza caída ha quedado sujeta a su propia ley de gravedad, y así, como una persona no puede ascender a las nubes por su propio esfuerzo, un pecador no regenerado no puede volverse a Dios; veamos la manera en que Pablo lo expresa: » Pero Dios, que es rico en misricordia, por su gran amor con que nos amó, aún estando nosotros en pecado, nos dió vida juntamente con Cristo, (por gracias sois salvos) (Ef. 2:4-5).

A manera de conclusión, señalaremos que el cristiano que estudie las profecías con una mente libre de las enseñanzas erroneas que han recibido acerca de Satanás, estoy seguro que encontrará nuevos significados en las profecía que tienen que ver con ésto «postreros días». En la tentación a Cristo todo lo que Satanás pretendió fue, que Cristo se desprendiera de su autoridad, lo que podemos notar por las palabras que utilizó: » Y le dijo el diablo: a ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mi me ha sido entregada, y a quien quiero la doy» (Lc.. 4:6). Sin embargo el creyente ha sido enseñado a dar gloria y el poder solamenete a Dios, es por ello que en un último y gran esfuerzo Satanás pretendiera ser divino, según lo presenta Pablo: » el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios, como Dios haciendose pasar por Dios» ( 2 Ts.2:4).

Mientras tanto la mentira será acreditada con «todo poder, señales y milagros mentirosos». Por lo cual lo que se ha llamado milenio no es otra cosa que la falsificación del hombre de pecado, marcado por el hecho de que el diablo le cederá su trono y autoridad según 2 Tesalonisences 2:9 y Revelación 13. Esto ha conducido a pensar que su gobierno estará marcado por orgías licenciosas, vicios, violencia y concupiscencias, pero nos preguntamos en este punto ¿Cómo es que el mundo le reconocerá como el Mesías? y que si esto fuera posible engañaría aún a los escogidos, (Mt. 24:24). Si leemos estas palabras con el verdadero conocimiento de quien es y como obra Satanás entonces estas palabras del Señor, contienen advertencias de máximo cuidado aún para el día de hoy, pero leídas y enseñadas a la luz falsa del Satanás de la religión resultan un enigma muy difícil de comprender.

Finalmente compartiremos un pasaje que no podía faltar y que reservamos para el cierre de este folleto. «Porque es necesario que todos comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según haya hecho mientras estaba en el CUERPO, sea bueno o sea malo» (2 Co. 5:10), me gustaría que estudies con calma desde el vesículo uno de este capítulo y te será facil entender el versículo 10, que es el resumen de lo enseñado por el Apóstol Pablo sobre el tema del cuerpo.

Por: Rev. Ramón Herrera

( Las citas biblícas son tomada de la Biblia de Las Américas)

Escrito: Septiembre 1986

¡Un Nuevo Comienzo! (Parte I)

LO QUE TODO RECIEN CONVERTIDO DEBE SABER (Parte I)

Una enseñanza correcta de la salvacion tiene que estar fundada en la soberanía de Dios, la Escritura dice en Jonás 2:10 » La salvación pertenece a Jehová’’, pero la realidad es que Dios no salva a todos y ante este hecho es que nos preguntamos ¿por qué no?. Las respuestas pueden variar dependiendo de la teología que invoquemos, sin embargo la mayoría puede pensar que la razón es que sean demaciado pecadores y muy depravados, ante este razonamiento dejemos que la Biblia responda. «Palabra fiel y digna de ser recibida de todos: que Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores de los cuales yo soy el primero’’( 1 Ti. 1:15). Si estas palabras del apóstol Pablo indican que él que era el primero de los pecadores, no hay razón alguna para que nadie sea excluido por causa de su depravación.

Otros pueden pensar que tienen el corazón demaciado duro para ser salvos. La Biblia aquí tiene algo que decir: » Y les daré un corazón y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne, para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis decretos y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea a ellos por Dios’’(Ez.11:19-20)

Esto lleva a declarar sin miedo a estar equivocados que nosotros no somos salvos por aceptar a Jesucristo. Podemos aceptar a Cristo cuantas veces queramos, pero esto no garantiza la salvación. Veamos porque decimos que no basta que las personas digan que son salvas porque hayan declarado haber aceptado a Jesucristo, dejemos que la Biblia nos diga lo que realmente es ser salvo.

Dios demanda que usted crea en Jesucristo. » Y este es el mandamiento: Que creamos en el nombre de su hijo’’ ( 1 Jn. 3:23a) «He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran y me los diste, y han guardado tu palabra (Jn. 17:7). Sabemos que nadie puede creer en Cristo si antes Dios no les dá vida: » Aún estando nosotros muertos en pecado, nos dió vida juntamente con Cristo (por gracia soís salvos); Porque por grcias soís salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros , pue es don de Dios; no por obras para que nadie se gloríe’’ (Ef.2:5,8,9).

También el Señor dice: «Ninguno puede venir a mi, si el Padre que me envió no le trajere y yo le resucitaré el día postrero’’. Francamente nuestro trabajo como cristianos es solamente llevar el Evangelio fielmente para que puedan creer.

Al nosotros influenciar de alguna manera a las personas para que acepten a Jesucristo y las mismas respondiendo a nuestro «llamado’’ y lo hacen, lo que sucede es que dichas personas quedan sin entendimiento porque no fue el llamado del Padre (Jn. 6:44) sino el de nosotros queriendo ayudar a Dios. Aunque esto se haga con muy buena intención, no lo dudo que así sea, eso no tiene ningun valor conceniente a la salvación, porque con nuestra acción estamos tratando de hacer un trabajo que le corresponde a Dios.

EL METODO BIBLICO

El dia de pentecostés Pedro predicó un poderoso sermón a cuantos estaban congregados, y cuando términó, no le preguntó a los oyentes si ellos querían o no aceptar a Cristo, sino que fué el Espíritu Santo el que se encargó de tocar sus corazones y entonces creyeron. (Hech. 2:36-41).

Otro hecho, es el del Etíope, en este caso Felipe no insistió a que él aceptara a Jesucristo, más bien fue el Etíope quien habló primero después que escuchó el mensaje y creyó de todo corazón. (Hech. 8:26-39).

También el libro de los Hechos nos relata el caso de Cornelio, en el capítulo 10 vesículos 44-48. Aqui podemos ver que mientras Pedro predicaba el mensaje del evangelio, descendió el Espítiyu Santo sobre los que allí estaban congregados. Es de notar que no hubo ninguna sugerencia de Pedro al grupo de personas alli reunidas para que aceptarán a Jesucristo como su salvador, en su lugar fue el Espíritu Santo el que hizo la obra en ellos.

Analicemos finalmente otro caso: Hechos 16:13-15. Mientras Pablo le predicaba a un grupo de mujeres que se habían reunido junto al rio, donde se acostumbraba a orar, dice el texto que: «Dios abrió el corazón de Lidia, para que estuviera atenta al mensaje. El resultado fue que esta mujer recibió el bautismo y dió testimonio de haber alcanzado la salvación.

¿POR QUIEN MURIO CRISTO?

Estoy seguro que no tengo que argumentar sobre el hecho de que él Padre tenía un propósito determinado al entregarlo a la muerte, o que el Hijo tenía un designio definido antes de poner su vida. (Hch.15:18). ¿ Por quién murió Cristo? ¿A quiénes se proponía redimir?. No hay duda de que Señor tenía un designio determinado y absoluto ante El cuando fue a la cruz. Sí lo tenía, podemos decir por necesidad el alcance que abarcaba dicho propósito, tenía que una determinación absoluta de que Cristo abarcaría toda la humanidad, entoces ciertamente toda la humanidad se salvaría.

Aquellos que han querido escapar a esta inevitable conclusión, han afirmado que tal deternimación no existía ante Cristo, que su muerte era una provisión condicional de salvación para toda la humanidad.

Nuestra respuesta como sienpre es acudir a la Biblia, veámos esta promesa de Dios hecha al Hijo mucho antes de su encanación: » Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetandole a pedecimientos. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano properada. Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos y llevará las iniquidades de ellos’’. (Is. 53:10,11). De la única nanera que Cristo podía justificar a muchos era si había una provisión efectiva de que algunos le recibieran como su Salvador. Al mismo tiempo insistir que Jesús se propuso salvar realmente a toda la humanidad,es acusarle a El que es omniciente, de algo que nimgún ser humano inteligente debe cometer, o sea que el sabía que eso nunca ocurriría. Por tanto no nos queda más que una alternativa, que el propósito determinado de su muerte es que Cristo murió por su Iglesia, o sea por sus elegidos. En otras palabras, Cristo no murio para hacer posible la salvación de toda la hunanidad, sino para hacer segura la salvación de aquellos que el Padre le ha dado, en segundo lugar, Cristo murió no simplemente para que las personas recibieran el perdón de los pecados, sino «…para quitar de en medio al pecado’’ (He. 9:26).

EXPIACION, ELECCION

Es muy impotante que entendamos con claridad la doctrina de la elección divina, para poder entender la doctrina de la expiación, ya que el concepto biblíco de dicha dosctrina determinará nuestro concepto de Dios, de la humanidad, del mundo y de la redención. En este punto nos parece apropiado citar las palabras del más brillante teológo de la reforma protestante; Juan Calvino, atacado por muchos, pero respetado por la gran mayoría de los teológos de ayer y de hoy. El dice: «Jamás nos convenceremos como debiéramos de que nuestra salvación procede y mana de la fuente de la misericordia gratuita de Dios. mientras no hayamos comprendido su elección eterna, pues esta por comparación, nos ilustra la gracia de Dios, en cuanto no adopta indiferentemente a todos a la esperanza de la salvación, sino que da a unos lo que a otros niega. El ignorar dicho principio detrae de la gloria divina, y se sirve además como obstaculo a la humildad genuina»

Calvino sabiamente admite, y nosotros también, que esta doctrina susita preguntas muy intrincadas en la mente de ciertas personas, El dice: » no hay nada que algunos consideren más irrasonable que esto, que de toda la humanidad algunos sean predestinados a la salvación y otros a la perdición’’.

Independiente de todo este argumento humano de la teología debemos preguntarnos ¿Encontramos esta doctrina en la Biblia?. Consultemos al apóstol Pablo; «Según nos escogió en El (Cristo) antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin manchas delante de El, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad’’. (Ef. 1:4-5). Pablo nos dice más, ahora sobre la llamada cadena dorada de la redención que se extiende de la eternidad pasada hasta la eternidad futura. «Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen de su hijo, para que El sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a estos también llamó; y a los que llamó, a estos también justificó; y a los que justificó, a estos también glorificó’’ (Ro. 8:29;30).

Conocidos de antemano, predestinados, llamados, justificados, glorificados, siempre las mismas personas incluidas en este grupo; y donde uno de dichos factores está presente, todos los demás también están presentes en principio. Si usted nota bien, se da cuenta que Pablo usa el verbo en tiempo pasado, ya que para Dios el propósito es realizado en principio en el momento en que es decretado por El, lo que demuestra claramente la absoluta certeza de su cumplimiento.

Un caso más demuestra que la Escritura presenta la elección como algo que ocurre en el pasado, sin consideración a méritos personales, y totalmente soberano; ( …<< no habían nacido, ni habían hecho ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras sino por el que llama >> se le dijo: el mayor servirá al menor. Como está escrito, más A Jacob amé más a Esaú aborrecí» (Ro. 9:11.12)

Creemos oportuno citar las palabras de Cristo a sus discípulos y por ende a todos los demás: » No me elegisteís vosotros a mi, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayaís y lleveís fruto» (Jn.15:16). Esto sin lugar a dudas y discusiones esteriles nos enseña que la elección incondicional de Dios es pimaria y la del hombre secundaria y depende totalmente de la primera o sea de la elección incondicional.

Antes de cerrar, nos gustaría dejar con usted algunos pasajes de la Biblia que no necesitan comentario alguno. » Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad’(Ts.2:13) «…porque conocemos hermanos amados de vuestra elección’’ (1 Ts. 1:4) » ¿Quién acusará a los Escogidos de Dios?. Dios es el que justifica’’ (Ro. 8:33)

» Los gentiles, oyendo esto se regocijaban y glorificaban la Palabra del Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para la vida eterna’’ (Hch. 13:48).

» elegidos según la previsión de Dios Padre en santifiación del Espíritu…’’ (1 P.1:2). » La iglesia que está en Babilonia, escogida como ustedes… ‘’ (1 P. 5:13)

Es muy oportuno notar, que la doctrina de la expiación depende de la doctrina de la elección. Si desde la eternidad Dios se propuso salvar a un grupo de la humanidad y al resto no, sería contradictorio afirmar que su obra tiene referencia igual a ambos grupos,que envió a Cristo morir por los que había predestinado no salvar en el mismo sentido en que lo envió a morir por aquellos que había elegido para salvación. Estas dos enseñazas se mantienen o se caen juntas, pue sería ilógico aceptar una y rechazar la otra, por tal motivo tenemos que concluir que, si Dios ha elegido a algunos para vida eterna y a otros no, luego entonces Cristo murió exclusivamente por su elegidos, su pueblo, su iglesia. (Mt.1:21; Ef.5:25).

EL SACERDOCIO DE CRISTO

Sabemos que Cristo intercede ahora como Sumo Sacerdote, pero, ¿Por quién lo hace? ¿ Por toda la raza humana, o sólamente por su pueblo?. Veámos que nos dice el Nuevo Testamento » Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son’’ (Ju. 17:9) » Por tanto hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad el apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús’’ (He. 7:25) Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros’’ (He.9:24).

EL PODER DE CRISTO

Aquellos que comparten los beneficios de la muerte de Cristo, esta determinado no sólo por la expiación, la elección y el sacerdocio de Cristo sino también por su poder. «Ninguno puede venir a mi, si el Padre no le trajere, y yo le resucitaré en el día postrero’’(Jn.6:44). » Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder, en la hermosura de la santidad. Desde el ceno de la aurora…’’ (Sal. 110:3) «En El también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en El, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa’’ (Ef.1:13)

«Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviesémos en ellas’’. (Ef. 2:10). «Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sananado a todos oporimidos por el diablo, porque Dios estaba con El’’ (Hch 10:38).

REQUISITO INELUDIBLE

Cómo hemos apuntado ateriormente, no todo el que se dice cristiano lo es en realidad. Hay muchos incredulos que hacen falsas profesiones de fe, así como personas que no son verderamente cristianas y pueden engañarse creyendo que lo son.

Esto bien podía darse por hecho hace algunas décadas, pero no en la actualidad. Lo que yo llamo gracia barata y fe facil, que es el resultado de un evangelio no biblíco está arruinando a la Iglesia cristiana. Lo que pudieramos llamar el relajamiento del mensaje Cristocentrico, mensaje basado en la cruz de Cristo, que es el mensaje del Nuevo Testamento; Pablo solia decir: » Me propuse más bien, estando entre ustedes, no saber de cosa alguna, excepto de Jesucristo, y éste crucificado’’ (1 Co. 2:2). Esto ha traído con ello muchas y extrañas enseñanzas, que contempla casi cualquier tipo de respuesta positiva a Jesús como un equivalente a la fe salvadora. Los creyentes de nuestros días son muy propensos a aceptar cualquier cosa, fuera de un rechazo abierto, como una autentica fe en Jesucristo.

La evangelización moderna y más la «electronica’’ ha desarrollado un amplio y particular entorno que incluye aún aquellos cuyas doctrinas son sospechosas o cuyo comportamiento es indicativo de un corazón no regenerado.

El evangelio que Jesús enseñó, predicó y proclamó, no alienta esta clase de credulidad. Al comienzo mismo de su ministerio público, nuestro Señor evitó toda respuesta fácil o superficial. Si lo miramos objetivamente alejó a muchos más que aquellos que ganó, rehusando dar un mensaje que diera a alguien falsas espereranzas. Sus palabras eran siempre ajustadas a las necesidades individuales, nunca dejó de herir los sentimientos de autojusticia de aquellos que los llenaban con preguntas, ni de descubrir los motivos ocultos, o advertir contra la fe falsa y el compromiso epidermico de religiosos consumados.

La conversación de Jesús con Nicodemo en Juan capítulo 3 es un buen ejemplo de lo que estamos tratando. Podríamos decir que es el primero de sus encuentros personales con el propósito de evangelizar que encontramos en los evangelios. Es hasta cierto punto ironico que el Señor, quien constantemente se efrentó a la incredulidad y al antagonismo rampante de los fariseos, empezara practicamente su ministerio confrontando a un fariseo, quien se dirigio a El, lleno de entuciasmo y hasta reconocimiento. Bien podría el Señor haberle dado una calurosa bienvenida a Nicodemo e interpretar sus palabras; «Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él’’, (Jn. 3:2) como una profesión de fe, pero no fue así.Por el contrario en vez de animar a Nicodemo, pues conocia su incredulidad, le trató como tal.

Este pasaje de Juan 3, es considerado por algunos como una demostración de lo facil que es creer en Jesucristo, creemos firmemente que este no es el tema central de dicho episodio. Ciertamente en el, queda demostrado la sencilles del evangelio, pero esoy convencido que Jesús no estaba dando a este fariseo un mensaje de credulidad facil. Es más el Señor lo que hizo más bien fue poner a prueba todo aquello que este religioso empedernido defendía. Durante este significativo y aleccionador diálogo, Jesús se enfrentó abierta e inteligentemente con la fe falsa de este drigente fariseo, quien tenía una religión basada en las obras, una justicia farisaica, y además una crasa ignorancia biblíca.

El Señor ayer como hoy, pide sencilla y llanamente una regeneración completa. Sin el nuevo nacimiento, le dijo a Nicodemo, nadie tiene esperanza de vida eterna. Indudablemente que las palabras de Jesús sorprendieron a Nicodemo, y no tenemos ninguna evidencia de que su respuesta inmediata fuera positiva.

Juan incluyó esta historia para demostrar sin lugar a dudas la divinidad de Jesús. Este hermoso evangelio empieza y ternina declarando la divinidad de Jesús. El relato de Nicodemo sigue adelante con el propósito de probar la omniciencia de Jesús demostrando su capacidad para discernir los pensamientos del corazón de Nicodemo. Afirma además una vez más la deidad de de Jesús mostrandolo como el camino de la salvación. «Y como Moisés levantó la serpiente en el decierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en El cree, no se pierda, más tenga vida eterna. Porque de tal amera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en El cree, no se pierda, más tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo, para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El’’. (Jn.3:14-17).

LA INUTILIDAD DE LA RELIGION

Nicodemo era «un pricipal de los Judíos’’, un miembro del poderoso concilio gobernante del judaísmo, El Sanedrín. En el relato de apunta que vino a Jesús de noche, tal vez evitando la publicidad a causa de su posición, o por miedo de lo que los demás fariseos pudieran pensar de él. Como se sabe los fariseos eran super-legalistas, conocidos por su religón mayormente exrerior. Era un compendio religioso que «mostraban piedad pero negaban la eficacia de ella’’ (2 Ti.3:5).

Siendo Nicodemo un consumado fariseo, cuando oyó hablar a Jesús del nuevo nacimiento sus pensamientos deben haberse enredado. El había sido enseñado que la salvación se ganaba obrando. El equivocadamente esperaba que el Señor le alabara su legalismo, pero en lugar de ello el Señor le mostró lo inutil de su religión. El primer pensamiento de Nicodemo debe haber sido que Jesús lo había decepcionado. A diferencia de las obras que impone la religión el nacer de nuevo era algo que el » pobre pricipal de los judíos’’ no podía hacer por si mismo

A todo esto responde Nicodemo.¿ Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?. Lo que este hombre le respondió al Señor no tenía nada que ver con términos lieterales, lo que realmente le estaba diciendo era que: «Dada mi posición y mi edad yo no puedo en ninguna manera empezarlo todo de nuevo, es muy tarde, he calado muy hondo en mi religión para empezar otra vez desde el principio; para mi no hay esperanza» Estoy seguro de que, hubiera hecho cualquier cosa, habría sufrido cualquier penitencia, hubiera dado dinero para cualquier causa noble; pero llamarle a nacer otra vez, a un renacimiento espiritual, era pedirle que reconociera su propia insuficiencia espiritual y eso lo alejaba definitivamente de todo aquello a lo que había estado dedicado toda su vida.

Por su parte Jesús se limitó a insistir » De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del espíritu, no puede entrar en el reino de Dios’’ (v.5). Hemos escuchado a muchas personas decir que esto se refiere al agua (H2O), no es asï, Esto no tiene nada que ver con agua o bautismo. La salvación no se recibe por medio de un baño, según Juan 4:2, el Señor no bautizaba a nadie; si el bautismo fuera una condición para salvación (como enseñan algunos); El hubiera bautizado a las personas, ya que después de todo. «El vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. (Lc.19:10). El agua de la cual el Señor está hablando es simbólica, como lo era en el A.T., agua de purificación.

Estoy seguro de que Nicodemo debe haber entendido esta afirmación sobre el agua, ya que en el A,T., era rociada sobre el altar y los sacrificios en la mayoria de las ceremonias. Como era un erudito, seguramente recordaría (Ez.36:25 -27) «Espaciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias;…Os daré un corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne» Esta es la promesa de regeneración por agua y espíritu del Antiguo Pacto.

El único bautismo que realmente está implicado aquí es el bautismo con el Espíritu Santo, que sucede en la salvación cuando el Señor introduce al creyente en el Cuerpo de Cristo por medio del Espíritu Santo » Porque por un sólo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo,sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos nos dió a beber de un mismo Espítitu’’ (1 Co.12:13). y purifca al creyente en el agua por la palabra.

«Ya vosotros estás limpios por la palabra que os he hablado’’ (Jn.15:3). Pablo se refiere a esta experiencia con estas palabras » nos salvó, no por obras de justicia, que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneracón en el Espíritu Santo’’ (Tit. 3:5). Haciendose eco de las palabras Jn, 3:5 «…que el que no naciere de agua (el lavamiento de la regeneración) y del espíritu (la renovación por el Espíritu Santo), no puede ver reino de Dios’’.

En conclusión, tanto la ley como las ceremonias religiosas, incluyendo el bautismo, no pueden dar vida eterna. Esto maturalmente produjo un fuerte impacto en Nicodemo, que captó el mensaje.

EL CAMINO DE LA REDENCION

Terminando el diálogo con Nicodemo Jesús le explicó detalladamente el nuevo nacimiento. Comenzando con versículo 14; eligió una historia que ilustra la Salvación en el Antiguo Testamento, dandole a entender a Nicodemo una especie de reprimenda por no entender la verdad de las Escrituras, cuando era » el maestro de Israel’’ » Como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que cree en El tenga vida eterna’’. (vrs, 14,15). Sin dudas que Nicodemo conocía esta historia. ¿ Por qué no había entendido la verdad que eseñaba?. El Capítulo 21 de Números nos dá la historia completa. Es esa ocasíon Dios había hecho una promesa; » Cualquira que sea mordido y la mire (la serpiente de metal en el asta); es oportuno señalar que no prescribió un rito. La salvación no se consigue por medio de ceremonias religiosas, (bautismos, levantar la mano etc.). Eso fue una realidad mientras los israelitas estaban en el desierto, fue una realidad para Nicodemo, es una realidad para hoy.

Muchos de los que rechazan la obediencia a Cristo como un elemento principal de la fe salvadora insisten de que Jesús usó esta historia para mostrar que la fe es sencillamente un acto de aceptación de hechos contenidos en el evangelio. Según un autor, «en mirar no hay implicita una idea de dedicación de vida, ningún pensamiento de merecimiento propio, así como ninguna cuestión referente a la vida subsecuente de aquel que mira, así como ninguna posibilidad de rendición ante el objeto de la visión’’.

Si observamos detenidamente la historia que nos ocupa tenemos que apuntar aquí, el objeto de la fe no está en la oferta, sino en aquel que fue levantado. Si estudiamos conciensudamente esta historia de Números cap. 21, nos daremos cuenta que Jesús no estaba hablando de una fe fácil. El le estaba mostrando a Nicodemo la imperiosa necesiadad del genuino arrepentimento. El utilizó esta historia como un desafío para el fariseismo rampante de Nicodemo, ya que es lógico pensar que el conocía estos hechos.El, como «maestro de Israel’’ se identificaba, naturalmente, con Moisés, pero el Maestro le estaba enseñando que en su lugar debía hacerlo con los israelitas pecadores y rebeldes.

Nicodemo estaba bien faniliarizado con el estado espiritual de los isrelitas para quiene fue levantada la serpiente. Eran pecadores rebeldes y desafiantes contra Dios. Habían recibido el jucio y estaban muriendo. Vinieron a Moisés arrepentidos y avergonzados diciendo «Hemon pecado al haber hablado contra Jehová, y contra ti; ruega a Jehová que quite de nosotros estas serpientes» (Nú.21:7). Dada su condición para mirar a la serpiente de bronce sobre el asta, tenían que arrastrase hasta donde pudieran verla. No estaban en posición de mirar con petulancia y continuar sus vidas de rebelión. Como detalle de importancia observemos que Moisés no registra niingún otro relato con el tipo de rebeldia que provocó este juicio de Dios. Se volvieron a Dios con verdadero arrepentimento, la demanda de Jesús es que Nicodemo y todos los demás hagámos lo mismo.

LA ETERNA SEGURIDAD DEL CREYENTE EN CRISTO

Consideraremos en esta parte un tema muy importante y además controversial; la seguridad de la salvación. Entre los muchos aspectos del cristianismo hay dos sobre los cuales las Sagradas Escrituras son muy claras. El terrible peligro que corre el impío; el otro es la seguridad eterna del que ha sido salvo.

Estos dos son de vital importancia y debieran estar muy grabados en la mente de los que profesan una experiencia de nuevo nacimiento.

Estas realidades por un lado nos muestran, los grandes privilegios de los hijos de Dios y el horrible fin de los incredulos, estos deben ser enseñado y predicados constantemente y, en la forma más clara posible a la iglesia, que es el cuerpo de Cristo.

Es imperativo señalar la enorme diferencia que existe entre la persona que está en Cristo y la que no lo está. Callar este tema es muy perjudicial, tanto par indiferentes como para creyentes que no serán fortalecidos y la causa de Cristo afectada.

En la Biblia hay grandes riquezas espirituales de las que, por ignorancia muchos no disfrutan y que muchos ni siquiera han visto. Encontramos muchas verdades hermosas que se entrelazan con los viejos pricipios de conversión, la fe, el arrepentimiento, la sanidad divina, el sello del Espíritu Santo, la predestinación de los elegidos, el amor glorioso, y especial de Dios con el que nos ha amado desde antes de la fundación del mundo. La unión mistica de Cristo, Cabeza de la Iglesia, el Sumo Sacerdocio de Cristo, la libertad para entrar en el Santuario diariamente y tener comunión con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. La completa seguridad y su perseverancia hasta el fin. Siendo que, éstas preciosas verdades está en la Biblia para quellos que aman a Dios.

Muchas de ellas diseñadas por algunos por ignorancia y otros que las descuidad por falta de humildad, y otros que la atacan a causa del legalismo, pero son verdades que Dios nos ha dado para nuestro conocimiento y que todo cristiano debe estudiar, libre de prejucios, ya que si las ignoramos resultarán en daño para nosotros mismos.

A esta gloriosa verdad, de la perseverancia de los santos, nacidos de nuevo, el corazón humano se he opuesto con ferocidad en toda época. En ésta oportunidad la estudiaremos partiendo de cuatro puntos cardinales. Y después dejaremos que la Biblia nos hable.

A- SU SIGNIFICADO

B- RAZONES POR LAS QUE MUCHOS LA COMBATEN

C- SU IMPORTANCIA

D- SU BASE ESCRITURAL

Esta enseñanza aparece en la confesión de Westminster de la manera siguiente:

«Aquellos a quien Dios ha hecho aceptos en el Amado (Ef. 1:6) y ha llamado eficazmente y santificado por su Espíritu, no pueden caerse total ni finalmente del estado de gracia; sino que ciertamente perseverarán hasta el fin y serán salvos eternamente». Es decir, todos aquellos que son verdaderos creyentes no pueden caerse y perderse, aunque pueden que caigan en pecado durante un tiempo, eventualmente retornarán y serán salvos.

Es decir, una vez hechos hijos de Dios (engendrados oir El Jn. 1:12,13) y adoptados (Ef.1:5) por su gracia, nunca dejarán de ser para venir a ser hijos del diablo. Una vez llenos de la gracia de Dios, unidos al Cuerpo de Cristo por el Esp;iritu Santo, nunca le será quitada, aquellos que han venido a ser «un espíritu con Cristo» (1 Co. 6:17) nunca serán desligados de esa unión.

Todo el que ha sido justificado y lavado con la Preciosa Sangre de Cristo, se encontrará a la diestra de Cristo el día de juicio final. Estas verdades pueden sonar fuertes, pero es mi deber defender esta poderosa verdad escritural de la nube de falsedad con la que muchos estan tratando de oscurecerla. La expondré para que se pueda ver tal cual es, no como la pinta la mano de la ignorancia y el prejucio, sino tal como se enseña en las Sagradas Escrituras.

La Eterna Seguridad, es una eseñanza de la Biblia con la cual los impíos nada tienen que ver. No pertenece a esa gran multitud que no tienen fe ni conocimiento, ni temor de Dios, ni nada de Cristo, y si mucho de legalismo, aunque lleve el nombre de cristiano..

La Eterna Seguridad, no tiene nada que ver con los hipocritas, ni con los falsos que profesan ser cristianos y viven vidas carnales y lisenciosas y pretenden ser salvos, Judas nos advierte a cerca de ellos cuando dice: » Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación. hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios, el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo» (v.4). No pertenece a esos desdichados cuya religión está basada en charlas, palabras y mucho legalismo, mientras que sus corazones estan fuera de la gracia de Dios y del Espíritu Santo.

La Eterna Seguridad, es un privilegio especialicimo de los elegidos por Dios para salvación desde antes de la fundación del mundo,(Ef. 1:4). Es patrimonio de las ovejas de Cristo predestinados para escuchar su voz (Jn. 10:27). Pertenece a todos los lavados, justificados y santificados en el Nombre Poderoso del Señor Jesús y por el Espíritu Santo.

Pertenece a aquellos que son los pampanos llenos de fruto (Jn. 15:1-17), que han renacido de simiente incorruptible ( 1P.1:23), que con una sola ofrenda fuerón hechos perfectos,( He.10:14) piedras vivas (1P.2:5), sellados con el Espíritu Santo de la promesa para el día de la redención (Ef.1:3; 4:30).

Estos son los que Dios llama Santos de quienes se ha escrito que «que no perecerán jamás» (Jn. 10:28), y esto no se refiere a santos muy eminentes, sino que es para toda la familia de Dios desde el más jóven, hasta el más anciano, desde el más débil hasta el más fuerte, desde los que son «niños en la gracia» hasta las más viejas columnas de la Iglesia.

La fe más «pequeña será tan industructible como la maxima’’. El Don de la salvación en los elegidos por Dios permanecerá cuando la tierra y todas las obras de Dios sean consumidas por el fuego.Es opotuno recordar en este punto que cuando decimos que los creyentes perseverarán hasta el fin, no estamos diciendo que éstos no pueden caer en pecado,(como todas las iglesias lo dicen), lo que sí afirmamos es que se puede caer en una forma sucia y hasta vergonzosa y llegar a ser un escandalo, hay mucha evidencia de ello. para que sea necesario que citemos ejemplos, ya que en la Biblia misma hay muchos casos y ¿ A caso perdieron la salvación por ello?. En el caso de Judas estaba predestinado para ellos.(Jn. 13:18-19; 17:12; 6:70; Sal. 41:9).

Recordemos que la Eterna Seguridad de los santos no los excluye de la imperiosa necesidad de orar, velar y usar los medios de gracia, y las exhotaciones. Es justamente por el uso de los medios de Gracia que Dios capacita a los creyentes para continuar en la fe. Dios usa maquinarias por la cual El asegura su salvación final, cuando se desprecian las auyudas y ordenanzas que Dios ha señalado, esto sería una evidencia inequivoca de que no había en ellos nínguna gracia y que estaban en el camino de la destrucción. Es absurdo y además malintencionado y ridiculo decir y hasta enseñar y predicar que la enseñanza de la Eterna Seguridad dá licencia y estimula la indolencia y la vida de pecado, Tal acusación está completamente fuera de la verdad y no es sino acusación desepererada de los legalista, la Gracia demanda una vida de EXELENCIA. no de licencia para pecar.

RAZONES POR LAS QUE MUCHOS LA COMBATEN

En primer lugar, por la ignorancia general acerca de lo que es el cristianismo. No tienen idea claras en cuanto a la naturaleza, lugar y proporción de las diversas docctrinas que son parte total del Evangelio de Jesucristo.

No tienen una real posición doctrinal definida en sus mentes; no existe para ellos un bosquejo general de lo que son las doctrinas del cristianismo. Tampoco tienen una idea clara de lo que Cristo ha hecho por ellos en la cruz del Calvario; ignoran las grandes declaraciones que contienen, por ejemplo, las cartas paulinas de Gálatas y Romanos.No estan claros de lo significa ser declarado justos.

En segundo lugar,tienen una opinión incorrecta de la naturaleza de la fe salvadora. Consideran la fe como algo que se les parece a un sentimiento o impresión, tan pronto ven a alguien carismatico (en cuanto al carácter) y se impresionan por su modo de predicar, enseguida lo dan por creyente, pero cuando se enfrian o le sucede algo, lo dan por pérdido con la conocida frace de «se apartó y está en el mundo».

El tercer lugar, no conocen verderamente la naturaleza de la conversíon. La mayoría considera salvos a los que levantan las manos en una reunión de la Iglesia o en cualquier otra parte, hacen lo que llaman » la oración del pecador arrepentido»,(que no la hace el llamado arrepentido sino el que lo esta llamando) y terminan con la la consavida frase de «ahora escribe su en el libro de la vida’’. Error garafal pues. los nombres de todos y cada uno de los cristianos ya están escritos en el libro de la vida « desde antes de la fundación del mundo’’ (Ef. 1:4; Ap. 13:8; Ap. 20:15; Fi. 4:3), más adelante ven un «cambio» positivo en su caráter, y eso es todo. Les recordamos que una mano de pintura nueva no transforma una pared vieja. Finalmente un error en la interpretación de la Biblia conduce a otros errores, ya que hay una relación muy estrecha entre las falsas doctrinas ya que es casi imposible aislarlas, el Señor soliá decir «un poco de levadura leuda toda la masa’’.

LA IMPORTANCIA DE LA DOCTRINA

Cuando hablamos de la importancia de esta doctrina no estamos ni siquiera insinuando que sea necesaria recibirla para ser salvo. Yo se de millares que no la creen y están salvos para siempre a pesar de ellos mismos., aunque no la creán. En primer lugar esta enseñanza de la Eterna Seguridad del creyente es importante para darle realce al evangelio. Una característcas hermosa del evangelio es, que son Buenas Noticias de paz para un mundo en rebelión.

Es la tremenda noticia de que en un mundo de inseguridades marchamos hacia le eternidad seguros, confiados de que: «El que comenzó en nostros la buena obra la perfeccionará» (Fi. 1:6). En segundo lugar, es importante por la ayuda especial que le dá a todos aquel que claudica entre dos pensamientos en cuanto a doctrina; hay muchas personas así en todas las iglesias, ven el camino por donde deben andar, pero esperan ser capaces algún día para caminar por el, pero de momento están quietos, no quieren tomar la cruz y confiar en Cristo. Fianalmente es importante a causa de la positiva influencia que tienen los verdaderos creyentes, que lo más que los anima cuando miran al futuro, será presisamente saber que estan seguros en Cristo. y un ruego final a todo aquellos cristianos que aceptan esta doctrina de la Eterna Seguridad; que use esta preciosa doctrina de tal manera que no abuse de ella.

SU BASE ESCRITURAL

Juan 10:28-29

» Y yo les doy vida eterna; y no prerecerán jamás, ni nadie las arrebartara de mi mano. Mi Padre que me las dió es mator que todos, nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre».

Romanos 8:25-29

» ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tibulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?. Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas, somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni pricipados, ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro».

Juan 17: 24

» Quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo»

Romanos 5:10

» Si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios, por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados,seremos salvos por su vida».

Juan 14:17

 

«El Espíritu de la verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, estará en vosotros»

Filipeses 1:6

» Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo».

1Juan 2:27

» Pero la unción que vosotros recibisteís de El permanece en vosotros, y no teneís necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha eseñado, permaneced en El».

Efesios 4:30

«El Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteís sellados para el día de la redención»

Efesios 1:13-14

«Fuisteís sellados con le Espíritu Santo de la promesa, que es la arras de nuestra herencia hasta la redención de posesión adquirida».

1 Pedro 1:23

» Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible»

Hebreos 13:5

» Porque El dijo: No te desamparé, ni te dejare»

Lucas 22: 32

» Yo he rogado por ti, que tu fe no falte»

Juan 17: 11

» Padre Santo, a los que me hás dado, guárdalos en tu nombre»

Juan 17:15

» No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal»

2 Timoteo 4: 18

» El Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial»

 

Judas 1

» Guardados en Jesucristo y llamados»

1 Tesalonicenses 5: 23-24

» Y el mismo Dios de Paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma, y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el que os llama, el cual también lo hará».

2 Tesalonicenses 3:3

» Pero fiel es el Señor, que os afirmará y guadará del mal»

Lucas 12:32

» No temáis manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino»

Juan 6:39

» Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero»

Romanos 8:30

» Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos tambien justificó, a los que justificó a estos también glorificó»

1 Tesalonicenses 5:9

» Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo»

2 Tesalonicenses 2:13

» … de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad»

Romanos 9:23

» Los vasos de misericordia que El preparó de antemano para la gloria»

Romanos 11:29

» Porque irrvocables son los dones y el llamamiento de Dios»

Mateo 24:24

» De tal manera que engañarán, si fuese posible, aún a los escogidos»

Hebreos 7:25

» Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por El se acercan a Dios, viviendo siempre para inteceder por ellos»

Judas 24

» Y a quel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegria»

1 Juan 2:19

» Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros: porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros»

Juan 5:24

» De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida»

1 Corintios 10:13

» Fiel es Dios, que no os dejará ser tentado más de lo que podeís resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podaís soportar»

1 Corintios 1:8

» El cual también os confirmará hasta el fin, para que seáis irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo»

1Pedro 1:5

» Que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero»

Juan 10:27-29

» Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre»

 (Las citas biblícas son tomada de la Biblia de Las Américas)

Por: Pastor Ramón Herrera

Escrito: Invierno de 1997